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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Psicología, Ética y Derechos Humanos

Segundo Parcial - película: Descarrilados

• Docente: Viviana Sandra Carew

• Alumna: Erica Codd

• Comisión: 17 – lunes 18.00 a 19.30hs.

Segundo cuatrimestre 2010
En el presente trabajo se detallarán los temas relativos al circuito de la responsabilidad, articulados a las nociones de necesidad, azar, responsabilidad subjetiva, responsabilidad jurídica y culpa, tendiendo en cuenta las categorías Particular, Universal-Singular, y los conceptos de ética y moral entre otros. Para tal fin, se tomará como referencia la película Descarrilados.
Para pensar el circuito de la responsabilidad que se observa en esta película, se tomará como protagonista a Charles, ya que representa un sujeto que se encuentra en una situación comparable a la de Ibbieta, en la cual una situación singular lo hará reflexionar sobre sus acciones, interpelándolo.
En un primer momento, Charles conoce a Lucinda en el tren y comienzan tener una comunicación que los lleva a una situación de engaño de sus respectivas parejas. Charles, quien se siente profundamente atraído por Lucinda, empieza a encontrarse con ella a espaldas de su esposa Deana. Esta decisión que toma tiene un fin, es voluntaria, es consciente, y evidentemente Charles nunca supuso que terminaría de una forma totalmente diferente a lo calculado. La escena del hotel donde se encuentran, con el fin de consumar el acto sexual, es interrumpida por un ladrón.
A continuación, se desencadena lo que se puede ubicar como el tiempo 2, aquel que interpela al sujeto, obligándolo a volver de manera retroactiva sobre la acción inicial del primer tiempo. Lo que sucede es que el ladrón no sólo los interrumpe y les roba, sino que golpea a Charles hasta dejarlo desmayado y Lucinda es violada. Cuando Charles recupera el conocimiento, se ve poseído por un fuerte sentimiento de culpa, ya que se siente responsable por la violación de Lucinda. De hecho, esto se observa claramente ya que cuando recupera el conocimiento y la ve inmóvil a los pies de la cama con una fuerte angustia, lo primero que le dice es “lo siento mucho”. Esta culpa refiere al hecho de que no pudo defenderla, es decir, no pudo impedir su violación ya que fue fuertemente atacado por el ladrón (Laroche).
Se podría pensar que esta escena del hotel corresponde a la interpelación del sujeto, ya que lo obliga a revisar su acto, en este caso, el haber concurrido al hotel. Todo lo que ocurre luego de esta escena es vivido por Charles con angustia, como algo totalmente ajeno, se desconoce él mismo, sin saber qué hacer.
Esta interpelación genera culpa y deuda, y sólo de esta forma se resignifica el primer tiempo, en este caso, el momento del engaño. Debido a esto, la misma obliga a responder al sujeto. Sin embargo, en este caso Charles no responderá desde el lado de la responsabilidad subjetiva, implicándose en su acto, sino que tomará otro tipo de respuesta, en donde se destaca la culpa, la angustia y la venganza.
Luego de la escena en el hotel, Laroche comienza a extorsionar a Charles, llamándolo por teléfono, pidiéndole dinero. Frente a esto, Charles no sabe qué hacer, se angustia, no sabe cómo enfrentar la situación, pero le da el dinero que pide. Asimismo, se entra que Lucinda había abortado y se angustia nuevamente, sin saber cómo actuar. Continúa dudando si llevar el caso a la policía o no, frente a lo cual Lucinda se niega. Adicionalmente, Laroche le pide la suma de US$100.000, dinero que Charles tenía destinado para el tratamiento de su hija, quien padecía de diabetes tipo I y cuyo tratamiento era extremadamente costoso. Finalmente, la única solución que encuentra es darle los US$100.000 a Laroche. Invadido por una inmensa culpa, Charles le cuenta lo sucedido a su mujer Deana, comenzando con la confesión del dinero entregado a Laroche. Sin embargo, en ningún momento se muestra qué le cuenta exactamente a su esposa. Lo que sí se sabe es que le confiesa sobre lo ocurrido con el dinero.
Es importante destacar que la culpa que siente Charles no garantiza el advenimiento del sujeto en el tercer tiempo que concluye el circuito de la responsabilidad. Asimismo, la culpa que siente por la violación de Lucinda, tampoco lo hace responsabilizare por sus actos, ni lo implica en la interpelación anteriormente mencionada.
Del mismo modo, otra forma de responder frente al hecho en cuestión es vengándose de lo sucedido, a raíz de que descubre azarosamente de que todo se trataba de una estafa. Una vez que lo descubre, sigue a Lucinda con su nueva víctima hasta el mismo hotel donde él había estado con ella, interrumpiendo él la nueva estafa. En esta escena logra detener a Laroche y en el medio de un tiroteo mueren Lucinda, el cómplice de ambos y la nueva víctima de la estafa. Finalmente, en una de las últimas escenas de la película, cuando Laroche se encuentra en prisión, Charles lo mata. Este acto de venganza, de ninguna manera lo implica subjetivamente respondiendo a la interpelación del tiempo 2, sino que sólo es su manera de responder frente a la misma. Si bien no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, la misma muchas veces obtura la emergencia de la responsabilidad subjetiva, es decir, la culpa puede mantenerse sin que esto implique el advenimiento del sujeto. En ningún momento con estos actos Charles se implica en lo real de su principal acto: el engaño. El hacer justicia por mano propia no lo hace responsable de sus actos.
El fundamento que sostiene esta conclusión es a raíz de la hipótesis clínica planteada para este sujeto. Se podría pensar que Charles es una persona que no se encuentra satisfecha en su vida laboral, conyugal y familiar. Con respecto a su vida laboral, se encuentra trabajando en una empresa de publicidad, en donde gana suficiente dinero para ahorrar para el tratamiento de su hija. De hecho, ese es el motivo por el cual trabaja allí, siendo su vocación la docencia. Por otro lado, se observa que su vida conyugal es pobre, donde prácticamente no tiene contacto con su esposa, ni comunicación, demostrando una importante distancia en la pareja. Todo esto no hace más que reflejar una vida de infelicidad para Charles, que de repente se ve modificada al conocer a Lucinda, una mujer por la cual él se interesa profundamente, y quien también demuestra interés por él, a diferencia de su propia esposa. Asimismo, su hija se encuentra gravemente enferma, necesita de constantes cuidados y atención, lo que le demanda a Charles una gran responsabilidad. Por lo tanto, se podría pensar que si bien parece tener una vida “perfecta”, él no se siente feliz, desea otra cosa, aunque en ningún momento lo expresa explícitamente. De aquí que se podría teorizar que Charles nada sabe de esto (al menos no conscientemente), y que el hecho de conocer a Lucinda lo “desliga”, aunque sea momentáneamente, de su vida y responsabilidades familiares.
Es así que tomando en cuenta esta hipótesis se observa que Charles, con su acto de venganza y con la culpa que lo colma, no se hace responsable de su deseo, de su acto (el engaño). La resignificación del tiempo 1 no produce en acto un sujeto, sino angustia, culpa y venganza. Si bien la culpa lo obliga a responder, no hay implicación en su acto; no se replantea las razones por las cuales se ve llevado a engañar a su mujer. La culpa, en lugar de diluirse en el efecto sujeto para brindar una respuesta de dimensión ética (un acto ético) permanece todo el tiempo sin desaparecer. Estos modos de respuesta sólo cierran el universo cerrado del T1, a saber, cuando logra vengarse todo vuelve a ser como antes, ya que recupera el dinero perdido, su vida en pareja permanece sin cambios, así como también su vida familiar, demostrando así la falta de acto ético y de implicación subjetiva.
Por otro lado, se piensa la responsabilidad del sujeto como una grieta entre los órdenes de necesidad y azar. Cuando se abre una brecha entre estos dos conceptos, aparece el interrogante sobre la responsabilidad del sujeto en lo sucedido. En este caso, se puede pensar el desmayo de Charles en la escena del hotel como del orden de la necesidad. Allí, Laroche golpea a Charles de tal forma que lo tumba, y al caer se golpea la cabeza con la punta de una cómoda, dejándolo inconsciente, sin la posibilidad de ayudar a Lucinda. Por otra parte, otro hecho correspondiente a este orden es la enfermedad de su hija, que no le deja más opción que ahorrar dinero para salvarla, lo que constituye un punto importante en la película cuando Charles se ve obligado a entregarle los US$100.000 destinados a su hija a Laroche.
Por otro lado, lo que se puede ubicar como del orden del azar, como aquello contingente, fortuito y casual es el hecho de ser estafado. Si bien una estafa en sí no es azarosa, lo que sí se puede pensar como azaroso es desde el punto de vista de Charles, que accidentalmente se olvida el dinero para pagar el boleto del tren, y Lucinda se ofrece a pagarlo. Es a partir de este hecho que se conocen y comienza su relación. Asimismo, también es azarosa la forma en que descubre la estafa, ya que de casualidad un día no llega a tomar su tren habitual, viéndose en la obligación de tomar el siguiente, donde ve a Lucinda seduciendo a otro hombre, nueva víctima de su estafa, y la sigue, descubriendo así también a Laroche, su cómplice.
Por otra parte, tomando en cuenta lo relatado del film, un punto importante es la responsabilidad jurídica en juego. En la segunda escena del hotel, cuando Charles interrumpe la nueva estafa, mueren todos los presentes, excepto él y Laroche. En el forcejeo Charles sólo mata al cómplice de Laroche y Lucinda, quien se disponía a matarlo a él. En este caso, se puede argumentar que se trató de una causa de justificación, ya que Charles lo mata en defensa propia. Para el derecho, en este caso Charles no sería responsable porque existe una justificación en su accionar, con lo cual no sería ni culpable ni imputable.
Sin embargo, en la escena en prisión, donde finalmente mata a Laroche, Charles sí sería responsable ya que el homicidio fue planeado, hubo una intención, con lo cual sería responsable jurídicamente, y por lo tanto, culpable e imputable.
A modo de cierre, tomando en cuenta las categorías Particular y Universal-Singular, se puede pensar que ese tiempo 1, momento del engaño, resultó ser un particular ya que la situación que se ubicó como tiempo 2 produjo un exceso, destotalizando así el universo previamente establecido y considerado universal. Con esto se demuestra que aquel universo es un particular, del mismo modo que la situación del hotel es totalmente singular, así como también las respuestas de Charles frente a la misma.
Por lo tanto, este T2 demuestra claramente un quiebre en el horizonte de certezas de Charles, donde pensaba que todo acabaría en el engaño. Sin embargo, esta situación singular (T2) desencadenó una serie de hechos que necesariamente rompieron las barreras del universo preexistente, ampliándolo. De todas formas, en este caso el sujeto con sus modos de respuesta frente a la interpelación no hizo más que cerrar el universo del T1, sin la posibilidad de que entre en juego la responsabilidad subjetiva y el acto ético, con el correspondiente cambio en la posición subjetiva.

Bibliografía:

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