por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Titular: Fariña, Juan Jorge Michel

Cátedra: I

Nombre del Docente: Fernando, Pérez Ferretti

Número de Comisión: 19

Alumnas: Funes, Cynthia Melina L.U:331824020
Graffigna, María Soledad L.U:285856530

Cuatrimestre: 2do

Año: 2009

BLINDNESS (CEGUERA)
Para realizar esta segunda evaluación, decidimos recortar una serie de escenas de la película Blindness; ya que consideramos que las mismas representarán los tiempos lógicos 1 y 2 que conformarán el circuito de la responsabilidad… pero no lo realizaremos sin antes delimitar el azar y la necesidad involucrados.
Comenzaremos realizando un breve relato del film para poder entender el contexto en el cual se desarrollan las escenas. La misma es la historia de una epidemia de ceguera misteriosa, donde la enfermedad se esparce rápidamente con el simple contacto, o acercamiento entre los individuos. El pánico y la paranoia contagian a la ciudad generando que las víctimas de la “ceguera blanca” sean reclutadas en un hospicio en muy malas condiciones, donde sólo se los provee de alimentos. Esta situación y la falta de cuidados generan que la vida cotidiana comience a tornarse cada vez más insoportable. Entretanto, dentro del hospital, hay una testigo ocular secreta (Julianne) que misteriosamente no fue contagiada, pero finge estar ciega para permanecer al lado de su esposo Mark. Ella rápidamente tomará el lugar de líder, donde no sólo se ocupará de los cuidados de Mark sino también del resto de los enfermos, teniendo que lidiar con situaciones de horror extremas y encaminándose, en una travesía, a través la depravación y la incertidumbre. Finalmente, logran huir del hospital, encontrándose para sorpresa de Julianne con una ciudad devastada; donde solo ella puede ver la tragedia acontecida.
Una vez presentada la síntesis de la película, podemos empezar a realizar el análisis de la viñeta escogida, donde para ello tomaremos varios recortes de escena en las cuales nuestro personaje elegido (Julianne, la testigo ocular) se encuentra involucrado.
Podemos pensar que en un primer tiempo se da un amor incondicional (por parte de Julianne) a modo maternal, donde ella decide hacerse pasar por ciega y por ende, perder su libertad, para acompañar a su marido, donde vemos que sólo está decidida al cuidar de él y de varios otros. Esta cuestión se observa en una de las escenas donde la pareja esta recostada en la cama, y ella manifiesta estar preocupada por uno de los enfermos. Es en este momento donde Mark le responde que ella no puede hacerse responsable por todos los internados e intenta acercarse a ella acariciándola; a lo cual Julianne responde de manera evasiva yéndose a acudir al enfermo en cuestión. Éste es un claro ejemplo del T1 en el que se va a sostener gran parte de la película, ya que ella conserva ese lugar, más allá de las advertencias de su marido cuando, muy enojado, le dice: “es muy difícil pensar en ti como esposa, solo te ocupas de bañarme, de vestirme, hasta de limpiarme el trasero”… “siento que eres más una madre o una enfermera”, ante lo cual Julianne, responde: “tendrás que acostumbrarte, yo no tengo ninguna elección”. Pero podríamos preguntarnos, ¿No tuvo elección? ¿Acaso no fue ella quien decidió acompañarlo, convenciéndolo de guardar el secreto? Parecería que ella no hace caso a este reclamo, ya que no reconoce como propia la Decisión de estar allí como tampoco su responsabilidad en el asunto. Podríamos pensar que no se encuentra en condiciones de conectarse con él desde otro lugar que no sea el de madre… asistiéndolo en todo momento, bajo las circunstancias más adversas que se puedan presentar, pero cabría preguntarnos ¿Por qué toda su atención está puesta en su esposo? ¿Qué hay de ella? ¿Cuáles son las circunstancias que deberá atravesar, para poder dar cuenta que en realidad, dentro de ese supuesto amor incondicional, hay algo que ella no quiere ver de sí misma?
Siguiendo con esta misma línea podemos observar como en otra de las escenas, Mark como representante de uno de los grupos de reclutados, sólo puede conseguir alimento para la mitad de los enfermos…de modo que deben compartir la comida, es por eso que el se dispone a no alimentarse…Julianne trata de convencerlo, intentando darle de comer en la boca (como una madre intenta darle de comer a un niño), a lo cual él responde gritándole… Luego en la misma escena María, otra interna, se acerca y consuela a Mark. Es en este momento donde se abrazan, se besan y comienzan a tener relaciones sexuales. Para sorpresa de ellos, Julianne los sorprende y les dice que no digan nada, que será más fácil para ella entender de este modo la situación…y es aquí cuando acercándose a María ella le confiesa que puede ver (termina la escena abrazándose ambas mujeres y hablándose al oído). Podríamos observar como se produce un corte en este T1 al enfrentarse con la cruel realidad de ver a su marido en brazos de otra mujer, que lograríamos denominar ya como un T2. Es en esta situación de a tres acontecida donde podemos ubicar la culpa, ya que consideramos que esta situación obliga a Julianne a ver que su lugar es ocupado por otra persona: por una mujer. ¿Una mujer que ella no sabe ser para su marido? Cabe destacar una posible línea de sentido, en el modo en el cual consideramos que Mark se posiciona dentro del film, como un hombre que abastece a una gran familia, pero Julianne (ante “el fracaso” por no haber conseguido el suficiente alimento) lo baja de esa posición con la forma en la cual le da de comer. Ante esta situación, a nuestro parecer, María lo vuelve a posicionar como hombre al acercarse a el y tener relaciones sexuales.
Tal como plantea Gabriela Salomone en su libro Clínica y Deontología, la responsabilidad subjetiva se configura a partir de la noción de sujeto del inconciente . Es por eso que podemos notar como nuestra protagonista decide seguir cargando con la responsabilidad, de ser la única vidente y por ello dar cuenta de gran parte de las tareas dentro del hospicio. Pero más allá de eso, podríamos pensarlo en relación a su marido, preguntándonos ¿Qué tipo de relación se da entre ambos? ¿Qué tipo de acciones lleva a cabo esta mujer con un propósito inconsciente? Entonces… ¿Podríamos intuir el deseo inconsciente de Julianne? Logramos pensarlo de este modo: parecería que en un principio para ella ser mujer tiene una determinada connotación, pero luego vemos como se va corriendo de este lugar para tratar de situarse en otra posición consigo misma y con su esposo. No obstante ¿Como llega a esto? ¿Con que herramientas lo consigue? Consideramos que no es posible sin este tercer personaje que interviene en escena, donde ella (a nuestro modo de ver) la utilizará como modelo identificatorio ante su pregunta de lo que es ser una mujer, de estar posicionada como objeto de deseo ante otro (de hecho María era una prostituta en su vida anterior a su estadía en el hospicio y había matado a un hombre, al igual que termina haciendo Julianne). Donde ante un T1 sostenido en el tiempo, se da una interpelación en el cual el sujeto puede resignificar su accionar anterior. Pero observamos como en este transcurso surge la culpa. Retrocediendo a la escena donde nuestro personaje los sorprende juntos, ella les pide tanto a Mark como a María que no digan nada; ninguna palabra, ya que ninguna explicación puede hacerla sentir menos responsable. Es como si esta escena de engaño lograra romper con todo sentido, sentido que ella venia dándole a su vida. A su vez esta cuestión da cuenta de un cambio en el T2, cuando se presenta una escena donde Julianne luego de descubrir a su marido con otra mujer ofrece su cuerpo para ser abusado sexualmente a cambio de comida. Podemos ver como en este momento algo cambia, el personaje expone su propio cuerpo y la posibilidad de ser objeto de deseo y goce del mismo (aún muy marcado en esta escena por su función proveedora y alimentadora).
Retomando lo dicho anteriormente, tal como plantea Oscar D’Amore en el libro Clínica y Deontología, la culpa ob-liga a una respuesta a la interpelación . En esta escena se ve como la protagonista frente a esta situación de infidelidad, resignifica la demanda hecha por su esposo a la cual ella no quiso dar cuenta. De modo que esto nos llevaría a pensar cual es su responsabilidad en el asunto… Ella de algún modo es responsable por lo sucedido en un T2 cuando observa a su marido con otra mujer ¿Como estaría implicada ella? ¿Cual seria su responsabilidad con respecto a la infidelidad de su marido?
Creemos que eso podríamos verlo en el sentido de su posicionamiento como mujer tal como mencionamos anteriormente, siendo en un segundo momento donde se encuentra interpelada por esta situación. Donde el deseo inconciente de ella, es romper con su posición para poder descubrir qué es ser una mujer en el sentido de objeto de amor, donde surge la CULPA en el sentido del porque a ella no le sucedió (entre otras figuras de la culpa). ¿Que intervención del azar hizo que los pusiera a todos los personajes juntos bajo una determinada situación, donde a su vez el azar intervino dejándola a ella con los ojos abiertos? Pero… ¿Por qué? ¿Qué es lo que ella tenía que ver y a lo cual se negaba?
Siguiendo a Juan Carlos Mosca en su texto “Responsabilidad: otro nombre del sujeto” podemos ver como el azar implica incertidumbre sosteniendo que no habría acto sin el azar . En este caso vemos como Julianne se enfrenta al azar y la incertidumbre que esta situación le presenta, ya que podríamos preguntarnos… ¿Por qué es que ella no se queda ciega? ¿Que vicisitudes intervienen en el hecho de que ella no pierda la vista y sea la única en cuestión que sea vidente? De modo que ante el puro azar de que ella no se haya contagiado de esta epidemia, surge su incertidumbre al no saber que hacer. No saber que hacer en el sentido de su propia vida, de su persona… ya que podemos ver como en todo el transcurso de la película, esta mujer vive a cuestas de su marido, sin tener y pensar proyectos propios… sino más bien atada a la vida de el. Pero conseguimos distinguir como ante el azar se da una circunstancia que desanuda, que desarticula… ya que es debido a eso y a la situación a la cual ella se enfrenta que se le “pide” una respuesta; como diciendo: ¿Y ahora Julianne, que vas a hacer?. Una respuesta ante ese azar que surgió y ella esta obligada a responder (en una posición distinta ante la noción de necesidad ).
Este asunto también lo comprendemos en el texto de Juan Carlos Mosca cuando menciona las enseñanzas de Freud en este punto, donde el autor afirma que se termina renunciando al deseo para gozar de su padecimiento, ya que cuanto más renuncia el sujeto al deseo, más se acomoda a las demandas superyoicas (podríamos pensar en Julianne la postura de la salvadora, la buena, la que ahí tiene que ayudar, y dar), y paradójicamente más culpable se siente. Entonces con Lacan podemos decir: solo se puede ser culpable de haber cedido en su deseo; el yo no es propietario de su deseo, pero sí el sujeto es responsable de la puesta en acto de ese deseo.
Es debido a todo este recorrido por el circuito de la responsabilidad que podemos llegar a esbozar un posible T3. Logramos dar cuenta de esta cuestión, gracias a la presencia de una de las últimas escenas, donde una vez que consiguen liberarse y escapar del hospital; este grupo de siete personas, se albergan en la casa de Julianne y Mark. En este contexto se presenta una escena donde mientras se bañan tres mujeres, entre risas, se acarician disfrutando del baño… aquí le preguntan a Julianne, como se ven y ésta responde: “se ven muy lindas”, “te ves hermosa, María” le dice Julianne. Es una escena donde puede verse la expresión de júbilo de Julianne al cuidar y lavar su cuerpo en donde se repiten una y otra vez mientras se acarician, lo hermosas que son. Donde podemos ver que Julianne se reencuentra con su propio cuerpo, casi desde un punto de vista libidinizador y donde se produce un halague entre las tres mujeres en cuestión. En el que María le dice lo hermosa que es (más allá de que no la vea) y Julianne empieza a sentirse de ese modo, donde su cuerpo y su mente se conectan, en que se empieza a encontrar con su propio cuerpo y hasta con ella misma. Conseguiríamos ver en esta escena que por un instante ella deja de lado la madre, la fuerte y buena, la que todo lo puede, para empezar a posicionarse como una persona más dentro de esas tres en escena, y no sólo como una persona, sino como una mujer pondríamos decir, una mujer que se limpia ahora a ella misma y no a otros. Donde es un instante donde se empieza a ocupar de ella, dejando de lado un poco lo anterior y cediendo ante el Ello, encontrándose en algún punto con algo de su deseo. A su vez esta cuestión se reafirma, cuando luego de esta escena se produce otra en la cual consideramos que finalmente ellos pueden recomponer de algún modo su relación de pareja, ya que observamos que en esta escena Mark y Julianne hacen el amor, y el dice que se ve hermosa y que solo necesita recordar su rostro para sentirse bien con ella. De modo que podríamos ver como en algún punto ella logra recuperar su lugar de esposa y mujer que había dejado de lado.
No sabremos si se producirá un cambio o un corte Real en nuestra protagonista en el transcurso de esta historia, pero si podemos dar cuenta que por un momento surge un T3 creador, donde el sujeto está en acto. En el cual podríamos ver que el sujeto parece responder a algo del deseo, por un plus.

Entonces, a modo de conclusión podemos mencionar que ante el AZAR del porqué es que ella no se queda ciega, de enfrentarse con una epidemia general, es sólo ella la que azarosamente queda con visión, una visión que deberá utilizar para ELLA MISMA, para poder divisar aquello que antes se negaba, donde frente a esa circunstancia que desanuda ella se ve obligada a responder desde una posición distinta. Es con la ayuda de estas nosologías que podemos ver el quiebre entre NECESIDAD y AZAR, en el que nos preguntamos de que es responsable el sujeto en términos subjetivos, donde ante el vacío de necesidad, nos encontramos con el DESEO INCONCIENTE en el sentido de su reencuentro con ella misma, con su cuerpo, con su feminidad, con sus proyectos y con su vida. Donde su deseo pujaba no ya en el sentido de la posición que llevaba hasta ese entonces, sino un deseo más bien pulsional, en el cual surgía ahora una cuestión desde el punto de vista egoísta, y de encuentro con uno mismo. Es gracias a este asunto que pudimos dar cuenta de la RESPONSABILIDAD SUBJETIVA presente en nuestra protagonista, en donde conseguimos ver como este personaje se juega por algo que se le infiltró en la vida.

BIBLIOGRAFÍA

• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

• Domínguez, M. E.: Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

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