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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología
Psicología, Ética y Derechos Humanos I


Volver al Futuro I
¿Una máquina del tiempo?

2do. Cuatrimestre del 2010 - 2da. evaluación


Cecilia Delconte
Tel: 4718-3486
cecidelconte@yahoo.com.ar
Comisión 6
Profesora Gabriela Levy
Martes de 14:15 a 15:45hs.
Fecha de entrega: 26 de octubre del 2010
La cuestión es si el tiempo es propio, no el del cosmos… (o del Otro)

El Dr. Emmet Brown, uno de los personajes principales de Volver al Futuro, ha creado una máquina del tiempo; y es la posibilidad de usarla lo que desencadena toda la acción del relato. Ahora, ¿qué implica que sea una “máquina” del tiempo? En la película, viajar en el tiempo implica potenciales variaciones en “la continuidad espacio temporal”, “repercusiones eventos futuros” y toda una serie de consecuencias que nos explica el científico en relación al concepto del tiempo. Se la llama “máquina” y lejos está de fabricar tiempo. Mejor dicho, lo destruye. En la patente del flamante DeLorian figura “OUTATIME”, esta es una manera muy informal de decir “out of time”. Puede entenderse por esto que está “fuera de tiempo”, desincronizado; “fuera del tiempo”, en alguna otra dimensión; o bien “se quedó sin tiempo”, “to be out of” o “to run out of” significa en inglés que algo se ha acabo. El tiempo cronológico y lineal ya no existe: Marty McFly viaja al pasado, pasa 5 días en 1955 y debe volver al futuro, su presente, ¿qué presente?: al mismo instante en el que partió, el cual es, para el personaje, ya pasado. Según la física dos sucesos o eventos están en el presente cuando no pueden conectarse causalmente. Más allá de la dificultad de la noción, se podrá ver más adelante de qué manera es imposible el retorno tanto en la ficción como en lo conceptual. El tiempo lineal y cronológico ya no existe, con lo que se deberá hablar de tiempos lógicos.
Pero, ¿de quién es ese tiempo? El viaje de Marty a 1955, año en el que el Dr. Brown inventa la máquina y en el que ni más ni menos, sus padres se conocen, provoca un cambio de circunstancias, las necesidades son otras y los dichosos sucesos empiezan a modificarse. Lorraine Baines, madre de Marty, relata que conoció a su marido, George McFly, porque su padre lo atropelló con el auto y concurrió con él a un baile por lástima. Esto cambia cuando Marty se entromete en este hecho pasado y es él el atropellado. A partir de ahí el hijo hará de todo para cumplir el destino de la relación de los padres y el propio. Lo hará, entonces guiados por dos elementos:
El primero es su posición edipíca y amoldamiento a mandatos superyoícos. Dice Freud: “La figura última de esta serie que empieza con los progenitores es el oscuro poder del destino, que sólo los menos de nosotros podemos concebir impersonalmente.” Si el no revierte la interposición entre sus padres y hace cumplir su destino, peligra su existencia tal que verá cómo su propio cuerpo, junto con el de sus hermanos, se desvanece en una foto. Esto es para Marty una necesidad, es decir que se establece una relación causa efecto: sus padres deben enamorarse para el nacer. Marty necesita de esta causa para ser su efecto.
El segundo está en relación al Dr. Brown y su discurso científico que todo lo calcula. Dice Mosca en referencia al Principio de Razón: “Si todo es racional, todo es calculable.” Así el Doc le indicará qué es lo que debe hacer de acuerdo a lo predeterminado, su necesidad. Marty sigue su guía obedeciendo. Esto lo llevan a cabo sin tener en cuenta (o pretendiendo ir en contra de) el deseo como aquello que se escapa del cálculo. Doc intentará calcular el azar de aquello que todavía no sucedió, pero sabe que debe suceder. Para ellos está determinado hasta el lugar donde va a caer un rayo. Este determinismo estará facilitado dado que el doctor conoce el resultado, pues lo tiene frente a sus ojos pidiéndole ayuda, y deberá cumplir la ley que lo determinó: piensa en un “ritual ceremonial rítmico” – el baile en clave de discurso científico - Pero no podrá calcular el acto de McFLy padre en relación a su deseo; diré que el tiempo será de esta forma el propio de George.
En síntesis, lo que Marty y Doc pretenden hacer es transformar el azar en un artificio de necesidad. Ellos estarán sometidos a “…algún Otro, sea bajo la forma del azar, las determinaciones del destino o la autoridad” Lo que no tendrán en cuenta es que aquella necesidad se combina con otro evento azaroso que viene a quebrar sus conexiones causales.
*
Aquello que roza lo real y de lo que se debe hacer un recorte para posicionarse como sujeto es para George la sexualidad. El viaje en el tiempo de Marty nos da la oportunidad de ver dos respuestas de George a la interpelación de la culpa. Sabemos que no hay forma de no responder a esa interpelación, pues exige una respuesta.
La primera historia, que cuenta cómo se conocieron sus padres, la reconstruyo de la siguiente forma: el joven George estaba arriba de un árbol espiando con sus binoculares a Lorraine desnuda persiguiendo un fin de tipo perverso. Cae del árbol y su padre lo atropella con el auto. Así es que el personaje llega a la casa de Lorraine, ella lo conoce, la conmueve, lo ve indefenso y termina yendo al famoso baile de graduación con él, donde se darán el beso que le indica el designio de que pasaran el resto de sus vidas juntos. George responde en forma moral, la respuesta es particular. Cuando su acción de espiar va más allá y por una combinación del necesidad (caerse del árbol) y azar (casualmente el auto pasaba por ahí), su acción inicial es negada: alude haber estado avistando pájaros en lugar de responsabilizarse por los alcances de su voyeurismo y su deseo en relación a esto. “No hay singularidad en la vuelta al surco moral porque la respuesta resulta un taponamiento de la dimensión ética” Esta sería la coartada que George utiliza. La figura de la culpa aquí es la negación, respuesta moral del yo. El deseo inconciente, que causó las circunstancias iniciales, podría hacer surgir una singularidad emitida por un sujeto, un sujeto deseante. D’amore especifica dos cuestiones: la primera es que no ha responsabilidad subjetiva sin culpa, siendo esta la interpelación, lo que liga esa deuda con el deseo. La segunda habla de la sustancialización de la culpa como lo que tapona el circuito de responsabilidad y la emergencia del sujeto. Se trata de una sustancialización del yo que podemos ver en los dichos del mismísimo personaje que refieren a una supuesta característica del yo: “Ese soy yo, hijo. No soy bueno para confrontar”
En la segunda historia, en la que interviene Marty, la clave está en que George invite al baile a Lorraine, pero no lo logran. Entonces Marty tiene la idea de crear una situación en la que el va al baile con Lorraine, se aprovecha de ella en el auto y entonces George tendrá oportunidad de salvarla y enamorarla. Aquí vuelve aquella posición edípica de la que hablé al principio: Marty recrea una situación en la que su agresión hacia el padre se vuelve en su contra y la agresión es vivida desde afuera (padre rival) como un golpe en el estómago que lo “quitará del juego” y dejará a la madre en brazos del padre. Habría aquí un acto, en el sentido de actuación, de representación, pero no de acto ético pues debe haber emergencia del sujeto como respuesta a una interpelación. El acto responsable se llevará a cabo en la brecha que se abrirá entre la necesidad de la actuación y el azar que hizo que Biff, el matón del colegio que siempre acorrala a George, sacara a Marty del auto y acosara a Lorraine. Dentro del circuito de la responsabilidad que ahora si se completará con la emergencia del sujeto como respuesta, el tiempo 1 consiste en el puñetazo que McFly le da a Biff en el estacionamiento, mientras que en el tiempo 2 Lorraine se incorpora embelezada por el heroismo. Este último se sobreimprime sobre el primero, lo resignifica. Aquí surge la responsabilidad en relación a aquel propósito inconciente asociado a la sexualidad que propició la acción. Es el tiempo 2 el que retroactivamente, lo lleva a resignificar esa piña y dirán en el nuevo futuro “Si no fuera por Biff, no nos hubiéramos enamorado” Esta vez, George se sabe culpable y responde a ese deseo en la ligazón del 2 y el 1, produciéndose así el deseo que se manifiesta en esa intencionalidad que excede a la conciencia. La distancia entre el tiempo 1 y 2 no se debe puramente al azar y/o la necesidad: George está ahí porque le gusta Lorraine y su deseo estaría en relación a esto, es así que su puñetazo va más allá de salvarla del abuso de un cretino.
*
El designio que da la existencia de Marty se cumple: los padres se enamorarán y engendrar tres hijos. Pero la posición subjetiva de George es otra, así se nos presentan dos situaciones distintas, pues “Lo real de la pulsión, la singularidad del objetote goce, es el núcleo de la singularidad del sujeto. Esto abre un campo de impredicibilidad” Tan impredecible resulta que Marty se cae de la silla cuando ve el aspecto de su casa, la apariencia de sus padres y la forma en la que se relacionan. Esto contrasta hasta el desconcierto con el George McFly que teme, es inseguro y espera garantías, respuestas del Otro con sus “¿Y qué pasa si me rechazan?” y una pareja que no tiene nada en común ni les gusta hacer nada juntos. Hablamos de responsabilidad cuando emerge el sujeto en acto y su singularidad rompe con el universo previo que se mostraba completo, y lo particular de la culpa, respuesta tapón de la ética de la que parecía no haber escapatoria. Biff solo se aprovechaba de George y la posición de él como sujeto no lo dejaba quebrar ese universo. Con su singularidad en acto, el universo se modifica y la relación de sumisión es ahora a la inversa, siendo Biff el que hace trabajos para los McFly.
Este filme nos muestra cómo una vez que hay una marca y un recorte de ésta por parte del sujeto resulta “…imposible volver al mismo punto, ni simplemente repetirlo” : Marty vuelve a un futuro muy distinto del presente del que partió. Es en este sentido, que puede decirse que el invento del Dr. Brown es una máquina de tiempo lógico.
Bibliografía

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