Universidad Internacional de La Rioja
Resumen:
El presente artículo tiene como objetivo analizar el rol que ha tenido la adaptación al cine por parte de la compañía Walt Disney de los denominados “cuentos de hadas” en su concepción y difusión, así como su impacto en la cultura popular.
Palabras Clave: Folclore | Disney | Globalización | Adaptación
Disney’s Role in The Modern Dissemination of Folklore and Fairy Tales
Abstract:
This article aims to analyze the role that the Walt Disney’s Company film adaptations of the so-called "fairy tales" have played in their conception and dissemination, as well as their impact on popular culture.
Keywords: Folklore | Disney | Globalization | Adaptation
Mientras las leyendas ocurren en tiempos y lugares reales, el entorno de los cuentos de hadas tiende a la ambigüedad, con inicios como: Había una vez... Tampoco son mitos, los cuales necesariamente implican un relato fundacional, una historia sagrada, religiosa. No son fábulas, ya que no siempre están protagonizados por animales, sus protagonistas son principalmente niños, y no contienen una moraleja o mensaje, de tenerlo no es claro, no tienen por objetivo dejar una enseñanza. Son relatos en los que colisionan las fuerzas del bien y del mal, sin matices. Un elemento importante es la transformación del personaje, tanto mental como física.
Breve recorrido por la historia de los cuentos de hadas
La genealogía de los cuentos de hadas ha permitido afirmar que muchas de estas historias surgieron antes de la invención de la imprenta, del papel e, incluso, de la escritura. Se han identificado versiones con 5000 años de historia. Originalmente, eran parte de la tradición oral, pero en los últimos siglos fueron recopilados en vastos volúmenes y colecciones.
Giovanni Francesco Straparola y Giambattista Basile, entre el siglo XV y XVI, fueron dos grandes recopiladores de cuentos orales europeos, sospechados de enriquecer esas historias con detalles propios.
Charles Perrault, en el siglo XVIII, es considerado el fundador del género. Recopiló cuentos tradicionales y escribió diversas obras, entre las que destaca Los cuentos de Mamá Ganso. Perrault reescribe el folclore siguiendo la moda literaria de la época, buscando no perder la estética característica de la transmisión oral. Para esto utiliza el diálogo vivo dotado de realismo sin recurrir a cultismos, es decir, imitaba en la escritura el hablar de los personajes: la realeza utiliza términos cultos y rimbombantes, mientras que la gente humilde habla con refranes e interjecciones. Asimismo, utiliza diversos recursos como las palabras consagradas (Fortún, 2008), fórmulas que automáticamente identifican una historia como un cuento de hadas, por ejemplo, colorín, colorado o fueron felices y comieron perdices. Este recurso se utiliza en las adaptaciones de los cuentos de hadas al cine, donde se las menciona y, en diversos filmes, la historia comienza con un libro que se abre y termina con el libro cerrándose, en el cual se leen esas fórmulas arquetípicas. Esto sucede en varias versiones de Disney y en Shrek (2001), pasando a ser un elemento casi indispensable del género.
Sin embargo, los más famosos recopiladores de historias de la tradición oral fueron los hermanos Grimm. Jacob y Wilhelm Grimm fueron dos lingüistas, filólogos y folcloristas alemanes del siglo XIX. Frente al avance expansionista de Napoleón, los Grimm temían la erradicación de la cultura alemana, por lo que emprendieron un viaje por todo el país recopilando cuentos tradicionales. Su objetivo era registrar la tradición oral. Irónicamente, una de las fuentes principales de los Hermanos Grimm fue una amiga de la familia, hija de inmigrantes franceses. Al estudiar sus cuentos, se puede detectar en ellos una fuerte herencia de las recopilaciones de Perrault, los cuales muy probablemente haya escuchado dicha amiga.
Las historias recopiladas por los Grimm originalmente se contaban entre adultos. Los niños solían ser los protagonistas de las historias, pero no eran el público objetivo de las mismas. En 1812, publicaron Cuentos de la infancia y del hogar. Ese título generó un cambio masivo en el género, los cuentos de hadas pasaron a ser considerados cuentos para niños. Esto llevó a que la obra recibiera pésimas críticas, ya que no era considerado apropiado para el público infantil. Los hermanos Grimm se hicieron eco de esas críticas y adaptaron las historias. Sin embargo, lo que era considerado apropiado en la Alemania del Siglo XIX es muy diferente a lo considerado apropiado actualmente, por lo que, si bien cambió el tono y el contenido, seguían siendo mucho más violentos que las versiones que contamos a los niños en el presente.
Las versiones transformadas tras la censura inicial se volvieron advertencias sobre los peligros de la curiosidad y la desobediencia, auténticos manuales de modales para niños. Muy diferentes a las versiones relatadas en la tradición oral.
En la versión de los hermanos Grimm de La Cenicienta, sus hermanastras se cortaban parte de los pies para que entraran en el zapato que el príncipe utilizaba para encontrar a su amada. Al final del cuento, unas palomas les quitaron a picotazos los ojos a las hermanastras en castigo por los malos tratos dados a Cenicienta a lo largo de los años. Ese era el objetivo del cuento, demostrarles a los niños que los actos inmorales debían y merecían ser castigados.
Películas como: La chica de la capa roja (Hardwicke, 2011), Hansel y Gretel: cazadores de brujas (Wirkola, 2013) y La hermanastra fea (Blichfeldt, 2025) se publicitaron como versiones oscuras de los cuentos de hadas clásicos. Sin embargo, en muchos aspectos son más parecidos –por la estética y las temáticas más adultas- a las versiones originales que las presentadas por Disney o por la literatura infantil mainstream.
Cuando los cuentos de hadas empezaron a volverse populares, las editoriales encargaron que les agregaran ilustraciones. Esto fue un paso decisivo para su consumo masivo entre niños. Se convirtieron en cuentos para la hora de dormir. Esta renovada atención por los cuentos de hadas llevó a escritores como Hans Christian Andersen a crear cuentos de hadas propios, los cuales no se basaban en relatos orales tradicionales. El prólogo del libro de los hermanos Grimm menciona que las historias recopiladas son antiguas, dotándolas de un supuesto prestigio que las diferenciaba de los cuentos nuevos.
La versión de los hermanos Grimm se ha vuelto la más difundida de los cuentos de hadas tradicionales. Sin embargo, estas historias se encuentran presentes en una inmensa cantidad de culturas con variaciones locales. En 1893, Marian Roalfe Cox, una folclorista inglesa, recopiló 344 versiones de La cenicienta. En la actualidad, se estima que existen miles de versiones a lo largo de todo el mundo, tanto de este cuento como de muchos otros.
Generación Disney
El estreno de Blancanieves y los siete enanos (1937) fue un punto de inflexión en la carrera de Walt Disney. El éxito de esta película generó un grado de fama y fortuna impredecibles, convirtiendo un apellido en un imperio. Esta fue la primera de una larga tradición de adaptaciones de cuentos tradicionales que se mantiene en la actualidad. Historias que atraían y atraen a públicos masivos.
Las versiones de Disney mantuvieron detalles básicos de los cuentos de hadas en los que se basaron, desechando todo lo que considerasen innecesario. Son la adaptación de versiones escritas –la de los hermanos Grimm, por ejemplo– que a su vez adaptaban la tradición oral. Las versiones animadas cuentan con personajes y tramas simples, cuya principal ventaja es una vigencia permanente. Son historias que aluden a audiencias de distintas culturas y edades.
El formalista ruso Vladimir Propp (1977) comparó más de cien cuentos populares de su país, descubriendo una estructura base común y una serie de funciones compartidas por sus personajes. Rodríguez Almodóvar (2011) sintetizó esas funciones y las declaró como válidas también para los cuentos populares españoles. Este esqueleto narrativo puede identificarse en las diversas adaptaciones que Disney hizo de los cuentos de hadas tradicionales, siendo estos elementos más importantes en la adaptación de la trama que las características regionales propias de esos relatos, logrando de esta manera historias con mayor pretensión de universalidad.
Otras adaptaciones de Disney incluyen una estructura narrativa similar, como es el caso de Pinocho (1940), Peter Pan (1953) o Alicia en el país de las maravillas (1992). Las historias originales eran novelas u obras de teatro, pero, como es el caso de los cuentos de Hans Christian Andersen –Disney adaptó varios de ellos, destacan La sirenita (1989) y Frozen (2013)-, el uso de una estructura narrativa similar, el sello de Disney y la inclusión de estos títulos en colecciones de VHS, DVDs y todo tipo de merchandising ha llevado a que muchas de estas historias adquieran la concepción de cuentos de hadas en el imaginario popular. Películas más modernas como El club de los villanos con Mickey y sus amigos (2001), en las cuales los personajes de las adaptaciones de cuentos de hadas conviven con los personajes de adaptaciones de otras fuentes, muestran un mundo compartido entre historias que derivan del folclore y otras que no. La pretensión de antigüedad que incluyeron los hermanos Grimm en su prólogo y el tiempo ahistórico propio de los cuentos de hadas suele ser adjudicada por las audiencias a otras historias, mucho más recientes y con fechas claras de inicio –por ejemplo, la publicación de la novela o cuento original–.
Una de las funciones básicas de Propp es el alejamiento inicial, los cuentos de hadas suelen empezar con una pérdida, herencia de épocas más difíciles en las que surge el folclore. La muerte de la madre en Blancanieves (1937) y La Cenicienta (1950) o el secuestro en Enredados (2010). La falta de figuras paternales suele ser la pérdida más común. Un caso emblemático de un protagonista huérfano es el de Aladdín (1992). Otra función es la prohibición, quizás heredera del Génesis bíblico. El protagonista del tiene alguna acción vedada. Cenicienta no tenía permitido ir al baile, Mulán (1998) no podía unirse al ejército y Pinocho no debía faltar a la escuela.
Estos elementos pueden identificarse en las películas que Disney dio jerarquía de cuentos de hadas o cuentos nacidos del folclore, sea esa pretensión verdadera o no. Las demás funciones de Propp son la transgresión de la prohibición, el viaje, la batalla entre el bien y el mal, el castigo, la revelación de la identidad y la boda.
Los folcloristas son críticos de las películas de Disney por generar versiones homogéneas y producidas en masa que borran las variantes locales. La estética, vestimenta, arquitectura y costumbres presentes en estas películas tienen una fuerte impronta centroeuropea heredera de los cuentos adaptados por los Grimm.
Sin embargo, existe una contracara al efecto cultural negativo producto de la estandarización de los cuentos de hadas en las películas de Disney. Su masificación mantuvo al género vivo y relevante. Esto llevó a explorar, difundir y conocer otras formas de folclore. Películas de este siglo retratan las tradiciones de culturas menos difundidas, externas a la esfera europea. Dentro de la propia Disney, largometrajes como Moana (Clements y Musker, 2016), Coco (Unkrich y Molina, 2017) y La princesa y el sapo (Clements y Musker, 2009) incluyeron elementos tradicionales del folclore mexicano, polinesio y afroamericano, respectivamente. A su vez, el éxito de las animaciones de Disney y la recepción positiva de las audiencias de las temáticas relativas al folclore y las leyendas fueron instrumentales para la difusión de las animaciones japonesas.
Las diferentes culturas aportan elementos únicos de gran interés a los cuentos de hadas, pero las temáticas suelen tender a la universalidad. Los matices las enriquecen, de ahí la crítica a la homogeneización literaria –hermanos Grimm- y cinematográfica -Disney-, pero la globalización permitió detectar un denominador común de las historias tradicionales que es inherente a la especie humana. El estudio de los cuentos de hadas habilita una conversación a través de continentes, divisiones culturales y lingüísticas. Su atractivo y vigencia radican en que estimulan la reflexión sobre temas y problemas fundamentales para la experiencia humana, preocupaciones atemporales y aespaciales.
Referencias:
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Fortún, E. (2008). El arte de contar cuentos a los niños. Espuela de plata.
Propp, V. (1977). Morfología del cuento. Fundamentos.
Rodríguez Almodóvar, A. (2011). Cuentos al amor de la lumbre, vol. I: Cuentos maravillosos. Anaya.
Sakamoto Martini, G., Kendal, J., & Tehrani, J. J. (2023). Cinderella’s Family Tree. A Phylomemetic Case Study of ATU 510/511. Fabula: Journal of Folktale Studies, 64(1-2), 7-30. https://doi.org/10.1515/fabula-2023-0002
Tehrani, J. J. (2023). The Cultural Transmission and Evolution of Folk Narratives. In J. J. Tehrani, J. Kendal, & R. Kendal (Eds.), Oxford Handbook of Cultural Evolution (pp. C39S1-C39P96). Oxford University Press. https://doi.org/10.1093/oxfordhb/9780198869252.013.39
Tehrani, J. J. (2013). As they spread, folktales evolve like biological species. The Conversation.
Vox Media (2021, 15 de octubre). Fairy tales (Temporada 3, Episodio 14) [Episodio de serie documental]. En Explained. Netflix.
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