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Temporada 2 - Episodio 08 - Etica y Cine
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"The Mistake" / "El error", "Un pequeño error"

Temporada 2 - Episodio 08

Autor: Drake, Mariana

Palabras clave: Audiencia – Error – Ético – Dolor de estómago – Cáncer – Padre – Verdad – Emociones – Chantaje – Soborno – Pregunta – Mala praxis – Negligencia

Síntesis

El capítulo comienza con una fiesta de niños en la que aparecen dos nenas con vestidos y quien parece ser su madre, que le está arreglando el vestido a una de ellas. Hablan acerca de otra nena que, según ellas, se burlaría de sus vestidos hechos por su madre. Luego, ambas niñas salen a escena y su mamá las mira desde el público; ésta, con cara de malestar, agarra un frasco de pastillas y se toma una o dos, a continuación de eso, parece sentir un dolor muy fuerte en su estómago, y grita del dolor, lo cual hace que las niñas dejen de realizar su actuación.

Seis meses después, llega al hospital Stacy, una abogada, la cual habla con Cuddy, la directora del hospital, quien le dice que debe preparar a House y Chase para una audiencia diciplinaria del caso Kayla McGinley. La abogada le dice que ella va a trabajar con Chase pero que es mejor que House se consiga otro consejero. La directora le dice que House ha dicho que ella no puede trabajar con él porque sigue enamorada, lo cual la abogada niega, pero le dice que se han peleado, por lo que la directora le dice que si no puede trabajar con House, que entonces no puede trabajar en ese hospital.

En la escena siguiente aparecen House y Wilson hablando y jugando a un juego con monedas en una sala del hospital. Entra Stacy en la sala preguntando por Chase, a lo que House responde que está trabajando pero que él tiene tiempo libre. La abogada le muestra unos papeles y le indica que ahí figura que ella le ha a aconsejado a House sobre sus derechos legales y que él está de acuerdo con que la audiencia legal sea al día siguiente. Le entrega los papeles, y House los firma.

En la escena siguiente, en una oficina, aparece la abogada diciéndole a Chase que no firme los papeles porque lo más inteligente sería posponer la audiencia y que “los ánimos se enfrían, la memoria falla”. Chase pregunta si vienen por él, ella responde que sí, entonces Chase dice “entonces lo enfrentaremos” y firma los papeles. La abogada le pregunta si ha ido a una audiencia antes a lo que Chase responde que no, y ella de dice “hay un detalle, ellos son tus jefes. Esto te costará algo de dinero, algunos privilegios, o hasta podría costarte tu carrera”. Chase responde “todo lo que puedo decirles es lo que sucedió”, y Stacy dice “una cosa es lo que realmente sucedió, y otra lo que el comité finalmente sabrá. Todo lo que sabrán es lo que deduzcan, lo que depende un poco de lo que digas, y en gran parte, de cómo se los digas”. A continuación, Stacy comienza a hacerle preguntas a Chase sobre el caso de Kayla McGinley.

Chase dice que Kayla, la paciente, se presentó en la clínica con dolor en articulaciones múltiples y estómago, y que el Dr. Foreman fue llamado en consulta neurológica.

En la escena siguiente aparece Foreman con la paciente y el hermano de la paciente. Foreman hace con Kayla un ejercicio que dice que es para revisar la coordinación cerebral, y el hermano le dice que no tiene sentido hacer eso porque su problema está en la pierna y el estómago. Y Foreman le dice que podrían haber ido a emergencias la noche anterior, a lo que el hermano responde “¿Si? ¿Usted vendrá a cuidar a sus hijos?”.

La escena regresa a Chase y la abogada, la cual dice “Muy bien, ella viene de una familia de idiotas, lo entiendo, ¿puedes apegarte al tema médico?”. Continúa la escena de Foreman, mirando los ojos de la paciente, los cuales se ven rojos, y Chase comenta que la paciente tenía “algo de uveítis”, y que su iris, la parte coloreada de su ojo, estaba inflamada. Dice que en el peor de los casos eso podría ser ceguera, pero que hay algo más, lo suficientemente extraño para que House se interese en el caso.

En la escena siguiente aparecen Chase, Foreman, Cameron y House hablando sobre la paciente en una sala del hospital. Cameron dice que puede ser gonorrea, Foreman dice que puede ser articular o reumatoideo, pero Cameron le dice que eso normalmente es en articulaciones pequeñas, y que en esta paciente es en la rodilla. “Atritis de Takayasu” dice Foreman. Mientras tanto, House está intentando abrir un frasco de pastillas y lo golpea contra su pizzarra. Se da vuelta, mira el frasco y dice “a prueba de niños, ¿cuántos niños son dependientes del Vicodin?”. Se lo da a Chase para que se lo abra, pero interrumpe la voz de la abogada diciendo que deje de lado ese detalle. Cameron dice que pueden ser sus vasos sanguíneos el problema. Chase dice “vasculitis, con dolor estomacal, entonces síndrome de Behçet”. Foreman dice “no, ella tenía aftas orales”. “O genitales” dice House “encuéntralas” (dirigiéndose a Chase). Stacy le pregunta a Chase por qué tomo él a la paciente si era de Foreman. Entonces se repite esa última parte de la escena pero House le dice “encuéntralas” a Foreman. Chase logra abrir el frasco de pastillas y las desparrama por todos lados al abrirla. House lo ve y dice “Foreman... Chase puede manejar el pélvico”.

En la escena siguiente, aparece Chase examinando los genitales de la paciente, la cual le comenta que su madre murió cuando ella tenía 8 años y que por eso odia los hospitales. Comentan que sus madres tuvieron la misma enfermedad y Chase empieza a contarle que la mamá enfermó cuando su padre se fue de la casa y que no tiene buena relación con él. La abogada interrumpe en la historia preguntándole si la historia de su padre tiene algo que ver con lo que ella le está preguntando. Chase continúa diciendo que Kayla tenía ulceraciones, y Stacy pregunta si entonces se afirma que tenía el síndrome de Behçet, y Chase dice que le dio prednisona, un antiácido, hizo un test patógeno en el brazo de la paciente, y que le dijo que cualquier doctor podía chequear el test, pero ella apareció en el hospital a verlo a Chase sin cita. En la escena siguiente, aparece él hablando por teléfono, y luego entra la paciente al hospital mostrándole a Chase su brazo. El doctor cuelga el teléfono y le dice que las marcas que tiene en su brazo indican que el test dio positivo, y que vaya a pedir un turno en reumatología, y que el síndrome de Behçet es tratable y que va a estar bien. La paciente le da las gracias.

Stacy le dice que, como su abogada, no puede evitar que mienta, pero que sería tonta si no lo prepara para que mintiera mejor. Le pregunta qué pasó realmente, y Chase vuelve a retomar la escena pero esta vez, luego de decirle que vaya a reumatología, ella le dice que tomó las pastillas que le recetó pero que su estómago aún le duele. Chase le dice que el síndrome puede ser más fuerte de lo que pensaban o que podría ser un reflujo de la prednisona, y le hace una receta en el momento y se la entrega diciéndole que es un antiácido más fuerte. Él se va, y la paciente le dice “Doctor”, Chase se da vuelta diciendo “¿si?”, y ella le dice “nada”, y Chase se va.
La abogada le pregunta si no le preguntó nada sobre su dolor de estómago. Chase dice que cometió un pequeño error al no hacerlo, pero la abogada le dice que ese fue uno grande.

En la escena siguiente aparecen Wilson y House en el hospital hablando acerca de los papeles que House firmó, y Wilson le dice que House nunca ve a sus pacientes y que al firmarlos, él es responsable de todo lo que haga Chase, y House dice que no importa porque la abogada protege a Chase y por lo tanto a él también. Wilson le dice que la abogada podría hacer que lo culpen a House de no haber prestado atención y no haber ni siquiera visto a la paciente, y House pregunta si realmente cree que Stacy lo odia tanto, a lo que Wilson responde que sí, y le pregunta “¿crees que las emociones sólo afectan el juicio de los doctores?”, y se va.

Regresa la escena de la abogada y Chase, en la que Stacy le marca que él sabía que la paciente iba a preguntarle lo más importante y él se fue. Chase dice que no estaba pensando claramente, y que se dio cuenta más tarde de su error, y pensó que podía haber sangre en su defecación y por lo tanto, tratarse de una úlcera sangrante.

En la escena siguiente, aparece la paciente en una camilla, llevada por médicos que le dicen a Chase que la paciente está vomitando grandes cantidades de sangre y que perdió el conocimiento. También le informan que sus amigos les dijeron que Kayla tomaba ibuprofeno como si fueran caramelos, y que podría tratarse de una úlcera sangrante. Aparece Foreman en la habitación diciendo “creí que ella tenía el síndrome de Behçet”. Chase introduce una cámara por la boca de la paciente y a través de un monitor observan su estómago y ven una úlcera que sangra y la cauterizan. Aparece House, y Chase le comenta lo que acaba de hacer y le indica que la paciente se encontraba bien hace dos horas cuando la vio. Luego observan otra úlcera, House dice que está perforada, y Chase pide que la lleven a un quirófano.

Sigue la escena con la abogada, y Chase le dice que los cirujanos suturaron la perforación pero que se le produjo una infección a Kayla que dañó su hígado y riñones. Chase dice que confundió su diagnóstico pero que actuó según las reglas, y que no podía saber qué sucedería. La abogada sale a buscar un café y se encuentra con Cameron y le pregunta si sabe por qué Chase cometió se error. Cameron dice que son cosas que suelen suceder. La abogada le dice que no está siendo imparcial porque trabajan juntos hace un año y porque además durmieron juntos. Cameron dice que no están involucrados y que no sabe por qué se equivocó, pero que podría preguntarle a House, ya que ha trabajado con Chase más tiempo que ella.

Stacy va a hablar con Foreman para hacerle la misma pregunta, y Foreman le dice que Chase se equivocó porque no le importan sus pacientes, y porque cree que siendo así, será como House.

Luego, la abogada va en busca de House a preguntarle lo mismo, y hablan en un consultorio delante de un paciente que House estaba atendiendo. House dice que Chase no se equivocó, y ella le dice que negarle todo al abogado que intenta ayudarlo es estúpido. Entonces vuelve a aparecer la escena en la que están cauterizando una úlcera y llega House. Éste, luego de que se llevan a la paciente al quirófano, le dice a Chase que la paciente no estaba bien hace dos horas, y le pregunta si mencionó que tenía dolor de estómago. Chase responde que sí y que le dio un antiácido más fuerte, pero House le dice que no le hizo exámenes ni escuchó su estómago ni revisó sus signos vitales. Chase responde que sólo había venido para chequear un test patógeno, y que si hubiese mencionado que tomaba ibuprofeno o que tenía sangrado en el recto lo hubiese hecho. Pero House le dice que son preguntas de rutina y que no las hizo, y que la paciente puede morir por no haberle hecho una simple pregunta. Y Chase le dice que ella puede morir porque tuvo la mala suerte de que él derramara las pastillas de Vicodin de House. Vuelve la escena con Stacy, y House le dice que le respondió una serie de cosas a Chase que lo hicieron llorar.

Stacy vuelve con Chase y le dice que no hizo las preguntas que debió haber hecho, y que los buenos doctores no se equivocan. Chase pregunta “¿los buenos doctores no olvidan hacer preguntas? Entonces ya tienes la respuesta: no soy un buen doctor”. La abogada le dice que la auto-inculpación no es una buena estrategia en ese tipo de audiencias, y le pregunta qué pasó luego de la operación.

En la escena siguiente aparecen Chase y Cameron diciéndole a Sam, el hermano de Kayla, que ella tiene un gran daño en el hígado. Sam se ofrece a donar una parte de su hígado para su hermana, pero Cameron le indica que los cirujanos no operan a menos que el paciente haya tenido un tiempo para elaborar esa decisión, por lo que el hermano propone que también existen mercados negros. En ese instante, Kayla comienza a gritar del dolor de estómago, y haciéndole una ecografía ven un coágulo, por lo que la llevan a hacerse una embolectomía. Cuando se están yendo, Chase le dice a Sam que tiene que hacerse un hemograma, tiempos de coagulación y hepatograma completo.

En la escena con la abogada, ésta le pregunta si Cuddy la puso igual en la lista de donación a pesar de los demás problemas que la paciente presentaba.

En la escena siguiente, Cuddy aparece diciendo que no le pueden dar un órgano a una persona tan enferma que tiene septicemia (infección grave), Vasculitis y problemas renales. House le pide que lo haga y Cuddy le responde que necesita una buena razón médica para ponerla en la lista, y House le dice que la buena razón es que si la familia hace un juicio al hospital y lo gana, el hospital se transformará en un condominio. Cuddy finalmente acepta y pone a la paciente en la lista de espera.

La abogada le pide a Chase que cuando testifique no comente esos detalles de cómo House convenció a Cuddy, porque ésta desplazó a otra gente de la lista de espera y esa gente no necesita saber por qué fue desplazada.

En la escena siguiente, aparecen Chase y Foreman comentándole al hermano que Kayla está en una lista de espera pero que su tipo de sangre es muy raro, y que puede seguir así uno o dos días más. Entonces, Sam mira a las hijas de Kayla y decide ser él el donante y les muestra a los doctores los estudios que se hizo. Foreman le pregunta cómo consiguió que le hicieran los estudios tan rápido, y el hermano dice que le pagó a una persona del laboratorio para que lo hiciera rápido.

En la escena con la abogada, Chase dice que ningún cirujano haría el transplante con tan poca anticipación, y la abogada le pregunta sobre eso. Chase dice que House se encargó de eso. En la escena siguiente, aparece House hablando con un doctor, el cual está mirando unos estudios de la paciente, y House le dice que acudió a él porque era el mejor cirujano del hospital y que Kayla está muerta sin él. Por lo que el médico acepta hacer el transplante esa misma tarde y le da la mano a House.

La escena se corta con Stacy en un consultorio del hospital diciéndole a House que le cuente la verdad, y que le diga qué le hizo al cirujano. House responde “la abogada del hospital me pregunta si hice algo fuera de lo ético”. Luego, pasa a contarle la verdadera escena con el cirujano: éste le dice a House que está loco y que es culpa suya que la mujer esté muriendo. House le entrega un sobre con cinco mil dólares, y le dice que luego de la operación le dará quince mil más, pero el cirujano se niega y le dice que espera que los echen a él y a Chase. Entonces House le dice que si no hace la cirugía, le cuenta a la esposa del cirujano que él la ha estado engañando con varias enfermeras, y que se lo dirá a través de una carta anónima. Entonces el cirujano accede a hacer el transplante, y House, antes de irse le dice que él es el peor cirujano del hospital, pero que, desafortunadamente, es el único que engaña a su mujer en ese momento.

La escena vuelve a House y la abogada, quien le indica que lo sobornó y lo chantajeó, y que evite contar eso en la audiencia.
Luego, aparecen los doctores realizando el transplante entre Kayla y su hermano, y Chase le comenta a Stacy que la operación fue un éxito. Pero que dos meses después, Kayla volvió para ser examinada. En la escena siguiente, está Chase revisando a Kayla, le toma la temperatura (37,4º) y le dice que los inmunosupresores no permiten que ella tenga fiebre, pero, sin embargo, le cuenta Chase a la abogada, Kayla tuvo un pico de fiebre una hora después.

En la escena siguiente, Foreman plantea en la sala de médicos que el cuerpo de la paciente está rechazando el hígado, pero Chase dice que es sólo una infección. Irrumpe el hermano de Kayla en la sala preguntando quién era House, y le dice que puede ser hepatitis B o C y que las dos son tratables. House observa que sabe demasiado sobre hepatitis y se acerca, le ve un tatuaje en el brazo y le dice que él (Sam) había contraído hepatitis C por haberse hecho mal ese tatuaje. Sam lo admite, y Foreman le pregunta si le pagó al del laboratorio para que dijera que estaba sano, y House le dice “¿sobornó a alguien? Esto es totalmente fuera de lo ético”. Sam le pregunta si ahora su hermana tiene hepatitis por su culpa, y House le dice que ahora tiene cáncer por su culpa.

Chase le dice a la abogada que Sam tenía hepatitis no diagnosticada y que se la transplantó a su hermana, en la cual actuó mucho más rápido porque estaba inmunosuprimida. Operaron al hermano y pudieron salvarlo antes de que hiciera metástasis. La abogada le dice a Chase que la mentira del hermano de Kayla es la causa inicial del cáncer y no un error del médico.

En la escena siguiente, están House, Chase y Stacy en una sala, cuando llega Cuddy con un papel diciendo que ahí figura que demandan al hospital y al Dr. Chase por mala praxis y negligencia, por diez millones de dólares. La abogada le pregunta a Chase qué les ha estado ocultando, y éste cuenta que luego de diagnosticarle cáncer a la paciente, Chase y Sam iban a dirigirse a transplantarle un hígado que consiguieron en un mercado negro, pero Cameron y Foreman le dijeron que Kayla estaba siendo manipulada por su hermano que se sentía moralmente culpable, y que esa no iba a ser la salvación de Chase, y que Kayla iba a morir de todos modos. Entonces Chase va hacia la habitación donde se encontraban Kayla y su hermano y le dice a ella que cometió un error, y que su padre murió de cáncer y que él no le había hablado durante dos meses antes de que muriera. Le dice que ella va a morir y estando lejos de sus hijas, y que no querrá hacerles eso. Entonces el hermano se acerca y le dice a Kayla que si ella se rinde ahora, la culpa de su muerte sería de él. Pero Kayla le dice que no, que él le dio tres meses más de vida al lado de sus hijas, y que fue ella quién debía salvar a su hermano, porque cuando encontraron su cáncer, encontraron en el Sam también. Se abrazan ambos, y Chase le cuenta a la abogada que Kayla murió una semana después en su casa, y que Sam estaba furioso. Pero Stacy le dice que no puede ser, porque hace unos días lo visitó para cuidados post-operatorios, y que si estuviera tan enojado, se hubiese buscado otro médico antes de buscar a un abogado. Le pide a Chase que le diga la verdad.

Chase cuenta que en la consulta, Sam le comenta que se van a mudar junto con sus sobrinas, porque después de la operación quedó inhabilitado y tienen una hipoteca, y deben buscar un lugar más barato donde vivir. Le estrecha la mano a Chase y le agradece. Cuando Sam se está yendo de la habitación, Chase le dice que mató a Kayla y que diagnosticó mal su úlcera, y le dice que tenía resaca cuando ella fue a mostrarle el resultado del test patógeno de su brazo, y que por eso no le prestó atención. Sam le da un golpe a unos objetos que había en la sala.

La escena retorna a Stacy, Cuddy, Chase y House, quien sale afuera de la habitación para hablar con Chase. Le pide que le diga la verdad a él, que no estaba con resaca, que en realidad estaba deprimido y distraído, y que supone que estuvo hablando con su madrastra. La escena regresa a Chase hablando por teléfono antes de que llegara Kayla a mostrarle el resultado del test. Pregunta de qué murió, y dice que no puede ser porque lo vio hace dos meses y él no mencionó que tenía cáncer de pulmón. A continuación, llega Kayla a la habitación y Chase cuelga el teléfono. Vuelve a la escena de Chase y House, y éste le dice que cuando vio a su padre por última vez en la clínica le dijo que le quedaban dos meses de vida, y que le pidió que no le cuente a Chase, así que fue su culpa porque la muerte lo tomó por sorpresa a Chase.

Finalmente, aparece Chase en la audiencia hablando con otros médicos, y House esperando afuera para entrar. Al ingresar House, los médicos acuerdan que Chase sólo recibirá una suspensión de una semana porque tomaron en cuenta el factor de la muerte de su padre, y que House deberá ser supervisado por otro médico al menos por un mes, a causa de chantajear a un cirujano y por su negación a conocer a sus pacientes personalmente. En la última escena, Cuddy le presenta a House a su nuevo supervisor: Foreman.

Desarrollo Conceptual

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo tiene como objetivo realizar una articulación entre la teoría desplegada durante la cursada de la materia Psicología, Ética y Derechos Humanos y un capítulo de la serie Dr. House.

El trabajo consistirá principalmente en establecer un circuito de la responsabilidad dentro del capítulo 8, de la temporada 2 de la serie, titulado “The mistake” (El error), en el cual, el Dr. Chase se verá involucrado en una situación que lo interpela y sobre la que deberá tomar una decisión. Se intentará dar cuenta de los tiempos lógicos del circuito, y de la influencia de la necesidad y el azar dentro del mismo.

UNA INTRODUCCIÓN AL CASO DE KAYLA MCGINLEY

El capítulo que se utilizará en el presente trabajo, gira en torno a una audiencia judicial a la que debe enfrentarse Chase por haber diagnosticado erróneamente a una paciente, provocando su muerte. Se lo acusa de mala praxis y negligencia. El episodio se caracteriza por contar con constantes idas y venidas del presente al pasado, en las que abundan las mentiras y en donde se encuentra involucrada la abogada del Dr. Chase y el Dr. House como supervisor del caso.

La paciente, Kayla McGinley, estaba a cargo del Dr. Foreman cuando ingresó al hospital con fuertes dolores en su estómago y en las articulaciones. Pero, mientras House y su equipo debaten en la sala de médicos, Chase desparrama las pastillas de Vicodín de House, por lo que éste, a causa de su enojo, lo envía a Chase a hacerse cargo del caso. Al conocer a la paciente, mientras conversan, Chase le comenta a Kayla que él no tiene una buena relación con su padre, y que no lo ve hace tiempo. Mientras le cuenta esta escena a la abogada, ésta le resta importancia a la historia de su padre, lo cual, se ve más adelante, es parte fundamental del error que cometió el doctor. Chase llega a la conclusión de que los síntomas que presenta la paciente se corresponden con el Síndrome de Behçet. Le receta un antiácido y la envía a hacerse un test patógeno en su brazo para corroborar su hipótesis diagnóstica. Cuando Kayla vuelve a mostrarle el resultado del test, Chase se encontraba hablando por teléfono con su madrastra, quien le había avisado hace segundos que su padre había fallecido a causa de un cáncer de pulmón, del cual Chase no estaba al tanto. Por este motivo, Chase se encuentra en un estado de shock cuando viene su paciente a mostrarle su brazo, por lo que le dice que el test dio positivo y que vaya a hacerse otros estudios, para luego retirarse de la sala en donde se encontraban. Kayla le indica que su estómago aún le duele a pesar de los medicamentos que él le dio, por lo que Chase le receta un antiácido más fuerte, para poder irse, pero como la paciente lo vuelve a llamar, Chase se da vuelta demostrando querer irse de una vez y “sacarse de encima” a la paciente, diciéndole “¿sí?”, a lo que ella responde “nada”.

Más tarde, Chase se da cuenta de que realmente Kayla iba a decirle lo más importante: que tenía sangrado en el recto y que tomaba pastillas de ibuprofeno reiteradamente, lo que cambiaba completamente el diagnóstico, el cual recién lo descubren cuando ella vuelve al hospital en camilla y le encuentran úlceras y perforaciones en el estómago. La envían al quirófano y descubren que se le produjo una infección que dañó su hígado y riñones. La escena la termina de completar House, cuando le comenta a la abogada que le dijo a Chase que por no hacer una simple pregunta acerca de su dolor de estómago, la paciente iba a morir. Chase le respondió que no iba a morir por su culpa, sino que, por haber desparramado las pastillas de Vicodín de House, éste lo había enviado a él a hacerse cargo del caso, y por lo tanto, el responsable de la muerte sería House.

EL CIRCUITO DE LA RESPONSABILIDAD

Hasta aquí, se pueden ubicar el tiempo 1 y el tiempo 2 del circuito de la responsabilidad planteado desde la Cátedra. El tiempo 1 es aquel en el cual el sujeto realiza una acción con determinados fines, en el supuesto de que su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue concebida. [1] El tiempo 2 es el que da inicio al circuito de la responsabilidad. Es el momento en el que el sujeto recibe indicadores de la realidad que le avisan que algo anduvo mal y que las cosas fueron más allá de lo esperado, por lo que el sujeto se ve interpelado por esos elementos disonantes [2], y éstos resignifican la acción anterior (realizada en el tiempo 1).

En el presente trabajo, se tomó a Chase como “paciente” para analizar el circuito de la responsabilidad, porque pueden ubicarse en él estos tiempos lógicos, y porque es quien se ve interpelado y debe tomar una decisión. En el caso del capítulo de Dr. House, se puede ubicar el tiempo 1 en el momento en el que Chase decide retirarse de la sala y no escuchar lo que la paciente tenía para decirle. Se trata de una acción realizada concientemente, a pesar de haber estado en un estado de shock, pero la realidad es que no tenía ganas de estar hablando con la paciente en ese momento y simplemente quería irse. Una vez llevada a cabo esa conducta, Chase empieza a notar que algo anda mal y es el momento en el que la interpelación exige una respuesta; el sujeto es llamado a responder. [3] Éste es el tiempo 2 del circuito, el cual hace volver sobre lo hecho (en el tiempo 1), resignificando la acción realizada anteriormente. En este tiempo 2, aparece la culpa que es lo que obliga a responder y liga retroactivamente los dos tiempos. Esta culpa se refiere a la interpelación del sujeto, y no al sentimiento de culpa. Esta interpelación abre un abanico de posibilidades para responder, como el sentimiento de culpa, la proyección, la negación, la intelectualización, los reproches, el arrepentimiento, las formaciones sintomáticas, entre otras. Todas ellas son, a su manera, respuestas a la interpelación subjetiva [4], y son conocidas como “figuras de la culpa”. A través de ellas es posible rastrear la responsabilidad pendiente. En el caso de Chase, éste responde en un primer momento con una proyección hacia House, cuando le dice que la paciente va a morir porque él, enojado por las pastillas de Vicodín, lo envió a él a hacerse cargo del caso. En otro momento, se puede ubicar también una auto-inculpación o una culpa auto-referida, cuando le dice a su abogada “¿los buenos doctores no olvidan hacer preguntas? Entonces ya tienes la respuesta: no soy un buen doctor”.

Más adelante en el episodio, la paciente recibe una parte del hígado de su hermano, el cual le produce un cáncer, porque su hermano tenía hepatitis C. Chase, además de ocultarle cosas a su abogada, lo cual podría indicar un sentimiento de culpa y una falta de reconocimiento de las causas de su accionar, también niega el hecho de que la paciente está rechazando el hígado transplantado. En la escena se encuentra todo el equipo de House, y Foreman plantea en la sala de médicos que el cuerpo de la paciente está rechazando el hígado, pero Chase dice que es sólo una infección. La realidad era que la paciente estaba rechazando el hígado transplantado porque éste estaba infectado.

Una vez operado el hermano, Chase siente la necesidad de decirle a Kayla que cometió un error al diagnosticarla y que va a morir, y que su padre murió sin que él siquiera supiera que estaba enfermo, así que le aconseja que vaya a su casa y esté con sus hijas el tiempo que le queda de vida. Acá se sigue observando un sentimiento de culpa, que lo lleva a reconocer parcialmente su error, y que involucra parcialmente la historia con su padre, pero todavía queda lo más importante por reconocer: que la muerte de su padre y las emociones despertadas en Chase fueron las que determinaron su error.

De esta forma, presionado por la directora del hospital, por la abogada y por House, Chase va dando a conocer distintas escenas que había mantenido ocultas hasta ese momento. La última situación que comenta fue cuando Kayla ya había muerto, y su hermano lo va a ver para un control luego de su operación. En esta escena, Chase se auto-inculpa nuevamente, diciéndole que él mató a su hermana porque diagnosticó mal su úlcera, y le dice que tenía resaca cuando ella fue a mostrarle el resultado del test patógeno de su brazo, y que por eso no le prestó atención. Nuevamente, se siente culpable pero no puede decir la verdad. Asume una responsabilidad moral porque reconoce haberse equivocado. El “me equivoqué” es una disculpa por la que el yo se desculpabiliza del deseo, aceptando la culpa moral del reconocimiento de la equivocación. [5] De esta forma, la culpa moral tapona el acceso al deseo, y pretende una sutura, un cierre, permitiendo la recomposición yoica. [6] Dice que fue una mala acción (“no soy un buen doctor”), pero no dirá por qué actuó de esa manera. Esto recién sucede, cuando House lo interroga y lo enfrenta con la realidad: le dice que él había visto al padre de Chase dos meses antes y le había comentado que tenía cáncer de pulmón y que le habían pronosticado dos meses de vida, pero que no le dijera nada a su hijo. House hizo cuentas, y llegó a la conclusión de que había notado a Chase deprimido y distraído, y que seguramente había estado hablando con su madrastra, la cual le había dado la triste noticia de la muerte de su padre. House quiere hacerse responsable de la situación porque dice que, al no haberle contado que su padre iba a morir, este acontecimiento lo tomó a Chase por sorpresa.

Luego de este enfrentamiento con la verdad, Chase decide confesar en la audiencia judicial que sus emociones y la muerte de su padre interfirieron en su quehacer, y que a causa de ello, realizó mal su trabajo. Este momento, en el que Chase toma una decisión, puede considerarse un tiempo 3 en el circuito de la responsabilidad, porque la decisión que toma, implica un cambio de posición subjetiva, porque Chase no sólo reconoce haber cometido un error, sino que además expresa la verdad de lo sucedido frente a los médicos de la audiencia. Una verdad que tiene que ver su deseo. Pasa de sentirse culpable, de negar y proyectar la responsabilidad, a finalmente reconocerla. Adopta una posición que hasta el momento no había adoptado. En este tiempo 3, la responsabilidad no es moral, sino subjetiva.

NECESIDAD Y AZAR

En todo circuito de la responsabilidad, es necesario ubicar la responsabilidad entre la necesidad y el azar. Ambas se encuentran fuera del alcance del sujeto, éste no puede controlarlas, pero ellas no determinan todo, y en esa grieta entre ambas, es donde el sujeto debe responder. El sujeto no es responsable de lo que ocurre por necesidad y azar, pero sí es responsable de la posición que adopta frente a ello.

La necesidad es aquello que se conoce como “destino”, aquello que está determinado, y que ya le viene dado al sujeto. El azar, por el contrario, es lo que se conoce como “casualidad” o “suerte”, aquello que se produce accidentalmente. En el capítulo de Dr. House, se puede ubicar a la necesidad en el hecho de que el padre de Chase estaba enfermo de cáncer y que era inevitable su muerte. Y con respecto al azar, puede decirse que la noticia de la muerte de su padre, le llega a Chase en un momento inoportuno, porque coincide con la llegada de su paciente al consultorio.
HIPÓTESIS CLÍNICA

La angustia que siente Chase aparece a lo largo del capítulo ligada al hecho de haber cometido un error, pero no puede dar cuenta de las causas de su accionar. Él demuestra que no tenía ganas de estar hablando con la paciente en ese momento y simplemente quería irse de la sala. Puede considerarse que siente miedo a fracasar como médico por haber dejado que las emociones interfirieran en su labor. En un momento dice que es un mal médico, pero no a causa de sus emociones. Se culpa por no haber hecho una pregunta y por haber diagnosticado mal, pero no por no haber sabido manejar sus emociones. Además, prefiere decir que había estado tomando bebidas alcohólicas la noche anterior y que a causa de ello, no le prestó suficiente atención a su paciente. Por lo tanto, si decide culparse por otras cosas que podrían costarle realmente su carrera, no se trata solamente de un miedo a fracasar por haber dejado que las emociones interfirieran en su trabajo, sino que hay algo más en relación a esas emociones específicamente. Es posible que haya algo que Chase desconoce de sí mismo, y que tiene que ver con su padre y las emociones que su muerte le despertó. Tal vez se sintió culpable por no haber pasado con su padre los últimos momentos de su vida, y se arrepiente de no haber tenido una buena relación con él, lo cual se deja entrever en la escena en la que le dice a Kayla que vaya a su casa a pasar sus últimos momentos con sus hijas.

Al reconocer las verdaderas causas de su accionar al final del episodio, Chase se ve sorprendido de que los médicos hayan decidido sólo suspenderlo por una semana. Quizás esa sorpresa que se ve en su rostro se relacione con su miedo a fracasar en su carrera: tal vez pensaba que, al haber provocado la muerte de una paciente a causa de sus emociones, perdería mucho más que una semana de suspensión. Los médicos de la audiencia judicial tomaron en cuenta el factor de la muerte de su padre, que corresponde a la necesidad y al azar, y tal vez por eso sólo decidieron suspenderlo por una semana, pero seguramente también consideraron que había mentido a sus superiores, que se trataba de mala praxis y negligencia, y que Chase es responsable de no haber sabido llevar adelante la situación.



NOTAS

[1Michel Fariña, J.J., The Truman Show, versión resumida de la clase dictada en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, el lunes 8 de noviembre de 1999, p. 3.

[2Ídem.

[3D’Amore, O., Responsabilidad subjetiva y culpa, en Clínica y deontología, 2006, p. 152 - 153.

[4D’Amore, O., Responsabilidad subjetiva y culpa, en Clínica y deontología, 2006, p. 154.

[5D’Amore, O., Responsabilidad subjetiva y culpa, en Clínica y deontología, 2006, p. 163.

[6D’Amore, O., Responsabilidad subjetiva y culpa, en Clínica y deontología, 2006, p. 164.