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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

Psicología, Ética y Derechos Humanos.

Parcial Domiciliario.
Película analizada: “El curioso caso de Benjamín Button”

Cátedra I: Prof. FARIÑA, Juan Jorge Michel

Docente: GOROCITO, Patricia.

Comisión: Nº 4.

Integrantes

DIAZ, Anabel LU: 29.751.831/0
LOPEZ; Berenice LU: 30. 448. 758/0

TITULO ORIGINAL: The Curious Case of Benjamin Button
TITULO HISPANO: El Extraño Caso de Benjamin Button
GENERO: Fantasia

PAIS: Estados Unidos

DURACION: 159 Minutos
AÑO: 2008

ESTRENO EN CINE: 06-02-2009
ESTRENO EN DVD: 09-06-2009
DIRECTOR: David Fincher

GUION: Eric Roth y Robin Swicord

INTERPRETES: Brad Pitt (Benjamín Button), Cate Blanchett (Daisy Fuller, pareja de Benjamín), Jason Flemyng(Thomas Button, padre biológico), Julia Ormond (Caroline, hija de Benjamín), Taraji P. Henson (Quennie, madre adoptiva).

PRODUCTOR: Kathleen Kennedy, Frank Marshall y Ceán Chaffin

MUSICA: Alexandre Desplat

FOTOGRAFÍA: Claudio Miranda

MONTAJE: Kirk Baxter y Angus Wall

UPLOAD: Rucilam

1) Partiendo del comentario del film advertimos que es en Benjamín Button, en quien se centra Fariña para el análisis de la Responsabilidad subjetiva.
En dicho texto, se avizora una hipótesis dirigida hacia la vinculación entre la Muerte y el Morir y entre la sabiduría y la experiencia. A continuación, intentaremos transmitir dicha hipótesis junto a los indicadores que el film nos presenta.
La muerte como universal, como dato ya sabido y el morir como apuesta subjetiva, es decir, como algo en lo cual se puede intervenir de una u otra manera. Benjamín convive a diario con la muerte: de su madre biológica, las muertes de los ancianos del asilo, la de su amigo (el capitán de barcos), las víctimas de las guerras, su padrastro, su padre, entre otras; la muerte aparece aquí como dato irreductible, como algo inexorable. En la medida que conoce esto, el protagonista toma muy en serio la elección de “cómo” morir y he aquí su apuesta subjetiva. Decide morir siendo el hijo de su padre, perdonándolo, después de que su progenitor lo haya abandonado, le haya impedido acceder a su lugar en la trama generacional, le haya impedido portar su apellido y con este su historia. Al reconciliarse, recupera algo de su historia singular pero también decide morir renunciando a la crianza de su hija, que como indica Fariña no se trata de abandono sino de renuncia por imposibilidad, Benjamín sabía que no podía ser padre para esta niña porque como indica A. Ariel “para ser padre es necesario dejar de ser hijo” y él bien sabía que su enfermedad lo volvería un hijo dependiente del cuidado adulto. En este decidir como morir, Fariña nos alerta sobre la imposibilidad de transmisión de la experiencia a otro, incluso uno mismo puede no aprender de su propia experiencia y he aquí el enlace que establece Fariña entre experiencia y sabiduría. Button, no aprende de su experiencia llegando a hombre mayor pero siendo por fuera un jovencito comete las mismas conductas alocadas e irresponsables de todo adolescente, viaja por el mundo sin dinero, emprende trabajos transitorios que le permitan su subsistencia, habiendo tenido ya toda una vida para haber aprendido y habiendo tenido tiempo para realizar este tipo de vida “alocada” como la llama Fariña. Pero por otro lado, se resalta la sabiduría, ésta si es transmisible, aquí el titular de la cátedra nos anticipa que algo de la sabiduría de su padre posiblemente se transmite a Benjamín. Su padre lo había abandonado, había renunciado a la posibilidad de ser conocido como padre y había dejado su crianza y bienestar echado al azar, cuando deja al niño recién nacido en la puerta del asilo, nada sabe de su posible destino; aparece aquí la transmisión de esta sabiduría, Button no desea cometer este mismo error, desea ser padre pero sabiendo que esto es necesariamente imposible, deja todos sus ahorros para su mujer e hija y decide ser padre posibilitando el acto de su filiación, esto se concretará cuando Daisy este dispuesta a contarle la verdad a su hija, Caroline; será padre a través de ese legado que es su diario intimo de escrituras y en el recuerdo de su hija. Lo anterior describe la hipótesis presentada por Fariña, resumiendo, la elección del cómo morir, no aprendiendo de la experiencia pero si de la sabiduría que recibe de su padre, ya que éste se muestra un gran arrepentido del abandono, transmite esa sabiduría y aprendizaje a nuestro protagonista.
¿Estas decisiones hubieran sido las mismas si Benjamín no hubiera sido abandonado? Basándonos en Kletnicki diremos que no, su madre adoptiva ha estado presente en la constitución de este sujeto y de su subjetividad “…la función familiar imprime sobre el niño un orden estructural y unos contenidos que no están de modo alguno predeterminados (…) no hay sujeto en el inicio, no hay en el origen una condición subjetiva dada, siendo dicha subjetivación una posición de llegada, una adquisición derivada de un proceso de construcción”
Los indicadores que advertimos de Fariña para la anterior hipótesis son “No se puede transferir a otro la propia experiencia (…) ni siquiera nos esta dado aprender de la nuestra”; “la muerte comodato ya sabido, el morir como una situación sobre la que se puede intervenir”; “ la vida no se acaba hasta que se acaba y con ella la responsabilidad”; “A ese padre, Button terminará aceptándolo, (…) el padre lo abandonó al nacer, el hijo lo acompaña al morir”; “B. Button no abandona a su hija (como su padre si lo hizo con él). Renuncia a estar con ella cuando advierte que esta siendo él mismo demasiado hijo para ser padre”

2) Al insertarnos en el circuito de la responsabilidad subjetiva, nos alejamos tajantemente de la moral, de lo bueno o malo. Ya no importa aquí “lo pertinente de la conducta social de un sujeto entre los otros” como lo indica A. Ariel. Sugerimos como circuito de la responsabilidad, un tiempo 1 donde Button realiza una acción el cual cree que se agota allí, no advirtiendo en forma conciente posibles consecuencias. Este tiempo corresponderá a la unión en pareja con Daisy su amor desde la infancia. Comienzan a convivir, el tiempo los había alejado pero nunca dejaron de amarse.
Transcurrido un tiempo, Daisy Fuller queda embarazada. Button no puede ocultar su rostro de sorpresa y preocupación ante esta situación, era algo que estaba fuera de sus cálculos. Aparecen aquí las primeras manifestaciones de preocupación y miedo por esta niña que prontamente estará entre ello, gestos y frases como “tengo miedo” así nos anotician. Benjamín comienza a interpelarse, “¿Cómo puedo ser padre cuando voy en la otra dirección?” “Quiero ser padre, pero ¿Cómo solucionarlo?” “Necesita un padre, no un compañero de juegos”. Estas son algunas de las cuestiones que se pregunta Button así mismo, no avizorando aún ninguna respuesta. Vemos así que las interpelaciones en este segundo tiempo van en la dirección de ¿Cómo ser padre si inexorablemente se volverá niño? ¿Cómo ser esposo de su mujer cuando parecerá su hijo? Es así que este segundo tiempo resignifica al primero. Sus acciones fueron más allá de lo esperado y esto no fue ni por azar ni necesidad y es aquí en esta grieta entre azar y necesidad que se instala la responsabilidad subjetiva. Realmente hubo consecuencias de su primera acción.
Ahora bien, frente a esta interpelación, tal como indica D’amore “se abre como respuesta un abanico de posibilidades; a saber: el sentimiento de culpa, la proyección, la negación, la intelectualización…” no creemos que ninguna de estas variantes ocurra Benjamín no niega, no proyecta ni pareciera utilizar algún mecanismo defensivo que impidan llegar a un tiempo 3. Compartiendo lo que indica Fariña no abandona a su hija sino que más bien renuncia a su crianza cuando advierte que sería un compañero de juegos más que un padre para ella, haciendo esto, deja vacante un lugar para que otro hombre cumpla el rol paterno. Button está posibilitando el acto de su filiación, así podrá ser padre en el recuerdo que su esposa Daisy le pueda transmitir a su hija. El tiempo 2 se sobreimprime sobre el primero y da lugar al tercer tiempo.
Vislumbramos así este tercer momento, efecto de sujeto que resignifica el primer tiempo. Emerge el saber no sabido, una implicancia con su deseo inconciente. Aparece la dimensión ética, ya no importa si esta bien o mal renunciar a la crianza de un hijo (dimensión moral) importa la implicancia con su deseo inconciente.
Es por esto que planteamos nuestra hipótesis clínica, que esa Huída del hogar refleja el deseo de cumplir con aquello que su padre no hizo y él padeció. Podría estar en estrecha relación con la necesidad de Button de romper con el circuito de repetición que hereda de su padre (que decidió no ser padre). Benjamín no tuvo a su padre, éste lo abandonó; por eso tratará entonces, de no abandonar a Caroline y seguir siendo padre y así no repetir la propia historia. Benjamín ahora será padre en el recuerdo que su esposa pueda transmitir, a través de postales y su diario íntimo.
En la misma dirección, creemos que brinda la posibilidad de responder por este deseo el haber recibido algo de lo que aprendió su padre, de su sabiduría que como tal es transmisible.
La interpelación nunca más vuelve, no insiste, indicador de que el deseo inconciente fue interpretado.
Sintetizando:
Tiempo 1: Button indica: “Le pedí que viniera a vivir conmigo”.
Tiempo2: Nacimiento de su hija Caroline. “¿Cómo ser padre si voy en la otra dirección?” “No es justo para el niño” “Necesita un padre, no un compañero de juegos”.
Tiempo 3: Huída del Hogar. Deja sus ahorros y se marcha sin dinero. No se “desentiende” de su hija como si lo hizo su padre con él.
Emerge esto en respuesta a su deseo (ver hipótesis clínica, explicitada líneas atrás).

3) “El azar implica incertidumbre” . Es la fortuna. Tal como indica Fariña desanuda la relación entre causa y efecto. Por el contrario, la necesidad se basa en la relación entre causa y efecto; es la fatalidad, el llamado “destino” que se encuentra por fuera de la voluntad humana tal como el azar.
A partir de los siguientes indicadores encontramos el azar y la necesidad en la situación planteada.
El hecho que Benjamín haya nacido enfermo, con esta rara condición, es una cuestión de azar, podía haber sido así como no.
Esto mismo, la enfermedad, se enlaza con la definición de catástrofe “la magnitud del evento excede las capacidades singulares y colectivas (…) pone acento en el fenómeno subjetivo” aquí aparece el propio cuerpo como fuente de sufrimiento para el padre de Button en este caso y para el propio Benjamín también, la revuelta subjetiva que su condición genera.
Por otra parte, el hecho que haya sido dejado en el asilo en el que posteriormente conoció a Daisy fue una cuestión azarosa, podría haber sido otra casa, de esta manera su historia también hubiera sido otra.
Que la abuela de Daisy fuera a ese asilo (situación que permitió que Daisy y Benjamín se conozcan) y no a otro también es consecuencia del azar.
La vulnerabilidad de su cuerpo de anciano que no le permitía hacer una vida acorde a su “edad mental” es claramente una necesidad.
La muerte de su madre al momento del parto (situación que permitió que Benjamín sea abandonado por su padre) es ejemplo de necesidad.
El paso del tiempo y los efectos sobre su cuerpo (que permitió el encuentro con Daisy cuando los dos eran físicamente jóvenes) es indicio de necesidad.
Por último, la confesión de Daisy hacia su hija acerca de su verdadero padre se realiza en medio de un huracán, éste es consecuencia de la necesidad, hay una causa y un efecto pero el hecho que el huracán se diera en el instante preciso de la confesión es puro azar. El huracán, parte de la naturaleza, nos anoticia sobre otra gran fuente de vulnerabilidad para el hombre; la naturaleza. “se trata de un trastrocamiento de los elementos que están por fuera de la órbita del sujeto” . Se observa así como el autor nos muestra en este film, dos grandes fuentes de vulnerabilidad para el hombre: el propio cuerpo y la naturaleza.

4) “…No hay responsabilidad subjetiva sin culpa, en donde esta última resulta de factura particular y la primera una singularidad…”. La culpa obliga a responder y de esta manera podemos ubicarnos en el circuito de la responsabilidad subjetiva. El tiempo 1 es resignificado a través de la culpa.
La culpa es una respuesta a la interpelación, permite que se retorne sobre la acción, y obliga a responder, relatamos anteriormente como Benjamín comienza a interpelarse cuando Daisy Fuller queda embarazada. En esta escena que transcurre en el arenero de su casa, se observa un rostro de preocupación e incertidumbre, Benjamín al interpelarse comienza a manifestar una culpa autoreferida, vemos también signos de ello, cuando mira a su mujer, mientras ella esta en la cama, sin poder decirle nada o en frases tales como “No quiero ser una molestia” “¿Cómo puedo ser padre si voy en la otra dirección? Tomando esto, podemos vislumbrar el remordimiento y los sentimientos atormentadores como figuras de la culpa.
Ahora bien, la culpa obliga a dar una respuesta a la interpelación. ¿Cómo responde Benjamín?, Benjamín deja sus ahorros se marcha sin dinero, pero no abandona a su hija, renuncia a su crianza cuando advierte que no puede cumplir el rol de padre entonces opta por ser padre en el recuerdo que se transmitirá a Caroline.
Ahí ubicamos el deseo inconsciente, el deseo de cumplir con lo que su padre no cumplió,”ser padre” y romper con el circuito de repetición que hereda de alguna manera. Emerge el saber no sabido, una implicancia con su deseo inconciente. Se produce el acto y se produce un sujeto de deseo inconciente, de esta manera, implicándose con su deseo, se diluye su sentimiento de culpa “el sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto”. Vemos entonces la lógica entre el deseo y la culpa.
Benjamín paga la deuda, deuda heredada de su padre, éste no fue padre cuando podría haberlo sido, y lo abandonó a su suerte, Benjamín rompe con la historia de repetición cancela la deuda, y accede a su deseo. La culpa desaparece porque da lugar a su deseo inconciente. En relación con la responsabilidad jurídica (la cual es una forma de la responsabilidad moral), la responsabilidad no es inherente al hombre, será responsable solo si es un sujeto autónomo; en cambio, la responsabilidad subjetiva nos habla de una cuestión omnipresente, confronta al sujeto con lo que siéndole propio le parece ajeno. A diferencia de la visión jurídica, en tanto es el sujeto del inconciente no será autónomo y tampoco dueño de su voluntad e intención.
Según el derecho, tal vez, Button podría haber sido juzgado por abandono de su hija, y podría haber tenido beneficios por ser una persona mayor (mentalmente) y así ser eximido de responsabilidad (beneficios otorgados a los mayores por estar más cerca de la muerte). Esto es a lo que Fariña se va a oponer, no hay posición privilegiada ante la muerte, nadie sabe cuando esta pueda aparecer.
Hay dos conceptos importantes para poder analizar la responsabilidad jurídica, la razón y la intención.
Benjamín decide renunciar a la crianza de su hija y marcharse, lo hace en su “sano juicio”, posee la razón con la cual toma esta decisión, él ha tenido la intención de llevar a cabo esa acción, jurídicamente él debe cumplir con la manutención de su hija mientras ella sea menor de edad; vemos que cumple con esto, le deja todo su dinero a su hija y esposa ”les dejo todo para que nunca les falte nada” dice Button. Sin embargo, es responsable moralmente de marcharse, aquí se puede abrir la pregunta sobre si está bien o mal que renuncie a la crianza de su hija, hablamos del sujeto conciente que se pregunta sobre estas situaciones, el sujeto que vive en sociedad y se interroga acerca de qué es lo correcto y que no.
Podemos decir que Benjamín es responsable de marcharse, él puede responder por sus actos, como mencionamos posee la razón y tuvo la intención, por lo tanto, los peritos también dirían que es culpable del abandono a su hija. Aunque ya vimos que el análisis psicológico permite ver el abandono por renuncia.
Benjamín no mantiene una posición de obediencia frente a lo moral, sino que se implica con su deseo inconciente. Aparece la dimensión ética, ya no importa si esta bien o mal renunciar a la crianza de un hijo (dimensión moral) importa la implicancia con su deseo inconciente.
De allí deriva nuestra hipótesis clínica, que esa Huída del hogar refleja el deseo de cumplir con aquello que su padre no hizo y él padeció.
Otro tipo de análisis muy distinto hubiésemos tenido que hacer si Benjamín, se hubiese marchado un tiempo después, cuando ya fuese un niño. La película nos muestra que tiempo después, Daisy Fuller encuentra a Benjamín siendo un niño, él está enfermo, pero sus enfermedades corresponden a las de un anciano, su mente esta deteriorada, enfermedades como la demencia senil lo tornan violento, aquí para el derecho no tiene la posibilidad de responder por sus actos, por ende es inimputable, no lo acompaña la razón, y no se le podría haber atribuido ningún tipo de responsabilidad jurídica.

5) En relación a los elementos comunes, entre el caso expuesto y el de Ibbieta, observamos que:
En el tiempo uno, Benjamín lleva acabo una acción ya mencionada. Ibbieta en el tiempo uno, también lleva a cabo una acción: “interrogado por el paradero de Gris, su amigo de toda la vida, Ibbieta improvisa una broma para burlarse de los falangistas. Ibbieta sabía que Gris estaba escondido en casa de su primo, les dice “Gris está escondido en el cementerio”.
Como vemos ambos personajes llevan adelante una acción, una conducta orientada por un determinado objetivo entendiendo que tal iniciativa se agota en los fines para los cuales fue concebida.
Luego en ambos casos adviene lo que llamamos un Tiempo dos, es decir, una interpelación que el sujeto recibe a partir de indicadores que lo ponen sobre aviso que su acción fue más allá de lo esperado. En el caso de Benjamín, Daisy Fuller queda embarazada y el comienza a interrogarse sobre la situación.
En Ibbieta, los falangistas regresan de su búsqueda y no lo matan. Luego se produce un encuentro con García, éste le informa que esa mañana mataron a Gris, que este discutió con su primo y se fue a esconder nada menos que al cementerio, allí lo encontraron y lo mataron. Ibbieta totalmente sorprendido pregunta ¿En el cementerio?, comienza a interpelar sus dichos.
En ambos casos el segundo tiempo resignifica el primero, sus acciones fueron más allá de lo esperado y esto no fue ni por azar ni necesidad, hubo consecuencias de su primera acción.
Ambos personajes llegan al tiempo tres, hablamos aquí del efecto de sujeto que resignifica el primer tiempo. Emerge el saber no sabido, una implicancia con su deseo inconciente.
En el caso de Benjamín ya lo explicitamos anteriormente. En Ibbieta, el aparente nombre al azar “cementerio” no es realmente al azar, “cementerio” pasa a ser un significante cargado de deseo no a priori, sino a posteriori., esta palabra esta en total relación con la muerte, podemos pensar que era su vida o la de su amigo, de hecho así se lo manifiestan los falangistas cuando lo interrogan por el paradero de Gris. Ibbieta cuando García le cuenta todo y luego de su interpelación, exclama: “¡En el cementerio!”, ahí ubicamos el tercer tiempo. Allí es cuando, Ibbieta se quiebra y se ríe hasta que las lágrimas inundan sus ojos. Se abre paso su deseo inconciente “el querer vivir más tiempo”.esto era “lo no sabido”, él en su conciencia creía que nada le importaba ya, que su vida ya estaba cerrada. Ibbieta es responsable de haber hablado, de su deseo de querer vivir, por lo menos un poco más, como Benjamín es responsable de haberse marchado, de su deseo de seguir siendo padre y así no repetir la historia del suyo. “Ser padre en el recuerdo de su hija”. En ambos casos el deseo se ve finalmente a la luz. ”Ante el deseo el sujeto cede, se desvanece…” Si Ibbieta y Benjamín son responsables de un acto, este acto inscribió el deseo.
También debemos considerar que en ambas situaciones se encuentran elementos de azar, en Ibbieta la burla inicial, coincidió con la pelea de Gris con su primo y también fue azaroso que los dos amigos tuvieran que tomar decisiones cruciales para sobrevivir, Ibbieta fue conminado a revelar el paradero de Gris a cambio de su propia vida. Y en otro escenario Gris debió buscar un nuevo escondite para poner su vida a resguardo luego de la pelea con el primo. En el caso de Benjamín, como vimos, que haya nacido enfermo es una cuestión de azar, que haya sido dejado en ese asilo, fue por azar, como también que la abuela de Daisy fuera a ese asilo y no a otro, todas situaciones que permitieron que Button y Daisy se unan.
Por último, encontramos un elemento que confirma la existencia de la necesidad, en ambos casos, la muerte aparece como algo inexorable; en el caso de Ibbieta la causa de la misma en la situación descripta, la generaría la guerra civil de manera inmediata o el tiempo si el conflicto bélico no cumpliera con su cometido; la frase “es tu vida por la suya” es indicio de necesidad; y en el caso de Button la muerte esta enlazada prioritariamente con el paso del tiempo.



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