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Facultad de Psicología
Universidad de Buenos Aires

Psicología Ética y Derechos Humanos
Cátedra 71 Prof. Fariña, Juan Jorge Michel

SEGUNDO PARCIAL

Alumnos: García, Fabián
L.U: 23374389/0

Martínez, Claudia
L.U: 25504523/0

Ayudante de Trabajos Prácticos:
Brunetti, Marcela

Comisión: 14

AÑO 2010
Psicología Ética y Derechos Humanos
Segunda evaluación
Película: CRASH (VIDAS CRUZADAS)
Consigna de Evaluación
1. Escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre. Justifique su elección.
2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5. Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

Título Original: Crash
Dirección: Paul Haggis
Elenco: Sandra Bullock, Don Cheadle, Matt Dillon, Brendan Fraser, Terrence Howard, Loretta Devine, Ryan Phillippe, Tahndie Newton, Bruce Kirby
Origen: Estados Unidos
Año: 2004
Género: Drama / Thriller

"Crash (Vidas Cruzadas)" sigue la pista del encuentro fugaz entre un grupo de personajes de diferentes razas, que luchan por superar sus miedos a medida que entran y salen de las vidas de los demás: un detective de policía negro con una madre drogadicta y un hermano desaparecido, dos ladrones de coches que teorizan continuamente sobre la sociedad, el ocupado fiscal del distrito y su irritable esposa, un veterano policía racista (que cuida de su padre enfermo) que no le gusta a su joven e idealista compañero, un exitoso director de televisión y su altiva esposa, un inmigrante persa que compra un arma, un cerrajero hispano y su pequeña hija, etc. En la zona gris, entre el blanco y el negro, donde todo el mundo es víctima y agresor, todos colisionarán durante las próximas 36 horas.

El análisis que llevaremos a cabo recae sobre el personaje de Graham Waters, el jefe de policía. Se intentará dar cuenta de su responsabilidad subjetiva en los tres tiempos lógicos en los que a esta se accede. Seguidamente se tratará de llegar a una hipótesis clínica para dar cuenta de la irrupción de su deseo.
Elegimos a este personaje porque nos pareció especialmente complejo. De raza negra, ocupa un lugar importante en el Departamento de Policía, una institución, huelga decirlo, particularmente racista. Esto da lugar a situaciones que no son ajenas al desarrollo de este trabajo. Notamos, además, cierta similitud con el personaje de Ibbieta en el cuento de Sartre. A ambos se los presiente solitarios, aún rodeados de otras personas. Ambos toman decisiones cuyas consecuencias pueden ser imprevistas. A ambos se les exige un pronunciamiento sobre el destino de otro, deben "traicionar" a uno de los suyos en determinado momento. A Graham le cabe, en cierto momento del film, lo que Juan Carlos Mosca dice de Ibbieta, el ser "responsable de querer burlar al otro, de querer engañarlo, aceptando al mismo tiempo sus reglas". Pero en Graham encontramos también la relación con su familia, con su sangre, lugar este en tensión con su pertenencia al cuerpo policial. La situación a la que llega le plantea a Waters a que lugar pertenece.
Como primer tiempo lógico, tomaremos una secuencia que tiene dos etapas. Esto teniendo en cuenta los desarrollos de D’ Amore en Responsabilidad subjetiva y culpa. Allí se sostiene que el tiempo 1 se presenta en principio como una serie de elementos disonantes que solo advienen como tiempo 1 luego de ser resignificados. En la primera, Graham parece manifestar poco interés en el hecho de que su hermano lleva días sin aparecer. Va a ver a su madre y la encuentra en estado de suma vulnerabilidad. Cuando se le acerca ella le pregunta "si encontró a su hijo" reiteradas veces y él contesta que no, entonces le pide que le diga que vuelva a su casa, luego él se retira del lugar y cuando su compañera le pregunta si le pidió disculpas a su madre, contesta que esta no estaba. En la segunda, lo vemos aceptando comprometer a un colega sin tener pruebas suficientes, a cambio de ciertos beneficios. Es una escena sutil y compleja. Graham es, o intenta ser en la medida posible, honesto. Está apegado a los valores normativos de su institución, sufre por verse incriminando a alguien sin pruebas suficientes. Que el incriminado sea despreciable, un sujeto violento y racista, atenúa tal vez, pero no anula, esta molestia moral. De hecho en un principio se muestra firme, no solo en su rechazo a esto sino también al hecho de ser promovido solo por tener la piel oscura, como si se le diera un regalo. Pero cambia pronto de postura. La oferta que le hace su colega, y que finalmente acepta, tiene dos implicancias. La más obvia es que depura su legajo y le permite seguir ascendiendo. Pero también, limpia a su hermano, lo libera de inconvenientes con la misma policía, tal vez de la prisión. Es curioso, no sale a buscar a su hermano a la calle, incluso le miente a su madre al respecto, pero en la decisión que toma hay, creemos, afecto por su hermano. . Consideramos este un primer tiempo ya que es “donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo del discurso en que el sujeto se halla inmerso y que, se supone, se agota en los fines para los que fue realizada…”
Como segundo tiempo, aquel en donde el sujeto es interpelado, en el que vive como ajenas acciones que le pertenecen, y en el que las mismas se resignifican, situamos la escena en donde su madre le dice que quien mató a su hijo menor fue él. Esta acusación terrible lo confronta a una interrogación, una pregunta que resignifica lo acontecido previamente y ubica una inconsistencia que señala la posible emergencia de lo singular. Como veremos, implica algo que no estaba en la intención del yo (que su hermano desapareciera para siempre, que esté muerto), algo que escapa a su proceso secundario, la irrupción de una inconsistencia. Graham tal vez no se ha esforzado lo suficiente porque su hermano lo relacionaba con lo peor de su historia, con lo inasimilable a la sociedad en él mismo. Ahora su hermano está muerto, el vínculo con su madre acaso destruido, su carrera manchada: no se ha salvado siquiera a sí mismo. Por tal motivo, se puede afirmar que es este un “Tiempo donde el universo particular soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían” .

Pasaremos a ubicar ahora las categorías de azar y necesidad. La necesidad es aquello sobre lo que el hombre no puede incidir, lo forzoso, lo riguroso, lo inflexible, en este caso ubicamos que el hermano muere debido al disparo certero de alguien que sabía perfectamente como manipular un arma. El azar es lo que tiene que ver con la incertidumbre, lo casual, lo accidental, lo fortuito, lo que no se puede calcular porque es ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. Se debe al azar que el hermano tenga una estatuilla de San Cristóbal igual que la del joven policía que lo lleva en su auto. Él se reía debido a esto, el policía (que, curiosamente, venía de realizar lo que no dudaríamos en llamar una buena acción y que se mostró a lo largo de la historia como alguien sin prejuicios raciales) interpreta erróneamente esa risa, y creyendo, al ver al otro meterse la mano en el bolsillo, que lo que va a sacar es un arma, procede a disparar causando la muerte de su eventual acompañante.
La responsabilidad se ubica entre la necesidad y el azar y es aquello que interpela al sujeto a responder por su acto, a hacerse cargo de éste. Tiene que ver con la emergencia de lo singular en el sujeto, pero solo se adviene a este estado de interpelación subjetiva si el sujeto se deja interrogar. Esta es la que genera la "culpa en sentido lato” que implica la puesta en marcha del circuito de tiempos lógicos ya mencionado. El tiempo 3 de esta responsabilidad subjetiva no se desarrolla en la película y solo podemos intuirlo. No sabemos si Graham escogerá dentro del "abanico de posibilidades" una respuesta de dimensiones éticas, o se refugiará en la mera culpa, en la negación, o en la proyección. Pero se nos ocurre que algo de esto último puede darse, dado que le promete a su madre que va a encontrar al que mató a su hermano, lo que, si bien el sentido común indica que es esto correcto y necesario, implica un cierto corrimiento de su lugar de responsabilidad. Es como si dijera "si el culpable es el otro yo no soy responsable", de esta manera surge la negación como una alternativa a la interpelación, pero es del mismo modo un manifiesto de la misma y encuentra su mejor aliado en la proyección. De todas formas, las palabras que dice son a la vez promesa y (vano) consuelo, pronunciadas en un momento de dolor y no obturan la emergencia de otro tipo de respuesta. Está obligado a retornar sobre su historia, a resignificar sus acciones anteriores, “la culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder” . Graham debe responder por su acto de no haberse esforzado en buscar a su hermano menor, o acaso ¿de no querer que aparezca? Responderá eventualmente por este momento culminante y terrible, pero de seguro hubo muchos otros momentos, menos dramáticos, en los que se priorizó a sí mismo, y a su inclusión en una sociedad que de todas formas, dado el color de su piel, nunca lo aceptará del todo. La interpelación que lo sucedido implica, si se expresara como una frase, podría, proviniendo desde el lugar de su madre y ampliando el círculo de su familia toda y tal vez de su condición de afroamericano, sería "¿Hiciste todo lo posible?". Pero desde sí mismo, tal vez la pregunta se formularía como un "¿No era esto lo que buscabas, al no buscarlo?"
Vemos en Graham, a lo largo del film, actitudes que pudieran ser figuras de culpa. Manifestaciones de interés que no van a lo esencial: llenar la heladera en la casa de la madre pero no decir palabra cuando nota que la madre cree que fue su hermano quien lo hizo, como si no quisiera hacer visible una situación de rivalidad. Esto dado al tiempo que le miente respecto de la búsqueda de su hermano, e interesarse en borrar el prontuario de este pero no ir en su búsqueda.
Para poder retroactivamente hallar el lazo asociativo entre los tiempos 1 y 2 que sitúe la naturaleza de esa ligadura, se establece la HIPÓTESIS CLÍNICA. Es aquí donde cabe preguntarse ¿De qué es responsable Graham? ¿Qué podemos decir que él no sabe de sí mismo?
Si en el tiempo 2 el sujeto se ve interpelado por ciertos elementos disonantes y algo de esa diferencia le pertenece, la hipótesis clínica será la encargada de explicar el movimiento que supone “que el tiempo 2 se sobreimprime al tiempo 1 resignificándolo”. Resignificación que dará cuenta de una respuesta del sujeto que advierta un cambio de posición frente a sus circunstancias, de allí la potencialidad de un tiempo 3: el de la responsabilidad.
En el aspecto estrictamente clínico, notamos en primer lugar esta rivalidad sorda, culposa y no asumida con el hermano, el cual, siendo lo que es, un ladrón, parece ser aún así, o al menos así lo siente Graham, el preferido de la madre. Graham, tal vez, se pasó su vida esforzándose en ser todo lo contrario a lo que juzga defectos de su hermano. Se esforzó por conseguir un lugar que no tendría nunca, que no iba a poder tener y, por omisión, contribuyó a destruir a quien ocupaba desde siempre ese sitio.
La ética es la posición de un Sujeto frente a su soledad, no la posición en lo social por su relación a los otros , por eso mismo es que se relaciona con las categorías de universal – singular. Es atemporal, no tiene que ver con una época determinada, es atemática porque no tiene un tema en particular y es existencial, tiene que ver con el orden de la existencia más allá de la temporalidad en la que viva el sujeto. Pero no es una persona la que es ética, sino sus actos. Consideramos que de todas formas, en la película el acto específicamente ético, singular, de Graham no llega a vislumbrarse, dado que la narración se detiene a modo de cierre enigmático, en el momento mismo de esa interrogación que lo desestructura. Hay interrogación y quiebre, pero no aún respuesta.

Bibliografía:

• Fariña, J.M “Responsabilidad: entre necesidad y azar”. Ficha de cátedra. Desgrabación de clase teórica. Publicado en la página web de la cátedra
• Lewkowicz, I. (1998). “Particular, Universal, Singular”. En Ética: un horizonte en quiebra. Cap. III. Eudeba, Buenos Aires.
• Ariel, A. (1994). Moral y Ética. Una poética del estilo. En El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Buenos Aires.
• Oscar D`Amore: “Responsabilidad subjetiva y culpa” Salomone, G, Domínguez, M.E Transmisión de la ética: Clínica y deontología, Vol. 1. Fundamentos., 3ra edición. Buenos Aires. Letra Viva, 2006.
• Gabriela Salomone: “El sujeto divido y la responsabilidad”, Salomone G, Domínguez M. E, Clínica y Deontología, Tercera edición, Buenos Aires, Letra Viva 2006.
• Dominguez, María Elena: “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”, Salomone G, Domínguez M. E, Clínica y Deontología, Tercera edición, Buenos Aires, Letra Viva 2006.



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