por 

Universidad de Bueno Aires
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos

Profesor titular: Juan Jorge Michel Fariña

Profesor adjunto: Alejandro Marcelo Ollier

Comisión 24. Jueves de 11 a 12.30 hs.

Alumnas: Maria Carulli 336987480
Cintia Di Paola 335248800

“AVATAR”

Fecha de entrega: 10/06/10

La película en la cual centraremos nuestro análisis en esta Segunda Evaluación es “Avatar” del director James Cameron.
Al analizar el comentario sobre el film que realizó Juan Jorge Michel Fariña, se puede afirmar que su análisis es general basándose en los personajes principales, pero no en uno en particular. En cambio, nuestro desarrollo va a estar centrado en el personaje masculino principal: Jake Sully. Fariña encuentra una analogía entre la relación de Jake y Neytiri con la de la película “Pocahontas” entre John Smith y Pocahontas, que buscaba salvar las controversias que se generaron en lo que fue llamado el V Centenario del descubrimiento de América. Sin embargo, Avatar le da una vuelta más, al introducir no solo la problemática de la expropiación de tierras, sino también cuestiones relacionadas con la minería a cielo abierto y el sometimiento de los rituales funerarios. Creemos que Fariña no busca lo evidente, va más allá, ya que sería irrelevante limitarse al hecho de que en ambos casos, tanto en “Avatar” como en “Pocahontas” dos sujetos de distintas culturas logran dejar de lado las ideologías que los marcan para concretar una relación sincera. En nuestro análisis el encuentro entre los dos protagonistas principales es un punto importante ya que da lugar a un cambio de posición subjetiva por parte de Jake. En el caso de Pocahontas también hay una cierta similitud en la forma azarosa en la que se conocen los personajes.
Por otro lado, Fariña analiza el momento en que emerge un nuevo sujeto. Tiene que ver con el nombre que le asignan a Jake en el clan: Jakesully, ya no un nombre y un apellido sino un nickname. Se trata, no solamente de un cambio a nivel simbólico sino también de un cambio en la realidad subjetiva, en tanto surge un nuevo sujeto. Durante el desarrollo de nuestro trabajo esto va a ser importante ya que va a marcar la renuncia narcisistica, le prometieron un par de piernas sin tener cuenta que ya había conseguido eso y mucho más. No sólo renuncia a ese par de piernas y a ese cuerpo en el final de la película, sino que abandona lo que tiene que ver con su historia como sujeto marcada en aquel cuerpo.
A continuación desarrollaremos el circuito de la responsabilidad que organiza nuestra producción. En un primer tiempo Jake realiza una acción concordante con el universo en que se halla inmerso, decide aceptar la propuesta del Comandante Quaritch para sacar a los nativos de su tierra o atacarlos en el caso de que ellos se resistieran. A cambio de esto, el Comandante se compromete a conseguir la operación para recuperarle sus piernas al volver a la Tierra. En un tiempo dos se produce un efecto inesperado que lleva a Jake a cuestionarse acerca del acuerdo que estaba llevando a cabo, comienza a enamorarse del lugar, del clan, de la gente, de Neytiri. Se observa un momento claro de interpelación subjetiva en la escena posterior a la de la unión entre los protagonistas, Jake se pregunta a sí mismo: “¿Qué demonios estás haciendo?”. Al establecer las figuras de la culpa presentes podemos afirmar que en esa escena hay autoreproche, es decir que la culpa se despliega de forma autoreferida. Jake se confiesa con el clan advirtiéndoles de lo que iba a suceder debido a la intervención realizada por él en el tiempo uno, esto tiene que ver con el arrepentimiento. Al encontrar figuras de la culpa como las antes mencionadas podemos empezar a afirmar que existe responsabilidad subjetiva en el personaje que elegimos para nuestro análisis.
A partir del desarrollo del tiempo dos del circuito comienza a vislumbrarse una hipótesis clínica en relación a la responsabilidad subjetiva de Jake. Podría inferirse que el personaje en un momento inicial se encontraba en un estado de vulnerabilidad psíquica por la muerte de su hermano y por su condición de minusválido, buscaba un grupo de pertenencia ya que no podía ubicarse en el de los científicos ni en el de los soldados por su discapacidad y por estar ocupando un lugar que no le pertenecía, que había sido destinado para su hermano. La angustia sufrida por Jake fue desplazada a un objeto encubridor que vela el verdadero objeto causante de la angustia, no tenía que ver con el haber aportado información que afectaba a los nativos, sino que estaba saboteando la única posibilidad que había encontrado para ubicarse dentro de un grupo de pertenencia en el cual habían comenzado a aceptarlo. Podría decirse que Jake busca redefinirse como sujeto en este nuevo grupo del que desea ser parte con la constitución de nuevos lazos afectivos (que había perdido anteriormente). Era un sujeto solitario, vulnerable por la reciente pérdida de su hermano gemelo y por el accidente que sufrió en la guerra.
Desde un orden jurídico de la responsabilidad, Jake es responsable de desobedecer la orden social impuesta por el Comandante para pasar a obedecer una ley superior, universal, que tiene que ver con el derecho a la vida y a la preservación de la especie.
El tiempo tres comienza a manifestarse cuando Jake hace un reconocimiento frente a todos los integrantes del clan de lo que realizó y de los efectos que iban a suscitarse a partir de ello. Esto lo lleva a una reparación, se une a ellos para luchar por lo que les pertenece, convirtiéndose en el líder del grupo. Se evidencia un cambio de posición subjetiva ya que abandona el lugar en el que estaba instalado cómodamente, el de soldado de reconocimiento exitoso para pasar a convertirse en un traidor para el ejército y en el toruk macto del clan navi, el redentor. Este cambio en la posición subjetiva implica una renuncia narcisística ya que abandona no sólo la recompensa que le habían prometido, sus piernas y su cuerpo de humano, sino que es algo que va más allá, renuncia a su historia de vida, a su cultura, ideología, posición en el Ejército, sus relaciones, es decir todo lo que formaba parte de su mundo y que lo ayudó a constituirse como sujeto. Los navis decían que nacían dos veces, una biológicamente y otra cuando se gana un lugar en el clan para siempre, podría decirse que Jake nació dos veces.
Podemos encontrar como elemento azaroso la forma en la que se conocieron Jack y Neytiri, él se perdió en el bosque y fue justo ella quien lo encontró, pudiendo haber sido cualquier otra la persona que ocupe ese lugar, o incluso nadie. En el orden de la necesidad, donde no hay lugar para la responsabilidad, encontramos en el film dos ejemplos de situaciones previsibles, por un lado el ataque hacia los navis acarrea ciertas consecuencias, como por ejemplo las bombas contra el árbol casa hacen que el mismo se derribe y obliga a los lugareños a abandonarlo. Por otro lado, ubicamos como un elemento de la necesidad el hecho de que el avatar que ocupó estaba formado por el ADN de su hermano muerto, al ser gemelos y compartir el mismo genoma se convirtió en algo inevitable que fuera el único que podía ocupar ese lugar.
Al relacionar la historia que se cuenta en “Avatar” con el relato de Jean Paul Sartre “El Muro”, podemos decir que en el circuito de la responsabilidad, en el tiempo uno de ambos casos hayamos un sujeto que realiza una acción con un objetivo determinado, bien afirmado, con una clara voluntad y en pleno uso de sus facultades mentales en cuanto conciencia. En el caso de “El Muro”, Ibbieta, el protagonista principal, decide hacer una broma a los falangistas y decir que Ramón Gris se encontraba en el cementerio, mientras que en “Avatar” Jake decide aportar información al Comandante Quaritch para desalojar a los nativos de su tierra o atacarlos en caso de ser necesario.
En un segundo tiempo el desencadenamiento de un efecto no esperado lleva al sujeto a un estado de perplejidad en el que se interpela sobre lo que hizo en un primer momento, a partir de esto se puede empezar a hablar de responsabilidad. En “El Muro” el panadero García le cuenta a nuestro protagonista que mataron a Ramón Gris en el cementerio, a lo que él responde: “¿En el cementerio?”. De la misma forma, en Avatar un efecto no esperado, el enamoramiento, lleva al sujeto a encontrarse en un estado de incertidumbre donde se cuestiona sobre la acción que realizó con anterioridad.
En “Avatar” las figuras de la culpa están bien marcadas, lo que nos permite más tarde hablar de un tiempo 3 con un posterior cambio de posición subjetiva por parte de Jake, mientras que en “El Muro” se hace conciente la culpa en el momento en que Ibbieta se pone a llorar y a reír, ya que se da cuenta de lo que produjo como sujeto de deseo, el querer vivir un poco más. Es necesario aclarar que no es algo suficiente para hablar de un cambio de posicionamiento a nivel subjetivo.
Tanto en “Avatar” como en “El Muro” ambos son responsables como sujetos deseantes, por un lado Ibbieta anhela vivir más tiempo y por el otro Jake está en busca de un grupo de pertenencia. Jurídicamente Ibbieta no es responsable de la muerte de su amigo ya que intervino el azar. Jake, en “Avatar” es responsable jurídicamente de ser subversivo por desobedecer el pacto establecido con el Comandante, dejando de lado la ley social para pasar apoyarse en una la ley universal.
Podemos realizar una comparación entre los elementos de necesidad y azar presentes en ambos relatos. En primer lugar, en el caso Ibbieta la necesidad tiene que ver con que no hay opción, ya que si o si uno de los dos va a morir, él o su amigo, no es algo que haya producido él, pero tampoco le es ajeno. En “Avatar” lo necesario tampoco es algo producido por Jake, pero él se va a encontrar determinado por esta situación, por ejemplo el hecho de compartir el ADN con su hermano y que esto signifique ocupar su lugar en el avatar, como también el ataque al árbol casa con su posterior derrumbe. El azar en Ibbieta tiene que ver con una coincidencia en el orden temporal, hace la “jugarreta” a los falangistas creyendo que Gris estaba en la casa de su primo cuando en realidad se encontraba en el cementerio, es un hecho que Ibbieta no podía prever. En “Avatar”, el haber conocido a Neytiri de la forma que Jake lo hizo tampoco era un hecho que se presente como previsible, podría no haberse dado nunca o podría haberse dado entre otros sujetos.

Bibliografía:

• Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
• Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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