por 

Universidad de Buenos Aires

Facultad de Psicología

Psicología Ética y Derechos Humanos

Cátedra: I

Profesor Titular: Fariña, Juan Jorge Michel

Ayudante: Ollier, Alejandro

Co-Ayudante: Navés, Flavia

Comisión: 23

Horario de cursada: Jueves de 11 a 12:30 horas

Integrantes del grupo:

Bonifacio, Lucía LU 33531512-0
Email: luli_boni@hotmail.com - Cel: 15-5885-5888

Sicardi, Sol E. LU 33664918-0
Email: solsica@hotmail.com - Cel: 155-751-5732

Facultad de Psicología – UBA
Segundo cuatrimestre Año 2010

Consignas
1. Escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre. Justifique su elección.
2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5. Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

Análisis de la Película Toy Story 3

Sinapsis
Para iniciar este trabajo comenzaremos por situar la película sobre la cual trabajaremos.
Toy Story 3 es la tercera película de la saga Toy Story. Los personajes principales son Andy, niño al cual hemos visto crecer, y sus juguetes que en cada película cobran vida para crear una historia nueva que contar.
En Toy Story 3 nos encontramos con un Andy de 17 años, ya crecido, que tiene que empacar sus pertenencias para ir a la Universidad. Frente a esto se encuentra con el dilema de llevar o no a sus juguetes con él y el pedido de su madre de donar sus juguetes a una guardería llamada Sunnyside; llevar al altillo todo aquello que no lo acompañe a la Universidad; o tirarlo a la basura.
Andy decide llevar a su juguete preferido, Woody, con él y meter al resto en una bolsa de basura, con el objeto de guardarlos en el altillo.
Sin embargo, justo cuando se dirige a guardarlos, su hermana pequeña le solicita ayuda, abandonando la bolsa de juguetes en el medio de la casa y provocando así la confusión de su madre quien tira la bolsa a la basura.
Es aquí donde comienzan las andanzas de los juguetes quienes creen que su dueño los ha desechado.
Es en este momento donde el personaje de la niña Vaquera llamada Jessy, toma suma importancia ya que es ella quien toma la decisión de librarse del basurero, e ir a la guardería Sunnyside y no volver en manos de su dueño Andy ya que asegura que él fue quién los dirigió a la basura. Dicha decisión es propuesta por Jessy y seguida por todos los demás juguetes quienes, desilusionados por la decisión de su dueño, eligen servir a otros niños.
Al llegar a la guardería se dan cuenta que la vida allí no es tan divertida. La misma está bajo el mando de un oso de peluche tirano que les hará la vida imposible.
Mientras tanto Woody, al observar toda la situación por afuera de Sunnyside, busca a sus amigos y los intenta convencer de que todo fue un mal entendido por parte de la madre de Andy.
El equivoco es develado a los juguetes cuando el ojo de la Sra. Cara de Papa olvidado en el cuarto de Andy muestra la conversación entre Andy y su madre al enterarse de que sus muñecos fueron desechados.

Elección del personaje
Le daremos un tratamiento especial en este trabajo al personaje de Jessy, la mujer vaquera.
Jessy es el primer juguete que frente a la situación de ser arrojada a la basura, se le ocurre la idea de partir hacia la guardería Sunnyside y olvidar a su anterior dueño Andy, consiguiendo que todo el resto de los muñecos la sigan.
Pero la decisión de Jessy no ha sido la mejor ya que en la guardería serán descuidados, arrojados y maltratados por los niños que los usarán. Se suma a esto la presencia de un Oso malvado que dirige Sunnyside.
Una vez que Jessy, se encuentra con Woody ella niega rotundamente la realidad que este personaje le intenta mostrar, convenciéndose más aun de que fue dejada de lado y sembrando este sentimiento en todo el resto de los juguetes.
Hay un momento revelador, que produce un giro en la historia del grupo, que es cuando la Sra. Cara de Papa observa con su ojo (el cual fue olvidado en el cuarto de Andy), al chico lamentándose por la confusión de su madre.
Es allí que Jessy resignifica este primer momento en el cual fueron abandonados y se da cuenta que Woody, su amigo, tenía razón.
Jessy a Woody: “Nos equivocamos al dejar a Andy… Va, yo estaba equivocada…”
Es así que juntos organizan un plan para salir de la guardería y para que finalmente Woody vaya con su dueño a la Universidad.

Circuito de la responsabilidad y articulación teórica
Considerando el circuito de la responsabilidad subjetiva, podemos decir que el mismo se compone de tiempos lógicos. En el Tiempo 1 se realiza una acción determinada en concordancia con el universo del discurso en que el sujeto se halla inmerso y que se agota en los fines de la acción realizada.
Recién en un Tiempo 2, la acción se ve confrontada con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido. Es aquí que se produce una interpelación por parte del Sujeto, de lo vivido en el Tiempo 1. Puede surgir aquí la figura de la culpa, la cual conduce a esta resignificación.
Por último tenemos un Tiempo 3 (que puede existir o no) en donde el sujeto asume la Responsabilidad Subjetiva, es un cambio de posicionamiento del Sujeto. Este momento puede ser doloroso e implicar una renuncia narcisista.
En nuestro caso, tomando al personaje de Jessy, podríamos decir que el Tiempo 1 se corresponde con su decisión de partir hacia Sunnyside. Este accionar se basa en que Jessy supone que su dueño Andy tenía pensado deshacerse de ella y de sus amigos tirándolos a la basura. La acción que se lleva adelante es una conducta orientada por un determinado objetivo y pretende que tal iniciativa se agote en los fines para las cuales fue concebida.
Cronológicamente en el tiempo, deviene un segundo momento llamado Tiempo 2 en el que, gracias al ojo de la señora Cara de Papa que había quedado en el cuarto de Andy, Jessy constata que Andy nunca había querido deshacerse de ellos sino que, por el contrario, todo había sido una confusión. Cuando Andy decidió subirlos al ático, su madre se equivoca y deposita los juguetes en la calle para que sean arrojados al camión de basura. Es decir que aquí se produce una interpelación para Jessy ya que hay un indicador que la pone sobre aviso de que algo anduvo mal, de que quizás Andy nunca había querido tirarlos a la basura. Decimos que su acción en el Tiempo 1 fue más allá de lo esperado, y ha sido re-significada por la vivencia del Tiempo 2.
Podríamos pensar entonces que ese universo particular que se sostiene por las certidumbres yoicas de Jessy se resquebraja y propicia la emergencia de una singularidad que manifiesta la incompletud del universo previo. En ese Tiempo 2 algo queda des-ligado del universo particular y es allí donde el personaje de Jessy se ve interpelado por ciertos elementos disonantes de los cuales, sin dudas, algo de esa diferencia le pertenece. Esa decisión de partir hacia Sunnyside queda resignificada al conocer el verdadero destino que Andy había decidido para ellos. Se advierte un cambio de posición frente a estas circunstancias y adviene la potencialidad de un Tiempo 3 en el que Jessy se responsabiliza subjetivamente de la decisión tomada en el Tiempo 1.
Para el personaje en cuestión el Tiempo 3 se da cuando le reconoce a su amigo Woody que ella estaba equivocada y le pide ayuda para trazar un plan para regresar con su dueño Andy y poder librarse de Sunnyside (que finalmente ha resultado un lugar espantoso para vivir).
El Tiempo 3 verifica la responsabilidad subjetiva, permite una toma de posición respecto de lo universal inscribiendo un acto que produce al sujeto barrado ya que el sujeto reconoce una decisión en su accionar. Este exceso, que origina elementos disonantes exige ligadura y es allí donde surge la Hipótesis Clínica que buscará una explicación a dicho exceso. Religa Tiempo 1 y 2 y permite la significación. Recordemos que en este corto circuito, en la falla producida en el Tiempo 2, se encuentra el deseo del sujeto al cual se debe responder. En nuestro caso, podríamos pensar que la Hipótesis Clínica se corresponde con un Sujeto que no desea ser dejado de lado por su dueño, y que no quiere tampoco vivir en el altillo (aunque esto implique que Andy no las ha tirado a la basura). Podríamos pensar en un deseo inconsciente de Jessy de continuar jugando con los niños, y para ello negar así la realidad que le expone Woody.

Necesidad y Azar
Mientras que la necesidad se identifica con el destino, con aquello que queda por fuera de la voluntad humana, el azar se asocia a la suerte. Tomando el caso elegido del personaje de Jessy estableceremos allí ambas categorías. Podríamos pensar que del lado de la necesidad estaría el hecho de que Andy decide partir a la universidad sin sus juguetes. Este sería el aspecto inexorable de la necesidad ya que contra esa decisión nada puede hacer el personaje de Jessy (no olvidemos que Andy no sabe que sus juguetes cobran vida). Su intervención allí la deja por fuera de la situación.
Por otro lado, la categoría de azar nos remite al episodio en el que la madre confunde la bolsa de los juguetes que Andy había designado para que permanecieran en el ático, con una bolsa de basura. Lo que hace creer a Jessy que Andy ya no deseaba conservarla.
A su vez podríamos situar dentro del orden del azar, las condiciones de vida que tienen que vivir en Sunnyside, donde se encuentran con un Oso de peluche dictatorial que los manda a vivir a la sala de infantes en la cual serán destrozados.
Mientras que la necesidad establece una relación de causa-efecto que no puede deshacerse, el azar lo que hace justamente es producir la desconexión de esa relación. Ahora bien, si en esta situación sólo rigiera el azar o la necesidad, la responsabilidad de Jessy carecería de pertinencia. Pero en este caso, quiso el azar que el descuido de Andy de dejar la bolsa en el pasillo coincidiera en el tiempo con la confusión de su madre. Aquel destino que tenían los juguetes de permanecer en el ático se entrecruza con la suerte que hace que el paradero de los mismos sea un lugar distinto al planeado desde el lugar de Andy y distinto al imaginado por Jessy al darse cuenta de las condiciones de vida que tenían en la guardería. Y justamente es allí, en esa grieta entre la necesidad y el azar, donde se encuentra la responsabilidad del sujeto.
Si decimos que responsable es aquel del que se espera una respuesta, podría pensarse que la respuesta de Jessy ante estas categorías de azar y necesidad concluye en marcharse a Sunnyside revelando así el deseo del cual luego debe responder.

Conclusión
Para ir cerrando con este análisis podríamos pensar como señala Mosca , que el Sujeto es responsable de su puesta en acto, responsable subjetivamente.
No hay que confundir responsabilidad subjetiva con lo moral, el primero implica ser responsables por nuestra posición de sujetos, y la moral corresponde a la conducta social del sujeto entre otros, sujeta a una época determinada .
Es por ello que no podemos aseverar que Jessy en nuestro caso es culpable moralmente, pero si responsable subjetivamente de su decisión de ir a Sunnyside.
Podemos pensar que para Jessy, en el Tiempo 2 es donde se interpela por la decisión tomada en el T1 y surge la figura de la culpa. Es en el momento en que observa a Andy lamentándose por la confusión de su madre que Jessy se toma la cabeza, como pensando “¿que hicimos?; ¿que hice?”; terminando finalmente por decirle a su amigo Vaquero: “Nos equivocamos al dejar a Andy… Va, yo estaba equivocada…”

Bibliografía

Ariel, A. (1994). Moral y Ética. Una poética del estilo. En El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Buenos Aires.

Fariña, J. (1992). Ética profesional. Dossier bibliográfico en salud mental y derechos humanos. Acápite 3.3: el status de la responsabilidad sobre los actos.

Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.

Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

D’Amore, O.: Responsabilidad y cu lpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.



NOTAS

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