por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos
Cátedra I - Comisión Nº 13

Segundo Parcial Domiciliario

Profesor: Fraiman Carlos

Ayudante: Alejandra Martinez

Alumnas: Evelina Morelli L.U.: 33556192/0
Yael Zenobi L.U.: 33556101/0

2º Cuatrimestre de 2009

Título original: Socias – Capítulos 12 (“La encrucijada”) y 13 (“El final”)
Año: 2008 - Argentina
Protagonistas: Nancy Duplaá (Dolores), Andrea Pietra, Mercedes Moran, Luis Machín (Kurt) y Gonzalo Heredia

La primera escena consiste en aquella donde un hombre cuadripléjico cita a las tres abogadas y les dice: “quiero hacer un viaje a Bélgica para reunirme con un grupo de amigos, de una asociacion, un grupo de gente que cree que los seres humanos tenemos el derecho a morir dignamente como todos los animales”. Al escuchar ello una de las abogadas comienza a referirse a él con un tono de voz fuerte “¿usted esta queriendo decir que se quiere matar?, la segunda abogada (Dolores) le dice: “Usted esta hablando de llegar a un lugar donde los requicios de las leyes permitan la eutanasia”
–Exactamente Dra. ¿Su nombre?
–Dolores Molet y ¿Por qué no puede viajar?
Les explica que le comentó a un médico sus planes de viajar hacia Bélgica, pero este medico acude a la justicia logrando un fallo que le impida el viaje. Asi declarandolo insano, y donde todas sus decisiones tiene que antes pasar por fallos judiciales. Lo que el hombre les pide es revertir tal fallo.
El problema surge entre las tres socias, ya que dos de ellas se oponen a ayudarlo, mientras que Dolores está dispuesta a tomar el caso.
La abogada cumple con su cometido, y logra revertir el fallo, pero luego de conseguirlo, comienza a preguntarse si estuvo “bien o mal” haber ganado el juicio y por ende conseguir que el hombre viaje y termine con su vida. En la calle se cruza con una de sus compañeras la cual la felicita por ganar el caso y ella le dice”¿Qué hice? Ahora me siento para la mierda (Dolores)”
–Ganaste la pelea más difícil
– ¿Qué voy a esperar ahora? ¿Que se vaya? Es el tipo más increíble que conocí en mi vida, es inteligente, simpático…me gana en todo
–De las tres fuiste las más generosa no pensaste en vos, pensaste en él
–Ahora pienso en mí ¡no quiero que se muera! comenzando a llorar en el hombro de su amiga.
Al llegar a su casa se recuesta en la cama y una vez mas rompe en llanto sintiéndose muy mal por lo logrado, en ese momento llega el novio y le pregunta que le sucede y ella sin mirarlo comienza a hablar “es un tipo tan vital, me fui sin despedirme, salí corriendo como una laucha. Hice mal porque me ganó la persona de la abogada yo no soy así. Me empezó a hablar del cumpleaños, me dijo que lo iba a festejar, y le vi en su mirada un brillo especial como si no quisiera terminar. Y ahora la que termina hecha mierda soy yo”. Le pide al novio que se quede con ella y él le contesta que tiene que viajar a Chicago por una beca, que se tiene que ir. Entonces ella le pregunta que si hacia mucho que lo sabía.
–Unos días, contesta
–¿Ya lo sabias mientras alentabas lo mio con Kurt?
– Sí
–¿Vos también me vas a dejar? ¡Andate!. Llora desconsoladamente.
Unos días después Kurt cita a las tres abogadas y les dice “Yo ya conseguí la libertad de elegir, que era lo yo que quería. Necesite a alguien que fuera tan generosa como para olvidarse de sí misma y que tuviera buenas piernas para ganarme en la carrera. Cambio de destino, digamos que mi viaje sufrió un retraso momentáneo, ahora puedo elegir”. Dolores se recompone y al retirarse del lugar comienza a reír.

El análisis se llevará a cabo sobre la abogada Dolores, aquella que decide tomar el caso de Kurt. Lo abordaremos desde el sujeto del inconciente, introduciendo el circuito de responsabilidad y esbozando una hipótesis clínica.
A diferencia de la responsabilidad en términos jurídicos abordaremos la responsabilidad subjetiva, como aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del inconciente; es decir, que la palabra del sujeto está dividida entre aquello que dice y aquello que quiere decir verdaderamente. Sujeto no autónomo que, por definición no es dueño de su voluntad e intención, constituido por el inconciente y la conciencia. Interpelando al sujeto más allá de las fronteras del Yo. No se trata de la responsabilidad moral o social, de las buenas costumbres o lo moralmente correcto, se trata de una responsabilidad en cuanto a aquello que el sujeto desconoce de sí mismo, su deseo inconciente. Deseo inconciente que por lo mismo desconoce, provocándole un sentimiento de extrañeza, que intenta ser explicado desde su particular.
“La pregunta por la responsabilidad no supone un cuestionamiento a la persona sino la interpelación al sujeto. Se trata, evidentemente, del deseo inconciente.”
Desde esta dimensión de la responsabilidad, Oscar D´ Amore propone un circuito de la responsabilidad, diferenciando tres tiempos lógicos. En nuestro análisis solo situaremos los dos primeros, ya que la protagonista no responde subjetivamente, es decir no alcanza el tiempo tres. En el tiempo tres se espera una respuesta que suponga un cambio de posición del sujeto frente al suceso que lo interpelo, es decir, cuando algo extraño irrumpe rompiendo el sentido y el deseo inconciente se manifiesta, este no debe ser eludido por una respuesta moral desde el sujeto autónomo (sujeto en términos jurídicos), ya que el deseo inconciente seguirá presente por ser indestructible.
El primer tiempo es aquel donde el sujeto lleva a cabo una acción, una conducta con determinados fines, suponiendo que su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue concebida. En nuestro caso cuando Dolores consigue revertir el fallo.
El segundo tiempo es el de la interpelación. Donde retroactivamente se resignifica el acto realizado en el tiempo uno. Aquí se puede ubicar cuando Dolores se interpela por la acción realizada, es decir, cuando se pregunta si lo que hizo: ganar el fallo, estuvo bien o mal, comienza a preguntarse por qué lo hizo, pero lo hace desde una posición moral, es decir se interpela desde su particular. Rompe en llanto (figura de la culpa) y sostiene que en su momento (momento 1) la persona de la abogada, que podríamos significar como la persona jurídica le ganó pero… ¿A quién le gano? a “la persona moral” esa persona a la que refiere Dolores, sigue siendo una persona que habla desde lo socialmente aceptable desde los parámetros de lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, si bien se interpela lo hace acudiendo al universo particular, al imperante dentro de la sociedad en que no se acepta la eutanasia como el derecho de decisión de un sujeto sobre su propia vida, sino que dentro de este particular es visto como suicidio, y lo que lleva a declararlo como insano. Dolores se pregunta por su accionar “siente culpa”, se arrepiente por ayudar a que otra persona acabe con su vida.
La culpa es el reverso de la responsabilidad (desde la concepción ética del sujeto). “Cuando la responsabilidad del sujeto se halle ausente, aparecerá, como sustituto, el sentimiento de culpa. Los pensamientos atormentadores (…) serán algunas de sus figuras. En cualquier caso, no más que formas desplazadas -en el yo- de la responsabilidad ausente en el sujeto.”
Por lo desarrollado arribamos a que la respuesta dada por Dolores surge del sentimiento de culpa, de sentirse culpable por ayudar a que otro sujeto pueda terminar con su vida, que de no ser por el hecho que Kurt desiste momentáneamente de su viaje a Bélgica (donde ejercería su derecho a la eutanasia) ella no hubiera aliviado su malestar. Al enterarse que Kurt cambia sus planes, suspende su viaje, ella se alegra siente que se quita un “peso” de encima se alegra “ríe”.

A partir de lo desarrollado nos proponemos plantear una hipótesis clínica que dé cuenta del por qué de su “arrepentimiento”. Dolores es una abogada capaz y competente a lo largo de la serie se la muestra como una persona que obra acorde a sus convicciones morales al amparo de las leyes, lo que da como resultado que gane todos los casos que acepta. Haciendo una lectura rápida suponemos que su deseo inconciente consiste en satisfacer las demandas de sus clientes ganando cada juicio, lo cual satisfaciendo su Ideal del Yo y la haría una persona más competente aún sin dejar de lado su generosidad.
Pero si llevamos a cabo una lectura detallada podemos tomar algunos dichos pertinentes que exclama Dolores frente a su compañera y su novio, los cuales darían cuenta de su deseo inconciente: “¿Qué hice? ¿Qué voy a esperar ahora? ¿Que se vaya? Es el tipo más increíble que conocí en mi vida, es inteligente, simpático…me gana en todo”. Luego, con su novio: “Me empezo a hablar del cumpleaños, me dijo que lo iba a festejar, y le vi en su mirada un brillo especial como si no quisiera terminar. Y ahora la que termina hecha mierda soy yo”.
Al enterarse que su novio tenia que viajar: “¿Ya lo sabias mientras alentabas lo mio con Kurt? ¿Vos también me vas a dejar?”.
Dolores lo describe como una persona especial que le gana en todo, hace referencia al brillo de sus ojos, a su vitalidad, como si él no mereciera morir, más allá de su interés porque Kurt conserve su vida.
Además lo que nos llama la atención en estas citas es la forma en que toma su relación con Kurt, de ser un cliente, paso a ocupar un lugar importante en su vida, en otras palabras, pareciera que lo esta poniendo a la altura del novio. Lo mio con Kurt, en su lugar hubiese dicho “el caso de Kurt”, o “mi cliente Kurt” ¿no sería esto más preciso?. Él “también” la va a dejar, esta significando que el novio al igual que Kurt la dejan, no responden a sus sentimientos.
Nuestra hipotesis en cuanto al deseo inconciente de Dolores, es que la protagonista se enamoró del cliente por ello siente culpa de haber ganado el fallo y así facilitarle la posibilidad que se vaya de su vida para siempre.
“La interpelación subjetiva se pone en marcha cuando la Ley simbólica del deseo, ob-liga a retornar sobre la acción, no hay deseo sin culpa...”
Según D´Amore siguiendo a Lacan para explicar nuestra hipotesis “La única cosa de la que se puede ser culpable es de haber cedido en su deseo”.
Con esto queremos decir que, si bien la abogada ganó el juicio, luego se sintió culpable, se pregunto por su obrar, no estuvo conforme con los fines que se había propuesto (los cuales alcanzó) rompió en llanto en reiteradas ocaciones manifestando su angustía y disconformidad (figuras del sentimiento de culpa) pero sin saber a qué refería este (su enamoramiento hacia Kurt).
Cabe desarrollar un último punto, en cuanto a los términos “Necesidad y Azar” es pertinente diferenciar que en el primer caso se refiere a aquello que escapa a la voluntad del sujeto y en el segundo a aquello que ocurrirá inexorablemente, que uno no puede evitar. Como nadie es responsable de “todo” lo que le sucede, ya que hay momentos en los que uno o ambos terminos entran en juego, la pregunta acerca de si un sujeto es responsable o no por un suceso especifico que le haya acontecido, para ello es “necesario” que ni el azar ni la nacesidad hayan intervenido. Es decir, para que se espere una respuesta por parte del sujeto, no deben tener lugar entre los tiempos uno y dos (desarrollados al comienzo del analisis) la necesidad y/o el azar.
Por lo mismo hemos desplegado el circuito de la responsabilidad en la protagonista y hemos podido arribar a una hipotesis clinica. Ya que no tuvo lugar ni la necesida, ni el azar el los sucesos relatados.

Bibliografía

• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

• Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.

• Michel Fariña, J (1999). The Truman Show. Ficha de cátedra.

• Michel Fariña, J.J. Responsabilidad: Entre necesidad y azar. Ficha de cátedra.

• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

http://weblogs.eltrecetv.com.ar/socias/archives/2008/07/



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: