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UNI

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
Psicología, Ética y Derechos Humanos
1º PARCIAL DOMICILIARIO

Cátedra: I
Prof. Tit. Reg: Lic. Juan Jorge Michel Fariña

Comisión: 17
Prof: Lic. Carew Viviana

Alumnas:
Danuncio, Andrea Carolina
L.U: 29.319.7220
e-mail: adanuncio@psi.uba.ar

Vita, María Laura
L.U: 25.475.4390
e-mail: marialauravita@gmail.com

2o Cuatrimestre
2009
Ficha Técnica:
Película: “Un novio para mi mujer”
Dirección: Juan Taratuto
Reparto: Adrián Suar, Valeria Bertuccelli, Gabriel Goity
Año: 2008
País: Argentina
Género: Comedia

Sinopsis
En la película que se analizará, el personaje de “El Tenso” (Adrián Suar), quiere separarse de su mujer, “La Tana” (Valeria Bertuccelli), pero no sabe cómo enfrentarla. La relación es complicada para él porque su mujer no deja de quejarse todo el tiempo por distintas cosas. Se siente asfixiado, y no sabe cómo encarar la situación. Es por eso que recurre a su grupo de amigos con los que juega al fútbol, para que lo ayuden a tomar una decisión.
Sus amigos lo aconsejan y le dicen que se separe, que la relación no puede seguir así. Los encuentros con ellos se dan a menudo, y un día el señor que cuida el vestuario donde se cambian le propone una solución a su problema, ya que lo ha visto muy preocupado. Este consejero lo lleva a ver a un seductor apodado “El cuervo” (Gabriel Goity), que tiene una reputación conocida para conquistar mujeres, y al que le proponen que conquiste a la mujer de él. La situación se da así porque el “Tenso”, no tiene el valor para enfrentar a su esposa y plantearle la posibilidad de separarse.
Luego de unos encuentros entre el “Tenso” y el “Cuervo”, la propuesta es aceptada y el personaje de Goity le pide información sobre la mujer para poder enfrentarla y seducirla. El “Tenso” le consigue un trabajo a su esposa en una radio para que pueda sociabilizar más, y el “Cuervo” pueda acercarse más a ella. Pero al poder desenvolverse laboral y socialmente, la “Tana” comienza a cambiar de actitud, empieza a estar más alegre y no se queja tanto de las cosas cotidianas, cuida su aspecto físico, y se dirige a su marido de manera más amorosa. Esos cambios en la mujer y los encuentros que tiene con el “Cuervo”, provocan que el “Tenso” se plantee si quiere dejarla o no.
La seducción por parte del “Cuervo”, hace que el personaje de Suar se sienta irritado e inseguro con respecto a su decisión. En un encuentro entre el seductor y la “Tana”, el marido se presenta sin que ella lo sepa, y habla con el “Cuervo” acerca del estado del plan. Más allá de sentir celos y dudas, decide que su plan continúe. El tiempo pasa, los cambios de la mujer le hacen replantearse la situación, y acude al “Cuervo” para decirle que el plan se termina, porque se dio cuenta que sigue enamorado de su mujer y que no quiere separarse.
Un día, el llega a su casa y la mujer lo espera con los bolsos hechos para decirle que deben tomarse un tiempo. El, asustado y pensando que ella se había enamorado del “Cuervo”, le cuenta el plan que había montado. Ella se enoja y le dice que no necesita un tiempo por eso sino porque su compañero de la radio la ha estado queriendo conquistar. El “Tenso” no lo puede creer y la intenta retener, pero no puede hacer nada.

Análisis del circuito de la responsabilidad
Dentro del recorrido realizado en la sinopsis, se tomará al personaje de Adrián Suar, para analizar y desarrollar el circuito de la responsabilidad.
Cuando una situación se rige entre la necesidad y el azar, preguntarse acerca de la responsabilidad del sujeto no es pertinente. Para poder hacerlo, es necesario que entre ambas se produzca una grieta para que la pregunta pueda realizarse. La situación descripta propone el surgimiento de una singularidad en situación, por medio de la cual se pueden establecer los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad subjetiva. Ese circuito se da de un modo lineal que está compuesto por un tiempo 1, donde el sujeto lleva adelante una acción, en donde la conducta que se lleva a cabo tiene un objetivo determinado y fines específicos. Esa acción se agota en los fines para los que fue realizada.
Es así que dentro de la situación planteada es posible ubicar el tiempo 1 cuando el personaje de Adrián Suar acepta el consejo del dueño del vestuario, y decide acudir al “Cuervo” para que seduzca a su mujer y de esa manera resolver el problema que tenía al enfrentarla para proponerle la separación. En consecuencia a esa aceptación, el personaje se encuentra con el “Cuervo” y le brinda detalles de su esposa para que pueda llevar a cabo la conquista. Esta primera acción se verá confrontada en el tiempo 2, en el que el universo particular se verá afectado posibilitando el surgimiento de una pregunta sobre la posición, o sobre el lugar, que el sujeto tenía cuando comenzó el tiempo 1. Le surge al sujeto una interpelación, que la recibe a partir de un indicio que lo pone sobre aviso acerca de algo que no estuvo bien. El sujeto es interpelado por algo que, aunque es vivido como ajeno, le pertenece y perturba su intención conciente. Esa interpelación lo lleva a resignificar la acción llevada a cabo en el tiempo1, y es la culpa la que obliga a dar una respuesta a esa interpelación. Mediante esa culpa, es posible realizar una retroacción que permitirá retornar sobre la acción por la cual se debe responder. De allí que se infiere que no hay responsabilidad subjetiva sin culpa y toda interpelación conlleva a una respuesta.
Con este desarrollo es posible ubicar comportamientos del “Tenso” que den cuenta acerca del cambio del accionar respecto de la situación planeada. Cuando la conquista del “Cuervo” estaba en marcha, el “Tenso” acude a una cita entre el y la “Tana”. En ella se encuentra con el “Cuervo” en el baño y tienen el siguiente diálogo:
-  ¿Qué hacés acá? – Le pregunta el “Cuervo”
-  Quería saber cómo iba todo… vine acá porque empecé a sentir como una angustia en el pecho, así, que no sé, de golpe … me da mucha vergüenza – Explica entre sollozos el “Tenso”.
-  Y, sí, verme en movimiento te confundió, ¿no? Por unos días vas a pensar que te volvió a gustar, pero tranquilo, es por unos días nomás. Otra cosa, no le preguntes a dónde va ni a qué hora vuelve, no la obligues a mentir. ¿Okay? – Finaliza el “Cuervo”
Es en ese diálogo donde el “Tenso” aparece arrepentido de su acto, con culpa, angustia, malestar. Esto da cuenta de un sujeto interpelado y es allí donde se podría afimar que la certidumbre yoica del primer tiempo, se ve amenazada. Este sentimiento de culpa, malestar, es el que lo lleva a buscar al “Cuervo” nuevamente para decirle que el plan se termina porque se dio cuenta que sigue enamorado de su mujer y que no la quiere perder. En ese encuentro sucede el diálogo que se cita a continuación.
-  Venía a decirte que hasta acá. Que quiero que paremos, que quiero que cortes con el trabajo. Que no la quiero perder a la “Tana”, Cuervo. Yo realmente estoy profundamente agradecido con lo que hiciste por mí porque gracias a vos mi vida dio un vuelco enorme. Ella empezó a trabajar, se puso más contenta, más alegre, más feliz, más mujer y eso generó en mi tener otra mirada para con ella. Está distinta, Cuervo, es otra mina y yo me enamoré de ella como el primer día. Y te quiero decir que es la mujer de mi vida. – Explica el “Tenso”.
La interpelación subjetiva, pone en marcha el circuito. La culpa, da lugar a una respuesta a dicha interpelación, y va a resignificar el tiempo 1, facilitando una respuesta que a pesar de no ser considerada aún un tiempo 3, responde a la interpelación.
La resignificación dará cuenta de una respuesta en el sujeto que advierte un cambio de posición, de ahí se dará la potencialidad de un tiempo 3, el de la responsabilidad. Ese tiempo, debe verificar la responsabilidad subjetiva, “una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un S”. La responsabilidad subjetiva, es la culpa sobre lo que se dice/hace, una singularidad que emite un sujeto. Pero para que se de la responsabilidad subjetiva no sólo es necesaria la culpa, sino también un cambio de posición en el sujeto (en relación al deseo inconciente que causó la formación) que lo interpele y que le permita cerrar el circuito.
Hipótesis clínica
En el transcurso de la situación descripta, se puede observar que el “Tenso”, no pudo valerse por sus propios medios para enfrentar el conflicto que se le presentó con su esposa. Necesitó la ayuda de un tercero para poder abordar la separación de su mujer. Es por ello que ideó un plan para que la mujer lo deje a él, y desligarse así del peso que esa decisión conlleva. En su planteo, atribuyó toda la responsabilidad sobre su deseo de separarse, a su esposa y nunca se preguntó si el tenía alguna falla. Es decir, que proyectó en su mujer toda la culpabilidad acerca de la decisión que lo llevó a buscar alguien que conquiste a su mujer.
Es a través de ver que su esposa puede ser deseada por otro, que empieza a cuestionarse acerca de su plan. A raíz de la escucha del otro, de verla como una mujer “difícil” pero atractiva y divertida, que el empieza nuevamente a desearla, a enamorarse, y eso le permite volver a considerarla como la mujer de su vida.

Bibliografía:
-  D´AMORE, O: Responsabilidad y culpa. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
-  DOMÍNGUEZ, M. E: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
-  FARIÑA, J. J. M: Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de Cátedra. Facultad de Psicología. UBA. 2009.
-  FARIÑA, J. J. M, & GUTIERREZ, C. (1996). Veinte años no son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
-  FREUD, S (1925): La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpelación de los sueños en su conjunto. Obras Completas. Tomo XIX, Amorrortu editores, 1984.
-  MOSCA, J. C: Responsabilidad: otro nombre del sujeto. En Ética un horizonte en quiebra. EUDEBA. 2008.
-  SALOMONE, G: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
-  SALOMONE, G: El sueto dividido y la responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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