por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología Ética y Derechos Humanos
Segundo parcial domiciliario

Cátedra: I
Titular: Juan Jorge Michael Fariña
Ayudante de Trabajos Prácticos: Lic. Omart E. Beatriz
Comisión: 5

Alumnas:
Cuello, Carmen Anahi LU: 31264774/0 e-mail: anusirena@yahoo.com.ar
Ibañez, Corina LU: 29185383/0 e-mail: corina-rq@hotmail.com

Primer cuatrimestre 2010

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

En todos los casos, articular con las referencias bibliográficas del Módulo 5 y si el escenario fuera pertinente con las del módulo 4.

PELICULA: 21 GRAMOS

SINOPSIS:

Brevemente, el film pone de manifiesto la historia de vida de distintas familias, en un momento lógico podríamos decir, en las que ocurren una serie de acontecimientos que llevan a tomar una decisión.
El personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva en el comentario llamado “21 gramos” es Paul Rivers quien necesita de forma urgente un trasplante de corazón para poder continuar con vida debido a una insuficiencia cardiaca. El autor del comentario plantea algunas hipótesis clínicas que permitirían arrimarse a posibles explicaciones, sobre la responsabilidad subjetiva de Paul. Éstas son que éste podría haber continuado con su vida, su pareja y sentirse feliz por haber seguido viviendo. Pero no, algún punto ciego operó en él desde su propio deseo inconsciente. Su corazón, símbolo del afecto, del amor, estaba resquebrajado antes del transplante. El reemplazo de un corazón por otro lo enfrentó con aquello que no había calculado. También algo del orden de la pulsión de vida y de muerte, de esta mezcla y desmezcla, se puso en movimiento.
Los indicadores de estas hipótesis son que la película muestra como se recupera bien del transplante, tiene una vida normal, festeja con amigos y hasta sigue fumando. Pero la relación con su esposa Mary ya estaba en crisis antes de declarada su enfermedad y él siente que ella vuelve cuando el enferma sólo por lástima. Esta crisis termina en ruptura cuando el se entera (por un descuido del médico que operaría a su esposa para poder concebir un hijo) que Mary había abortado un niño de ambos durante un lapso en el que habían estado separados. En cuanto a la pulsión de vida y de muerte, él es conciente que para vivir necesita el corazón de alguien que haya muerto. Y a pesar de esto lucha por seguir viviendo, desea seguir viviendo, por ende cuando lo consigue, cuando su deseo parece satisfacerse aparece la culpa. Y la necesidad de remediarla agradeciendo a la mujer de quién donó el corazón y hasta intentando matar a aquel que considera culpable de la muerte de su donante.
En el presente trabajo, el análisis de la película será desarrollado tomando el personaje de Cristina Peck como eje central. La misma pierde a su marido y sus dos hijas en un accidente y es en ese momento cuando le proponen donar el corazón de su marido. Cristina toma la decisión de donar los órganos de su esposo, decisión que habilita y posibilita su encuentro con Paul. Exactamente en el mismo hospital en el que es internado Paul para recibir el órgano, es allí donde el marido y sus dos hijas ambas menores de edad perdieron la vida.
Con respecto a las categorías de necesidad y azar lo que abre el circuito de la responsabilidad subjetiva es una grieta entre la necesidad y el azar. La necesidad es la categoría lógica matemática por fuera de la subjetividad. Podemos pensar en el caso nuestro que del orden de la necesidad es el transplante que necesita Paúl, dada su condición de enfermo, situación que es posible por el trágico accidente ocasionado por un individuo en su camioneta en el que mueren tres personas y uno de ellos se convierte en el donante del órgano indispensable para que Paúl pueda seguir viviendo. Esto ultimo lo situamos en el orden del azar, ya que en este caso el accidente es completamente azaroso, se da por una coincidencia temporal, en ese mismo momento paso Jack con su camioneta y cruzaron las niñas y Michael, y que haya sido Paúl quien haya recibido el órgano cuando son tantos los que se encuentran en la misma angustiante espera.
De acuerdo con el circuito de la responsabilidad podemos ubicar en este personaje (Cristina, viuda de Michael) un tiempo 1, tiempo en el que transcurre una acción determinada que se supone se agota en los fines para los que fue realizada. Momento en el que Cristina se ve sumergida nuevamente en el consumo de drogas y alcohol por el sufrimiento que le ocasiono la muerte de su familia. Es un momento de emergencia subjetiva, algo de su ser se derrumba, de desorganización yoica. Es a partir del encuentro con Paul, el hombre que recibió el corazón de su esposo, quien comienza a buscarla por la inquietud de saber de quien había recibido el órgano. Así se encuentra con Cristina y su situación, entonces decide ayudarla, comienza a seguirla a los lugares que ella frecuenta, salidas nocturnas etc. acercándose cada vez un poco más hasta revelarle lo que siente por ella. Cristina no asumiendo aun la perdida de su esposo Michael, responde que es una mujer casada. Posteriormente tiene varias salidas con Paúl, aun sin saber la verdad. Verdad que Paul expresa una noche que ella lo llama por teléfono para que vaya a verla a su casa. Tiempo después comparte con él el designio de querer matar al asesino de su familia. Diciendo que dejo a sus hijas tiradas en la calle y que huyo, si no se hubiera escapado Kati una de sus hijas estaría viva, estaría con ella, en medio de la desesperación, los gritos el llanto y la angustia con que se lo revelaba, este le contesta que no, que no es así, que no debe matarlo. Cristina en su estado de exaltación le responde: …“Tu no entiendes nada, porque te acuestas con su mujer duermes en su cama, le debes todo a Michael”… Podemos ver en este dialogo, con Paul, la emergencia de un sentimiento de culpa, culpa moral podríamos decir, cuando Cristina le dice que una de sus hijas Kati murió con los cordones rojos, y que ella odiaba los cordones rojos y que siempre le decía que le comprara unos azules y nunca se los compró, su hija usaba los rojos cuando la mato. Entones situamos como tiempo primero el momento en que algo de su ser se derrumba y la intención de querer matar a Jack el hombre que atropello a su familia.
Sin embargo, este tiempo es resignificado por lo que vamos a situar como el tiempo 2, que cronológicamente es posterior al tiempo 1 pero lógicamente es anterior, ya que por medio de la interpelación pone en marcha el circuito de la responsabilidad. En el film vemos que en la habitación del hotel en el que dormía con Paul esa misma noche aparece por la puerta Jack quien atropello con su camioneta a las niñas y su esposo Michael, y le dice a Paul que le dispare poniéndose él mismo el arma en la cabeza, situación en la que Cristina desesperada, asustada lo golpea a Jack sin parar con una lámpara casi hasta matarlo, se detiene cuando escucha el disparo y ve a Paul en el piso casi muerto agitado ensangrentado por el disparo en el brazo que se dio él mismo. Cristina intenta levantarlo pidiéndole a Jack que llame a un medico. Es Jack quien los lleva hasta un hospital, una vez internado Paul le dicen a ristina que van a necesitar sangre y es ella quien se ofrece, pero luego la doctora sale y le dice que su sangre esta contaminada y no sirve para la transfusión por la ingesta de sustancias ilegales, que debería cuidarse, a lo que Cristina responde: “es un asunto mío” y la doctora le responde,” en su estado usted señora debería cuidarse”. Momento en que se entera de su embarazo. Pensamos que es a partir de esa noticia que algo cambia en Cristina, si bien no se ve en la película muchas palabras que digan algo de lo que ella siente o piensa, algo se deja dilucidar en la escena que esta ella en el hospital frente a una ventana con Jack al lado y ambos se miran, es solo una mirada, y nada mas no hay palabras ahí. Pensamos que hay una renuncia por parte de ella a ese designio de querer asesinar al hombre que mato a su esposo y a sus hijas. O por lo menos algo de eso se deja ver en la película. En ese final muere Paul Jack vuelve con su familia y ella en la habitación de sus hijas sentada mirando su panza ya con unos meses de embarazo.
En suma, podríamos decir que el tiempo 1 es la vida de Cristina antes de conocer a Paul. Un tiempo 2 cuando se entera que Paul tiene el corazón de Michael cuando proyecta la culpa en la persona que chocó a su esposo e hijas y quiere vengarse de él pidiéndole a Paul que lo mate. Por último es difícil pensar en un tiempo 3 en este caso en particular, ya que es en este tercer momento en que emerge algo del deseo Inconsciente del sujeto, el llamado “efecto sujeto”. Tiempo que verifica la responsabilidad subjetiva, una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un sujeto dividido. Decimos que en el caso de Cristina algo se puede ver en el momento de la mirada con Jack momento posterior a la sorpresa de su embarazo, de su próximo hijo, por fuera de todo calculo, en dicho acto algo de su deseo de vivir, se puede vislumbrar, situación que a ella le da la posibilidad de reparar, algo de anterior. De empezar de nuevo.
Como se dijo anteriormente la responsabilidad subjetiva interpela al sujeto más allá de la fronteras del yo, puntos de ruptura de quiebre del sentido, efecto de las formaciones del inconsciente, los de mayor potencialidad del sujeto; el sujeto de la responsabilidad, pero no desde la dimensión moral (tomando los valores compartidos socialmente, costumbres, lo esperable o lo condenable para una situación determinada, lo pertinente a la conducta social de un Sujeto entre otros, la moral es temporal y es una deuda sin alternativa). Cristina perdió a su familia y siente culpa de haber quedado viva. Por “no comprarle a su hija cordones azules”. Este sentimiento incociente de culpa es estructural, somos culpables por desear, pero no debe ser tomado como la culpa de la responsabilidad jurídica, de la imputabilidad, sino como la culpa que interpela y abre el circuito de la responsabilidad subjetiva.

Si pensamos en una hipótesis clínica entendida como lo que permite el lazo entre un tiempo dos y un tiempo primero lo que hace que ese tiempo primero se resignifique a posteriori a partir de una interpelación subjetiva, de algo inesperado en la vida de un sujeto, de algo que lo sorprenda, que hasta ese momento sirvió de sostén para el primer tiempo pero que en un segundo momento eso que sostenía el universo previo es insuficiente porqué hay algo que lo cuestiona, lo interroga, lo que permite que haya un quiebre. La resignificacion del primer tiempo dará cuenta de una respuesta del sujeto que advierta un cambio de posición frente a sus circunstancias, de allí la potencialidad de un tiempo tres, el de la responsabilidad. Creemos que en este caso, es la inscripción de una perdida lo que hace posible que algo de eso siente las bases para un posible cambio que puede darse o no. Para la emergencia de una singularidad en situación. Nos interesa trabajar en esta ocasión la cuestión del duelo. Todo duelo como se sabe es singular. Es necesario que haya algo a cambio, para que pueda desprenderse de ese objeto, que haya algo en su lugar que permita tolerar esa ausencia. No se trata de que algo intente ocupar ese sitio, el sitio de la pérdida, sino de que la pérdida sea posible, de poder simbolizar esa perdida. Lacan plantea el duelo como el reverso de la forclusion, el reverso de la verwerfung. Si en la verwerfung, algo forcluido, algo que falta en lo simbólico retorna desde lo real, a partir del duelo, y de que el duelo sea el reverso de la forclusion se producirá exactamente lo contrario. Justamente porque lo que falta, falta en lo real; es la movilización del significante lo que entrará en juego aquí para intentar suturar este agujero.
El sujeto apelará al conjunto del significante para hacer frente al agujero de la falta. Pero como el conjunto del significante no lo es todo, y como en el conjunto del significante hay uno que falta, lo que se proyectará en este agujero en lo real será exactamente el significante faltante, el significante de la falta. Es así que el duelo aparece como un trabajo a realizar, dado que este agujero no puede ser colmado; ya que este agujero queda allí abierto y es el conjunto del significante el que intenta resolver su sutura.
En el film,Cristina estando en el funeral de su familia tiene un dialogo con su padre, en el que este le dice lo siguiente: “¡Cuando tu madre murió creí que no lo soportaría, sentí que el mundo se me venia encima y que jamás me sobrepondría. Pero la vida continua”. Cristina dice: ¿sabes lo que sentí cuando mamá murió? “No entendía como podías hablar con la gente, como podías sonreír, no entendía como podías jugar con nosotras. Y no. No es un engaño. La vida ya no continua”.
Si relacionamos el caso de Cristina con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre) se podría decir que ambos pueden ser llamados como “muertos vivos”. Ibbieta fue condenado a muerte por los falangistas, se podría decir que no tiene derecho a jugar a la inmortalidad que da la incertidumbre de no saber cuando ni como moriremos. Y Cristina se sumerge en las adicciones como intentando morirse de a poco debido al vacío que produce la muerte de toda su familia. Pero podríamos decir que ambos tienen en su inconciente el deseo de seguir viviendo. Por un lado Ibbieta sostiene que la vida ya no le importa, ya nada vale, pero decide no dormir la noche anterior al fusilamiento porque “no quiere perder ni dos horas de vida”. Y por otro, Cristina también expresa desinterés por la vida pero queda embarazada. Algo del deseo de seguir viviendo puede leerse ahí. El final de la película termina con una frase que dice: “solo cuando haya ardido la perdida rejuvenecerán sus maizales”.

Bibliografía:

-  Domínguez, Maria Elena, Salomone, Gabriela Z. y otros. “La transmisión de la ética clínica y deontología”. Volumen I, Fundamentos. Letra Viva, segunda edición. Buenos Aires 2007.

-  Michel Fariña, Juan Jorge. “Etica: Un horizonte en quiebra” Eudeba, segunda edición, cuarte reimpresión. Buenos Aires 2007.

- Jinkis: Vergüenza y Responsabilidad.



NOTAS

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