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"It’s a Wonderful Lie" / "Qué mentira más maravillosa", "Es una maravillosa mentira"

Temporada 4 - Episodio 10

Autores: Gimenez, Luciano y Lo Feudo, Yanina

Palabras clave: Identidad - Derechos Humanos - Privacidad - Confidencialidad - Consentimiento informado - Filiación - Parálisis - Cáncer

Síntesis

Explicación del título:
El capítulo se titula “Es una maravillosa mentira” en referencia a algo que el espectador se entera casi al final del mismo, que es el hecho de que las protagonistas del caso principal: madre e hija en realidad no lo son, sino que la niña es adoptada y su madre nunca se lo ha dicho.

Esta situación se vuelve particularmente sorprendente cuando a lo largo de todo el capítulo vemos a la Dra. Hadley defender la sinceridad de su paciente y a la hija de la misma clamar que su madre nunca le mentiría ni ella lo haría con su madre.

Este hecho parece confirmar la tesis de House de que “todos mienten”, como explica esa sería una característica propia del hombre en sociedad, hace la vida posible y sería muy común, sobre todo entre personas que se quieren.

Hacia el final del episodio House salva a su paciente; sin embargo éste termina sin que sepamos si en algún momento le será revelada su verdadera identidad a la niña. En referencia a esta circunstancia House les desea que tengan una maravillosa vida, jugando con la homofonía de las palabras en inglés life(vida) - lie (mentira).

Sinopsis caso principal:
El capitulo comienza con una escena en la que se muestra a la hija de una mujer de mediana edad que practica alpinismo, escalando una pared con sogas mientras su propia madre (paciente protagonista del capítulo) sostiene dichas sogas para que no se caiga. En el momento en que la niña comienza a descender le empiezan a dar calambres, y la madre deja de sentir sus manos lo que hace que suelte la soga que sostenía a su hija y como consecuencia ésta cae produciéndose una fractura de brazo.

Una vez que la madre ha sido trasladada al hospital, los médicos de la unidad que dirige y trabajan con el Dr. House, comienzan a comentar sobre este caso aduciendo que se le ha aplicado a esta paciente varios tratamientos, aunque ninguno de estos con resultado positivo. La paciente empeora cada vez más. Por otro lado el Dr. Kutner se encuentra preocupado por su empleo debido a un juego propuesto por House. Éste entra y regaña a Kutner por haber colgado adornos navideños, a pesar de que este niega haber sido el autor de tal hecho. Hadley está segura de que el juego iniciado por House ha terminado y que su única finalidad era asustarlos a lo cual House asiente.

Se le comenta a House el diagnostico preliminar de la madre, una parálisis inusual según el Dr. Taub. Como hace habitualmente House sostiene que existen ciertos datos que la madre oculta, sobre los cuales ha mentido al equipo y a las personas que la rodean también. La Dr. Hadley se esfuerza por defender la honestidad de esta mujer, quien ha prometido no ocultar nada, especialmente a su hija, a partir de que su madre le ocultó que tenía cáncer y luego falleció sorpresivamente. La paciente ha heredado el cáncer de mamas y a pesar de que lo ha tratado con cirugía, el Dr. Taub supone que tiene una parálisis paraneoplástica, producto de restos de células cancerosas. House acepta esta hipótesis y manda a realizar una resonancia.

Luego vemos a House conversar con la hija de la paciente. Intenta descubrir que sí existen mentiras en la relación con su madre. Enumera distintos tipos de mentiras: blancas, que son aquellas que se dicen para que otros se sientan mejor; racionalizaciones, aquellas que se dicen para que uno mismo se sienta mejor y por omisión. La hija de la paciente se muestra transparente al dar detalles acerca de drogas que su madre consume y de las forma en que mantiene relaciones sexuales, y refuerza esto diciendo que su madre nunca le mentiría y ella tampoco a su madre.

En una charla que tienen House y el Dr. Wilson, House da cuenta de su teoría: las mentiras hacen funcionar a la sociedad, de ellas depende el futuro. Aunque al principio Wilson no está de acuerdo, termina aceptando su punto de vista, se le hace evidente que cuando se quiere a alguien hay muchas ocasiones en las que se le miente. Wilson le informa que no hay restos de cáncer en la paciente.

Ante estos hechos, House habla con Kutner y Hadley sobre la promiscuidad de la paciente, dato que House ha deducido a partir de la conversación con su hija, y aclara que no la está juzgando por ello. Hadley explica que la paciente ya les ha contado acerca de ese tema, con el fin de desestimar la teoría de House de que les estarían mintiendo. House decide investigar a sus últimos partenaires para lo cual envía a Foreman y Taub, ya que, como son mejores mintiendo, tienen más posibilidades de encontrar la verdad.

En la casa de uno de ellos ambos descubren que la paciente había sido drogada con éxtasis sin que ella supiera. Al principio, a pesar del pedido de los doctores el hombre que lo había hecho lo negaba, entonces se valen de una estrategia, en la cual le mienten, haciéndole creer que si ha tomado lo mismo que la paciente podría llegar a enfermar también. Así el hombre confiesa y se entera a la vez de que ha sido engañado.

A continuación la Dra. Cuddy le recuerda a House que le debe dinero por el bono de las enfermeras y también da cuenta de su desaprobación respecto ciertos manejos realizados por House, quien se justifica diciendo que con miedo sus médicos trabajan mejor. Taub le informa que se le está haciendo a la paciente una hemodiálisis mientras se analiza en el laboratorio el éxtasis. House pretende demostrar con este hecho que no hay temores. Cuddy lo conmina a hacer algo y House demuestra su acuerdo sarcásticamente.

Mientras Kutner está con la paciente sus síntomas empeoran y ahora tiene ceguera.

En la siguiente escena House se reúne con su equipo y les propone jugar al amigo invisible. Ante la desconfianza de Taub acerca de los verdaderos motivos de House, éste explica que en realidad se trata de un momento del año en el cual el ser decentes les permite a las personas ser miserables el resto del año; sin embargo, en su caso, como son un equipo, dice que comprarse regalos mutuamente les hará trabajar mejor juntos. El equipo esgrime sus hipótesis acerca de distintos posibles diagnósticos. House acepta las sugerencias de Taub y manda a realizar análisis para descartar esclerosis o problemas vasculares, sin embargo House es insistente con que quiere que alguien vaya a su casa y le traiga su computadora. Supone que el hablar con su hija tan abiertamente en realidad significa que está ocultando algo.

Taub y Foreman descartan a través de una prueba la posibilidad de los problemas vasculares, mientras dialogan con la hija y su paciente. La hija sobre todo, parece no comprender la actitud desconfiada de House o la razón por la que alguien le mentiría al médico.

A continuación vemos a Wilson mostrarse sorprendido por la idea de House de jugar al amigo invisible. House le explica que la idea es separarlos, no unirlos como equipo; en tanto un regalo puede demostrar cuan poco conocemos del otro.

House y su equipo se reúnen nuevamente: los médicos dicen que no hay nada anormal en los analisis excepto que no puede mover sus manos ni ver, a lo que el Dr. House responde “eso dice ella”. Foreman propone que quizás no sea ella la que miente, sino su cerebro. El Dr. House luego de chequear la computadora personal de la paciente le dice a su equipo que ella tiene carencia de límites personales, es promiscua, tiene una inapropiada obsesión por decir la verdad. Foreman supone que puede tratarse de un trastorno de conversión. House propone que en tanto su mente engaña a su cuerpo, se engañe a la paciente con placebos. Se trata en este caso de una intervención que incluye una mentira con finalidad médica. Le hace notar a Hadley que ella admira la honestidad de esta madre e hija porque es lo que ella no pudo conseguir.

House trata de convencer a la hija de la paciente para que le mienta acerca de los placebos, pero ella no consiente en ello, además de que tiene dificultades para creer que su madre pudiera estar deprimida. House le recuerda que podría estar ocultándoselo como haría cualquier madre.

La paciente es atendida por el Dr. Taub quien le explica que con la medicación que le está suministrando se recuperará en cuestión de minutos, sin embargo, al cabo de un rato la paciente empeora y los ganglios se cierran impidiéndole respirar.

Mientras, el resto del equipo, salvo House, se encuentra jugando con la hija de la paciente y discutiendo cuánto dinero gastar en los regalos del amigo invisible. Kutner quiere aumentar el monto. La hija de la paciente comenta que a veces se busca regalar las mejores cosas a quienes más se detestan. Se descubre que House ha puesto su nombre en todos los papeles.
House le comenta a Wilson que el objetivo de esta acción, además de recibir regalos, es generar disenso.

Revisando la computadora de la paciente, House descubre que es posible que la paciente estuviera sufriendo de dolores en las articulaciones desde hacía dos años, lo cual significa que tiene sarcoidosis. Pretende haber recibido como regalo de su amigo invisible un costoso teléfono celular, que en realidad ha tomado sin permiso de Wilson, de manera que aunque puedan sospechar que se lo ha regalado a sí mismo, duden acerca de si los otros están rompiendo las reglas.

Deciden realizarle un lavaje broncoalveolar para confirmar esta hipótesis. Mientras Kutner, Hadley y Taub realizan el lavaje discuten acerca del posible origen del regalo de House. Kutner supone que podría venir de parte de un paciente. Hadley por su parte supone que es una estrategia de House quien se lo ha regalado a sí mismo, y está en desacuerdo de hablar del tema ya que eso significaría caer en el juego de House.

Los análisis finalmente dan negativo, a la vez que la paciente comienza a tener sangrado intraocular, lo cual significa que si no averiguan pronto lo que le pasa se desangrará. Los miembros del equipo presentes comienzan a enumerar rápidamente una serie de causas posibles. House no se muestra impresionado por ello y los envía a hacer una aspiración de médula ósea. Kutner se queda rezagado y le da a House su regalo declarando ser su amigo invisible. Sin que lo advierta en principio, Hadley y Taub lo ven.

El Dr. Chase y Foreman se encuentran realizando la operación a la paciente cuando encuentran sorprendidos que sus huesos son más duros que la mecha que están utilizando.

House y su equipo se reúnen, Kutner comenta que ha realizado un rastreo óseo para detectar la causa sin encontrar nada, Hadley y Taub le reclaman que podría haber fallado al realizar el estudio. Foreman, quien no ha visto el regalo de Kutner a House, esgrime otra hipótesis que hace que se le realice a la paciente un análisis para detectar que tipo de osteoporosis puede llegar a tener.

House comenta con Wilson que la acusación hacia Kutner dentro del equipo tiene que ver con lo ocurrido anteriormente con el regalo, razón por la cual lo detestan. Explica la conveniencia de este estado de cosas: si lo apreciaran y Kutner hiciera mal un estudio nadie lo pensaría y algún paciente podría morir.

Taub se encuentra sacándole sangre a la paciente con el fin de confirmar el último diagnóstico mientras le informa que de ser acertado podría necesitar un trasplante de médula y que ello requiere hacer estudios a su hija para evaluar la compatibilidad. En primera instancia la paciente, algo sorprendida pregunta si no existen bancos de donantes. El doctor le asegura que Jane es su mejor opción, en tanto la supone su hija. La paciente se niega aduciendo el posible riesgo y el dolor que conllevaría para su hija. Taub intenta persuadirla diciéndole que su hija podría culparse a sí misma de por vida si ella no sobreviva. Aún así la paciente pide otra persona “corra el riesgo”. Taub informa de este hecho a House quien sospecha algo detrás de las razones esgrimidas por la paciente. Además le da su regalo. Hadley entra en escena para informar que el trasplante no será necesario, que han equivocado el diagnostico nuevamente y le da también su regalo.

El equipo de House se encuentra trabajando por orden de House. El resto del equipo ignora los comentarios de Kutner, aunque cuando este pregunta si están enojados Hadley le responde que no porque no tenía opción y porque eso enojaría a House. Kutner reconoce que luego de que él le dio su regalo a House, a pesar de que habían acordado no hacerlo, en realidad era el resto del equipo los que no tenían opción. La hija de la paciente solicita que analicen su médula ósea a pesar de lo que diga su madre.

House habla con su paciente para informarle que está por morir. El diálogo transcurre de la siguiente manera:
Paciente: No puedo estar muriendo.
House: Sí que puede.
P: Se equivoca. Ni siquiera sabe qué tengo.
H: Lo que tiene es una última navidad con su hija. Una última oportunidad de regalarle algo. La verdad. No es cara. Es bien recibida. No tiene que formarse en fila para devolverla el día después de navidad.
P: ¿De qué está hablando? (turbada)
H: Una madre que está por morir no rechaza un análisis de compatibilidad porque puede que duela. Lo rechaza porque sabe que no habrá compatibilidad…. Lo que suele ocurrir cuando madre e hija no son madre e hija.
Se produce un silencio en el que la paciente no mira a House.
H: Puedo hacer análisis de ADN si prefiere seguir mintiéndome.
P: (la paciente solloza, se angustia) Nunca quise tener hijos. Me encantaban, pero con mis genes...Conocí a esta mujer, adicta a las drogas. Quedó embarazada...y no quería abortar.
Pero tampoco quería que su hija supiera la clase de madre que realmente era. Lo que era. Prometí nunca decírselo.
H: Entonces la promesa a un adicta. ¿Vale más que la promesa a su propia hija?
P: Sería cruel decírselo.
H: Correcto. Ella vive en una mentira y usted muere en la hipocresía.
Su hija entra en ese momento, la paciente intenta darle esperanzas acerca de un pronóstico favorable para su enfermedad, pero la niña no cree que su madre esté siendo sincera y le dice que sabe que se está muriendo.

House da cuenta de su sorpresa ante este hecho con Wilson, por el hecho de que su hija la haya dicho la verdad tan directamente a su madre siendo que si la quiere. Hablando con Wilson tiene una idea acerca del diagnostico de su paciente. House junta a su equipo y se dirige a la camilla donde está ella, explica podría tener tejido con cáncer de mama en otros lugares del cuerpo debido a que cuando el feto se forma este tejido está disperso.

Diagnóstico caso principal: cáncer de células mamarias que durante la etapa embrionaria, se han formado en la pierna y no en la mama.

Sinopsis del caso secundario:
House atiende a una mujer joven a quien diagnostica faringitis. El doctor nota que la mujer lleva un collar con la imagen de San Nicolás, el cual la paciente describe como el patrono de los niños. House resalta que también lo es de los marineros, comerciantes, arqueros, prisioneros y prostitutas. La paciente se muestra preocupada por la recomendación de reposo de House, quien se ofrece a escribir una carta a su proxeneta. House deduce que se trata de una prostituta por la imagen que lleva del santo. Si bien la paciente le recuerda que también es patrono de los niños, da cuenta de que no es una niña y parece así confirmar la hipótesis de House acerca de ella.

La paciente vuelve una segunda vez a ver a House. Esta vez con un salpullido. House averigua que es causado por el contacto con un burro. La paciente le deja una tarjeta para que vaya a verla, de lo cual House no se muestra muy convencido.

Hacia el final del capítulo House va a la Iglesia donde encuentra a su paciente actuando en un pesebre viviente como la virgen María, lo cual explicaría el contacto con el burro.

Diagnóstico caso secundario: Ectima contagioso. Causa síntomas tales como: síntomas de gripe, sarpullido, dolor de garganta.

Desarrollo Conceptual

El circuito de la responsabilidad subjetiva y la Hipótesis Clínica
“…ocultar una verdad es cederle la fuerza para que se haga indestructible,
acrecentando su poder y su eficacia en la misma proporción
en que aumenta el intento de ignorarla”
Kletnicki, A.

A partir de haber visto el capítulo 10 de la temporada 4 de Dr. House “Es una maravillosa mentira” y de la posterior realización de la síntesis, decidimos elegir a la paciente que desempeña el rol protagónico del caso principal, como personaje que atraviesa por una situación teóricamente comparable a la de Pablo Ibbieta en el cuento “El Muro”. Consideramos que a pesar de las diferencias fenoménicas entre sus historias, para ambos personajes es posible ubicar una decisión con determinados fines conscientes. Sin embargo en ambos casos la realidad les presenta indicios de que se produjo una diferencia no calculada que les pertenece, los implica. En otras palabras se puede elaborar un circuito de la responsabilidad, el cual desde un enfoque psicoanalítico puede desarrollarse en dos tiempos lógicos. Hay ciertos casos en donde dicho circuito puede desplegarse en más de dos tiempos e incluir un tercero.

Desde el punto de vista cronológico, el tiempo 1 acontece primero; allí un sujeto decide llevar a cabo una acción conciente y voluntaria cuyo fin se agota en sí misma. El sujeto aquí implicado es el jurídico, el de la moral, es decir se sitúa en lo particular.

En un tiempo 2 ocurre algo fuera de todo cálculo para el sujeto que proviene de la realidad interna o externa. La particularidad de este tiempo 2 es que dicha realidad interpela al sujeto, vale decir, lo conmueve y lo divide en tanto sujeto del inconsciente ob-ligándolo a responder por aquella acción realizada. En palabras de D´Amore la culpa en tanto interpelación subjetiva, es la que ob-liga a responder por la acción del tiempo 1, lo que implica la contracción de una deuda por parte del sujeto. De este modo en términos lógicos (no cronológico) el circuito de la responsabilidad se inicia en el tiempo 2 con la interpelación, fundando al tiempo 1 retroactivamente. Existen diversas respuestas posibles en el campo de la moral que le dan un cierre al circuito en el orden de lo particular: negación, proyección, culpa moral que funciona como tapón para la emergencia de la dimensión ética. Por otro lado puede producirse una respuesta de otra índole en un tiempo 3. El mismo implica un cambio de posición subjetiva en donde se produce el efecto sujeto. Juan Carlos Mosca refiere a este tiempo 3 como otro nombre del sujeto debido a que obliga al mismo a responder por ese acto en el cual se produce el sujeto. Hablar de responsabilidad subjetiva implica asumir el deseo en juego y decidir; implica mantener una relación ética con el mismo. En este sentido el tiempo 3 implica la realización de un acto ético. En el caso que abordamos a continuación, el circuito de la responsabilidad se cierra en respuestas morales puesto que no se observa ningún indicio que posibilite la apertura de un tiempo 3.

En el caso de esta madre se podría ubicar el tiempo 1 del circuito, en la escena en que el Dr. Taub le informa a la paciente, de acuerdo al diagnóstico del momento, que se requiere de la realización de un estudio de compatibilidad de su médula ósea con la de su hija. Ante esta circunstancia su primera reacción es preguntar por un banco de donantes, pero Taub le sugiere que su hija es su mejor opción en términos de compatibilidad. Finalmente, la madre se opone a la realización del estudio en su hija aduciendo razones de posible riesgo y dolor para la misma. A pesar de que Taub le dice que de no hacerse el estudio su hija podría llegar a sentirse culpable toda la vida, la paciente es categórica y expresa “Que otro corra el riesgo”.

Podemos ubicar como tiempo 1 del circuito la acción/decisión de rehusarse a que se le realice el correspondiente análisis de compatibilidad de médula ósea a su hija Jane, la cual tiene como fin declarado evitar un posible daño físico para su hija, y como fin consciente, pero no dicho, evitar que se descubra que Jane no es su hija biológica. De este modo esta decisión puede considerarse como una acción calculada cuyo fin se agota en sí misma, ya que dicha decisión no contemplaba la posibilidad de despertar alguna sospecha por parte de los médicos y mucho menos de la niña. Se trata de un sujeto ubicado desde lo que una moral considera “el bien” para un hijo: evitarle el sufrimiento, aun el de su verdadera identidad, expresado en las palabras de la paciente “sería cruel decírselo”. Asimismo se puede leer esta misma idea en la película “The Truman Show”, en donde la ciudad diseñada para Truman es, desde el punto de vista de Christof líder de la compañía que lo adopta, un destino mucho mejor que la realidad exterior. Aunque ello implique el desconocimiento para Truman de la verdad.

El Dr. Taub insta a la paciente en este primer momento a que se haga el estudio para que su hija no pase el resto de su vida culpándose si ella muere. Aún así, ella decide no someterse al estudio porque como sabemos, será incompatible. Entonces la idea del “bien” moral que mencionábamos se diluye: Jane podría pasar toda su vida culpándose pero aún con esta perspectiva su madre decide continuar ocultando la verdad. Esto podría ser un indicio de la existencia de posibles motivos inconscientes más allá de los conscientes y morales que explicaremos más adelante y que dan cuenta del exceso que se produce en la situación.

El tiempo 2 del circuito se inicia cuando el Dr. House interviene para anunciarle a la paciente que ya no se puede hacer nada por ella, que está por morir y que tal vez esta es su última oportunidad para decirle la verdad a su hija. En ese momento la paciente se muestra desconcertada y con tono dubitativo le pregunta a House: “¿A qué te refieres?”. Es así que House responde a su pregunta refiriéndose a la situación en que ella se niega a que se le realice el análisis de compatibilidad a Jane, (tiempo 1) y da cuenta de las conclusiones que extrae a partir de la misma: que en realidad ella no es la madre biológica de la niña. A continuación se produce un silencio por parte de la paciente. Podríamos leer la pregunta y el silencio que emite la madre como un indicio de que la acción del tiempo 1 fue más allá del cálculo esperado y que por lo tanto la conmueve e interpela.

House le explica que si continúa sin hablar, se puede recurrir a un análisis de ADN para confirmar su hipótesis. Toda esta intervención provoca una interpelación subjetiva en la madre, un dilema del cual no puede escapar sin dar una respuesta. Siguiendo a D’Amore la culpa produce que se retorne a la acción del tiempo 1 por la cual la madre debe en este momento responder. La negativa a realizar el estudio de compatibilidad y en definitiva la negativa a revelar la identidad de la niña, solo devienen tiempo 1 a partir de esta referencia de House, propia de la interpelación del tiempo 2, la cual produce un efecto de resignificación sobre la primera acción. Es allí cuando la vemos angustiarse y luego confirmar las suposiciones de House contando su historia: en realidad ella nunca quiso tener hijos debido a su problema genético en las células mamarias y que la niña fue un regalo una mujer adicta, a la cual prometió no revelar este secreto. Ante la interrogación de House acerca de si esta promesa es más valiosa que la de decir la verdad a su hija, la madre responde: “Sería cruel decírselo.”

En síntesis, un indicio que nos lleva a pensar de que la paciente se ve interpelada (tiempo 2) es el hecho de que ella pague la deuda que la interpelación genera con la verdad consciente de su historia, en tanto exige una respuesta más allá de lo que el yo querría. Esta fuerza de la interpelación proviene de la internalización de la ley simbólica; la interpelación es justamente, una operación simbólica. Consideramos que otro indicio que da cuenta de este segundo tiempo del circuito, es la angustia que le produjo la intervención de House, la cual pone de manifiesto la posición de sujeto dividido, la duda respecto al ser que instala la interpelación.

Podríamos graficar el circuito de la responsabilidad del siguiente modo:

En términos de responsabilidad subjetiva la paciente debe responder por la motivación inconsciente de su acción, la cual pretendemos explicitar en una hipótesis clínica, mediante la introducción de otros elementos de la historia.

La paciente ha sufrido la muerte de su propia madre siendo una niña, con un carácter imprevisto en tanto su madre le ocultó el cáncer que terminó con su vida. Dicho de otro modo, perdió a su madre repentinamente. En base a este episodio de su historia de vida podríamos suponer que el ocultamiento de la verdadera identidad de su hija Jane es una forma de evitar enfrentarse con la posibilidad de perderla. Se podrían nombrar ciertos indicios a lo largo del episodio que tienden a apoyar esta presunción: el hecho de que madre e hija parezcan estar siempre juntas, tanto en el hospital como así también se ve en la primera escena que la propia paciente es también la entrenadora de su hija. Además consideramos que, el hecho de que la madre le cuente ciertos detalles acerca de su intimidad sexual, da cuenta de una relación en la que no se mantiene un límite saludable entre madre e hija. Por último, se explicita en diversas partes del capítulo que existe una promesa por parte de la madre de decirle siempre la verdad a su hija, la cual parece cumplir a rajatabla (los detalles de su vida íntima mencionados más arriba dan cuenta de esto), aunque sabemos que hay una verdad encubierta. Sin embargo, tenemos ocasión de comprobar que su hija sí cumple sin excepción dicho acuerdo. Entonces suponemos que en realidad la promesa es otro intento de no establecer una separación con su hija.

Pensamos que el encubrimiento de una verdad resulta ser una forma de repetición de una experiencia inscripta en una generación anterior cuya simbolización resulta parcial, es decir no elaborable para la generación siguiente. Adrián Grassi se refiere a este tipo de transmisión psíquica como objeto transgeneracional. En una primera generación la madre de la paciente oculta una verdad que la llevó a la muerte, mientras que la paciente en una segunda generación esconde los verdaderos orígenes de su hija. Se trata, como dice el epígrafe elegido para inaugurar este apartado, de una verdad que por oculta se vuelve indestructible y causa efectos a lo largo del tiempo y las generaciones.

Rescatamos la importancia de hacer referencia a tres generaciones para comprender el drama de la vida de un sujeto. Se puede establecer un paralelo con la Antígona de Sófocles, cuya tragedia solo pueden ser cabalmente comprendidas al considerar a su vez la historia de su padre Edipo y su abuelo Layo.

De este modo planteamos que la paciente debería responder por la dificultad inconsciente para separarse de su hija, la cual a su vez es producto de la historia con su propia madre. En su texto “La responsabilidad moral por el contenido de los sueños”, Freud nos da una reseña acerca de cómo debe ser tratado este asunto, al decir que el sujeto debe considerarse responsable por sus mociones oníricas. Dicho de otro modo, el sujeto es responsable, aún de un saber no sabido, inconsciente.

Azar. Necesidad:
Habiendo delimitado los alcances de la responsabilidad subjetiva de la madre, situaremos los elementos de azar y necesidad en sentido lógico matemático, presentes en el recorte analizado. Azar y necesidad pueden ser pensados como reales, en la grieta que separa ambos ubicamos al sujeto con su responsabilidad. Teniendo en cuenta que la necesidad es de carácter inexorable, es decir que acontece sí o sí más allá de la condición humana, consideramos de carácter necesario el cáncer que porta la paciente y toda la sintomatología asociada al mismo. En el tiempo 1 podemos ubicar como necesidad el eventual resultado del estudio de compatibilidad entre la médula de madre e hija. Considerando lo inexorable de la incompatibilidad, justamente la paciente decide rehusarse. O sea, debido a que ésta sabe que no es la progenitora de Jane, necesariamente la compatibilidad va a dar negativa.

Por otra parte, el azar es entendido como lo accidental, la suerte, la contingencia o la pura incertidumbre. Identificamos como elementos que responden a esta categoría el hecho de que la realización de un diagnóstico errado condujera a la posibilidad de tener que hacer el estudio antes mencionado y que a raíz de esto House pudiera descubrir la verdad. De manera más general constituye un elemento azaroso el hecho de que la paciente protagonista que no quería tener hijos por su defecto genético se encontrara con una madre que quiso ofrecerle a su hija.

Figuras de la culpa:
Consideramos que al no haber en este caso un tiempo 3 que produzca la apertura del circuito, existen figuras de la culpa que producen su cierre. Una de ellas es la proyección de la culpa, que se presenta como reverso de la responsabilidad. Observamos dicha proyección en el diálogo que mantienen House y la paciente, en tanto la última dice que nunca le dijo la verdad de su origen a la niña porque su progenitora se lo pidió. A la luz de la hipótesis clínica pensamos que existe un motivo inconsciente para ocultar la identidad de su hija, relacionado con el temor a perder, la dificultad de separarse debido a sucesos traumáticos anteriores de la vida de la paciente, no elaborados. Sin embargo, en lugar de asumir este deseo que la habita, la paciente se encarga de proyectar la culpa en la madre biológica de la niña, fundamentando que fue la progenitora la que le pidió que nunca le revelara ese secreto a la niña. Citando a Oscar D’Amore podríamos decir: “si el otro es culpable, yo no soy responsable” [1]

Digresión final:
Queríamos destacar la relación existente entre el guión de este capitulo de Dr. House y lo que se conoce sobre Identidad en materia de Derechos Humanos. El Derecho a la Identidad se refiere al derecho que posee toda persona de conocer sus orígenes, de tener un nombre y una identidad única. En el guión trabajado se puede observar que hay un incumplimiento de la ley por parte de la paciente al no actuar de manera transparente para con su hija. Jane desconoce sobre sus orígenes. Si se tiene en cuenta que es a través de la mediación instrumental y normativa de la ley por las cuales se puede establecer la filiación, Jane está inscripta en una cadena simbólica que escapa a la legalidad, ya que el lugar que ocupa, el nombre que la representa y su verdadero origen son totalmente desconocido para ella. Carlos Gutierrez afirma que madre es aquella que cede su objeto más preciado y que por lo tanto, para que exista orden humano no alcanza con el padre, la madre y el niño sino que es necesaria la ley.

La introducción de la ley social en este punto abre la puerta para pensar la existencia de una responsabilidad jurídica, otra dimensión de la responsabilidad, referida a un sujeto autónomo, dotado de razón e intención. Estas características determinan la imputabilidad jurídica, que presumimos la madre de Jane tendría. Si es responsable, para el derecho, es culpable y debe entonces responder por un daño que hay que pagar.

Links relacionados con el capítulo:

http://www.youtube.com/watch?v=_Tgb0n5QHk8

Referencias

• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En la transmisión de la ética. Clínica y Deontología. Vol. I, Fundamentos. Letra Viva, 2006.

• Freud, S.: (1925). La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras Completas. Tomo XIX, Amorrortu editores, 1984.

• Grassi, A: Adolescencia: reorganización y nuevos modelos de subjetividad en: Entre niños, adolescentes y funciones parentales. Psicoanálisis e Interdisciplina. Ed Entreideas. Bs As 2010.

• Kletnicki, A. (2000). Niños desaparecidos: la construcción de una memoria. En la encrucijada de la filiación. Tecnologías reproductivas y restitución de niños, Lumen/ Humanitas, Bs. As.

• Lo Giudice, A.; Olivares, C. (2006) Identidad y responsabilidad. En Violaciones a los derechos humanos frente a los derechos a la verdad e identidad, Abuelas de Plaza de Mayo. Buenos Aires.

• Michel Fariña, J. & Gutierrez, C. (1996) Veinte años son nada. En: Causas y Azares. Numero 3, Buenos Aires.

• Michel Fariña, J. (1999) The Truman Show. Versión resumida de la clase dictada en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ.

• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Etica: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.



NOTAS

[1D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En la transmisión de la ética. Clínica y Deontología. Vol. I, Fundamentos. Letra Viva, 2006.