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Análisis del film:
“XXY”

MATERIA: “Psicología, Ética y Derechos Humanos”

CÁTEDRA: Lic. Fariña Michel

PROFESOR: Lic. Fraiman, Carlos

COMISION: 13

ALUMNOS: Salgado, Nicolás Matías - DNI 29.732.942
Martínez de Murguía, Manuela - DNI 34.292.628

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CONSIGNA DE EVALUACIÓN
1. Escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre. Justifique su elección.
2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.
3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.
4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.
5. Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente– el efecto particularista.
En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

XXY

Esta película argentina fue filmada en el 2007 y dirigida por Lucía Puenzo, estuvo nominada al Oscar y a los Premios Goya como Mejor Película Extranjera.
El titulo de la película refiere a una alteración genética en los cromosomas, pero esa alteración no corresponde al caso específico que se observa en la película.
Si hablamos estrictamente de XXY como malformación genética nos estaríamos refiriendo puntualmente al Síndrome de Klinefelter, que es una trisomía del par sexual donde sobra un cromosoma x, dando por resultado fenotípicamente hombres altos, ginecoides (de pelvis ancha), de poco vello e hipotrofia peneana y testicular padeciendo, en la mayoría de los casos, de impotencia sexual e infertilidad.
En cambio, en la película nos encontramos con Alex, una niña de 15 años que presenta un caso de pseudohermafroditismo femenino, cuya causa más frecuente (como ocurre en el presente film y relata la madre) es la hiperplasia suprarrenal congénita, una enfermedad que se presenta durante el desarrollo fetal y que en el caso de las niñas produce virilización completa, incluso con fusión labial en algunos casos y masculinización de los genitales externos, observable en una hipertrofia clitorídea que produce un desarrollo excesivo del clítoris asemejándolo visual y sexualmente a un pene, pero no orgánica o funcionalmente, ya que podrá ser una fuente de placer y excitación sexual, pero no funcionará como un órgano reproductivo.
Quizás el titulo de la película haya sido elegido con fines comerciales, o haya sido elegido pretendiendo simbolizar el hecho de que se trata de una protagonista mujer (par: xx) con “algo de” varón (par: xy), pero debe quedar en claro que Alex es genéticamente mujer (xx) más allá de lo que el título de la película nos indica.
Se trata de un estado de intersexualidad, es decir que Alex, presenta la condición de una persona que simultáneamente posee características sexuales masculinas y femeninas.
La película intenta mostrarnos tanto los conflictos psíquicos que presenta Alex como los dilemas éticos que deben afrontar sus padres, Kraken (encarnado por Darín y en quién centraremos el presente trabajo) y su madre (interpretada por Valeria Bertucelli).
El mayor problema al que se enfrentan los intersexuales es su incapacidad para decidir por sí mismos su identidad sexual (como observamos en el film), generalmente ésta suele haberle sido asignada por sus padres o médicos de forma quirúrgica al momento del nacimiento dejando grandes efectos secundarios tanto físicos como psíquicos que incluyen desde dolores varios, infecciones o pérdida de sensibilidad en los genitales hasta la no conformidad en la adultez con la identidad sexual asignada arbitrariamente por los médicos o por sus propios padres.
El presente trabajo busca articular los conceptos teóricos abordados en la materia Ética y Derechos Humanos con la película, sirviéndonos específicamente de Kraken, el personaje interpretado por Ricardo Darin, quien es el padre de Alex.
Haciendo una lectura Psicoanalítica , el sujeto es responsable por definición, ya que lo subyace un determinismo inconciente. Kraken se encuentra frente a un primer dilema ético frente a la problemática surgida en el nacimiento de su hija cuando a los dos días de su nacimiento le ofrecen operarla, para así poder definir su sexo, Kraken se niega y en el trayecto de la película justifica esta elección diciendo que su hija era perfecta, toma una decisión frente a la problemática que se le presenta trascendiendo los límites de lo Particular, al elegir no operar a su hija creando de este modo su propio Universal-singular. En este caso el Particular se ubica en relación a operarla, para de este modo determinar su sexo, y coincidir con lo social y culturalmente establecido, es decir, ser hombre o mujer.
Un primer movimiento de la ética nos ubica indefectiblemente frente a los juicios morales, es la entrada en situación. Tanto la moral como la estética conforman sistemas en los que nos hayamos inmersos y que organizan nuestros cuerpos separando en conjuntos nuestra existencia: bien-mal, lindo-feo, hombre-mujer. Organizan nuestros cuerpos para relevarnos de la angustia ante la incertidumbre intentando catalogar los elementos y diferenciarlos. Pero los particulares son siempre incompletos, aunque intentan encajar los casos, forzarlos para que nada quede por fuera ni se problematice la cuestión generando algo nuevo.
Frente a dos conjuntos, llamémosle a uno A (ej: hombres) y B: (ej: mujeres), los seres humanos deberían encajar perfectamente en esas categorías Universales y excluyentes sin cuestionamientos. Más allá de las elecciones sexuales tomadas posteriormente por cada ser humano (homosexualidad, travestismo, transexualidad, etc.), podríamos decir que nuestra cultura contempla que “lógicamente” se nace dentro de A o dentro de B y luego cada sujeto construye su camino.
¿Pero qué sucede cuando una persona no reúne todos los requisitos para ser cómodamente catalogado como integrante del conjunto A y no conforma tampoco las pautas “lógicas” que lo ubicarían placenteramente en un conjunto B?
La moral es una modalidad simbólica creada por el hombre para poder convivir con los otros hombres, una mediación simbólica que ordena y legaliza las relaciones humanas estableciendo usos, costumbres, valores y prohibiciones, por lo tanto es subsistencial, temporal, temática y cultural.
Una de las principales polaridades sociales es la que existe entre las partes masculina y femenina como ocurre con la polaridad del bien y del mal, o de la vida y la muerte, en la que tendemos a sentirnos incómodos con las polaridades existentes en nosotros mismos, y por ello generalmente hacemos destacar uno u otro lado. Otras sociedades reconocen abiertamente que la personalidad de cada hombre y de cada mujer es el resultado de una interacción entre sus elementos masculinos y femeninos. En muchas tradiciones orientales tienen inscriptas el equilibrio dinámico entre los modos de opuestos. La diosa Shiva en el hinduismo muestra las tres caras del Dios: a la izquierda, su aspecto femenino – amable, encantador, seductor-; a la derecha su perfil masculino – desplegando virilidad y fuerza- y en el centro la sublime unión de ambos aspectos, en la magnífica cabeza de Shiva representada en cuerpo entero de forma andrógina – mitad hombre, mitad mujer. El taoísmo chino, en su símbolo privilegiado del Ying y el Yang representa fundamentalmente la dualidad presente en todo lo existente en el universo, representa el equilibrio de fuerzas, la convivencia y armonía de los factores opuestos que aún diferenciados llevan dentro de sí una parte del otro.
¿Cómo se pueden pensar las situaciones que excedan la lógica particularista?
Podemos mencionar un segundo movimiento que da cuenta de las singularidades en situación, presentándonos escenarios dilemáticos frente a los cuales no existe en sentido estricto un conocimiento disponible, sino que es la situación misma la que funda conocimiento al sustraerse de la lógica precedente, interrogando la norma, suplementando el universo decretando su incompletud presentando la existencia de un elemento que no es “A”, ni “B”, sino quizás “AB” a la vez.
La Ética es una de las formas en que el hombre se autoobserva, una operación que consiste en dirigir la atención hacia operaciones propias, es existencial, atemática y revela el orden de la existencia más allá de la temporalidad.
Teniendo en cuenta la noción de los tiempos lógicos de la responsabilidad planteados por la cátedra, se puede establecer: un primer tiempo, el cual consiste en una acción específica realizada por el sujeto. Este tiempo tiene la característica de resignificarse con un segundo tiempo que corresponde a la interpelación (del primero) a través de la culpa. A su vez, esta interpelación obtiene una respuesta determinada que puede constituir o no un tercer tiempo, caracterizado por la asunción de la responsabilidad subjetiva.
Tomaremos al padre de Alex, Kraken, para ilustrar estos tres tiempos que pueden ser bien diferenciados en el film, paralelamente comparándolos con Ibietta, el personaje principal del cuento: “El Muro” de Sartre.
Todo hecho tiene 3 dimensiones: la necesidad, el azar y la responsabilidad. Tanto la necesidad como el azar no son producidos ni generados por nadie pero no por ello son ajenos al campo de la responsabilidad, no se puede creer en ello para desresponzabilizar a nadie, uno debe posicionarse igualmente de algún modo frente a las circunstancias a pesar de que no las haya elegido. Necesidad y Azar se conjugaron para que la alteración genética afectara a Alex, la hija de Kraken. Nadie eligió biológicamente que existiera una malformación genética que produzca esos efectos, es una situación forzosa, exacta, inexorable, inflexible y que encima por azar, casual, fortuita y accidentalmente, afecta a Alex. Ambas pueden ser consideradas refugios posibles para la posición de Kraken (Ej. “Nació así, yo no tengo la culpa”), pero veremos a continuación por qué no lo son.
Para ubicar el primer tiempo en el camino hacia la responsabilidad subjetiva, tenemos que tener en cuenta que este irá tomando su forma a partir del nacimiento de Alex cuando Kraken decide no operarla y ambos padres deciden mudarse a Uruguay para así formar un nuevo estilo de vida, en el que su hija pueda desarrollarse más tranquilamente en el anonimato. Otro factor a no dejar de lado para ir delineando este primer escenario, es la decisión de que Alex mantenga en secreto su verdadera condición sexual. Ahora podemos señalar un primer tiempo que surgirá a partir de que Alex comenta frente a su padre Kraken que la expulsaran de la escuela porque le ha roto la nariz de un golpe a Bando (supuestamente su mejor amigo), el padre va al puerto y tiene un cruce de palabras con el padre de Bando, y frente a un insulto muy duro en el que se este refiere a Alex llamándola: “especie en extinción”, Kraken le dice: “¿Tu hijo le tiene miedo a mi hija?... es un cagón mejor que se cuide porque ella es igual a mi, le puede romper la cara en cualquier momento”.
Esta frase marcaría una postura inicial de Kraken frente a toda la situación, un primer momento en el que se desentiende de toda responsabilidad afirmando que será Alex quién se defenderá sola frente a todas las agresiones futuras. Incluso luego cuestiona a Alex en el auto de mala forma diciendole: - “¿A quién le contaste?” - frente a lo cual ella responde: - “a Bando nada más”- y luego del silencio mortifero del padre ella le pregunta: “Si soy tan especial ¿por qué no puedo hablar con nadie?
Tiempo 1: “Mi hija le puede romper la cara a tu hijo”
Kraken realiza una acción en concordancia con el universo de discurso en el que se halla inmerso y que se supone que se agota en los fines para los que fue realizada. Similar a Ibietta cuando al querer burlarse de los falangistas les dice que Gris se encuentra en el cementerio, nos encontramos con un Kraken testarudo y firme al igual que Ibietta con una frase totalmente afirmativa.
Rastrearemos ahora un segundo tiempo lógico dibujando un segundo escenario. El cirujano amigo de la familia llamado Ramiro ha viajado desde Buenos Aires junto a su esposa e hijo (Alvaro) para operar a Alex y modificar su sexo. Se ha hospedado en casa de Kraken junto con su familia simplemente esperando el “ok” para realizar la operación que la convertirá a Alex orgánicamente en mujer. Kraken ni siquiera se anima a hablar ni afrontar al cirujano, ni siquiera le dirige la palabra. Más tarde Kraken observa a Alex teniendo relaciones sexuales con Alvaro, el hijo de Ramiro, en la cual Alex está tomando un rol activo y masculino.
Kraken habla de esto con su mujer, y luego va a encontrarse, intentando saber si cabría alguna salida de “felicidad” posible para el futuro sexual incierto de su hija, con una persona que había nacido mujer, se había operado para cambiar su sexo y en la actualidad vivía como varón habiendo conformado su propia familia.
Posteriormente Alex sale a caminar y un grupo de muchachos, intrigados por lo que Bando les había contado acerca de la sexualidad de Alex, la interceptan, la golpean, la violentan y abusan de ella.
El padre viaja en la camioneta enojado a buscarlos, los encuentra y comienza a golpear al principal agresor y le dice: “El próximo que se meta con mi hijo…” Kraken quiere proseguir con su amenaza, pero se percata de su fallido y eso lo detiene, dando la sensación de que se suspende en el tiempo.
Tiempo 2: “El próximo que se meta con mi hijo…”
Acorde con el texto: “Responsabilidad subjetiva y culpa” de Oscar D´Amore, cito textualmente: “…la responsabilidad subjetiva es la culpabilidad misma de lo que se hace y de lo que se dice; una singularidad que emite el sujeto, del deseo inconsciente que causó la formación...”; y continúa más adelante: “El lapsus es tal vez la formación del inconsciente más eficaz a la hora de ilustrar lo desarrollado. Si bien el lapsus siempre responde a algo, la lógica de lo particular está ahí para que (yo) pueda decir: perdón, me equivoqué, quise decir otra cosa. Este “disculpenme” me des-liga y no necesariamente exige otra respuesta sobre el lapsus…” Pero en Kraken no funcionó de esta manera, no tomó uno de esos caminos alternativos sino que dio una vuelta más, generó en él culpa, y a la vez fue capaz de escuchar su propio deseo inconciente y responder frente a ello; Kraken podría haber dicho cualquier cosa o no haber dicho nada, pero al igual que Ibietta al decir: “en el cementerio”, Kraken dice: “…mi hijo…“ manifestando su deseo inconciente. “¿Has actuado conforme al deseo que te habita?”, dirá Lacan. Nos encontramos frente a un Kraken interrogado, por su deseo, una frase que a Kraken le hace pregunta.
D´Amore explica lo siguiente: “La interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito. La culpa ob-liga…dado el tiempo 2 que es el tiempo de la interpelación en circuito se funda en su significación el tiempo 1, facilita una respuesta que aunque no es considerada tiempo 3 –aquel de la responsabilidad subjetiva- responde a la interpelación”
Hay resignificación del tiempo 1, en el cual mencionamos que Kraken se desligaba de la responsabilidad dejándola toda en manos de a Alex como diciendo “si tenés problemas es tu culpa por haber hablado”, y ahora a través de la culpa se replantea su función de padre generando un tiempo 3 de implicación subjetiva observable en la escena final de la película. Kraken contempla a Alex dormir, ella se despierta y dice:
- “¿Qué haces?”
- “Te cuido”-
- “No vas a poder cuidarme siempre”-
- “Te cuido hasta que elijas”-
- “¿Y si no hay nada que elegir?”-
El tiempo 3 se instaura para Kraken con la aceptación de esa última pregunta de Alex como respuesta posible, con la implicación subjetiva y la convivencia en si mismo de la lógica del conjunto “AB” sin presencia de contradicción, responsabilidad subjetiva que a través de su propio deseo lo ha confrontado a la aceptación también de su propia división como sujeto, comparable a la simultánea expresión en Ibietta de la risa y el llanto, llorar de risa, reír hasta las lágrimas, ser hombre y mujer a la vez.



NOTAS

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