Inicio > Congresos Online > Congreso Online 2026 > Revelar. Indicios de identidad > Antes de la verdad. Pre-sentimiento e indicios en Revelar

Antes de la verdad. Pre-sentimiento e indicios en Revelar

por Amatriain, Lucía, Negro, Catalina

Facultad de Psicología, UBA

Resumen:

Este trabajo analiza el documental Revelar. Indicios de identidad (Rivera, 2024) a partir de una lectura psicoanalítica centrada en la relación entre el pre-sentimiento, los indicios y los procesos de restitución de identidad. Tomando como punto de partida los desarrollos de Fernando Ulloa sobre los "indicios del secreto" y la reformulación lacaniana del presentimiento como pre-sentimiento, se propone pensar aquellas experiencias de extrañeza que preceden al conocimiento de la verdad sobre el origen. Desde esta perspectiva, el indicio no constituye una prueba objetiva ni una simple intuición, sino la manifestación de un saber inconsciente que insiste antes de encontrar una inscripción simbólica. El análisis del documental muestra que su principal aporte consiste en desplazar la atención desde el momento de la revelación hacia los pequeños fragmentos, recuerdos, imágenes y sensaciones que sólo adquieren sentido retrospectivamente, una vez iniciado el proceso de restitución. Se concluye que el film propone una poética del indicio que permite comprender la verdad no como un contenido previamente oculto, sino como una construcción retrospectiva que se organiza mediante la palabra y la memoria.

Palabras clave: restitución de identidad | pre-sentimiento | indicio | psicoanálisis | documental.

Before the Truth: Premonition and Clues in Revelar

Abstract:

This article examines the documentary Revelar. Indicios de identidad (Rivera, 2024) from a psychoanalytic perspective focused on the relationship between pre-feeling, clues, and identity restitution processes. Drawing on Fernando Ulloa’s notion of the "clues of secrecy" and Jacques Lacan’s reformulation of premonition as pre-feeling, the paper explores experiences of uncanniness that precede conscious knowledge of one’s origins. From this perspective, clues are understood neither as objective evidence nor as mere intuition, but as manifestations of unconscious knowledge seeking symbolic inscription. The analysis argues that the documentary shifts attention away from the moment of revelation toward seemingly insignificant memories, images, sensations, and fragments that acquire meaning only retrospectively, once the process of restitution has begun. The study concludes that the film develops a poetics of clues that conceives truth not as something simply uncovered but as a retrospective construction articulated through memory and language.

Keywords: identity restitution | pre-feeling | clues | psychoanalysis | documentary film


Introducción

Los casos de apropiación-restitución de la identidad nos enseñan que antes de que la verdad sobre el origen sea conocida, aparecen pequeñas fisuras en la trama simbólica que hasta entonces organizaba la existencia del sujeto. Un comentario aparentemente casual, una fotografía, una melodía, una sensación persistente de extrañeza o una dificultad para reconocerse en la propia historia comienzan a poner en duda una identidad que parecía estable.

Una investigación previa dedicada al análisis de las representaciones cinematográficas de la apropiación y la restitución de identidad (Amatriain, 2025) permitió advertir que aquello que Freud (1919) denominó Unheimliche no constituye un fenómeno homogéneo. El análisis de diecisiete ficciones audiovisuales mostró que lo ominoso adopta modalidades diversas: puede presentarse como retorno de una inscripción olvidada, como vacilación subjetiva, como repetición, como irrupción traumática o, de manera especialmente significativa, como presentimiento. Sin embargo, en todas sus presentaciones lo ominoso irrumpe como inquietud que promueve el develamiento de la farsa.

Fernando Ulloa (1988) describió con precisión este fenómeno al afirmar que las dudas, los indicios del secreto y los presentimientos de baja intensidad constituyen una experiencia frecuente en los casos de apropiación. Se trata de una inquietud que rara vez adopta inicialmente la forma de un conocimiento. Por el contrario, suele convivir con mecanismos de negación expresados en frases recurrentes de los testimonios de nietos restituidos: "debe ser mi imaginación", "seguramente estoy exagerando", "eso no puede ser cierto". Incluso después de conocida la verdad, muchos recuerdan haber convivido durante años con una sensación persistente de extrañeza que no lograban explicar.

A su vez, en “Identidad y Filiación” (2019), Widmer sostiene que el secreto familiar implica por un lado confusión, vacilación, pérdida de referencias y por otro, un potencial que contribuye a la resolución del secreto mismo. Es decir, al mismo tiempo que la mentira funciona como una “cripta que impide a la persona emprender la búsqueda de la verdad”, aporta indicios para su propia disolución. Explica que la negación es potente e incluso puede persistir más allá de la restitución y se detiene en lo que llama “extrañas coincidencias” para presentar dos casos en los que se hacían llamar por sus “verdaderos” nombres rechazando los impuestos “cuando ni siquiera sabían que eran apropiados ni que esos nombres les habían sido dados por sus madres biológicas” (p. 51). También ubica el caso de una mujer que durante su infancia llamó con su verdadero nombre a su muñeca.

La autora indaga los “indicios del secreto” que mantenían los apropiadores: “se habla de un ‘sentimiento de extrañeza’, de no sentirse en su casa” (p. 95). Con respecto al comienzo del proceso de restitución, sostiene: “Un testimonio pone en palabras ese momento de transición en que intentaba pasar de las dudas a su consideración para verificarlas; cuando se decide a hacerlo le resulta imposible creer que es hijo de desaparecidos: ‘Es mi imaginación’, se decía” (p. 93).

Ahora bien, ¿qué estatuto posee esa experiencia? ¿Se trata simplemente de una intuición? ¿Constituye una forma embrionaria del conocimiento? ¿O corresponde a otro tipo de fenómeno?

Los desarrollos de Jacques Lacan permiten introducir una distinción. En el Seminario 10, dedicado a la angustia, Lacan (1962-1963) señala que el término presentimiento suele inducir a error. Más que referirse al anuncio de un acontecimiento futuro, propone entenderlo como un pre-sentimiento, es decir, aquello que antecede al nacimiento mismo del sentimiento. La diferencia resulta fundamental. No se trata simplemente de sentir anticipadamente algo que luego sucederá. Se trata de una afectación que todavía no dispone de representación, de un movimiento del sujeto anterior incluso a la posibilidad de organizar esa experiencia como sentimiento consciente.

Esta precisión modifica la lectura de los procesos de restitución. Aquello que Ulloa describe como presentimiento puede pensarse, siguiendo a Lacan, como una modalidad de afectación que precede al saber. Antes de que el sujeto pueda formular la pregunta por su origen, antes incluso de sospechar racionalmente que algo ha sido ocultado, existe una experiencia corporal, una incomodidad, una extrañeza que insiste sin encontrar todavía palabras para decirse. Y es que, como enseñan Michel Fariña y Gutiérrez (2000), cuando todas las coordenadas parecen haber sido suprimidas, es el cuerpo el que recuerda.

El documental Revelar. Indicios de identidad (Rivera, 2024) parece construido precisamente alrededor de esa experiencia. Ya desde su título desplaza el eje habitual de las narraciones sobre restitución. No anuncia una historia sobre identidades restituidas, sino sobre los indicios. La elección del término no resulta menor. Mientras la mayoría de los relatos sobre apropiación se organizan alrededor del momento de la revelación de la verdad, este documental concentra su atención en aquello que la precede: los pequeños signos dispersos, aparentemente insignificantes, que acompañan durante años la vida de quienes desconocen su origen.

La etimología misma del verbo revelar permite profundizar esta lectura. Proveniente del latín revelare, el término significa literalmente "quitar el velo". Está compuesto por el prefijo re- y el sustantivo velum, velo o tela. La imagen parece sugerir que la verdad permanece intacta detrás de una superficie que simplemente debe retirarse. Sin embargo, el documental cuestiona precisamente esa metáfora. Lo que allí aparece no es una verdad completa esperando ser descubierta. Lo que emerge son fragmentos: fotografías, recuerdos inconexos, juegos infantiles, sensaciones persistentes, dificultades para reconocerse en la propia imagen, escenas que sólo mucho tiempo después adquirirán sentido.

Quizá sea necesario invertir la lógica habitual con la que pensamos la revelación. El documental no muestra una verdad que estaba escondida detrás de un velo. Muestra cómo una verdad se construye retrospectivamente a partir de restos. No existe una revelación instantánea que organice retrospectivamente toda la historia, sino una paciente operación de lectura donde aquello que durante años fue vivido como un detalle insignificante adquiere, después de la restitución, el estatuto de indicio.

Es justamente aquí donde el film realiza su aporte más original. En lugar de concentrarse en el momento jurídico o biológico de la restitución, dirige la mirada hacia esos pequeños acontecimientos que permanecían suspendidos entre el cuerpo y el lenguaje. Un niño que juega imaginando otro mundo detrás del espejo. Una mujer incapaz de recordar su propio rostro si no se mira reflejada. Un gesto corporal que reaparece. Una fotografía que provoca una emoción sin explicación. Ninguno de estos fenómenos constituye todavía una prueba. Tampoco son recuerdos reprimidos que simplemente retornan. Son experiencias cuya significación permanece abierta hasta que una nueva lectura de la historia las reorganiza.

La idea que orienta este trabajo sostiene que esos fragmentos pueden ser pensados como indicios en un sentido específicamente psicoanalítico. No como evidencias objetivas ni como señales policiales que conducen linealmente hacia una verdad oculta, sino como marcas de un saber inconsciente que insiste antes de encontrar una inscripción simbólica, una posibilidad anterior a la palabra. Si el pre-sentimiento designa la afectación primera del sujeto, el indicio constituye la forma visible que esa afectación adquiere en la experiencia. La restitución no crea esos indicios; modifica retrospectivamente su estatuto, permitiendo leer como parte de una misma historia aquello que durante años había permanecido disperso.

¿Qué enseña Revelar acerca de la lógica del indicio? Más específicamente, ¿cómo permite pensar ese saber que precede al conocimiento, toca el cuerpo antes que la conciencia y sólo adquiere sentido cuando el sujeto puede reinscribir su historia mediante la palabra?

Responder estos interrogantes supone desplazar el problema desde la identidad hacia el estatuto mismo del saber inconsciente. Quizás el mayor aporte del documental sea revelar que toda búsqueda de la verdad comienza mucho antes de formular una pregunta: comienza allí donde el sujeto ya ha sido afectado por una verdad que todavía no puede nombrar.

Del pre-sentimiento al indicio

La noción de indicio ocupa un lugar ambiguo dentro del psicoanálisis. A diferencia de otros conceptos fundamentales como síntoma, repetición o recuerdo encubridor, el indicio rara vez es definido. Sin embargo, la práctica analítica se encuentra atravesada por una lógica indiciaria desde sus comienzos. Freud construyó el método psicoanalítico precisamente a partir de aquello que parecía insignificante: un lapsus, un sueño, un olvido, un gesto, una vacilación del discurso o una asociación aparentemente casual. Ninguno de esos fenómenos constituye por sí mismo una prueba. Su valor no reside en lo que muestran de manera directa, sino en la posibilidad de ser leídos dentro de un entramado.

Ya en “La interpretación de los sueños” (1900), Freud sostiene que el trabajo analítico no consiste en descubrir un contenido oculto detrás de las manifestaciones del inconsciente, sino en reconstruir el recorrido por el cual esas manifestaciones fueron producidas. Lo importante no es el dato aislado, sino la relación que establece con otros elementos del discurso. El sentido nunca se encuentra contenido en el indicio mismo; emerge de la lectura que logra articularlo con una historia.

Este aspecto resulta particularmente relevante para pensar los procesos de restitución de identidad. Los sujetos restituidos suelen describir experiencias que, durante años, permanecieron dispersas y sin explicación; una sensación persistente de extrañeza, una incomodidad frente al propio apellido, una identificación difícil de justificar con determinadas personas, una pregunta recurrente acerca del origen, un sueño, una fotografía, una escena infantil que retorna una y otra vez. Ninguna de estas experiencias posee inicialmente valor suficiente. Incluso quienes las vivencian suelen restarles importancia, atribuyéndolas a la casualidad o a la imaginación. Sólo más tarde, cuando la verdad acerca de la filiación comienza a reconstruirse, esos acontecimientos adquieren un nuevo estatuto.

El sujeto no sabe todavía cuál es la verdad de su origen; sin embargo, tampoco puede decirse que permanezca completamente ajeno a ella. Convive con lo que ignora, pero cuya presencia lo inquieta. Se trata de un saber paradójico que no logra organizarse y que, por ese mismo motivo, suele coexistir con mecanismos de desmentida o negación (Ulloa, 1988).

El pre-sentimiento no pertenece todavía al registro del conocimiento. Se ubica en un territorio previo, donde el cuerpo acusa el impacto de lo que aún no ha encontrado representación. El sujeto experimenta una inquietud cuya causa desconoce. No puede nombrarla, pero tampoco logra sustraerse a ella.

Esta formulación permite releer muchos de los testimonios de nietos restituidos. Cuando relatan que durante la infancia sentían que "algo no cerraba", o que experimentaban una sensación persistente de no pertenecer completamente al lugar donde crecían, no describen necesariamente recuerdos encubridores ni intuiciones. Describen, más bien, la experiencia de una afectación cuyo sentido sólo podrá constituirse posteriormente.

Aquí resulta necesario introducir otra precisión. El indicio no debe confundirse con ese pre-sentimiento. Ambos pertenecen a registros diferentes.

El pre-sentimiento designa una experiencia subjetiva. El indicio, en cambio, constituye aquello que hace visible esa experiencia. Podría decirse que el indicio es la inscripción que el pre-sentimiento deja en la historia del sujeto.

Este movimiento recuerda la noción freudiana de Nachträglichkeit (posterioridad o retroacción). Freud (1918 [1914]) mostró que ciertos acontecimientos infantiles no adquieren eficacia traumática en el momento mismo en que ocurren. Es un acontecimiento posterior el que les confiere retrospectivamente un nuevo sentido. La temporalidad del inconsciente no responde, entonces, a una lógica lineal, sino retroactiva.

Los indicios participan de esta misma lógica temporal. Durante años permanecen como fragmentos aislados, privados de sentido. Sólo cuando la restitución introduce nuevos significantes capaces de reorganizar la historia, esos restos comienzan a articularse entre sí. No cambia el acontecimiento; cambia el lugar desde donde es leído.

Desde la perspectiva que proponemos, el indicio no conduce directamente hacia una verdad previamente constituida. Participa, él mismo, de la construcción de esa verdad. No señala un objeto escondido detrás de los hechos; inaugura la posibilidad de una nueva narración.

En este sentido, la verdad no aparece al final del recorrido como si hubiera permanecido intacta esperando ser descubierta. Se constituye precisamente mediante la lectura de esos restos dispersos. Tal como afirmará Lacan años más tarde, la verdad posee estructura de ficción. No porque sea falsa, sino porque sólo puede construirse a través del lenguaje. El indicio no elimina esa dimensión ficcional; la hace posible. Sin embargo, esta ficción dista de la farsa a la que fueron sometidas las personas apropiadas (Gutiérrez y Montesano, 2008).

Una poética del indicio

Si el apartado anterior permitió delimitar el estatuto del indicio desde una perspectiva psicoanalítica, el documental Revelar. Indicios de identidad ofrece la posibilidad de observar cómo esa lógica encuentra una forma cinematográfica. Este desplaza la atención hacia aquello que normalmente permanece en segundo plano.

Una de las escenas más notables es aquella en la que Leonardo recuerda los juegos de su infancia frente al espejo. Durante años imaginó que detrás de la superficie reflejada existía otro mundo, otra vida posible, otro niño que lo observaba desde el otro lado. La escena podría interpretarse como una fantasía infantil más. Sin embargo, el documental evita esa lectura reduccionista. Tampoco la presenta como una prueba de que el niño "ya sabía" la verdad sobre su origen. El valor de esa escena reside precisamente en permanecer en una zona intermedia, como una forma singular en que el sujeto fue afectado por lo que todavía no puede nombrar.

Algo semejante ocurre en el relato de Victoria, cuando describe la dificultad para recordar su propio rostro sin recurrir al espejo. Lo que inicialmente aparece como una experiencia extraña, casi imposible de explicar, adquiere un nuevo espesor cuando la historia familiar comienza a reconstruirse. Nuevamente, el documental rehúye cualquier interpretación causal. No afirma que esa dificultad sea consecuencia directa de la apropiación. Lo que muestra es otra cosa: la posibilidad de releer ciertos acontecimientos de la vida cotidiana bajo una nueva luz.

En ambos testimonios el espejo ocupa un lugar privilegiado. Tradicionalmente asociado al reconocimiento de la propia imagen, aparece aquí como un objeto ambiguo. No garantiza la identidad; por el contrario, introduce una distancia respecto de ella. Más que confirmar quiénes son, confronta a los protagonistas con una pregunta acerca de aquello que permanece fuera de la imagen. En este punto, el documental parece sugerir que toda restitución implica también una transformación del modo en que un sujeto puede mirarse a sí mismo.

Recordemos en este punto, la propuesta de Kletnicki (2007) sobre la posibilidad de ficcionar las marcas de la propia historia:

Ficcionar la memoria se trata de sostener como posible la evocación de lo que nunca podría ser recordado, de lo no inscripto, de lo inhallable (…) significa afirmar que, en el recuerdo, los hechos objetivos se enfrentan a fantasías, que todo recuerdo es encubridor, que –al evocarlos– los fragmentos retenidos se enfrentan a la imposibilidad de recordar otros elementos que resisten o apenas asoman, y también que allí donde el sujeto preferiría no recordar, el olvido o la presencia de ciertos detalles quedarán regidos por una legalidad que no depende de ningún esfuerzo voluntario. También significa trazar huellas sobre el vacío, escribir en los bordes y en el agujero de lo inexistente, poner nombre a la nada. (p. 85)

El acto de testimoniar convoca a la memoria como la encargada de interpretar el pasado y desde ahí, construir el presente. Elaborar un testimonio implica contar una historia hecha con distintos pedazos de un rompecabezas donde cada pieza hallada indica también las que faltan, remarcando el sitio donde no están como una laguna, un silencio o un gesto del que se desconocen sus motivos.

No sólo los testimonios participan de esta lógica. También el montaje construye una verdadera poética del indicio. Las pausas, los silencios, la permanencia de ciertos planos, la aparición de fotografías y archivos familiares no funcionan como ilustraciones del relato oral. Conservan una autonomía que impide clausurar el sentido. Cada imagen parece decir menos de lo que podría decir, obligando al espectador a ocupar el lugar del lector de indicios.

La verdad no cancela el misterio. Por el contrario, permite formular nuevas preguntas acerca de aquello que durante años sólo pudo manifestarse mediante pequeños signos dispersos.

Conclusiones

La propuesta que orientó este trabajo fue que Revelar. Indicios de identidad no sólo documenta procesos de restitución, sino que ofrece una reflexión sobre el estatuto mismo del indicio. A diferencia de otros relatos centrados en el momento de la revelación, el documental desplaza la atención hacia aquello que precede al saber: los restos, las grietas, las experiencias difíciles de nombrar que acompañan la vida del sujeto mucho antes de que la verdad pueda inscribirse como conocimiento.

La articulación entre Freud, Ulloa y Lacan permitió precisar esta experiencia. Mientras Ulloa describe las dudas y los indicios del secreto que atraviesan las primeras etapas de la restitución, Lacan propone pensar el pre-sentimiento como una afectación anterior incluso al nacimiento del sentimiento. Desde esta perspectiva, los indicios no constituyen pruebas objetivas ni intuiciones psicológicas. Son las formas discretas mediante las cuales un saber inconsciente insiste antes de encontrar una inscripción simbólica.

El documental invita a pensar que los indicios no anuncian simplemente una verdad futura. Constituyen el modo en que esa verdad ya estaba operando en la experiencia del sujeto antes de ser nombrada. Si el cine tiene algo específico para aportar a la comprensión de los procesos de restitución de identidad, quizás sea precisamente esto: hacer visible que toda verdad comienza mucho antes de ser conocida.

Referencias:

Amatriain, L. (2025). Lo ominoso en los resquicios de la identidad. Facultad de Psicología - UBA | Revista Universitaria de Psicoanálisis (Nº 25), pp. 107-114 ‹ 107 › ISSN 1515-3894 ∙ ISSN 3008-8925

Freud, S. (1900). La interpretación de los sueños. En Obras completas (Vols. IV-V). Amorrortu.

Freud, S. (1918 [1914]). De la historia de una neurosis infantil ("El hombre de los lobos"). En Obras completas (Vol. XVII). Amorrortu.

Freud, S. (1909). La novela familiar del neurótico. En Obras completas (Vol. IX, pp. 213-220). Amorrortu.

Freud, S. (1919). Lo ominoso. En Obras completas (Vol. XVII, pp. 215-251). Amorrortu.

Gutiérrez, C., & Montesano, H. (2008). Farsa y ficción: Usurpación y paternidad en la constitución subjetiva. Aesthethika. International Journal on Subjectivity, Politics and the Arts, 4(1), 5-10.

Kletnicki, A. (2007). La ficción de la memoria: Un testimonio sobre la ausencia. Aesthethika. International Journal on Subjectivity, Politics and the Arts, 3(1), 21-27.

Lacan, J. (1949). El estadio del espejo como formador de la función del yo (Je) tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica. En Escritos 1 (pp. 93-100). Siglo XXI.

Lacan, J. (1962-63). El Seminario. Libro 10. La angustia. Paidós.

Michel Fariña, J. J. y Gutiérrez, C. (2000). La encrucijada de la filiación, Argentina, Buenos Aires: Lumen

Rivera, F. (Director). (2024). Revelar. Indicios de identidad [Documental].

Ulloa, F. (1988). La ética del analista ante lo siniestro.

Widmer, P. (2019). Identidad y filiación. Grama.



NOTAS




FORUM


Película:Revelar

Título Original:Revelar

Director: Fermín Rivera

Año: 2024

País: Argentina

Otros comentarios del Autor: