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PSICOLOGIA ETICA Y DERECHOS HUMANOS
CATEDRA I - PROF. TIT. REG. JUAN JORGE FARIÑA

SEGUNDA EVALUACIÓN: PARCIAL DOMICILIARIO
COMISIÓN 4 – ANA CORINALDESI – LUCACI LEILA

ALUMNAS:
RODRIGUEZ ARATA, TAMARA SOLANGE – L.U. 301702310
SWIDZINSKI, MARIA JOSE – L.U. 319578830
En esta noche en este mundo
las palabras del sueño de la infancia de la muerte
nunca es eso lo que uno quiere decir
la lengua natal castra
la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
que es el órgano de la re-creación
del re-conocimiento
pero no el de la resurrección
de algo a modo de negación
de mi horizonte de maldoror con su perro
y nada es promesa
entre lo decible
que equivale a mentir
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe.
(“En esta noche en este mundo” Alejandra Pizarnik)

Un novio para mi mujer, película del año 2008, dirigida por Juan Taratuto, cuenta la historia de Diego “el Tenso” Polski (Adrián Suar), un empleado de comercio quién no sabe cómo enfrentar a su mujer, Andrea Ferro “la Tana” (Valeria Bertuccelli), para decirle que se quiere separar, ya que tanto la convivencia como la relación se le volvieron insoportables para él.
“Amor que se descuida siempre muere”, fueron las palabras de Carlos, un empleado de los vestuarios donde él juega al fútbol con sus amigos, tras escuchar las reiteradas quejas del protagonista ante la imposibilidad de verbalizar “me quiero separar”. Motivo por el cual, le sugiere invertir el problema: que no sea él quien tome la iniciativa de la separación, sino ella. Para tal fin, le propone que recurra a los servicios de un “especialista en seducción: El Cuervo Flores (Gabriel Goity)”, un seductor irresistible.
El Tenso considera la propuesta y decide ir a buscar al Cuervo Flores para dar inicio a su “Plan de Separación”: como especialista que nunca falla, seducirá a su mujer hasta el enamoramiento, de modo tal que ella decida dejarlo y convertirse así en un hombre soltero, poniéndole fin a su problema.
El Plan de Separación ya es un hecho, pero para su éxito el Cuervo exige que la Tana “empiece a circular”, ella pasaba sus días sin actividades por fuera del hogar y de esta manera al Cuervo se le volvía imposible operar. Es así que la Tana, comienza a trabajar como locutora en una radio del barrio, a partir de la intervención de su marido quién, por ser amigo del dueño, le consigue el puesto ofreciéndose él mismo a pagar por su salario.
Poco a poco, con la Tana ya trabajando, ya circulando, el Cuervo empieza a desplegar sus armas de seducción y los efectos en ella se vuelven visibles incluso para Tenso, quien encuentra en la mujer de la cual “deseaba” separarse, a una mujer deseable por otros. La ve más linda, la interroga por los llamados que recibe o respecto de a dónde va, le revisa sus cuadernos, la espía y se angustia cuando la ve con otro, cuando se va con otro, cuando no está y está con otro…indicios todos de que Tenso empezó a “mirarla con otros ojos”.
Arrepentido y sintiéndose solo, por temer a perderla, el Tenso decide ponerle fin al Plan. “Confiesa”, se separan. La extraña, la desea…
En terapia…habla.

Ética y responsabilidad: ¿Qué consecuencias tiene el accionar de Tenso?, ¿Cuál es su intención?, ¿De qué es responsable?, ¿Cómo pensar el Circuito de la Responsabilidad para esta singularidad en situación?, ¿Cómo se juega aquí el campo de determinación?

El plan de separación
Una lectura posible del Circuito de la Responsabilidad en Tenso, el personaje elegido para el análisis en el presente trabajo, podría iniciarse con “El Plan de Separación”, como un primer tiempo en el cual “el sujeto lleva adelante una conducta con determinados fines, en el supuesto de que su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue concebida” . Es decir, Tenso contrata a un “especialista en seducción que nunca falla”, con el objetivo de que seduzca a su mujer hasta el enamoramiento, de modo tal que ella decida dejarlo, para convertirse en un hombre soltero y poner fin a su insostenible matrimonio, ya que él mismo no podía hacerlo.
En estos términos, retomando lo planteado por Gabriela Salomone , se puede pensar a Tenso en tanto sujeto de la voluntad y la intención, capaz de hacerse responsable tanto de sus acciones como de sus decisiones y elecciones.
Hasta aquí, en la acción emprendida por Tenso, que sólo se agotaría en los fines para los cuales fue emprendida, “el sujeto, anticipa sin saberlo, una verdad que se evidenciará sustancial para su existencia” .

Mirarla con otros ojos: observar que su mujer es objeto de deseo para otros
En un segundo tiempo, Tenso “recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso respecto de que algo anduvo mal” . Algo del Plan de Separación“, emprendido por él fue más allá de lo esperado, hay elementos que interpelan, lo inesperado se hace presente, lo impensado lo toca de cerca. Elementos que se evidencian en tres escenas paradigmáticas:
I. Observarla con otro: A la salida del primer día de trabajo, la Tana, se encuentra con el Cuervo Flores, quién la invita a almorzar a una parrilla alejada de la ciudad. Ella accede y en pleno almuerzo, el Cuervo divisa a lo lejos que el Tenso se los espiaba. Acto seguido, se disculpa con la Tana, pide permiso y se dirige en busca del “espía”. Lo encuentra escondido en el baño y tras pedirle explicaciones por su accionar, Tenso manifiesta entre lágrimas: - “Tengo una angustia, empecé a sentir como una angustia, no sé, de golpe”.

II. Observarla irse con otro: Tenso vuelve a su casa a la noche, luego de haber jugado al fútbol con sus amigos. Se encuentra con que su mujer también recién llegaba. La interroga sobre su día, qué hizo y con quién. Ella le propone encargar pizza y él accede, en ese momento se encuentran los dos parados frente a una biblioteca donde ella está guardando cosas y se miran:
Tana: (sonríe) Hola.
Tenso: Hola.
Tana: ¿Me das un beso?
Se besan apasionadamente y entre risas se recuestan en el sillón, cuando de repente suena el celular de ella. Él la interroga, porque ella no tenía celular, a lo cual la Tana responde que se lo dio el dueño de la radio, atiende y dice tener que irse. Tenso molesto, la sigue indagando y termina por preguntarle si le está ocultando algo. Acto seguido, se queda apoya en el marco de la puerta, mira hacia arriba y cierra los ojos, luego espía su salida por la ventana.

III. No observarla, observar el vacío que dejó. No está…está con otro: Tenso llega a su casa luego de jugar al fútbol con sus amigos y se encuentra con silencio y todas las luces apagadas: “- Tana, ¿Tana estás?”. Al instante, Tenso se encuentra reposado en la cama, apoyado sobre la pared pensando…Mira a su lado y se encuentra con un lugar vacío. La Tana no está.

Segundo tiempo que, queda así nombrado como “Mirarla con otros ojos: observar que su mujer es objeto de deseo para otros”. Ahora bien, este tiempo de la interpelación subjetiva corresponde a la puesta en marcha del circuito de la responsabilidad, es decir, antes de que este tiempo dos tuviera lugar, no podría hablarse de circuito.
Interpelación, que genera una retroacción que va a resignificar la acción emprendida en el tiempo anterior: ¿Por qué Tenso hizo lo que hizo?, ¿Por qué introduce a un tercero?, ¿Por qué pone en marcha un Plan de Separación?, ¿Qué consecuencias tiene el accionar de Tenso? , ¿Cuál es su intención?, ¿De qué es responsable?, ¿De qué es culpable?
“Responsable es aquel del que se espera una respuesta” , pero de qué responsabilidad estamos hablando. Siguiendo lo planteado por Fariña y Gutiérrez puede responderse que, la pregunta por la responsabilidad, en el marco de este trabajo, no supone un cuestionamiento a la persona sino la interpelación al sujeto, es decir, no se trata de un “juicio moral”, sino del deseo inconsciente. La paradoja queda planteada ¿cómo ser responsable de algo de lo que no se es consciente?, la respuesta se plasma en el texto, el registro imaginario del sujeto se interrumpe antes: en la culpa. La culpa queda constituida de esta manera como “el reverso de la responsabilidad” , es así que ante la ausencia de ésta última, se presenta el sentimiento de culpa como su sustituto, evidenciada claramente en Tenso en una de sus figuras, el arrepentimiento como forma desplazada en el yo de la responsabilidad ausente en el sujeto.
Pero para que el segundo tiempo sea realmente sea un tiempo dos en el circuito de la responsabilidad, aparte de interpelar al sujeto debe cumplir una última condición: que la distancia que separa el tiempo uno del tiempo dos no se corresponda exclusivamente a azar y/o necesidad, como campos de determinación. La responsabilidad, queda planteada en estos términos como aquello que se instala “en la grieta entre la necesidad y el azar” . En el marco de la singularidad en situación que en este trabajo se plantea, podría ubicarse que es el azar quien “hace su jugada” - como algo accidental, contingente, fortuito - en la coincidencia situacional en dónde a Tenso justo en el momento donde se declara “culpable” de no poder, no animarse a decirle a su mujer que se quiere separa, se le ofrece una solución posible. Tenso, es escuchado en ese momento por Carlos, un empleado de los vestuarios donde él juega al fútbol con sus amigos, quien le sugiere que “Amor que se descuida siempre muere” y que debe recurrir a los servicios de un “especialista en seducción: El Cuervo Flores, un seductor experimentado e irresistible.
La culpa constituye a la retroacción, Tenso “debe” retornar sobre la acción que emprendió en el tiempo uno, instituido como tal a partir de la interpelación que exige respuesta más allá de lo que el yo querría responder, se instaura una deuda, un deber responder, “la interpelación subjetiva se pone en marcha cuando la Ley simbólica del deseo, ob-liga a retornar sobre la acción” . Ob – liga en su doble acepción: deber responder y ligar los elementos disonantes, los elementos que forman la barra, lo que estuvo más allá de la intención en el tiempo uno… ¿Cómo lo hace Tenso?, ¿Qué pregunta le queda planteada como sujeto?
La hipótesis que explica clínicamente el movimiento de resignificación que aparece ubicado en el arco superior del grafo, podría pensarse en relación a la verdad que marcó un más allá del conciente “Plan de separación” para Tenso: la introducción de un tercero, de una terceridad, de Otra ley, de Otra legalidad ¿era para separarse?, o más bien Tenso necesitó de otro modelo, otro que le cause el deseo a ella ya que él mismo no podía posicionarse en ese lugar de objeto causa del deseo de una mujer, de “su” mujer. Es en este sentido que, algo de su posición viril se evidencia interrogado, la pregunta para el sujeto en lo relativo a su integración a la función viril y a la función de padre queda planteada en relación a “es el otro quien sabe, quien puede, quien goza, quien es capaz de seducir al Otro sexo” – análogo de la otra en la histeria femenina-. Al sostener la falta de su lado, Tenso sostiene al Otro completo y en su insatisfacción, en su deseo insatisfecho supone una recuperación de goce, un plus de goce en dejarle su lugar al otro.
Lacan, en el desarrollo de la pregunta histérica en el Seminario 3, se refiere a la complejidad de la histeria masculina, “en tanto la realización edípica está mejor estructurada en el hombre, la pregunta histérica tiene menos posibilidades de formularse. Pero si se formula ¿cuál es? Hay aquí la misma disimetría que en el Edipo: el histérico y la histérica se hacen la misma pregunta. La pregunta del histérico también atañe a la posición femenina (…) se trata de la pregunta de la procreación. La paternidad al igual que la maternidad tiene una esencia problemática; son términos que no se sitúan pura y simplemente a nivel de la experiencia”

“Acá estoy…”: ¿A dónde está?... ¿A dónde nunca estuvo?....

La pregunta ya está planteada para el sujeto, la potencialidad para un tercer tiempo abierta y Tenso parece adentrarse en ella, decidiendo responder subjetivamente.
Podría pensarse en un tercer tiempo, tiempo de responsabilidad subjetiva, cuando luego de dos años de estar separados Tenso en una sesión con Blanca, la psiquiatra y psicóloga de la pareja, antes de concretar los trámites del divorcio…habla. Habla desde un lugar en el que nunca estuvo, afirmándose como hombre en un “¡Acá estoy!”, “Lo que yo quiero decir, que para eso vine acá, es que en los últimos dos años me sentí muy solo, y no estoy diciendo una semana, un día, un mes…son dos años (…)Fantasee con la idea que seamos padres (…)Nunca te diste cuenta del talento que tenías para hacer las cosas y cuando empezaste a cambiar yo me volví loco de amor por vos, empecé a sentir lo que había sentido en un comienzo cuando empezamos a estar juntos…y quise parar todo Tana y no pude. A cualquiera le puede pasar…por eso digo que si vos me seguís queriendo… ¡Acá estoy! Yo quiero que vuelvas conmigo, quiero tenerte cerca de nuevo.”
En el tiempo de la responsabilidad subjetiva se re- significa el primer tiempo, se diluye el sentimiento de culpa, la acción emprendida en el tiempo uno “ya no será una acción cualquiera, sino una que recae finalmente sobre el sujeto, poniéndose este en acto” . La responsabilidad subjetiva, como lo plantea Juan Carlos Mosca otra manera de nombrar al sujeto, hablar de efecto sujeto es hablar del acto ético que es ex – sistencial, “en medio de la nada un acto, a partir del acto un sujeto posible. Un acto ético es un acto existencial, da existencia (…) viene a introducir un plus en el mundo” .
¿Dónde está Tenso…en un lugar que nunca estuvo? Podría pensarse que sí, podría pensarse que Tenso “puede sustraerse al dormir en los signos de un guión ajeno” , que Tenso se replantea algo de su posición y deja lugar a la incertidumbre: “¡Acá estoy como hombre, te deseo como mujer y fantaseo con ser padre!...Acá estoy pase lo que pase”. Ésta es también una respuesta a la interpelación, respuesta en el marco de una dimensión ética.
El horizonte de Tenso ya no es el mismo, la marca de su quiebre no puede ser borrada…

Comentarios finales…

A modo de cierre una elaboración, “del Sujeto responsable se espera que escuche, es decir, que hable” , afirmación por la cual se filtra una posible objeción. Retomando a Alejandra Pizarnik en el poema que escogimos para abrir este escrito se objeta “(…) Nunca es lo que uno quiere decir (…) entre lo decible que equivale a mentir (todo lo que se puede decir es mentira) el resto es silencio, sólo que el silencio no existe” . Afirmaciones ambas que pueden ser suplementadas por Alejandro Ariel en un modo de señalar que el Sujeto responsable habla, en un modo de hacer ex – sistir al silencio, en un modo de plantear que ese resto que es el silencio, si bien no se sustancializa, reclama presencia: “la ética es la posición de un Sujeto frente a su soledad, frente a lo que está dispuesto a afirmar y firmar” . En el marco de la singularidad de situación aquí planteada decimos que Diego “el Tenso” Polski habla, afirma y firma ¡Acá estoy!

POSIBLE CIRCUITO DE LA RESPONSABILIDAD

¿QUE ES SER UN NOMBRE? ¿COMO CONQUISTAR A UNA MUJER?

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BIBLIOGRAFÍA

 Ariel, A.: Moral y Ética. Una poética del estilo. En El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Buenos Aires
 D’ Amore, O. (2006) Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Bs. As. Letra Viva.
 Fariña, J.M & Gutiérrez, C.: Veinte años no son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
 Gil Miranda, S.: Paradoja, infinito y negación de la negación. Reconstrucción clase dictada por Ignacio Lewkowicz, 2004, Buenos Aires, Facultad de Psicología
 Lacan, J.: El Seminario 3: La Psicosis. Cap. XIII: La pregunta Histérica (II): “¿Qué es ser una mujer?”. Paidos. Buenos Aires. 2009
 Michel Fariña, J.: The Truman Show. Versión resumida de la clase dictada en Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ 8 de noviembre de 1999, inédito.
 Michel, Fariña, J. Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de Cátedra.
 Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Bs. As. Eudeba.
 Pizarnik, A.: «Textos de sombra y últimos poemas» (1971-1972). “En esta noche en este mundo”
 Salomone, G. Z. (2006) El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva.



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