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En el presente trabajo se analizará un personaje de la película “Simplemente no te quiere” (Alex). Se ubicará el circuito de la responsabilidad, entendiéndolo como constituido por tres tiempos lógicos: un primer tiempo en donde el personaje lleva adelante una conducta con determinados fines, creyendo que se agota en los objetivos con los que fue concebida, pero esta situación genera consecuencias que no son las esperadas, un segundo tiempo en donde el sujeto recibe indicadores de que las cosas fueron más allá de lo esperado, esto permite resignificar el primer tiempo, interpelar al sujeto de la situación, ya que algo de la diferencia entre sus propósitos y las consecuencias que esto generó le pertenece. Y un tercer momento, el de la responsabilidad subjetiva, es decir del efecto sujeto, lo que implica una respuesta a la interpelación a nivel ético, el sujeto que adviene en ese acto no es mismo del tiempo uno.
A su vez, se intentará determinar cómo intervienen el azar, la necesidad y cómo se hace presente la culpa. De esta manera se buscará arribar a una hipótesis clínica que establezca respecto de qué tiene que responder el sujeto.

A continuación se expondrá una breve reseña de la película:
Alex es dueño de un bar, a lo largo de su vida mantuvo solo relaciones ocasionales con distintas mujeres, nunca involucrándose con ninguna, su propósito es solo pasarla bien. Por casualidad conoce a Gigi, quien acude a su bar en busca de un amigo de él, con quien había tenido un cita días anteriores y este no la había vuelto a llamar. Gigi es una persona muy ingenua que no sabe como manejarse adecuadamente con los hombres, tiene intenciones de establecer relaciones pero ninguna le dura, los hombres le huyen, le ponen excusas que ella siempre cree. Alex se da cuenta de esto, por lo que comienza a darle consejos a cerca de cómo manejarse con los hombres, le dice que él sabe lo que es mandar a volar a una mujer, que lo hace a menudo, le explica que hay una regla, que cuando un hombre la quiera llamar, la va a llamar y esto es siempre así, que no debe creer todo lo que le dicen y por lo tanto que “cuando un hombre te trata como si le importaras un carajo, realmente le importas un carajo”. A partir de este momento comienzan a entablar una amistad en donde ella lo llama cada vez que se encuentra en alguna situación complicada con algún hombre para pedirle un consejo. Él siempre se muestra muy predispuesto a ayudarla, siempre que lo llama contesta dejando de hacer lo que esta haciendo.
Alex le programa una cita a Gigi con un amigo de él, pero se equivoca y al amigo lo cita un día y a ella otro, por lo que él acude a la cita explicándole el equivoco. Como consecuencia Gigi comienza a pensar que este está interesado en ella, que el amigo que le quería presentar nunca existió y que solo fue una excusa para tener una cita con ella. Lo charla con una amiga y esta creencia se convierte en una certeza.
Alex hace una fiesta en su casa, invita a mucha gente, entre ellos a Gigi, le dice que va a haber muchos hombres solteros por lo que alguno va a encontrar. Gigi en la fiesta se maneja como siendo la co-anfitriona y se presenta frente a la gente con la que charla como la futura pareja de Alex. Espera que todos se retiren para quedarse a solas con él, y es en este momento que se le abalanza, lo besa y le dice que se dio cuenta que hay una relación entre ellos a partir de las “señales” (que le haya dicho que le dio gusto conocerla, etc.), él sorprendido la saca, le dice que entendió todo al revés, que no le sirvió de nada todo lo que él le había dicho en este tiempo, le repite que cuando un hombre este interesado en ella se lo va a hacer saber y que él no lo hizo, le pregunta por qué hizo esto, por qué exagera las cosas, por qué toma cada cosita que uno hace y la distorsiona, que es una locura. En esta momento, ella le dice que prefiere ser como ella y no como él, ya que ella se expondrá demasiado y analizará cada detalle, pero todavía le importa enamorarse, le dice que está más cerca de encontrar a alguien que él, que puede que él no sufra, ni quede en ridículo, pero así tampoco va a enamorarse. Gigi se retira diciéndole “estas solo Alex”.
A partir de esta situación, Alex queda conmovido y empieza a tener actitudes que eran propias de Gigi: revisa los mails a cada instante, se fija si el teléfono tiene tono, pregunta si tuvo alguna llamada, deja mensajes en el contestador de Gigi.
Finalmente Alex va a buscarla a su casa y le confiesa su amor, le dice que no puede dejar de pensar en ella, y de tener los mismos comportamiento que ella (pasar por la puerta de su casa, llamar y cortar), le admite que él estaba acostumbrado a guardar distancia con las mujeres, a tener el poder y por tanto no sabía lo que era estar enamorado de una mujer. Luego la besa y le dice que ella es su excepción a la regla.

Análisis:
Podemos inferir ciertas coordenadas en esta situación:
Necesidad: Se ubica en el ámbito de la necesidad a las determinaciones inconcientes del sujeto. En Alex el significante que lo determina es el de ser: EL hombre, lo cual se lo puede deducir por las actitudes que tiene y por cómo se presenta a lo largo de la película. Es un hombre que se muestra como sabiéndolo todo respecto de las relaciones con las mujeres, sabe cómo conquistarlas, sabe cómo despreciarlas, cree tener el poder sobre las relaciones tratando a las mujeres como objetos; pero a su vez, no se involucra con ninguna sentimentalmente, no se entrega, no tiene relaciones estables, solo pasajeras.
Azar: entendemos al azar como una coincidencia temporal, implica incertidumbre. Es obra del azar que la persona a la que fue a buscar Gigi sea un amigo de Alex, y por tanto es una coincidencia que haya acudido a su bar. Es a partir de este encuentro que se desarrolla todo el entramado citado anteriormente.
La situación relatada en la película no se agota en estas dos coordenadas. Entre el azar y la necesidad se ubica una grieta, y es en ella donde se instala la responsabilidad subjetiva: Se la entiende “como aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconciente, sujeto no autónomo, que por definición no es dueño de su voluntad e intención” . Esta responsabilidad es distinta de la responsabilidad moral, ya que esta última se restringe al terreno de la conciencia, refiere a un sujeto autónomo, que puede decidir a cerca de sus acciones y dar cuenta de sus actos. En el campo de la responsabilidad subjetiva ya no hablamos de buenas o malas intenciones, por las que mereceríamos ser juzgados por otro, sino que se trata del deseo inconciente que se revela en estos actos.
Para una mejor explicación de la expresión del deseo inconciente nos remitiremos a los tres momentos del circuito de la responsabilidad. Estos momentos son entendidos como Lógicos y no como cronológicos, ya que cronológicamente el tiempo dos es posterior al uno, pero lógicamente el tiempo dos es anterior al tiempo uno, es a partir del tiempo dos que se resignifica algo hecho anteriormente (tiempo uno).
Como primer tiempo lógico podemos ubicar la confusión de los días en que Alex cita a Gigi y a su amigo para presentarlos. Sin embargo, no basta con esto para hablar de responsabilidad (subjetiva), para eso sería necesaria alguna interpelación al sujeto que resignifique este olvido, dando lugar a un nuevo significado perteneciente al sujeto. Así esta situación constituiría un tiempo uno del circuito, que abriría el campo de la responsabilidad subjetiva. Si no se produjera algo de esta interpelación, ese olvido podría haber pasado desapercibido, quedando solo vinculado al campo de la moral y no dando lugar al sujeto. Se podría considerar a Alex como responsable moralmente de su olvido, en tanto que le programó una cita a una persona y no cumplió. Como sujeto autónomo debe responder por su acto y disculparse por su olvido. Pero es a partir de que esta situación provoca consecuencias imprevisibles que se produce un segundo tiempo: Gigi interpreta a ese olvido como una señal de que Alex está interesado en ella, dando lugar a la escena en que lo aborda en la fiesta, lo besa y él la rechaza. Ella le dice que prefiere ser como ella y no como él, ya que ella se expondrá demasiado y analizará cada detalle, pero todavía le importa enamorarse, le dice que está más cerca de encontrar a alguien que él, que puede que él no sufra, ni quede en ridículo, pero así tampoco va a enamorarse, y finalmente le dice “estas solo Alex”. Frente al beso y estas palabras Alex queda sorprendido, podría pensarse que algo de lo que Gigi le dice conmueve su posición de sujeto. El significante que lo determina se conmueve, él se posicionaba como teniendo todas las respuestas respecto de cómo relacionarse con las mujeres, pero en esta ocasión, hay algo que va más allá de su poder, él puede manejar concientemente las explicaciones que le da a Gigi acerca de cómo manejarse con los hombre, pero en su olvido y en su accionar, aquello a lo que Gigi llama señales, hay algo de su deseo que insiste y a esto no se le puede dar una explicación, ya que el deseo se encuentra entre significantes y no puede ser nombrado.
Cuando Gigi lo besa y le confiesa que interpretó que él estaba interesado en ella, Alex le dice que entendió todo al revés, que no le sirvió de nada todo lo que él le había dicho en este tiempo, le repite que cuando un hombre este interesado en ella se lo va a hacer saber y que él no lo hizo, le pregunta por qué hizo esto, por qué exagera las cosas, por qué toma cada cosita que uno hace y la distorsiona, que es una locura. Podemos ubicar en esto que dice Alex algo del orden de la culpa proyectada a Gigi, se trata de una culpa dirigida a otro, desplazada. Él la culpa a ella de haber interpretado mal las cosas, de no haber aprendido nada de lo que él le dijo. Esta culpa vela, oculta algo de su responsabilidad, es engañosa en tanto que se adhiere a un objeto sustituto. Detrás de esta culpa dirigida a Gigi, podría ubicarse algo de la responsabilidad subjetiva de Alex en tanto que la culpa es el reverso de la responsabilidad. Alex es responsable de su deseo y como primera forma de respuesta a la interpelación se ubica la culpa, en sus distintas modalidades. Es en este sentido que Lacan dice “la única cosa de la que se puede ser culpable, al menos en la perspectiva analítica, es de haber cedido en su deseo”.
Podemos ver a través de esto, que ese olvido no fue azaroso, es así que se lo debe hacer responsable subjetivamente del por qué de su olvido, hay algo del sujeto del inconciente que se escenifica ahí. Freud responsabiliza al sujeto de aquello que desconoce de sí mismo, aún de aquello que él mismo, acorde a sus valores morales, no reconocería como propio o se reprocharía y lo consideraría como algo inadecuado. Por tanto, no es desde el terreno de la conciencia que se produce esta confusión, Alex no se propuso concientemente citar a las personas dos días distintos, pero hay algo del sujeto del inconciente que se expresa allí, podría adjudicársele a Alex la expresión de un deseo inconciente.
La confusión de Alex podría considerarse como lo que Freud denomina acciones sintomáticas: que en apariencia son acciones simples e inocentes pero que expresan algo que el actor mismo ni sospecha de ellas. Tales acciones conllevan en todos los casos un propósito inconsciente. Encontramos en las acciones fallidas un sentido, un significado que se asocia al propósito inconsciente que persiguen, más allá de la intención o la voluntad consciente. En este olvido de Alex, podríamos ubicar la expresión de su deseo de involucrarse en una relación estable, entendiendo que Gigi es una mujer que causa su deseo, a diferencia de las otras mujeres con las que él se involucraba.
En base a todo esto es que se puede formular la siguiente hipótesis clínica: El deseo de Alex sería el de involucrarse en una relación seria con una mujer, pero como propio de la neurosis es el rehuir del deseo, Alex durante toda su vida se relacionó con mujeres que no causaban su deseo, se relacionaba con estas meramente como objetos. Al momento de enfrentarse con una mujer que si causaba algo en él, podemos ver por una parte, todo tipo de explicaciones racionales respecto de cómo hay que relacionarse con las mujeres, de qué es lo que se debe y no se debe hacer y cómo interpretar las intenciones del otro, pero por otra, se pueden ubicar ciertos fallidos: la confusión de día de la cita, y ciertas acciones (que Gigi toma al modo de señales), como la forma de expresión de su deseo, ya que este no puede eliminarse en tanto que lo propio del deseo es la insistencia. Es así que el beso y las palabras de Gigi provocan que Alex se confronte con su deseo, conmoviendo su posición subjetiva, lo que lo lleva a tener que dar una respuesta al respecto. En este punto, el sujeto puede huir de eso (dar respuestas racionales, negarlo, etc.), o dar una respuesta que de lugar a la singularidad, esto implicaría la noción de acto en la que el sujeto se produce. Alex en un primer momento trata de dar respuestas racionales a aquello que pasó, pero finalmente vemos que se produce un acto que daría lugar a la responsabilidad subjetiva, tercer momento del circuito de la responsabilidad.
Ubicamos este tercer momento cuando Alex va a la casa de Gigi a buscarla y le dice que ella tenía razón en lo que le había dicho, que es su excepción a la regla. Podemos ver un cambio de posición subjetiva en Alex, algo de su universo previo se ve conmovido, en tanto que hay algo que escapa a las reglas y eso produce un cambio en él. El beso y las palabras que dijo Gigi resignificaron retrospectivamente los actos fallidos de Alex, dando lugar a un cambio de posición subjetiva donde asume su deseo, responsabilizándose subjetivamente. El sujeto da entrada a esa singularidad, ya no es el mismo que encontrábamos en el tiempo uno, hay un cambio en él y podría pensarse que algo de la verdad que se asume en el tiempo tres se encontraba ya presente en el tiempo uno. Cuando Alex decide ir a buscar a Gigi hay algo que va más allá de querer entablar una relación con ella, puede pensarse que esa acción implica dar lugar al deseo que antes aparecía taponado mediante la racionalización y el saber.
Bibliografía:
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• Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.
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• Salomone G., “El sujeto dividido y la responsabilidad” en La transmisión de la ética: Clínica y deontología, vol. I Letra Viva, 2006.
• Salomone, G. Z.: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Cátedra I de Psicología, Ética y Derechos Humanos
Facultad de Psicología Universidad de Buenos Aires
(Segundo parcial)

Alumnas: Sciorra, Florencia B (L.U:337020270). Pettorossi, Natalia M. (L.U: 334980400)

Profesora: Pacheco, Mariana

Comisión: 20

Año: 2009



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