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por 

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
Psicología Ética y Derechos Humanos
2° parcial
Profesor Titular Juan Jorge Michel Fariña
Prof. Adjunta Elizabeth Ormart
Prof. ayudante Carolina Pesino
Alumna: Rocío Blanco
LU 316949160
Comisión 5

- 2009-
“Vicky Cristina Barcelona”
Vicky y Cristina son amigas y emprenden un viaje a Barcelona por motivos distintos. Vicky viaja en para investigar la identidad catalana, en pos de un master que está haciendo. Cristina, básicamente, va en busca de nuevas aventuras. Vicky está en pareja con un norteamericano (ella también lo es), con quien se casará en unos meses. Se define como racional y realista; aprecia el compromiso y suele ir a lo seguro para evitar sufrir. Cristina es todo lo opuesto a Vicky.
Se alojan en la casa de unos amigos de Vicky (Judy y Mark) quienes, una noche, los invitan a una muestra de arte. Se dice de uno de los artistas, Juan Antonio, que ha convivido con una mujer con quien ha tenido un apasionado y convulsionado romance, el cual casi termina en un crimen.
Luego de la muestra, las chicas deciden ir a cenar. En el restaurant está comiendo Juan Antonio quien, se acerca a la mesa y las invita a pasar con él un fin de semana en Oviedo. Entre los planes figuran recorrer la ciudad y tener sexo con las chicas. Vicky, horrorizada por la propuesta, rechaza fervientemente la invitación. Ante esta actitud defensiva de Vicky, Juan Antonio le pregunta qué es lo que tanto le molesta de la propuesta. Ella responde, muy ofendida, que le parece ridícula la idea de acostarse los tres y, a parte, le recuerda que está comprometida y que pronto se casará. No obstante, Cristina acepta encantada y emprenden viaje a Oviedo.
Ya en Oviedo, recorren la ciudad, cenan, toman vino. Llegada la noche y con unas copas de más, Vicky se asegura tener un cuarto separado al de Juan Antonio. En el lobby del hotel, se da una conversación entre Vicky y Juan Antonio, presenciada también por Cristina. Ante la situación que se avecinaba, Vicky le recuerda a Juan Antonio que ella no es libre y comienza a decirle que él aún está dolido por la separación con su ex pareja, motivo por el cual debe tapar esa falta con sexo vacío y sinsentido. Ante el comentario, Juan Antonio le pregunta “¿Tan bajo concepto tienes de ti misma?” Pregunta que hace que a Vicky le cambie la expresión, a lo que responde que por más que fuera de las que van de cama en cama, jamás caería en la suya. Luego de la charla, suben a las habitaciones, y Cristina se dirige al cuarto de Juan Antonio. Comienzan a besarse y en el momento en que se estaban desnudando, Cristina se descompone. La atiende el médico, quien le diagnostica úlcera, motivo por el cual debe quedarse en cama todo el fin de semana, razón por la cual, Vicky y Juan Antonio salen juntos a hacer turismo por la ciudad. Visitan al padre del muchacho que vivía ahí, van a cenar. Vicky ya está relajada y ha encontrado interesante la compañía de Juan Antonio. Durante la cena, llama el novio de Vicky. Un poco borracha, se hace la que no escucha, se pone muy nerviosa y termina cortando. Juan Antonio pregunta por qué se puso nerviosa, si es porque el novio es celoso. Ella le dice que no, que si le explica la situación no pasaría nada. Igualmente, elije cambiar de tema. La charla continúa y finalmente Juan Antonio la invita a escuchar un concierto de guitarra, gran pasión de Vicky. Acepta la invitación.
Durante el concierto se miran. Finalmente se van charlando sobre las miradas y sobre ellos mismos. Finalmente se besan y hacen el amor.
Ante lo sucedido, queda perpleja. No puede dejar de pensar en eso. A los dos días, Cristina le cuenta que Juan Antonio la ha llamado para salir. Vicky demuestra alegría, pero por dentro sus sensaciones son otras. Esa misma noche, llama el novio de Vicky quien le propone casamiento en Barcelona, motivo por el cual él estaría viajando en esos días. Un tanto confundida por la propuesta y sin demasiadas palabras, termina aceptando.
Días más tarde, se encuentra casualmente en un museo con Juan Antonio. Ella le reclama un llamado, ya que luego de lo sucedido en Oviedo, nunca más se comunicó con ella. Juan Antonio responde que no lo hizo porque consideraba su situación, sabía que pronto se casaría. A Vicky no le interesan los motivos, y le sigue reclamando. Juan Antonio le dice que sólo los amores inalcanzados son románticos. Esta frase tranquiliza a Vicky. Le dice que es mejor que vaya con Cristina y a modo de despedida, se desean suerte. A los días, llega el novio de Vicky de Estados Unidos y se instala en la casa de los amigos. Cristina se va a instalar a lo de Juan Antonio.
Un día, los cuatro van a cenar (Vicky, Dave, Cristina y Juan Antonio). Por casualidad, Juan Antonio quiere tocarle el pie a Cristina y se lo toca a Vicky. Ella no entiende la situación. Más tarde, lo increpa y le pregunta qué quiso decir la tocada de pie. Él le aclara el error y Vicky, con bronca, termina la charla resignada. Unos días después, se casa con Dave en Barcelona.
A la vuelta de la luna de miel, Vicky comienza un curso de literatura. Un compañero la invita al cine. Casi mágicamente, el joven intuye cierta confusión en Vicky. Ella le dice que siempre creyó saber qué era lo que quería y paseando por la ciudad le cuenta toda la situación.
Pasan los días y siempre aparecen cosas que Vicky la remiten a ese fin de semana en Oviedo que no puede quitarse de la cabeza y que a la vez es vivido como si hubiera sido un sueño. En una fiesta en la casa de los amigos donde viven, Vicky ve a Judy (la dueña de casa) besarse con el socio de Mark (su esposo). Judy quiere explicarle a Vicky la situación, y le dice que ella a Mark lo quiere mucho pero que no está enamorada de él. A los días, Vicky le cuenta lo sucedido con Juan Antonio. Judy le aconseja que se fuera con Juan Antonio. Vicky se niega, le dice que la está utilizando para revivir su propia historia, y Judy organiza una fiesta para juntarlos.
Simultáneamente, Cristina estaba viviendo un triángulo amoroso con Juan Antonio y María Elena, su ex esposa. Cuando le contaba los acontecimientos a Vicky, ella confiesa no haber tenido nunca el valor para hacer cosas semejantes. Luego de un tiempo, Cristina abandona la casa, ya que la situación le resulta insostenible.
En la fiesta, Juan Antonio le cuenta a Vicky que se ha separado de Cristina y de María Elena. Vicky no le cree. Juan Antonio la invita a cenar una última vez, invitación que aterroriza a Vicky. Él la llama, le insiste, finalmente acepta.
Van para la casa de Juan Antonio, y comienzan a besarse. En ese momento, hace su aparición María Elena en pleno brote y comienza a los tiros. Lastima la mano de Vicky y pareciera que este hecho la hace reaccionar. Le cuenta a Cristina todo lo sucedido (Cristina hasta entonces no sabía nada) y vuelven a Estados Unidos, Cristina y Vicky con su esposo Dave.
Vicky y su responsabilidad
.Para comenzar el análisis a partir del circuito de la responsabilidad, ubico como principal hecho azaroso estar en Barcelona, ser invitadas a asistir a la muestra de arte y luego ir a comer al mismo restaurant que Juan Antonio.
1° tiempo. Ubico el primer tiempo en el modo en que Vicky se muestra, como es su presente y sus límites. En principio, cuando la propuesta de Juan Antonio la ofende, ya que ella es una mujer comprometida a la que jamás se le ocurriría vivir un triángulo amoroso con un desconocido y su mejor amiga. Rescato como significativa aquella escena en el lobby del hotel en la cual Vicky le dice a Juan Antonio: - “vos necesitas tapar el dolor por tu separación con María Elena con sexo vacío y sinsentido”. A lo que Juan Antonio responde: “¿Tan bajo concepto tienes de ti misma?” Vicky retruca: “Ni aunque fuera de las que van de cama en cama iría a la tuya”.
“Ni aunque fuera de las que van de cama en cama iría a la tuya”. Me interesa destacar esta frase ya que considero que en ella se condensa todo el sentido del primer tiempo y, por ende, la personalidad que Vicky muestra hasta entonces: inquebrantable.
2° tiempo. Cristina se enferma y no puede seguir paseando con ellos. Puede observarse aquí que el azar mete la cola, motivo por el cual a Vicky no le queda otra que quedar a solas con Juan Antonio, ya que Cristina está en reposo por su úlcera. El día con Juan Antonio, la cena, el concierto (hasta aquí podría ubicarse todo el paseo dentro del orden de la necesidad, ya que si han quedado los dos solos para hacer turismo por Oviedo no puede evitarse que hayan estado recorriendo la ciudad, cenando y yendo a escuchar un concierto) y finalmente la aventura amorosa, que culmina con el tiempo 2.
No obstante, destaco como el momento mismo de la interpelación, corazón del tiempo 2, al llamado del novio de Vicky. Ella es llamada por el Otro a responder. No encuentra respuesta y utiliza rodeos para evitar la situación. Juan Antonio lo nota. Ella también, pero prefiere seguir con otro tema: niega. La interpelación ya está abierta. Acto seguido, la relación sexual, una suerte de frutilla del postre.
Vicky no deja de pensar en Juan Antonio, en el fin de semana en Oviedo. No deja de reclamarle que nunca más la llamó. Ya no está tan segura de querer casarse, de amar a su marido, en fin, no sabe lo que quiere. Estas ideas no dejan de atormentarla, la hacen sentir sumamente culpable.
3° tiempo. Luego de un tiempo, Vicky decide volver a ver a Juan Antonio. Vicky actúa. Se encuentran, se besan, y en ese momento María Elena le dispara en la mano. Pareciera que el disparo funciona como un verdadero disparador en Vicky: cae en la cuenta de lo absurdo de los hechos. No obstante, ella ya no es la misma, y eso se nota en el modo en que escucha y trata a Cristina. En otro momento Vicky juzgaría muchos de los procederes de su amiga; hoy, la reconoce como una persona valiente que hace las cosas que en muchas ocasiones le hubiese gustado hacer a ella.
Retomando los acontecimientos del tiempo 2, la culpa aparece aquí taponando la falta en el Otro: ante la pérdida de consistencia de la respuesta fantasmática de Vicky luego de la interpelación, ella se siente culpable. Antes de que emerja la culpa, la inconsistencia del fantasma ya toma cuerpo en el llamado que Dave hace mientras Vicky cena con Juan Antonio: no sabe qué responder. No tiene palabras, finge una interferencia y corta el teléfono. Se siente nerviosa y rápidamente cambia de tema. Aquí la negación ya le está dando el sí a la interpelación.
Antes de esbozar la hipótesis clínica, me interesa retomar otro detalle de la escena 1, y es la pregunta que hace Juan Antonio ante la cual Vicky responde lo que responde. Juan Antonio le pregunta, luego de que Vicky le haya dicho que él buscaba sexo vacío para olvidarse de su viejo amor: “¿Tan bajo concepto tienes de ti misma?”. Creo que esta pregunta en fundamental, ya que da el puntuapié inicial al movimiento dentro del circuito.
Considero que toda la cuestión gira en torno a la pregunta sobre lo femenino. Respuesta que Vicky, en cierto momento, no puede dar. ¿Por qué? Seguramente, antes de conocer a Juan Antonio, encontraba un buen argumento en su fantasía: ella está comprometida, es fiel, racional e inquebrantable. En fin, es completa, a ella no le falta nada. En el camino, alguien la interpela: “¿Tan bajo concepto tienes de ti misma?”. A ella no le importa, porque sabe lo que quiere y, lo que es mejor, lo tiene: “Ni aunque fuera de las que van de cama en cama iría a la tuya”. Pareciera que, no obstante, esta pregunta la deja pensando y en el momento en que es llamada a responder (da la casualidad que este llamado en la película se da con un llamado telefónico real), ya no tiene respuesta. ¿Tiene lo que quiere?: Ya no lo sabe. A las horas, se acuesta con aquel a quien le habría asegurado que jamás la tocaría: ¿tan bajo concepto tiene de sí misma, o será que la imagen de esposa ideal estaba taponando el deseo de tener sexo sin amor y sinsentido? La figura de mujer fiel ya no le alcanza y emerge fuertemente la idea de una mujer que desea-sexo con un desconocido. Acto seguido, hace su aparición la culpa. Pasa el tiempo, Vicky toma una decisión y actúa. Un disparo le arroja un manto de claridad: retorna a la escena 1, pero ya no es la misma Vicky. Puede escuchar a Cristina de un modo distinto, en líneas generales, aborda lo femenino de otro lugar: las mujeres se casan y desean. El circuito recorrido no la devuelve al tiempo 1 del mismo modo en que partió.

H.C: Cae la respuesta fantasmática a la pregunta sobre lo femenino
¿Qué es ser una mujer?

Bibliografía
Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.
D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
Fariña, J. (1992). Ética profesional. Dossier bibliográfico en salud mental y derechos humanos. Acápite 3.3: el status de la responsabilidad sobre los actos.

Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.
Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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