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CONSIGNA DE EVALUACIÓN

Elija un film, un texto literario o alguna otra producción narrativa en la que se despliegue y pueda ser recortada una singularidad en situación. En caso de elegir una creación cinematográfica, la misma debe haber sido realizada entre el año 2002 y el presente (salvo condiciones excepcionales, las cuales deben ser autorizadas por el docente a cargo de la comisión de trabajos prácticos).
En ese recorte, escoja a un sujeto que tome una decisión comparable, en términos teóricos, a la de Ibbieta, el personaje del cuento “El Muro” de J. P. Sartre.
Analícela ubicando sus coordenadas en los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad y explicitando la hipótesis clínica que establezca respecto de qué debe responder el sujeto, en términos de responsabilidad subjetiva.
Incluya las referencias relativas a las categorías de necesidad y azar, así como a las de culpa y responsabilidad.
Articule con las categorías trabajadas a propósito de: la ética como horizonte en quiebra; el acto ético; lo universal-singular; la moral de lo particular y –si resulta pertinente- el efecto particularista.

XXY
El sexo nos hace hombres y mujeres O las dos cosas…

La película narra la historia de una familia compuesta por Kraken (Ricardo Darín), Suli (Valeria Bertuccelli) y su hija/o Alex (Inés Efron) la cual es hermafrodita. Cuando Alex nació sus padres decidieron irse a una cabaña aislada en las afueras de Piriapolis. La película comienza con la llegada de una familia amiga a la casa de estos, compuesta por Ramiro (Germán Palacios), Erika (Carolina Peleritti) y su hijo Álvaro (Martín Piroyansky)
Ramiro es cirujano, y el motivo de su visita fue por un pedido de Suli, para que conociera a su hija. Este también tenia interés medico en conocer a Alex en tanto le competen las deformidades del cuerpo. Ramiro es un hombre egocéntrico, un padre muy exigente, obsesivo por su trabajo, y no se demuestra muy interesado por su hijo Álvaro. Si embargo Álvaro expresa llevarse bien con ellos: “Me caen bien “, “Les caigo bien “
Álvaro es un joven que se encuentra transitando la etapa de la adolescencia. Acompaña a sus padres a la casa de Alex, pero nada sabe aun de su condición. Se muestra como un joven observador, mira detenidamente las habitaciones al entrar a la casa, pregunta, se muestra curioso. Sabe que Alex no es normal, “sos rara”, dice, pero no sabe porque. “¿Por qué la gente te mira así?” “¿Qué tenés?”
Un dialogo que me gustaría marcar para definir aun más el universo previo de este personaje es el siguiente
Suli “¿Álvaro, querés?
Álvaro: No, soy vegetariano
Ramiro (Padre): No te molestes, no prueba nada
Álvaro: No me gusta probar cosas nuevas
……..

Los jóvenes comienzan cierto vínculo de amistad, comparten charlas y paseos hasta el momento en que cierta atracción los lleva a mantener una relación sexual. Es allí donde Álvaro descubre el “secreto” de Alex. Álvaro es penetrado por Alex en dicho acto sexual y es allí mismo donde el joven entra en conflicto con su identidad sexual. Dicha situación lo llevara además a interrogar la relación con su padre y su posición en la trama parental

A los fines de este trabajo tomare al personaje de Álvaro para ejemplificar y abordar el circuito de responsabilidad subjetiva.
Dicho circuito consta de tres tiempos. El primero de ellos, el tiempo 1, es aquel en el cual el sujeto realiza una acción con un objetivo determinado, considerando que aquella se agota en los fines concebidos. Así, podemos situar en Álvaro la intención o interés de establecer una “relación” heterosexual con Alex. Esto podemos evidenciarlo poco a poco en la película en tanto el joven, al principio, no muestra mucho interés en Alex. Estos mantienen conversaciones de contenido sexual, las cuales podrían interpretarse en cierto modo como un juego de seducción, al punto de hablar explícitamente de tener relaciones sexuales ellos dos, también comparten paseos y es en uno de ellos donde puede ubicarse la siguiente escena:

Alex le quita a Álvaro sus auriculares y se los coloca en sus oídos. Luego de decir que lo bueno de escuchar música en la calle es que pareciera que todos escuchan lo mismo que vos, comienza a bailar de manera tal que pareciera no importarle la mirada de los demás, dejándose atrapar por la música y liberando sus movimientos. . Álvaro ante esto se sorprende, la observa detenidamente, observa su cuerpo moverse y sonríe gustosamente
Luego de esto sucede también que Alex le regala a Álvaro una cadenita (cadena que Alex le había pedido a Álvaro que le compre minutos antes en una feria). Alex toma la cadenita, le quita el dije que esta traía y le coloca una chapa que le ponen a las tortugas para seguirles la ruta migratoria. La chapa que le regala a el tiene el mismo numero de serie que una que tiene ella colgada en su cuello. “Son de la misma familia”… El acepta el regalo.

En estas escenas vemos como los jóvenes comienzan a configurar cierto vínculo amoroso, y podemos ubicar entonces estas conductas orientadas a establecer una relación heterosexual con Alex. Digo heterosexual en tanto Álvaro aún no esta anoticiado de la condición de Alex.

El segundo tiempo es aquel en el cual el sujeto es interpelado a partir de indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal. Dicha interpelación obliga al sujeto a leer su acto. Por ello es productora de sujeto, aunque no garantiza tal resultado, sino que brinda las condiciones para ello, para que ese sujeto sitúe su responsabilidad ante aquello que dice, hace y sueña.
Tiempo en donde, en el universo particular se resquebrajan las certidumbres yoicas, interpelando sobre la posición que tiene el sujeto al comienzo. Momento donde emerge una singularidad que, en consonancia con lo universal, manifiesta la incompletud del universo previo provocando la caída de los ideales que ahí lo sostenían.

Considerando estas características, situamos el comercio sexual entre los jóvenes, más precisamente la penetración por parte de Alex hacia Álvaro (y no al revés) como aquel indicador que deja perplejo al sujeto, a Álvaro , y además se agrega a este indicador, otro: la mirada de Kraken, el padre de Alex. Todo ello interpela a Álvaro y lo ob-liga a resignificar su tiempo 1, lo hace volver, por retracción a ese tiempo 1. Quiebra y Abre un nuevo tiempo.

Alex toma a Álvaro de la mano, lo hace acostarse en el piso, comienzan a desnudarse y a besarse. Álvaro intenta meter la mano en el pantalón de Alex, pero esta no lo deja. Alex comienza a bajar los pantalones de Álvaro y también los propios, coloca a Álvaro boca abajo y luego lo penetra.
Esta escena se potencia a su vez por la aparición de la mirada de otro: Kraken, el padre de Alex, los esta mirando por medio de una hendija de una puerta y los jóvenes se dan cuenta de eso. Inmediatamente el acto sexual se interrumpe, Álvaro sale corriendo y Alex queda acostada en el piso llorando.

Esta escena es inesperada para Álvaro, lo deja atónito y resquebraja su universo previo. Surge, ante la presencia de ese otro, el pudor y la vergüenza por lo cometido. Así, Álvaro comienza a correr desesperadamente por el bosque, su rostro expresa confusión, angustia, arrepentimiento, esta descolocado por lo sucedido. Para de correr, se para contra un árbol y comienza a masturbarse….
Se puede anoticiar con esto la figura de La Culpa. Esta es condición necesaria para el circuito de la responsabilidad subjetiva. “No hay responsabilidad subjetiva sin culpa”; Culpa que nos pone en la pista de que el sujeto fue interpelado por “aquello que aunque vivido como ajeno, le pertenece y perturba su intención conciente confrontándolo a un punto sin-sentido. Es ese punto de inconsistencia el que interpela, y llama al sujeto a responder” .
“La responsabilidad subjetiva, en el corazón de la dimensión ética, surge de esa hiancia en lo simbólico que como campo de indeterminación llama al sujeto a responder, produciéndolo” .
Se introduce con esto la dimensión deseante más allá de la pretendida autonomía de la conciencia.
Gabriela Salomone refiere por un lado a la noción de sujeto autónomo, que restringe la responsabilidad al terreno de la conciencia; el sujeto autónomo es el sujeto de la voluntad y la intención (sujeto de derecho), aquel capaz de hacerse responsable de sus acciones, elecciones y decisiones, donde se plantea una responsabilidad jurídica.
Por otro lado propone la noción de sujeto del Inconciente, sujeto no autónomo que por definición no es dueño de su voluntad e intención, donde se asienta la responsabilidad subjetiva (responsabilidad que atañe al sujeto en relación a aquello que desconoce de sí mismo). No se trata de buenas o malas intenciones, o de buenas o malas acciones por las que merecemos ser juzgados por otros. Freud nos ubica la Responsabilidad en relación a aquel propósito inconsciente que, ajenamente a la voluntad del Yo, propicio la acción. Se trata de dos modos distintos para el sujeto de confrontarse al campo de la responsabilidad.
Dentro del marco de la responsabilidad subjetiva, el sujeto es siempre imputable (no en términos morales ni jurídicos, sino éticos) y esta ob-ligado a responder, es decir se espera de el una respuesta.

Continuando con la figura de Álvaro en este circuito de la responsabilidad subjetiva, he mencionado ya la emergencia de la culpa. Este sentimiento pertenece al orden de lo particular, de la moral y lo social. Sin embargo es necesario este soporte para la emergencia y la potencia de lo universal- singular, de la responsabilidad subjetiva propia de la dimensión ética.

Remarco así una de sus primeras reacciones: la masturbación. Esto es importante para analizar tal situación en tanto se puede ubicar allí una respuesta moral, particular, en tanto el sujeto, en pos de estabilizar la tensión que ha provocado la interpelación, “busca la satisfacción de su miembro, la eyaculacion”, lo masculino, la virilidad si se quiere, aquello que se vio anulado en la escena previa con Alex, en la cual quedo en una posición pasiva.

Otra perspectiva a considerar, no menos importante, es que la responsabilidad del sujeto se encuentra en “la grieta entre la necesidad y el azar”.
Azar implica en cierta forma algo del orden de la “suerte”, la “coincidencia”, la “casualidad”, o el “accidente”. En este caso podemos ubicar aquella coincidencia que hace aparece a los jóvenes y al padre en el mismo lugar. Los jóvenes se esconden en un cuarto alejado de la casa, pero el azar hace que el padre pase justo por allí y los vea.
Con respecto al orden de la necesidad se puede situar en aquel momento en que se le impone a Álvaro la necesidad de satisfacción sexual, la necesidad y búsqueda del objeto exogámico, necesidad de salir de la endogamia. La necesidad, refiere a aquella situación circunscripta, sobre la cual el sujeto pierde autonomía.
Ahora bien, el tiempo 2 y la interpelación que produce la resignificación del tiempo 1, no se deben al puro azar o a la pura necesidad. Es decir, basta que halla una grieta entre ambos órdenes, una vacancia, para dar paso a la responsabilidad subjetiva, es decir para que el sujeto se responsabilice por su deseo.

Habiendo desarrollado los tiempos 1 y 2 de este circuito procederé a elaborar mi Hipótesis Clínica: ¿Qué deseo esta en juego en la acción?
Para elaborar mi hipótesis clínica considero pertinente analizar la relación de Álvaro con su Padre. Es importante notar que al comienzo de la película, Álvaro parece no tener conflicto alguno con su padre, el expresa que su padre “le cae bien“ y piensa también que este debe sentir lo mismo respecto a él. Con el correr de la película encontramos indicadores de cierto alejamiento entre ellos, no hablan mucho, su padre elogia de tanto en tanto los dibujos de su hijo, es en ciertos momentos autoritario como por ejemplo cuando le ordena que tome alcohol en la cena por que ya estaba grande siendo que a Álvaro no le gustaba tomar alcohol, etc..
Ahora bien, ¿Quien mira a Álvaro al momento del acto sexual? El Padre, La Ley, ese Otro que muestra las coordenadas del deber hacer, que prohíbe y regula. Es ante esa mirada que surge la vergüenza de Álvaro. Esa carretera principal en términos de Lacan por la cual se debe circular, que orienta al sujeto en un ir y volver por esta. Álvaro quiere “huir” de esa mirada, y por ello “huye al bosque desesperadamente”. La culpa que esto le genera surge ante la imposibilidad de responder al mandato superyoico.
Aparece “la mirada del Padre sobre él”, justamente en aquel momento donde él tiene la posibilidad de elegir, de tomar una decisión que le sea propia, genuina. Se le presenta la posibilidad de elegir, y encontrar lo propio por fuera del Padre y su mirada.

A partir de esta Hipótesis Clínica se desprende un tiempo tres: Es el tiempo del sujeto en acto, del efecto sujeto; tiempo que coincide con el de la responsabilidad subjetiva.
El efecto sujeto es también una respuesta a la interpelación, pero ya dentro de una dimensión ética. Hablar de efecto sujeto es hablar del acto y es ético porque es el acto en el cual se produce un sujeto de deseo inconciente. En este efecto sujeto el sentimiento de culpa se diluye.
El sujeto se responsabiliza por su deseo, le hace entrada a ese orden apartándose en este caso del ideal del yo. Dentro de esta responsabilidad se pone en juego la decisión del sujeto tomada por fuera del Padre en Álvaro.
Alex: Perdoname lo que te hice
Álvaro: No, no me hiciste nada. No me molesto, me gusto.
Alex: ¿En serio?
Álvaro: Si
Alex: A mi también me gusto
Álvaro: Terminemos. No terminamos
Alex: No voy a hacerlo con vos
Álvaro: ¿Por que?
Alex: Yo quiero otra cosa
Álvaro: yo también quiero otra cosa

El dialogo que he transcripto muestra a Álvaro haciéndose responsable de su deseo, configurando un cambio de posición subjetiva con respecto a su universo previo. Cabe aclarar que no se le da importancia a que este halla sido verbalizado ante otro, ante Alex. Como refiere en Ariel en su artículo “Responsabilidad ante el Aborto”:
“El acto es una decisión tomada por fuera de los otros, sin los otros; por fuero de lo moral, por fuera de la Ley, por fuera del temor. No es una acción, sino una decisión de alguien que no se retrasa, no se precipita, no espera”.
En ese “Querer otra cosa” Álvaro elige, decide, se confronta con su deseo y es responsable por el.

BIBLIOGRAFIA

D’Amore, O.: Responsabilidad y Culpa. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra viva 2006

Mosca, J. C.: responsabilidad: otro nombre del Sujeto. Etica. Un horizonte en quiebra. Eudeba. Bs. As.

Fariña, Juan Jorge Michel. Responsabilidad: Entre responsabilidad y azar. Pagina web de la Catedra

Salomone,G. Z.: El sujeto Autónomo y la Responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra viva, 2006.

Salomone,G. Z.: El sujeto dividido y la Responsabilidad. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra viva, 2006.

LewkowicZ, I. “Particular, Universal, Singular”. En Ética, un horizonte en quiebra, cap. lll. Eudeba, Buenos Aires.1998

Michel Fariña, J. “Lo universal-singular como horizonte de la ética”. En Ética, un horizonte en quiebra, cap. IV, Eudeba, Buenos Aires, 1998.

La Responsabilidad ante el Aborto. Alejandro Ariel Página web de la cátedra.

Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. Domínguez, M. E.: En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

CARRASCO MARISOL

PELICULA: XXY

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Cátedra I – Psicología Ética y Derechos Humanos
Titular: Fariña, Juan Jorge Michael

Segundo Parcial Domiciliario

El Circuito de la Responsabilidad Subjetiva

JTP: Mercadal, Gabriela L.

Comisión: 15

Alumno: LU. TEL:

Carrasco, Marisol 332034340 15-37040930

Mail: Marisolc_87@hotmail.com

- SEGUNDO CUATRIMESTRE DE 2009-



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