por 

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
Facultad de Psicología

Psicología Ética y Derechos Humanos
Cátedra I: Prof. Titular: Lic. Juan Jorge Michel Fariña

PARCIAL DOMICILIARIO

• Profesora: Alfano; Silvia
• Comisión: 7
• Aula:
• Alumnas: - Casas; Silvana / L.U: 27.593.413/0
- González Catanas; Ma. Jimena / LU: 29489890/0
• Fecha de entrega: 18/11/2009

• CONSIGNA DE EVALUACIÓN

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2005 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).

En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.

Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.

Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.

Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.

Para realizar el presente informe escogimos trabajar uno de los capítulos del unitario “Tiempo final”, el cual fue por Telefe en el año 2001. El capitulo en cuestión se titula: “La despedida”, sus protagonistas son: Julieta Cardinali (Paula-protagonista), Malena Soldá (Ana-amiga), Romina Gaetani (Mariana) y Mike Aminorena (Gonzalo-novio de la protagonista).

• Síntesis argumental:

El capítulo aparecen en escena tres amigas: Paula, Ana y Mariana, las cuales están reunidas en el departamento de la primera de ellas para festejar su despedida de soltera la noche anterior a la concreción del casamiento
Las amigas le tienen preparada a Paula una sorpresa: contrataron un show con bailarín nudista (Striper) para festejar la última noche de soltería. Paula entusiasmada, en medio de bailes, tragos y coqueteos, termina con él en el dormitorio manteniendo comercio sexual ante el asombro de sus amigas.
En ese momento llega inesperadamente el novio de Paula al departamento, quien descubre el engaño de su novia luego de que resultaran fallidos los intentos de sus amigas y de ella por encubrir la situación. Gonzalo encuentra al striper semi desnudo, interroga a Paula sobre dicha situación, quién primeramente niega haber tenido algo que ver con todo eso, más él encuentra una prenda íntima de ella en la cama; ya no hay forma de seguir negando la situación. Ella termina reconociendo lo acontecido, le pide desesperadamente a Gonzalo que la perdone, que no volvería suceder, que ese había sido como un modo de “despedirse para siempre de los hombres”, y que de allí en más le prometería serle fiel. Gonzalo no acepta las disculpas y en su lugar le dice a Paula que ya no habrá casamiento y con esas palabras sale del departamento. Frente a esto la muchacha comienza a llorar, está desesperada, no sabe qué hacer ni cómo remediar lo hecho, lo único que hace es culpar a las amigas de arruinar su casamiento ya que la idea del striper fue de ellas.
Instantes más tarde Gonzalo regresa al lugar y les ofrece un trato: dice que el sólo se casará si tiene sexo con sus dos amigas; ya que esta sería su forma de “despedirse de las mujeres”. Luego de pensarlo Paula les dice a sus amigas que acepten la propuesta de Gonzalo ya que todo lo que había pasado fue culpa de ellas y que solo así ella podría casarse.
Sus amigas terminan aceptando el trato y el capítulo termia con una escena en donde muestran a las tres amigas sentadas bebiendo champagne.

• DESARROLLO

Antes de comenzar con el análisis de la situación presentada, creemos de vital importancia esclarecer algunas cuestiones en lo que respecta al tema de la responsabilidad y la dimensión desde la cual la abordaremos.
¿Qué implicancias conlleva hablar de responsabilidad en términos subjetivos?, ¿Qué particularidades imprime la categoría de “sujeto” (que si la pensamos tal cual la conceptualizó Lacan es bien distinta de la de “individuo”) cuando nos sumergimos en el campo de la responsabilidad?
Para adentrarnos en esta cuestión veamos qué dice el diccionario de lengua española en lo que respecta al término responsabilidad: “cualidad o circunstancia de responsable. Responsable: que puede y debe responder o dar cuenta de sus propios actos o los de otras personas/ culpable de algo ” De esta primera definición se pueden extraer dos aspectos centrales: la responsabilidad y la culpa. Oscar D’Amore en uno de sus textos hace mención al vínculo indisociable de los dos términos recién mencionados, así como también plantea una distinción fundamental en lo concerniente a la significación y el alcance que éstos tienen en dos ámbitos bien distintos: el jurídico, normativo (que es en donde surge este concepto) y el ético, campo centrado en la dimensión subjetiva.
En lo que respecta al campo jurídico, no nos detendremos en los detalles de éste, pues escaparía a los fines del presente informe, simplemente mencionaremos que aquí “responsabilidad y culpa se limitan a expresar dos aspectos de la imputabilidad jurídica.” Se apela al sujeto del derecho, en tanto aquel concebido como autónomo, libre y con capacidad para responder sobre sus actos. Para el derecho no todas las personas son consideradas imputables, exciten criterios de inimputabilidad en donde se exime al sujeto de culpabilidad y por ende de la obligación a responder, a responsabilizarse por sus actos. Estamos frente a una dimensión objetiva, jurídica y moral de la relación presente entre culpa y responsabilidad.
Ahora bien, cuando hacemos referencia a la responsabilidad entendida en términos subjetivos, nos desmarcamos de la dimensión normativa y del sujeto autónomo del derecho, pues ya no se trata de pensar a la responsabilidad en términos jurídicos, morales ni aún religiosos, sino que nos adentramos en la dimensión clínica donde la mirada recae sobre el sujeto del inconciente. Salimos del campo del yo, de la voluntad y de la razón para entonces introducirnos en la dimensión del inconciente y del deseo.
“El psicoanálisis plantea un determinismo inconsciente que hace al sujeto responsable por definición” .
“¿Has actuado conforme a tu deseo?”
“La única cosa de la que puede ser culpable un Sujeto es de haber cedido su deseo.” (Lacan)

Si bien es cierto que no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, aquí se trata de algo distinto del sentimiento de culpa, ésta depende de una operación simbólica: la interpelación subjetiva.

Luego de esta pequeña introducción teoría, Intentaremos responder a los interrogantes planteados al inicio en lo que respecta a la ética y la responsabilidad sujetiva a partir del análisis del capitulo “La despedida”, basándonos para ello en el circuito de la responsabilidad subjetiva tal como lo conceptualiza la cátedra.

• ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN.

El circuito de la responsabilidad subjetiva está compuesto de tres tiempos lógicos, los cuales no son concebidos cronológicamente sino a partir de una lógica de retroacción donde al surgir una interpelación subjetiva (tiempo 2), hace que el sujeto vuelva sobre una acción llevada acabo con anterioridad (primer tiempo), resignificándola a posteriori. Es esta interpelación, este cuestionamiento, llamado a responder por los actos, lo que pone en marcha el circuito. A partir de la respuesta que el sujeto de y desde el lugar, el posicionamiento desde donde responda, se abrirá como potencialidad, la posibilidad de instituirse (o no) el tiempo 3 donde tiene lugar el “efecto sujeto”, es recién aquí donde es puede hablar de responsabilidad subjetiva., allí donde los velos del yo se caen para permitir la emergencia del deseo, del sujeto del inconciente.

Los tiempos lógicos del circuito se enlazan de la siguiente manera:

En un primer tiempo, tiempo 1, el sujeto lleva adelante una acción, una conducta, con determinados fines suponiendo que su accionar se agota en los objetivos para los que fue realizada. En el caso del personaje a analizar, Paula, este tiempo está representado en el hacho de haber tenido comercio sexual con el striper. La escena la muestra relajada, acostada junto al bailarín sin mayores preocupaciones.
En el Tiempo 2, tiene lugar un suceso, un acontecimiento, que lleva al sujeto a resignificar aquel primer tiempo que se suponía sin mayores consecuencias. Algo lo sorprende, algo que no estaba calculado ni planificado irrumpe. Aquí podríamos pensar que en el caso de Paula este tiempo abarca desde la escena en llega Gonzalo inesperadamente. Descubre al striper, el engaño de su novia y entonces le comunica la decisión de no casarse, incluyendo todo lo que ocurre hasta el final del capítulo: los intentos de Paula por logar que su novio cambie de parecer y la perdone, los posteriores reproches a sus amigas por lo sucedido, la propuesta de Gonzalo de retomar la idea de casarse si sus amigas aceptaban tener relaciones sexuales con él y la aceptación de Paula de lo planteado.
De estas escenas podríamos decir que con la llegada inesperada de Gonzalo se inaugura el tiempo 2 a partir del cual se pone en marcha el circuito de la responsabilidad.
Tenemos el acto inicial llevado a cabo por Paula: un engaño, una aventura que si no hubiera tenido lugar la aparición repentina del novio muy probablemente no hubiera despertado ningún tipo de cuestionamiento por parte de la sujeto. De hacho hasta antes de que esto aconteciera, se la muerta en una escena en donde ella esta acostada con el striper sin mostrarse ni culpable, ni angustiada, ni nada de lo que después tuvo lugar.
Aquí se podría ver bien, como el tiempo 2 hace que se vuelva sobre el tiempo 1 resignificándolo a partir de la interpelación subjetiva al la cual el sujeto está obligado a responder; “exigencia de respuesta más allá de lo que el “yo” querría responder ” aparece la dimensión de la culpa (bien evidente en Paula) y la respuesta pertenece al eje de lo particular (vuelta al surco de la moral), aún no hay singularidad. De este modo es a partir de este momento que se abre un abanico de posibilidades que implican por un lado: el sentimiento de culpa, la proyección, la negación, la intelectualización y en otro extremo: la apertura potencial de un tercer tiempo, el cual en el caso de Paula consideramos que está ausente, pues ella reacciona primeramente negando todo lo ocurrido, luego frente a lo inconsistente e insostenible de esta respuesta, manifiesta un sentimiento de culpa por haber engañado al novio, de allí todos sus ruegos y suplicas para obtener el perdón de Gonzalo. Luego tiene lugar la proyección de la culpa y de toda la responsabilidad sobre sus actos a las amigas, produciendo así el cierre del circuito de la responsabilidad. “Si el culpable es el otro, yo no soy responsable”.
En este caso la culpa no favorece el efecto sujeto; la culpa deviene “anestesiada” y es por esto que resuelta proporcionalmente ajena a la responsabilidad subjetiva.
Si tomamos en consideración que para que haya tiempo 3, el de la responsabilidad subjetiva, es necesario que el sentimiento de culpa se diluya para entonces dar lugar al efecto sujeto, en tanto respuesta propiamente ética, podríamos afirmar que todo esto en el caso de Paula jamás tuvo lugar. Aquí la culpa se subtancializó, obturando, taponando, de este modo la grieta que se había abierto en el universo particular de ella con la interpelación introducida en el tiempo 2 y que hubiera podido dar lugar al tiempo 3 de haberse posicionado desde otro lugar.

“Sólo el hecho de saberse culpable de la situación en juego permite la posibilidad de la responsabilidad subjetiva”

Juan Carlos Mosca, al respecto hace referencia a la culpa en tanto es pensada como un “déficit”, mientras que la responsabilidad es un más, una ganancia, por ende “la responsabilidad subjetiva es otro nombre del sujeto” El efecto sujeto es entonces no sólo una respuesta a la interpelación, sino además una respuesta ética, “ (...) la responsabilidad subjetiva es esa relación ética del sujeto al sujeto”

En lo que respecta a nuestra hipótesis clínica creemos que la responsabilidad subjetiva en el acto de Paula tiene relación con su deseo de estar con otros hombres. El personaje toma provecho del hecho de que sea su despedida de soltera, lo que le sirve para poner en acto su deseo inconsciente. Como hemos mencionado: en Paula se observa el cierre del circuito de la responsabilidad a través de la negación y proyección, depositando la culpa en sus amigas. Paula no solo no se responsabiliza de su acto sino que proyecta la culpa hacia el exterior: es justamente en este punto donde se vería reflejada la tendencia a la repetición la cual no garantiza que su deseo inconsciente no irrumpa nuevamente. Es decir que Paula, al no hacerse responsable de lo sucedido, no podría renunciar a la idea original. No hay deseo sin culpa, pero Paula al proyectar su culpa, no quiere darse cuenta(negación), que si llego hasta acá es porque ella deseó que sea así. Este intento de negar lo sucedido y no hacerse cargo de su deseo, la ubica a Paula en lo particular, porque la interpelación es un llamado a responder para volver al surco de lo moral.
Paula constantemente intenta reafirmar sus ganas de casarse con Gonzalo, se podría decir, a modo de autoconvencerse, lo cual podría ser entendido como otra cara de la culpa.
Por ultimo quedaría por destacar entre los dos tiempos mencionados, la incidencia de dos órdenes distintos, el azar y la necesidad. Podríamos situar a la necesidad como aquello que sucede, de lo cual no somos responsables ya que ocurre por fuera de la capacidad humana de intervenir. Por su lado, el azar también se rige por fuera de la voluntad humana, pero a diferencia de la necesidad, no tiene una explicación. El azar rompe con la relación que existe entre causa y efecto. Aquí el azar se presenta cuando el novio de Paula irrumpe inesperadamente en el lugar, ya que nadie esperaba que se hiciera presente. En nuestro caso, la necesidad no se haria presente, dado que si bien las amigas contrataron al striper y eso escapo a ella, (ya que no lo sabia,) pero lo que no escapa es lo que sucede con esté (mantener relaciones sexuales).

Para finalizar, si nos situamos desde la propuesta psicoanalítica la cual consiste en retomar sobre la acción situada en el eje de lo particular para que se produzca la interpelación que posibilite la responsabilidad subjetiva, y de ese modo la culpa se diluya en la respuesta ética, el efecto sujeto. En consecuencia no se trata de des-responsabilizar ni de desculpabilizar al sujeto, pues esto implicaría situarnos desde el eje de la moral, sino de encauzar la culpa al deseo inconsciente para posibilitar “otro nombre del sujeto”. (eje de la ética, U-S)

Bibliografía consultada

Ariel, Alejandro: "La responsabilidad ante el aborto". Ficha cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.

D’Amore, Oscar: "Responsabilidad subjetiva y culpa". En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Domínguez, María Elena: “ Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Fariña, Juan Jorge Michel: “Mar abierto (un horizonte en quiebra)”. En Ética y Cine, Eudeba, Primera edición abril de 2000, segunda edición ampliada agosto de 2001.

Mosca, Juan Carlos: "Responsabilidad: Otro nombre del sujeto", en Ética: Un horizonte en quiebra, capítulo VIII. Eudeba, Buenos Aires.

Salomone, Gabriela Z.: "El sujeto dividido y la responsabilidad”. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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