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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología Ética y Derechos Humanos

Cátedra I Prof. Tit. Reg.: J. J. M. Fariña
Docentes: Gervasio Noailles Uriburu

Comisión 8, Miércoles 21.30 – 23.00 hs.
2° Cuatrimestre, 2010

Trabajo:
“Crash” – David Cronenberg

Fecha de entrega: 27 / 10 / 2010

Calderón, Sebastián sebacalde@gmail.com DNI: 28.034.495
Novatti, Magdalena mandy.novatti@gmail.com DNI: 30.134.792

Sinopsis

James y Catherine Ballard conforman un matrimonio en el cual ambos mantienen relaciones extramaritales de las cuales ambos tienen conocimiento e incluso comentadas por ambos. Una noche, al volver de su trabajo, James choca su auto contra otro, y como resultado muere un hombre, cuya esposa, también en el auto, le muestra un pecho. Una vez internado en el hospital, realizando una caminata es cuando se cruza con esta mujer, la Dra. Helen Remington, quien está acompañada de un hombre que, a diferencia de la Dra. Remington quien le da vuelta la cara, se acerca a él, inspeccionando con interés sus cicatrices y moretones. Al salir del hospital, James decide volver a manejar para llegar hasta el depósito donde está su auto chocado. Allí se encuentra con la Dra. Remington, y luego de un breve intercambio de palabras, le ofrece llevarla hacia donde ella vaya. Cuando están en camino, él otra vez pierde el control del auto, saliendo de su carril, y ella, lejos de asustarse, le propone ir al estacionamiento del Aeropuerto, dado que no habrá demasiada gente. Una vez allí tienen relaciones sexuales. Luego de esta escena, concurren a un show que resulta ser una re-edición de accidentes de celebridades, donde el presentador y organizador es Vaughan, el mismo hombre que acompañaba a la Dra. Remington en el hospital y había observado las heridas de James. Luego del espectáculo, en el cual se reproduce el accidente en el que murió James Dean, concurren a la casa de Seagrave, un actor que protagoniza los accidentes en forma real, es decir aunque ponga en riesgo su vida, dado que no usan ningún tipo de protección, según Vaughan, para proteger la “autenticidad”. En esa casa, James conoce a Gabrielle, quien ha sido víctima de un accidente de tránsito y usa prótesis varias. Asimismo, Vaughan comienza a hablarle de su proyecto, el cual consiste entre otras cosas en tomar fotografías de accidentes de tránsito. Al día siguiente, James y Catherine circulan en sus vehículos por la calle, y aparece Vaughan, quien comienza a seguir a Catherine en su auto, intentando chocarla, luego de lo cual, una vez en su casa, ambos tienen relaciones sexuales durante las cuales Catherine le habla a James de cómo será acostarse con Vaughan, le pregunta si le gustaría, si quiere sodomizarlo, si le practicaría sexo oral, etc. En otro momento, se ve al grupo entero (James, la Dra. Remington, Vaughan, Gabrielle y Seagrave) viendo con visible excitación un video de un choque, durante lo cual se masturban. Otro día se ve a James y Vaughan circulando en auto, para levantar a una prostituta que este último elige para tener una práctica sexual con ella en el asiento trasero del auto mientras James, excitado, lo conduce. Al regresar al estudio donde James trabaja, Catherine va a buscarlo pero, dado que James conducirá el auto de Vaughan, este último le pregunta si va con ellos. En este paseo presencian y fotografían con gusto las consecuencias de un choque de automóviles, luego de lo cual deciden lavar el auto. Una vez en el lavadero, Vaughan mantiene una práctica sexual con Catherine en donde se observa cierta violencia en la forma de tratarla, evidenciada en cierto forcejeo, mientras James mira por el espejo retrovisor desde el asiento delantero, con visible excitación también. En la escena siguiente, están Catherine y James desnudos en la cama. Él observa las heridas con cierta curiosidad, y la besa con cariño. Al día siguiente James acompaña a Gabrielle a una concesionaria, donde esta última intenta probar un automóvil, pidiendo ayuda a un empleado de la misma para subir su pierna ortopédica al mismo. Mientras el empleado hace esto, ella toca a James, luego de lo cual, en un estacionamiento, ambos mantienen relaciones sexuales en las cuales James debe manipular sus prótesis y besa las cicatrices que ella tiene en sus piernas. En otra escena, luego de realizarse un tatuaje, James y Vaughan mantienen relaciones sexuales en el auto de este último. Luego Catherine le muestra a James que su auto ha sido chocado, y él dice que fue Vaughan. Van a buscarlo en auto, y Vaughan empieza a perseguirlos por la autopista, hasta que en un momento cae de la misma y muere. James consigue que le entreguen el auto de Vaughan, con el cual en las últimas escenas de la película persigue a Catherine, hasta que ella también sufre un accidente. Él, al acercarse al lugar donde estaba el auto volcado, la acaricia, comienza a besarla, y eso deriva en una relación sexual en el lugar del accidente, donde ella aún está bajo el auto, ensangrentada, finalizando así la película.
Análisis
Con respecto a los personajes que protagonizan esta película, aquel en quien encontramos evidencia de tomar una decisión similar a la tomada por Ibbieta en “El muro” es James Ballard. Así como Pablo Ibbieta debió decidir entre su muerte o la de Ramón Gris, lo cual implicó ser consecuente con su deseo, consideramos que James Ballard también debió tomar una decisión, pero de un tinte diferente. Este último, se enfrentó a la necesidad de elegir entre actuar o no en conformidad a su deseo, siguiendo una nueva forma de goce que se presentó ante él en forma inesperada. Entonces, entendiendo que el tiempo 1 es aquél en el cual el sujeto lleva a cabo una acción por la cual entiende que se agota sólo en los fines concebidos, situaremos aquél en el cual James mantiene relaciones sexuales con Catherine, luego de haberlo hecho con la Dra. Remington por primera vez. Este hecho nos resulta interesante dado que, pese a lo abierto del matrimonio, la práctica sexual entre ellos es tradicional, no muestra ningún tipo de novedad en su universo. Considerando el tiempo 2 como aquél de la interpelación subjetiva, la instancia simbólica y lógica que permite volver retroactivamente al primer tiempo, para resignificarlo y al cual hay que responder, dado que la interpelación exige una respuesta, definimos como tal la escena en la que Vaughan mantiene una práctica sexual con Catherine en el asiento trasero del auto, mientras lo lavan, y durante el cual James mira con atención y evidente excitación todo lo que ocurre, desde el asiento delantero. En este momento, mientras Catherine es tratada cada vez con mayor violencia por parte de Vaughan, James observa en primera instancia con interés, pero la última vez que mira hacia atrás, a través del espejo retrovisor, creemos entender cierta culpa en su mirada, la cual no sería otra cosa que la garantía de la existencia de una responsabilidad subjetiva, que se analizará en el tiempo 3. Pareciera que se debate entre el placer que le genera estar presenciando una escena de tales características, y la asunción de que está transcurriendo dicha escena violenta delante suyo; creemos que es esa situación la que lo interpela. A partir de lo anteriormente mencionado, y entendiendo el tiempo 3 como de la responsabilidad subjetiva, aquel en el cual el sujeto debe poder responder por sus actos, ubicamos el mismo en la escena en la cual James mantiene relaciones sexuales con Gabrielle. En este devenir, él manipula sus prótesis, y se ve evidentemente excitado besando y lamiendo las cicatrices que ella tiene en sus piernas, lo cual nos resulta un claro indicador de toma de posición subjetiva, en la cual James se ha hecho responsable de su deseo. En este caso, el mismo pareciera estar ligado a la incorporación de la práctica perversa, luego de haber aparentemente dudado antes entre el placer y la culpa que la misma le generaba. Podríamos verlo como la emergencia o establecimiento de una singularidad que rompe el universo que se mantenía constante antes del conocimiento de la práctica perversa. Relacionando el azar con todo aquello casual, accidental, contingente, fortuito, y viendo su incidencia en el circuito de la responsabilidad, podemos considerar que el primer y más importante elemento de azar se evidencia en el choque entre el auto de James y el que conducía el esposo de la Dra. Remington, a raíz del cual ambos se conocen. Con respecto a la necesidad, la cual es exacta, rigurosa, inexorable, podría ubicarse en la escena en la cual, luego del encuentro sexual violento con Vaughan, James observa en el cuerpo desnudo de Catherine los moretones que le han quedado; pareciera verse allí cierto elemento del orden de la necesidad, en relación a lo que pareciera ser una búsqueda de constatación de qué le producen dichos golpes, como una suerte de segunda interpelación: le producen pena o rechazo, o le producen excitación. Lo entendemos como algo ambiguo: en su mirada vemos placer ante lo que está observando, pero los besos tiernos que le da a su esposa parecieran evidenciar cierta culpa, la cual en este caso podría actuar como obturador de la emergencia subjetiva, previa a lo que consideramos el tiempo 3, aquel en el cual acontece el advenimiento subjetivo. Al ubicar las categorías de universal – singular y particular, que no pueden comprenderse por separado, consideramos universal en este film a la sexualidad, aquello que nos atraviesa a todos, lo propio de la especie; creemos que en consecuencia se desprende la ubicación de lo singular como aquella irrupción, es decir, esta nueva modalidad de relación sexual, léase aquella signada por la perversión. Sería entonces lo particular, aquello que como código regula una situación, lo que tiene que ver con la subjetividad de la época y con los códigos instituidos lo ubicamos en el ideal social aceptable en cuanto a las relaciones entre un hombre y una mujer. En el caso de James y Catherine, podríamos entender que mantienen una práctica sexual que aún es tradicional pero de por sí abierta, en relación al conocimiento de ambos de las infidelidades del otro. No encontramos en las acciones de James suficiente evidencia de que aplique un efecto particularista, entendiéndolo como la pretensión de que aquel nuevo rasgo particular devenga universal. A diferencia de esto, si encontramos que James como sujeto se “juega solo” en su acto, en términos psicoanalíticos, al encuentro con su deseo, James realiza un acto donde podemos ver se resiste a toda generalidad, un acto donde, como explicamos previamente, irrumpe en lo universal suplementando la moral, donde pone en práctica una nueva forma de satisfacción sexual que, respecto a los ideales sociales de la época donde se desarrolla la película, serian cuestionables. En estos términos, entendemos que James realiza un acto ético.

Hipótesis clínica
A nuestro entender, el personaje de James Ballard muestra una estructura perversa que durante el transcurso de la película va aflorando cada vez más evidentemente. Consideramos que en este devenir se observa lo que Jacques Lacan postula en su Seminario 1: “… perversión es una experiencia que permite profundizar lo que puede llamarse en su sentido pleno la pasión humana, es decir eso por lo cual el hombre está abierto a esa división consigo mismo que estructura lo imaginario, la relación especular. (…) El otro sujeto se reduce a no ser más que instrumento del primero, que es el único que permanece sujeto como tal, pero reduciéndose él mismo a no ser sino un ídolo ofrecido al deseo del otro…”. La evidencia se incrementa con el correr de la película: al principio interviene en masturbaciones grupales cuyo factor de excitación consiste en la observación de accidentes de autos, con cierto contenido morboso, luego de lo cual experimenta una visible excitación al presenciar la vinculación sexual entre Vaughan y la prostituta en el auto que él conduce. La misma se ve complementada por el placer que se percibe que experimenta al presenciar la forma violenta en la cual Vaughan y su esposa se vinculan sexualmente, la curiosidad con la que luego observa y toca sus cicatrices, la excitación con la que besa y lame las cicatrices de Gabrielle al momento de relacionarse sexualmente con ella. Asimismo podemos relacionar esto con los postulados de Sigmund Freud en sus “Tres ensayos de teoría sexual”: “… en muchas de estas perversiones la cualidad de la nueva meta sexual es tal que requiere una apreciación particular. Algunas de ellas se alejan tanto de lo normal por su contenido que no podemos menos que declararlas ´patológicas´, en particular aquellas en que la pulsión sexual ejecuta asombrosas operaciones (lamer excrementos, abusar de cadáveres) superando las resistencias (vergüenza, asco, horror, dolor)…”. Hemos vinculado estas “asombrosas operaciones” a la conducta que James mantiene durante la película, en forma cada vez más variada, hasta culminar excitándose y manteniendo relaciones sexuales con su esposa ensangrentada, quien acaba de experimentar un accidente siendo perseguida por él. Quizá en este actuar podemos ver una identificación fantasmática con el personaje de Vaughan, al nivel de la planteada por Jacques Lacan en su Seminario 6, entre Hamlet y Luciano, evidenciado posiblemente en cierta repetición del accionar de éste.
Bibliografía

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Fariña, J. M.: “Responsabilidad: entre necesidad y azar”. Ficha de cátedra. Desgrabación de clase teórica. Publicado en la página web de la cátedra

Freud, S.: “Tres ensayos de teoría sexual”, Obras completas, Tomo 7. Amorrortu, Buenos Aires, 1979.

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Lewkowicz, I. (1998). Particular, Universal, Singular. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. III. Eudeba, Buenos Aires.

Salomone, G.: “El sujeto divido y la responsabilidad”, Salomone G, Domínguez M. E, Clínica y Deontología, Tercera edición, Buenos Aires, Letra Viva 2008.



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