por 

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

Psicología, Ética Y Derechos Humanos

“Sin Ti”

Profesor Titular: Jorge Michel Fariña
Ayudante de trabajos prácticos: Fernando Ferreti
Alumna: Romina Caputo
Comisión 2

Curso de Verano
Año 2011

Índice:

-  Consigna……………………………………………………….Pág.3
-  Introducción……………………………………………………Pág.4
-  Desarrollo
Introducción teórica al circuito de la responsabilidad y a la noción de responsabilidad subjetiva……………………………………Pág. 5
Articulación teórica con el cuento “Sin ti”…………………...Pág. 6 a 13
-  Anexo
- Otra posible versión…una interpelación no genuina…….Pág. 15
-Cuento……………………………………………………….. Pág. 16
-  Citas bibliográficas………………………………………… Pág.17
-  Bibliografía…………………………………………………….Pág.18

Consigna

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación.
En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.
Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.
Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad. Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Introducción
En el presente trabajo se abordara el cuento “Without you”, del libro “The language of the fear”, de Del James. Esta tarea se llevará a cabo a través de tres tiempos lógicos que dan cuenta del “circuito de la responsabilidad”, desde las nociones de azar y necesidad, culpa y responsabilidad; y a través de la categoría universal-singular, particular y de la dimensión ética. Esta última será trabajada principalmente a partir de la construcción de una hipótesis clínica respecto de lo trabajado.
Por su parte el cuento mencionado, trata la historia de Mayne, una estrella de Rock. El mismo comienza con el relato de un sueño del protagonista, el cual rememora de cierta forma el suicidio de Elizabeth, su amada. Lo significativo del mismo es que Elizabeth se pega un tiro en la cabeza, dejando de fondo, reproduciéndose de manera repetida, el tema “Sin ti”, compuesto por el mismo Mayne, inspirado en una frase que su amada alguna vez le dijo: “No puedo vivir contigo, ni sin ti”. Mayne llega a la escena de muerte, con el propósito de reconciliarse con ella, y se encuentra con la misma muerta y este tema sonando. Al ver esto intenta suicidarse con la misma arma con que su amada lo hizo, pero se encuentra con que la misma no tenia balas. Elizabeth sabia que una sola le era suficiente para cometer su propósito. Es importante recalcar que se habían peleado a causa de que Elizabeth encuentra a Mayne con dos mujeres, manteniendo relaciones sexuales.
A lo largo del relato se remarca el hecho de que el protagonista se cuestiona a sí mismo el por qué la relación con su amada no funcionó, y por que cuando la tenía a Elizabeth, hacía lo imposible por perderla. Por otro lado se ve como Mayne intenta escapar del recuerdo de Elizabeth, de la canción mencionada, y de él mismo; sin tener un total éxito, y siendo sus principales aliados para dicho fin: las drogas y el alcohol.
La historia concluye con Mayne tocando el tema del que tanto se escapaba, y dejándose morir en su apartamento envuelto en llamas, a causa de una negligencia suya.

“(…) Él había escrito esa canción, y ahora estaba eternamente condenado por ella”
(Fragmento del cuento “With out you”, Pág. 1)

Siguiendo a M. Elena Domínguez (1), se pueden plantear, como se menciono en la Introducción del presente trabajo, tres tiempos lógicos para hablar de responsabilidad. El primer tiempo consiste en la realización de una acción determinada, la cual es coherente con el universo de discurso en el que el sujeto se encuentra inmerso. En este caso se supone que el accionar concluye en los fines que pretendía.
El tiempo 2 confronta el tiempo uno con algún indicador que da cuenta de un exceso en lo acontecido, es decir con que algo fue más allá o más acá de lo esperado respecto de la acción llevada a cabo en el tiempo 1. A partir del tiempo 2 adviene la pura incertidumbre, ya que se produce un quiebre en la significación que venía produciéndose. Este tiempo viene a re significar al tiempo 1, y esta re significación, tiene que ver con algo del orden del acontecimiento, dado en el tiempo 2, que interpela al sujeto, que obliga a este a volver sobre su accionar. Ante esta interpelación se abre una amplia gama de posibilidades, de figuras de la culpa. Estas son respuestas que tendrían que ver con modos de velar a esa interpelación, con modos de cerrar el circuito de la responsabilidad, y es así que anestesiada la culpa no hay posibilidad de hablar de un efecto sujeto. Contrario a estos modos de responder, se encuentra lo acontecido en el tiempo 3, relacionado a un efecto sujeto, en el cual se diluye el sentimiento de culpa, dando lugar a una respuesta a la interpelación desde una dimensión ética (dimensión que se relaciona con las singularidades que hacen desfallecer un particular previo). En este caso se estaría hablando de una dimensión ética, que implica la noción de acto en la que el sujeto se produce, del acto en que se produce un sujeto de deseo del inconsciente. El tiempo 3 será así, el tiempo de la responsabilidad subjetiva.
El campo de la responsabilidad subjetiva, confronta al sujeto con aquello que siendo propio, le resulta ajeno. Siguiendo a Freud, y saliéndonos del campo de la moralidad y lo jurídico, esta condición de ajenidad no hace inimputable al sujeto. Es así que la responsabilidad subjetiva, interpela al sujeto más allá de las fronteras del yo, arraigándose en la noción de sujeto del inconsciente, sobre el cual recae responsabilidad.
A partir de la exposición teórica realizada, podemos dar cuenta de que el cuento a trabajar, comienza acercándonos a lo que podríamos denominar: Figura de la culpa, correspondiente a un tiempo 2 del circuito de la responsabilidad. Encontramos a Mayne inmerso en un sueño, donde se ve espiando a su amada Elizabeth, quien se encontraba bailando. Dentro de ese espectáculo visual, Mayne admite que Elizabeth era la única mujer de quien se había enamorado realmente. En ese momento ella voltea para mirarlo; él cree haber sido escuchado. Ella se acerca a él sonriéndole amigablemente, y luego de eso la canción que estaba sonando comienza a aumentar en volumen. Es ahí que Mayne entra en pánico, ya que percibe que la canción es “Sin ti”. Tema de su autoría, que compuso a partir de una frase que le dijera su amada. Cuanto más ruidosa se ponía la escena, más difícil le resultaba moverse. “Tenía” que quitar el CD, pero sentía que sus pies eran como enormes bloques de cemento, y no podía moverse lo suficientemente rápido. Elizabeth había puesto una pistola contra su cien. El sueño termina con un disparo…Mayne despierta cubierto de sudor.
Si bien en este caso el sueño más que acallar a la culpa, la despierta; podemos pensar que de todos modos cumpliría con esta función, ya que viene a tramitar algo de lo no resuelto (al nivel de trauma siguiendo la teoría Freudiana). Podemos relacionar esto con la idea de que el inconsciente insiste, insiste para que algo del orden de lo reprimido “salga a la luz”. En este sentido, en el relato se sostiene que el protagonista ante su imposibilidad frecuente de conciliar el sueño consume píldoras para dormir o antidepresivos, sin tener absoluto éxito, ya que “la pesadilla siempre se las arreglaba para entrometerse” (2). Esto mismo representaría una respuesta a este tipo de sueños. Y el mismo en sí, estaría taponando la emergencia de la responsabilidad subjetiva.
Siguiendo con el cuento vemos que este sueño viene a responder a la interpelación que le produjo al protagonista, el acontecimiento en el que su amada realmente se suicida de un tiro en la sien. Esto se ve representado en un pasaje del escrito, donde Mayne, luego de pelearse con Elizabeth, a partir de que esta lo encuentra en la cama con dos mujeres, elige reconciliarse con ella. Tras varios llamados sin respuesta, Mayne le deja un mensaje en la contestadora donde le dice que se encuentra debajo de su departamento, y que si era necesario tirar la puerta abajo para verla lo haría, que tenía una necesidad muy grande de verla de nuevo, que le importaba realmente, que sus palabras no podían sanar lo que él había hecho, pero que el pasado ya paso. Es así que ingresa al edificio, en estado sobrio, lo cual era extraño en Mayne (sobre todo luego de terminar un recital). Cuanto más se acercaba al departamento de su amada, mas fuerte se hacia el sonido de una música que le resulto familiar. Es allí donde escucha un disparo. A partir de esto corre hacia la puerta del departamento, la tira abajo, y encuentra a Elizabeth en el sofà, sangrando, y restos de su cabeza esparcidos por las paredes. Ante la devastadora situación, da cuenta de que el tema de fondo era “Sin ti”, tema que él había realizado luego de que su amor le dijera un día: “No puedo vivir contigo, ni sin ti”. La canción estaba programada para repetirse una y otra vez. Mayne se pregunta cuántas veces lo habría escuchado su amada antes de tomar esta fatal decisión. Apaga el equipo y encuentra una nota que decía “Número uno, con una bala”. Mayne comienza a llorar, a cuestionarse como pudo haber sucedido esto, si el solo lo que había hecho era amarla. Se cuestiona además si se mato por que habían fallado como pareja o por que el no la dejaría ser; si la canción, una de las pocas cosas que él había hecho por sí mismo, la había empujado a esto (aquí podríamos ubicar a la intelectualización como modo de responder a la interpelación). Luego de pensar estas cuestiones, se le escabulle otro pensamiento: matarse. Toma el arma que Elizabeth había utilizada para quitarse la vida, y se dispara con el fin de “unirse a ella”. El arma sin embargo se encontraba vacía, su amada sabía que necesitaría solo una bala para cumplir con su cometido. En este punto podemos decir que Mayne ante la interpelación decide quitarse la vida, anularse como sujeto, cayendo en un pasaje al acto. En este punto Lacan postula en su seminario 10, que el mismo tiene que ver con un dejarse caer, estando del lado del sujeto en tanto este aparece borrado al máximo por la “barra”, desde allí donde se encuentra se precipita y bascula fuera de la escena. El sujeto se mueve en dirección a evadirse de la misma, identificándose con el desecho. De este modo no podríamos considerar a este intenta fallido de suicidio como un acto que inaugura un tiempo 3, tiempo de la responsabilidad subjetiva; ya que no se trata de un cambio de posición frente a la vida, de una postura frente al deseo, sino que da cuenta de la no aceptación de la castración, de un sujeto que ante la falta intenta compensarla. En este caso ante la muerte de su amada, intenta matarse para reencontrarse con ella. De todos modos esto será retomado en el desarrollo de la hipótesis clínica.
La muerte de su amada por su parte, y por sobre todo el hecho de que la misma estaba escuchando el tema “Sin ti” a la hora de quitarse la vida, viene a resinificar un primer tiempo, a dar cuenta y a construir al mismo.
En este sentido, el protagonista vivía con un dilema: la belleza tanto física como interna de Elizabeth era protagonista de su deseo, pero cuando la conseguía, hacia todo lo imposible por perderla. Nunca había querido herir a nadie, sobre todo a sus personas más “íntimas”, pero por alguna razón ella era a quien él solía herir de la peor manera. Esta cuestión sería representada, a partir de la frase que su amada le dice, y que es utilizaba para el tema “Sin ti”. Siguiendo a M. Elena Dominguez, en su texto “El acto de juzgar entre el dilema y el problema ético”, podemos postular que si hay dilema es porque estamos ante la presencia de un sujeto dividido por una pregunta, a la cual es convocado a responder. La respuesta a la misma puede situar la responsabilidad o al menos dar lugar a una vía para hallar una solución. Como observamos anteriormente, esto no sucede.
Respecto de este dilema, Mayne emprendía acciones tanto por retener a su amada, como para perderla a nivel inconsciente. Las mismas son resinificadas a partir del suicidio de la Elizabeth; y del azar, un tyche (encuentro azaroso con un real), resultó que Mayne estuviera justo en la escena del mismo, dando cuenta de la canción que esta estaba escuchando a la hora de tomar esta decisión, y de la nota que decía “Numero uno, con una bala”. Número uno suponemos que se refiere a que la canción mencionada fue record de ventas, y con una bala al hecho de que se suicidio con una sola, con un disparo certero para su fin.
Toda esta cuestión conlleva a dar en cierto punto de la responsabilidad subjetiva en nuestro protagonista, que se representa bajo su reverso: la culpabilidad. El sueño planteado, sumado al hecho de no poder dormir en las noches, a la necesidad imperiosa que manifiesta Mayne luego del suicidio, de no escuchar esa canción, al estado de inconsciencia en el que se sumerge con las drogas y el alcohol, a las conductas evitativas referentes a no asistir a dos de sus casas, ya que allí pasaba el mayor tiempo con su amada, y a evitar en fin, toda cuestión que le recordara a Elizabeth, nos hacen concluir en que son todas figuras de la culpa, que taponan al acontecimiento que lo interpela, el cual potencia un efecto sujeto, una dimensión ética donde surja la responsabilidad subjetiva, ante la dimensión de deseo despertada en la articulación de el tiempo 1 y el 2. Deseo del que Mayne no sabe, pero del cual desde el psicoanálisis se lo hace responsable (no en términos de juzgar, en términos jurídicos ni morales), sino a nivel de sujeto del inconsciente, sujeto de deseo.
Podríamos pensar a su vez a su adicción a las drogas, el alcohol y al frenesí en general, como formación sintomática para escaparse de la angustia generada por la culpa. Otra de las figuras de la culpa que se encuentran en el relato es la proyección. Mayne se encontraba recordando a Elizabeth, y repentinamente le parece escuchar “Sin ti”. Más tarde, da cuenta de que era producto de su imaginación. Vemos como claramente algo que quiere ser reprimido desde lo consiente, aparece proyectado desde el exterior, de modo auditivo en este caso.
Concluimos en este punto con que las figuras de la culpa van a venir a taponar cuestiones de las que el paciente nada quiere saber. Las mismas sirven para velar la falta, siendo que la barradura dará lugar potencial, contrariamente a este tipo de respuesta ante la interpelación, a que el sujeto se encuentre con la falta, con la castración, y adopte una postura frente a ello. El tiempo 3 va a tener que ver con un cambio de posición por parte del sujeto, con responsabilizarse de su deseo y hacer algo con ello. Es así que en este tiempo desaparecen las figuras de la culpa, para emerger la responsabilidad subjetiva.
En el cuento a trabajar no se encontrarían indicios de la puesta en marcha de un tiempo 3. Por el contrario, nos encontramos con Mayne, al final del relato, mirando un álbum de fotos, bajo los efectos de los narcóticos que había consumido. En el mismo se encontraban imágenes de Elizabeth, y de ellos juntos. Momentos felices para Mayne. Pero el azar concluye con Mayne observando la última página de este álbum. Página de la que siempre se escapaba (figura de la culpa relacionada al sentimiento de culpa). La misma contenía el obituario de Elizabeth y una tarjeta de condolencias. Ante esta situación azarosa, sumando la necesidad, el determinismo que implica la muerte de su amada, Mayne incurre en el llanto y en la formulación de diversas preguntas, entre las cuales se encontraba el por qué de su muerte. Cuestión de la cual no hallará respuesta, ya que la misma es un significante irrepresentable. De todos modos si bien se trata de una cuestión de necesidad, frente a la misma y frente al azar de haber estado en lugar y tiempo, podemos pensar que Mayne podría haber hecho algo con esto, que podría haber emergido una posición responsable acerca de lo acontecido, sin embargo dimos solo con el reverso de la responsabilidad.
Como decíamos, luego de dar con esta última página Mayne se pregunta por varias cuestiones, dando cuenta de que su deseo antes de la muerte de su amor, era ser normal, siguiendo las normas de la sociedad, siguiendo el particular, la moral de una época, y manifiesta querer estar al lado de Elizabeth, pero verse imposibilitado a causa de que ella estaba muerta. Es así que concluye que su cuerpo no debía ser perdonado. En este punto es donde no encontramos un tiempo 3, ni la a emergencia de una singularidad que rompa con el universo establecido, que lo ponga en inconsistencia. Todo esto puesto a que Mayne, se sobresalta y en un ataque de ira comienza a destruir todo lo que encontraba a su alcance, llegando a romper sus preciadas guitarras, cuya destrucción había sido tabú hasta ese momento. El azar lo atrapa nuevamente, y vuelve a escuchar la canción de la que tanto escapaba en la radio, a pesar de que había tomado todos los recaudos para que ello no suceda ( figura de la culpa).A partir de ello decide agarrar el equipo y tirarlo por la ventana, queriendo nuevamente escapar de la culpa que le producía escuchar ese tema. Termina de romper casi todas sus guitarras, recordatorios de que nunca podría volver a recuperar su “inocencia”, ya que con las mismas componía. En este momento se pregunta cuándo podrá morir sin que la música interviniera, queriéndose escapar nuevamente de la situación que lo interpela, que le recuerda a la muerte de Elizabeth una y otra vez. Entre idas y venidas sus pasos hacen que caiga un cigarrillo encendido en la gruesa alfombra que decoraba su cuarto. En ese instante se encuentra con la última guitarra, con la que había compuesto el tema “Sin ti”. Comienza a tocarla y es allí donde se da cuenta de que solía amar solo abrazarla, igual que había amado tocar a Elizabeth. Y pudiendo ubicar un efecto sujeto, y cierta responsabilidad en Mayne, este da cuenta de que ambas, guitarra y su amada, le habían ofrecido mucho placer, pero que nunca había sido capaz de expresar adecuadamente su gratitud. Respecto de su amada, nunca le dijo como ella lo hacía sentir, cuánto la amo, siendo que la canción que compuso le recordaba que al contrario debía haber mantenido su boca callada. De este modo cree que su amada estaría viva. Mayne de todas formas quería tocar esa canción, tocarla para ella y para los ángeles. No podía tocar la guitarra, es así que encuentra una alternativa: el piano. Con cada nota que tocaba su dolor interno sanaba. Mientras tanto la habitación se prendía fuego, Mayne se dio cuenta de la situación, pero nada impediría que se interrumpiera la canción. Su guitarra favorita se consumía, y él seguía tocando para su amor. En determinado momento se siente libre de “sus demonios” y comienza a cantar la canción de la que tanto se escapaba. El fuego lo termino envolviendo todo, pero Mayne nunca grito y no erro ninguna nota. Vemos como el poder tocar la canción, puede considerarse como el enfrentamiento a eso de lo que tanto huía, otro modo de responder a la interpelación. Pero de todos modos Mayne se deja morir, y si bien desaparecen las figuras de la culpa al momento de interpretar el tema, con este evento se anula el mismo. Volvemos al intento fallido de suicidio. Anulando la posibilidad de ser, de anula la responsabilidad subjetiva. Y no encontramos una respuesta a la falta, ya que Mayne pretende de algún modo volver con su amor, pensando además que su “cuero” no podía ser perdonado. En este caso, al igual que en el suicidio fallido, la culpa genera esta situación de salirse de la escena, no pudiendo constituirse un tiempo 3, tiempo del acto ético, a través del cual el sujeto se responsabilice de lo acontecido, haciendo algo con ello. Adoptando una posición ética al respecto, que incluya tanto la moral, lo que hace al eje particular, como la singularidad del caso.
Retomando lo dicho, vamos a plantear la diferencia entre azar y necesidad. La necesidad responde, siguiendo a M. Fariña (3), a fatalidad, destino, inflexibilidad, exactitud. En el caso del cuento elegido podemos pensar que la muerte de Elizabeth, el hecho de que se disparo en la cabeza, responde al orden de la necesidad. Frente a ese disparo certero (causa), muere (efecto).Es importante destacar que la misma es a su vez parte del eje Universal-singular, hace a la condición humana. En relación a esto, el duelo, el modo particular de atravesar la muerte de alguien, se maneja en la singularidad del caso. El modo de atravesar la muerte de Elizabeth, se maneja en Mayne desde coordenadas singulares. Como se mencionó éste no responde de otro modo que anulando su existencia; ya sea a partir de su inducción a un estado casi permanente de inconsciencia, o a través del acto final que realiza, donde se deja morir para volver con su amada. Son todas respuestas que no darían cuenta de una posición ética frente a la castración.
Fariña postula a su vez el concepto de azar. El azar desconecta la relación causa efecto que establece la necesidad. El azar va a tener que ver con un evento impredecible, con algo del orden de lo no calculado, de lo inesperado. En este punto podemos determinar cómo azar, al hecho de que Mayne estuviera en el momento del suicidio de su amada, y más significativo es aún que haya escuchado el tema con el que se quito la vida. En la hipótesis clínica se planteara a este acontecimiento como un tyche, como un encuentro inesperado, azaroso con un real. Otro hecho azaroso, que contempla tiene que ver con la coincidencia, con el de que Elizabeth haya encontrado a Mayne con dos mujeres en la cama. Esto será tratado en el anexo del presente trabajo.
Es importante destacar que la responsabilidad va a surgir de la grieta entre necesidad y azar. En este punto encontramos que a partir del azar relativo a que Mayne presencia el suicidio de su amada, y las condiciones en las que este se armo, y a partir de la fatal muerte de la misma, surge en Mayne un sentimiento de culpa, figurado en las distintas versiones que fueron tratadas anteriormente. Como dijimos la culpa es el reverso de la responsabilidad. Es decir surge en Mayne este sentimiento, ya que en cierto punto el mismo se siente responsable de lo acontecido.
En suma, respecto del tiempo 1 del circuito de la responsabilidad, podríamos ubicar a la creación de la canción “Sin ti”. Si bien la misma contenía la frase entera dicha por Elizabeth, Mayne utiliza para el titulo solo la ultima parte. Podríamos pensar que como toda creación, se encuentra inmerso en la misma cierto deseo inconsciente. Al encontrarse Mayne con un real insospechado (muerte de su amada, tiempo 2), resinificaría este tiempo 1, dando lugar en este caso a la emergencia de la culpa, culpa que contiene detrás un margen de responsabilidad; y creemos que la problemática de Mayne de instaura justamente en esta cuestión. Quizás Mayne se topo, a través de la muerte de su amada, con un deseo insospechado, y sin velar, el cual lo llevó a dejarse morir.
La hipótesis clínica por su parte, constituye una interpretación, una articulación de los tiempos 1 y 2 en forma restrospectiva, desde una visión universal-singula que sume al sujeto un plus, algo de lo desconocido inconsciente para él, pero algo de lo cual podemos responsabilizarlo. La hipótesis clínica de este modo perfora a la moral, generando un punto de inconsistencia. Es una hipótesis que da cuenta de la posición del sujeto frente al deseo (si hay barradura o no), del punto ciego del deseo en el sujeto, el cual genera conflictivas.
En el caso del escrito trabajado, podemos pensar a la hipótesis clínica, en relación al modo de amar de Mayne. Se podrá creer que algo de su deseo inconsciente ronda efectivamente en la frase que le sugirió armar una canción que daba cuenta de su historia con Elizabeth “No puedo vivir contigo, ni sin ti”. En este punto Mayne manifiesta que le era imposible estar solamente con ella, ya que poseía una adicción al sexo, y a las mujeres en general; manifestando por otro parte que se molestaría al enterarse de que Elizabeth estaba con otro/s hombres (es decir, si hacía lo mismo que él). En este punto podríamos creer que el protagonista no acepta la castración, a la cual llegaría si elegía a una mujer de entre todas las posibles, y con la cual daría, si su amada lo pusiera en falta, estando con otro hombre. De este modo podemos articular el tiempo 1 mencionado, relativo a las acciones para perder y recuperar a Elizabeth, con el tiempo 2 y su respuesta al mismo, relativa en fin, a volver con su amada, volviendo a no poder asumir la falta y hacer algo distinto con la misma.
Otra cuestión que aparece respecto de su deseo, y su modo de amar, tiene que ver con que deseaba a Elizabeth, peor cada vez que la tenía hacia lo imposible (inconscientemente) por perderla. Esto puede relacionarse a su vez, con el consumo abusivo de drogas y alcohol por parte de Mayne, desde hacia catorce años. Podríamos pensar en principio, que esta compulsión a consumir sustancias, con la adicción al sexo que manifiesta tener, viene a “(…) tapar el objeto perdido, inalcanzable en una ilusión de completud. En todas las patologías de la dependencia, es la dependencia del objeto que intenta borrar la dependencia estructural del sujeto con respecto del Otro. El objeto del que se goza no es el de un intercambio simbólico sino el puesto a disposición para el consumo, que ofrece la ilusión de borrar la falta en ser (…) (4)
Siguiendo el mismo texto de la cita anterior, en el caso de las adicciones, el registro del amor, es una expresión de rechazo al Otro, que va a incidir en una violencia sobre el propio sujeto, o sobre el Otro. Se podría decir que es un odio al Otro en cuanto que tiene una falta, no está completo y esto lo reenvía a su propia falta. Esto puede ser visto claramente en mayne a partir de lo postulado, y daría cuenta de un modo singular de amar.
En conclusión, y siguiendo lo anteriormente expuesto, y los postulados de Melanie Klein en su texto “Envidia y gratitud” y “Amor, culpa y reparación”, acerca de la regresión a la posición esquizo-paranoide y a las defensas maniacas, dando como resultado una relación con el objeto a partir de las mismas(5), podríamos “hacer responsable” a Mayne por su modo de amar, por la destructividad con la que se relaciona con el objeto (Elizabeth) que lo deja en falta, y con la consecuente ansia de reparación para con el mismo, para luego una vez controlado, volver a depositar su agresión en el. Esto daría cuenta de cuestiones inconscientes en Mayne, de las cuales, siguiendo a Freud, podemos responsabilizarlo; no desde un lugar de juzgar, sino a partir de que ese saber no sabido, que forma parte de él como sujeto del inconsciente. De este modo la hipótesis clínica queda relacionada con la idea de que Mayne ante la posibilidad de valorar un objeto, depender de él, temer perderlo y sentirse culpable; reacciona defensivamente intentando controlar al mismo, para triunfar sobre él y luego pasar al desprecio, a la destrucción, puesto que este objeto es quien lo pone en falta. Todo esto daría cuenta del tiempo 1 trabajado, y respecto del tiempo 2 y la respuesta a la interpelación, podemos decir que el protagonista del relato sigue en la misma postura del tiempo 1, dejando de lado la asunción de la castración, queriendo controlar nuevamente al objeto de amor, triunfar sobre él, ya que se deja morir para volver con el mismo.

ANEXO

Otra posible versión…una interpelación no genuina
Es importante destacar que a partir de la lectura de las primeras páginas del cuento seleccionado, se podía suponer que la situación con envergadura de acontecimiento, que interpela al protagonista, tiene que ver con el hecho de que su amada lo haya encontrado con dos mujeres en la cama. Esta situación daba la opción de creer que representaba un tiempo 2, el cual resinificaba un tiempo 1, donde Mayne le manifestaba a Elizabeth que asista al último recital de una gira muy larga que había emprendido él con su banda, todo esto haciéndole llegar los boletos de avión y los tickets de entrada, e insistiéndole para que este allí con él. Sin embargo ante su ausencia decide irse con otras dos mujeres. También vendría a re significar su postura acerca de que deseaba a Elizabeth, pero hacia lo imposible por perderla (inconscientemente), al momento de tenerla. A partir de el tiempo 2 planteado, Mayne decide cambiar de posición en algún punto, eligiendo al momento de otro recital, al cual invita a Elizabeth sin respuesta alguna, no drogarse ni consumir alcohol (cuestión frecuente en él, y más a la hora de presentarse en un show). Decide ir hasta la casa de su amada, sobrio entonces en este caso, y cambiar. Piensa que sin importar cuantas mujeres tenía, cuanto le había dicho a sus amigos que la olvidaría, haría cualquier cosa por ella, excepto dejarla ir de su vida. Es así que luego del concierto la va a buscar, rogando no cometer el mismo error dos veces, intentando seguir las normas de la sociedad, siendo “bueno” (moral, lo particular). Más allá de que cuando llega al apartamento de Elizabeth se produce lo que consideraremos el genuino acontecimiento que lo interpela (el suicidio de la misma), no podemos pensar en este intento de cambio de postura hacia con su amada como un tiempo 3, ya que este intento de cambio es desde la moral, desde lo que se espera de él en el amor podríamos decir, de su conducta esperable hacia con su amada. Es así que no podemos hablar de una dimensión ética, ya que se está jugando solo lo moral, no su singularidad, sin producirse un efecto sujeto que dé cuenta de la castración, y del deseo inconsciente que se juega en él. Podríamos pensar que si ese día, ficcionalmente, se hubieran arreglado las cosas con su amada, probablemente a Mayne se le haría muy difícil continuar con el guión de “buen amante”, surgiendo lo que hace a su singularidad, lo que hace a Mayne como sujeto de deseo, y quizás por qué no, se le complicaría seguir con el mismo a causa de su adicción al sexo, cuestión que será relacionada con su adicción a las drogas en la hipótesis clínica del presente trabajo.

Cuento
En el siguiente Link se encuentra una versión en PDF del cuanto “Whit out you” de Del James, traducido al castellano: http://ruben77.awardspace.com/traducc/sin_ti.pdf

Citas bibliográficas:

1Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006, Pàg 131 a 135
2 “Sin ti”, Del James, Pàg. 1
3Teórica de Michel Fariña, “Responsabilidad: entre necesidad y azar”, Pàg. 2 a 5
4 http://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:P-F1ceGHSqAJ:www.ffcle.es/files/comoenfermanlossujetosclotildep.doc+adiccion%2Bfalta+representacion%2Bno+perdida+objeto&hl=es&gl=ar&pid=bl&srcid=ADGEEShaURrzbu_hX4HtDclUxR3h0i9gVTZEaRLsUvWX6Y6kYzHMnYYdc7Sir5KoqEkhLQH0aFAe3vKAEZV51V2R4N5B1VwG1-VOCbzeg6iK5CtH_ZmTpY7Zwzo97YVM3wnhOsIJIEaD&sig=AHIEtbRdXXB8K4jnQRXu0BzL6_S0tYoHew
5 Melanie Klein nos va a decir que es posible que en el desarrollo de la posición depresiva, se presente una regresión hacia la esquizo-paranoide, dando lugar a una relación maníaca de objeto. En la misma participa una triada de sentimientos tendientes a negar los logros de la situación depresiva. Triada constituida por el control, el triunfo y el desprecio, que se corresponden con los sentimientos depresivos de valorar el objeto, depender de él, temer perderlo y sentirse culpable. Las defensas maníacas son un intento de evitar el proceso de intenso dolor y sufrimiento psíquico que estos descubrimientos implican. La experiencia depresiva se vincula con el conocimiento de la existencia de un mundo interno y de la posesión de un objeto valorado al que se necesita. Por eso, estas defensas se dirigen a evitar y negar este conocimiento, huyendo hacia el mundo exterior, y negando, evitando o invirtiendo la dependencia del objeto, la ambivalencia, la preocupación y la culpa. Claramente podríamos observar estas conductas defensivas en Mayne, las cuales serían parte de un proceso incompleto en su desarrollo, y conformarían un modo de relacionarse con el objeto amado, que vemos representado en sus actos dirigidos a lastimar a su objeto de amor (Elizabeth), consecutivos a los actos dirigidos a reparar el daño causado.

Bibliografía:

-  Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006
-  Del James, The lenguaje of the fear, Whit out You, Del James. Mc Dougall, http://ruben77.awardspace.com/traducc/sin_ti.pdf
-  D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.Joyce. Necesidades y soluciones adictivas. En “Psicoanálisis con niños y adolescentes”. Autores: Olievenstein. Jeammet. Mayer. Ed. Paidós. Buenos Aires 2001.
-  Domínguez, M. E.: (2007) "El acto de juzgar entre el dilema y el problema ético". Inédito. Ficha de cátedra www.psi.uba.ar
-  Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
-  Freud, S. : ( 1927) Duelo y melancolía
-  Teòrica de Michel Fariña, “Responsabilidad: entre necesidad y azar”
-  Michel Fariña, J. J.: El doble movimiento de la Ética contemporánea. Una ilustración cinematográfica. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos.
-  Michel Fariña, J. (1998). Qué es esa cosa llamada ética. (Cap. II); Lo universal-singular como horizonte de la ética. (Cap. IV). El interés ético de la tragedia (Cap. V). Del acto ético (Cap. VI). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
-  Klein, Melanie (1937) “Amor,culpa y reparación”
-  Klein, Melanie (1957) “Envidia y gratitud”
-  Lewkowicz, I. (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. III. Eudeba, Buenos Aires.
-  Winnicott, Donald. Los procesos de maduración y el ambiente facilitador. Ed. Paidós. Buenos Aires. 1999.
-  Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.



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