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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Materia: Psicología Ética y Derechos Humanos

Código: 71

Alumna: Donadío Sofía

L.U: 336756170

Comisión: 9

Horario: Jueves de 7.30 a 9 Hs.

Profesor: Fariña, Juan Jorge Michel

Película asignada: Una noche en el museo.

Una noche en el museo no fue para Larry protagonista de la película, personificada por Ben Stiller en el film, un sueño como realización de deseo. Muy por el contrario fue un sueño traumático y significativo para él.
En esta película de género fantástico se puede ubicar constructos teóricos de la materia. La cual es analizada mediante una observación clínica, ubicando los puntos de inconsistencia dentro del circuito de la responsabilidad subjetiva del sujeto.
En un primer tiempo, entendido éste como una conducta llevada adelante por el personaje con determinados fines, en el supuesto de que su accionar, se agota en los objetivos para los cuales fue concebida. Aclarado esto, se ubica el accionar de Larry en el momento que decide renunciar a su trabajo en el museo.
Como reflejo de este primer tiempo se selecciono la escena que se describe a continuación:
El personaje de Larry una vez finalizado su primer día de trabajo como, seguridad nocturna del museo de ciencias naturales, decide comunicarle a los ex empleados de este puesto, su renuncia de forma inamovible, dado que las condiciones de trabajo nunca le fueron explicadas, ni cercanas a lo que el imaginaba sobre el mismo. Enojado argumenta, que él nunca fue advertido que los personajes que habitan el museo cobran vida por la noche, por lo que le causó un sufrimiento en discernir si lo que vivió fue un producto de su imaginación o un hecho real. No importando cual fuera su realidad el creyó que corrió peligro.
Retirándose del museo, se encuentra en la entrada de éste, con su hijo Niko acompañado de la actual pareja de su ex esposa. La razón de que el niño provoque esta visita inesperada para su padre fue conocer su nuevo empleo.
En el circuito de la responsabilidad subjetiva podemos encontrar un segundo tiempo, que a diferencia del primero, recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso respecto de algo que anduvo mal. Su acción iniciada en el tiempo uno fue más allá o más acá de lo esperado. El sujeto se ve interpelado por esos elementos disonantes. Algo de esa diferencia le pertenece. El segundo momento es el da le interpelación del circuito de la responsabilidad así se funda en la resignificación del tiempo uno. La escena seleccionada del film que resignifica la primera es la siguiente:
En el encuentro con su hijo, el niño le expresa a su padre con mucha ilusión en su rostro lo feliz que se siente por que su padre haya conseguido ese empleo. El padrastro del niño, al notar su entusiasmo, le propone a Larry que lo lleve a recorrer el museo. Sin embargo, para evitar que su hijo se entere que él había renunciado y volver a desilusionarlo, responde que no, posponiendo para otro día la visita. Niko acepta su respuesta con una sonrisa en su cara, brindándole un abrazo y un te quiero, generando en Larry una expresión que se pondría interpretar como un sentimiento de culpa. Luego se retira de la mano con su padrastro, una imagen poco feliz y entristecedora para Larry. A consecuencia de esto éste decide retomar el trabajo.
Toda esta situación es resignificativa para el personaje, ya que le genera culpa, como un modo de respuesta a la interpelación de haber tomado la decisión de renunciar y volver a decepcionar a su hijo. Dicha culpa funciona como un S2 remitiendo al S1 sin sentido, a ese significante suelto que fue la renuncia.
En el film se puede ubicar la necesidad de Larry ya que a éste le es imprescindible un empleo, solo por el hecho de subsistir. Entendiendo la necesidad como algo que no depende del sujeto, pero que es un factor determinante para que él continúe con el trabajo.
Entrelazando la necesidad, el factor azar se pone en juego. El protagonista se encuentra de manera fortuita con este empleo por designación de una consultora de trabajo y además por las extrañas características que conlleva el mismo.
Se puede ubicar la responsabilidad subjetiva en el momento que el personaje decide renunciar a su empleo. Dado que se genera un quiebre entre la unión de la necesidad y el azar. Allí el sujeto es responsable de su acto, tomando la decisión de no continuar con su empleo. Este sujeto en acto, el de la responsabilidad subjetiva se puede llevar a cavo por la culpa, es ella la que lo ob-liga a responder. Es decir, el sujeto del acto coincide con el de la responsabilidad subjetiva.
Además encontramos la responsabilidad jurídica cuando el personaje decide mantener en secreto profesional que se le a otorgado como guardia, absteniéndose de no develar el misterio mágico de las noches en el museo.

El objetivo de este informe es producir una hipótesis clínica estableciendo una analogía entre el film fantasioso y una ficticia consulta psicoanalítica. En la cual un sujeto cuenta reiteradas veces una misma situación, la que comprende sus continuos cambios de trabajo sin ninguna estabilidad temporal del mismo ya que, comienza, fracasa y abandona sus empleos con una duda continua. Esto se debe a que sus metas laborales son inalcanzables para él, utópicas y en muchos de los casos imposibles de abordar. A consecuencia de esto se produce un efecto de angustia que lo aborda por completo. No solo le genera decepción el fracaso en sus emprendimientos sino también el hecho de que no puede brindarle estabilidad a su hijo ni ser su soporte.
Durante el tratamiento, en una sesión el paciente Larry narra una experiencia laboral fugaz que fue asombrosa y significativa para él. En ésta él permaneció solo una noche como guardia nocturno del museo, renunciando inmediatamente luego de terminar su turno, situación que nunca había vivido sorprendiéndolo por completo.
A continuación Larry interviene relatando el sueño que le sucedió esa noche en el museo. En el mismo a partir de diferentes escenarios confusos, el sujeto se ve forzado a tomar las rindas de la situación que se le presenta obligándolo a tomar decisiones, poniéndole el pecho a las balas. En su sueño, si el no toma una decisión las miles de vidas de sus personajes de cera se harán polvo. Se puede observar en él un despertar de su accionar, organizando, jerarquizando a todos los protagonistas para conseguir salvarlos o salvarse. Posicionándose en el rol de líder, de héroe.
Muy por el contrario, en la interpretación del sueño entendiendo éste como el trabajo del inconsciente se puede observar que su accionar en el sueño no lo puede llevar a cabo en la vida real, ya que los insistentes fracasos, dudas y postergaciones no le permiten avanzar en su vida. Para él, soñar es una forma de realizarse en ese deseo, pero a su vez se puede pesquisar que hay algo allí, que el sujeto no es capaz de tolerar. Algo de ese nudo patógeno en su sueño, es imposible de interpretar y de poner en palabras, en el cual las desmezclas pulsionales confrontan todo el tiempo y lo llevan al sujeto a una posición en la que es incapaz de decidir, de imponer su propia decisión, en otras palabras, de actuar.
Este sueño traumático tuvo en él una interpelación, una significación, un punto de irreversibilidad donde se pudo observar la acción seguida del sueño, que fue la renuncia, una respuesta por parte del yo a esa interpelación, es decir es una respuesta moral tranquilizadora. Dicha acción puede ser el recorte universal-singular del caso, ya que éste implica un acto por fuera de lo particular de la situación y que va más allá de ella. Esa renuncia es una forma de irrumpir ese universo posible se sus limitaciones, de sus dudas y postergaciones. No sólo la renuncia al trabajo sino la renuncia a llevar adelante una vida en la que él es el protagonista y debe accionar en consecuencia.
Una hipótesis clínica que se puede discernir de este paciente es el diagnostico presuntivo de una estructura subjetiva como es la neurosis obsesiva. Desde una mirada clínica, la del detalle, se puede observar desde el comportamiento de su conducta rasgos de carácter obsesivos como la duda y la postergación, en palabras de Lacan, procrastinación. La intervención del sueño traumático traída por el paciente al consultorio, se puede pensar como un punto de quiebre, un punto donde no hay vuelta atrás. Así, gracias a la interpretación de dicho sueño el sujeto pudo ser conciente de lo que sucede, y más allá de que haya presentado su renuncia, una nueva responsabilidad por parte del sujeto se puede encontrar en su regreso al empleo y en una nueva forma de encarar su vida.

Bibliografía
• D´Amore,O: Responsabilidad y culpa. El La trasmisión de la ética. Clínica y deontológica. Vol I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Fariña,M.(1998) Lo universal-singular como horizonte en quiebra.(Cap. IV).Del acto ético .(Cap. VI) . En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Mosca,J,C(1998). Responsabilidad , otro nombre del juicio. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• “Responsabilidad entre la necesidad y el azar “.Clases desgarbada de la semana del 4-10 por el Prof. Fariña. Pagina Web. de la cátedra. Textos y artículos.



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