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Psicología, Ética y Derechos Humanos

Cátedra I
Segunda evaluación

“CRASH: VIDAS CRUZADAS”

Apellido y Nombre: Messing, Melina, LU: 344825830

Comisión: 19

Profesor: Perez Ferreti, Fernando

Cuatrimestre y año de cursada: Segundo cuatrimestre de 2010

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre. Justifique su elección.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

DESARROLLO:

“Crash: Vidas Cruzadas” es una película que agrupa varias historias relacionadas entre sí a través de los personajes y que tiene como temática principal el racismo y la xenofobia en la ciudad de Los Ángeles. Se originan diferentes interrelaciones humanas que se van sucediendo durante el transcurso del film, y donde el racismo, la discriminación y la intolerancia de una sociedad, provoca que se sigan buscando día tras día la verdadera identidad de cada miembro que transita en un mundo donde cada ser esta inmerso individualmente y cuyo modo de relacionarse es la equivocada. Hechos fortuitos o marcados por el destino darán en el final todo tipo de esperanzas a que haya en el futuro y no porqué desde el hoy, un mundo mejor.
Entre los distintos sujetos que transitan por la película, el apropiado para analizar una situación en la que haya una decisión comparable a la de Ibbieta, personaje del cuento “El muro” de J. P. Sartre, es un policía llamado Ryan, muy racista, discriminador, perverso como para ejercer abuso de poder que da un uniforme y humillar a una pareja de negros de clase alta que intentan encajar como pueden en un status social reservado y dominado por los blancos; o tan heroico y arriesgado como para introducirse en un auto a punto de estallar para salvar a esa misma mujer abusada anteriormente que clama por su vida.
La elección de este personaje se debe a que se pueden destacar distintas coincidencias entre el caso de Ibbieta y el caso de Ryan. En un primer punto, la determinación y el destino se ubican cuando el protagonista en el primer caso debe responder donde estaba Gris para poder salvar su vida. Este punto se puede comparar con el caso de Ryan, cuando el mismo se encuentra en el operativo policial del choque de dos autos, y estar en esa circunstancia, se debe a la determinación de ser parte de la policía y deber proceder ante los distintos operativos.
Por otro lado el azar en Ibbieta se ubica cuando él responde que Gris estaba en el cementerio, él no sabía que realmente se encontraba allí, pero esta respuesta ayudó a que se salvara. Por lo tanto vemos cómo el azar junto con la necesidad juega un papel fundamental para que se pueda dar el efecto Sujeto. En el caso de la película, este punto se puede relacionar directamente con Ryan, ya que la chica que se encuentra estancada en el auto volcado es aquella de piel negra que horas antes fue abusada y discriminada por él. Es decir, el azar es un punto clave en la situación.
Por último se puede dar cuenta de otra coincidencia entre los dos casos, ya que los protagonistas de ambas historias actúan conforme a su deseo. El protagonista de la película, Ryan, actúa salvando a la mujer negra de clase alta, respondiendo a algo del orden del Deseo Inconsciente. En el caso de Ibbieta actúa de igual forma al habla, él podía haber no dicho nada, pero sin embargo lo hizo, y al hacerlo, lo hace conforme a su deseo. En conclusión se ve surgir la responsabilidad subjetiva tanto en Ibbieta cuando habló y Ryan cuando salvó a esta mujer.
Teniendo en cuenta los conceptos teóricos planteados por María Elena Domínguez en el libro Clínica y Deontología, ésta afirma que el circuito de la responsabilidad subjetiva “está compuesto por un tiempo 1 donde se realiza una acción determinada en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada, lo cual se ve confrontada en un tiempo 2 con algún indicador que le señala un exceso en lo acontecido otrora…” . Estos tiempos no necesariamente tienen que ser cronológicos. Y ambos tiempos se encuentran en el orden de lo particular, de los códigos morales, de la consistencia que completa el universo.
Tomando la película “Crash” y siguiendo la lógica de la responsabilidad subjetiva, se puede plantear como tiempo 1 al momento en el que Ryan, en su auto de policía junto a un compañero comisario, detiene a un matrimonio de piel oscura que se encuentran en una situación de intimidad, conduciendo una camioneta idéntica a la que un momento anterior se denuncia por robo. Éste sabe que no es la camioneta buscada, pero igualmente le pide al conductor que le muestre los papeles del auto. El comisario de piel blanca tan racista dentro de la sociedad que le toca vivir, no se conforma con pararlos un momento y hace bajar al hombre de piel oscura para hacerle algunas pruebas de alcoholemia. Al instante baja del vehículo la mujer del detenido, y como si le fuese divertido, Ryan aprovecha para humillar al hombre negro, que bajo el arma del otro policía no se puede defender, tocándola a su mujer y abusándola de una forma muy grosera.
El tiempo 2, se observa cuando Ryan, quien tiene a su padre muy enfermo, ingresa a un hospital donde atiende, según él muy mal, el único médico que le puede cubrir los gastos de la operación a su padre, para quejarse con la jefa del servicio hospitalario, Shaniqua Johnson, una mujer negra, robusta, a quien la vida parece haberla puesto muchas veces en su camino a gente racista y engreída, y quien sabe muy segura como controlar la situación. Lo pone a Ryan en un papel de impotencia que luego de no conseguir nada, y retirarse del hospital, lo interpela, lo angustia y lo hace sentir culpable. Se produce a partir de allí una resignificación al tiempo 1, es decir, una regresión a sus acciones, a su modo de conducirse frente a las personas de distinto color de piel a la de él. La interpelación se pone en juego, al resignificar el sujeto aquellos episodios olvidados, que adquieren ahora un significado. Los olvidos cobran sentido en tanto el sujeto se siente culpable. La interpelación subjetiva se pone en marcha cuando la ley simbólica del deseo, es decir, la culpa, obliga a retornar sobre la acción.
Continuando con el planteo del circuito de la responsabilidad subjetiva de M. E. Domínguez, expone que “(…) será necesario un tiempo 3 que verifique la responsabilidad subjetiva, una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un sujeto” . Ésta es una posible respuesta a una interpelación, aquí se puede hablar de una respuesta desde la dimensión ética, es decir, de un modo singular, la respuesta se puede definir no por lo correcto o incorrecto del sujeto, sino en el acto que aporta cierta inconsistencia al universo establecido. Otras posibles respuestas a la interpelación podrían ser el sentimiento de culpa, la proyección, la negación, la intelectualización y la formación sintomática. Siguiendo con el planteo de la película “Crash”, se puede afirmar que hay una respuesta a la interpelación desde una dimensión ética, es decir, singular, donde el sujeto se hace responsable, y surge en términos lacanianos, un efecto sujeto. El tiempo 3 ocurre cuando el policía concurre en uno de los tantos operativos, a un choque producido por dos autos. Automáticamente, entra en uno de ellos al ver que hay una persona dentro a punto de morir y se encuentra con la chica de piel negra abusada horas atrás por él. No es lo mismo responder frente al azar que responder azarosamente. Se puede responsabilizar de cómo uno responde frente al azar, en el caso de Ryan, responde salvando a la mujer, sin vacilarlo ni un momento, pudiendo no haberlo hecho o haber llamado a otro colega. La figura de la culpa, es aquella que lo interpela y lo hace retornar a aquella acción realizada en un tiempo 1. Ryan actúa conforme a su deseo de salvar a la mujer del accidente y el sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto, al ceder en su deseo inconciente.
Entre la necesidad y el azar surge el efecto sujeto. El sujeto no es solo azar, ni solo determinación. Para que haya efecto sujeto tienen que estar ambos en juego. El azar es algo que le es ajeno al sujeto, que implica incertidumbre. En cambio la necesidad es algo anticipable, producto del destino al que se esta seguro de que algo ocurrirá.
Un ejemplo en el cual se puede ubicar azar y necesidad, es el hecho de que la pareja de piel negra posea la misma camioneta que robaron a la pareja de piel blanca unas horas antes. Este hecho forma parte del azar. Pero en cuanto a la necesidad, por causas del destino, riguroso y exacto, Ryan, uno de los policías a cargo de la búsqueda del vehículo robado, encuentra esa camioneta y decide interrogar, más aún viendo que los que la conducían eran personas negras.
Otro indicador de azar y necesidad se puede situar cuando este policía se dirige a realizar el operativo de un choque de dos autos, como una de las tantas funciones inflexibles que debe realizar como producto de la determinación de hacer su tarea. El azar se destaca en el momento en que justo es él el que ingresa a uno de los autos a salvar a la persona dentro, y cuando entra, por azar encuentra a la mujer negra humillada por éste un tiempo atrás.
Por otra parte, en la película asignada se observa que la figura de la culpa es en Ryan auto referida. Si uno se sitúa en el momento del film en que dicho policía le dice a su compañero de oficio que deje llevar más años en su puesto, que dice saber quien es, pero que no tiene idea de lo que puede llegar a ser y a hacer, se podría aseverar a modo hipotético, que Ryan se considera un producto de la sociedad con la obligación de hacer cumplir las normas y leyes, culpabilizando al otro y desligándose de la responsabilidad, sin sentir culpa por ejemplo por aquello que les hace sentir a los demás (Situando la humillación a la pareja negra). Pero al avanzar la película, y verse interpelado en el momento en que ahora es él el humillado por una mujer negra, y no puede salvar a su padre inmóvil, su impotencia, todo ello le provoca culpa. Culpa auto referida, como aquella que lo obliga a responder y lo obliga a retornar a lo dicho y hecho. Siguiendo la hipótesis clínica, Ryan contrae una deuda por lo que le causó a la chica, deuda que debe pagar con la culpa y por lo tanto con la responsabilidad subjetiva. Llegado el momento de tener a la mujer negra muriendo encerrada en un auto a punto de estallar, el azar lo pone frente a la decisión de responsabilizarse o no por aquello que le provoca un sentimiento inconciente de culpa. El acto de haberla salvado al instante, implica una decisión por fuera de la moral, por fuera de la ley, en tanto su acto se produjo en la singularidad de ese universo que se creía completo y consistente. El sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto, al salvarla y dejar de lado el racismo que tanto lo identifica. Además, para concluir la hipótesis se puede pensar que haberle salvado la vida, se corresponde con la imposibilidad de salvar a su padre tan enfermo.
Bibliografía:
• Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo.
• D’ Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En la transmisión a la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006
• Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre de sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires. Página 118.
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En la transmisión a la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006



NOTAS

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