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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

PSICOLOGÍA ETICA Y DERECHOS HUMANOS
Jefe de cátedra: Lic. Fariña, Juan Jorge

SEGUNDO PARCIAL DOMICILIARIO

ATP: Lic. Haydee Montesano

Comisión Nº : 12

Integrantes:

Carranza, Claudia L.U:16.545.377-0
Ercoli, Mariana L.U:26.858.188-0

-  1º cuatrimestre del 2010 –

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

El abogado del

Diablo

Ficha técnica y artística

Título original: The devil’s advocate
Director: Taylor Hackford
Productor: Arnold Kopelson, Anne Kopelson, Arnon Milchan
Género:Fantástica
Año: 1997
Origen: EE.UU.
Duración: 144 minutos
Rating: + 18 años
Intérpretes: Keanu Reeves, Al Pacino, Charlize Theron, Jeffrey Jones

“Mira, pero no toques,
Toca, pero no pruebes,
Prueba, pero no saborees”
Milton Chadwick Waters

1-El análisis de la responsabilidad subjetiva se centra en la figura de Kevin Lomax, un joven abogado penalista de florida destacado y reconocido por su record: 64 casos ganados y seguidos en su haber. Es abogado defensor, porque según el propio Lomax, esto es más redituable.
La película comienza con la escena de un juicio, un profesor acusado de abuso de menores, y una niña relatando su calvario en manos de este profesor, mientras tanto Kevin observa como Gettys, el acusado, recrea el abuso perpetrado a la niña mediante un movimiento con su mano. Es este el preciso momento en el que a Lomax se le presenta la posibilidad de opción. Según el comentario de Domínguez, Kevin elige no ver. Conclusión: Gettys es absuelto, un nuevo juicio ganado.
Este juego con la mirada será muy significativo a lo largo de todo el comentario y en la película en si.
A pesar de no ver, Kevin, siempre está pendiente de la mirada admirada de otro, en este caso de su esposa, Mary Ann, que es quien lo aprueba y lo apoya en sus decisiones. Hay otra mirada, sin embargo, Kevin no la registra, es la mirada de su madre, quien no lo aprueba; ella trata de inculcarle una ley que a pesar de que los atañe a ambos, no es de ellos, no les pertenece, la ley de Dios. El prefiere las leyes de los hombres (a pesar de que son las legítimas herederas de las leyes divinas) y con ellas, y a costa de ellas, trabaja.
Otra posibilidad de opción: un nuevo empleo, con nuevas posibilidades económicas inimaginadas, en un bufete de New York y la mirada de Milton que lo ha estado observando y por eso lo quiere contratar...
Dinero, lujo, placeres tanto él como su esposa, se ven embelesados con esa nueva situación. Vanidad de vanidades, a cualquier precio, es que Kevin es capaz de soportar la presión. Para estar a la altura de las circunstancias, debe soportarla. Muy significativa es la escena del diálogo que mantienen Kevin y Milton, al borde del precipicio en la oficina de este último.
Un nuevo juicio como primera tarea, una nueva victoria, es la prueba de su eficiencia. Él no falla. En 38 minutos un jurado elegido por él, declara inocente a otro culpable.
Aquí se abre la puerta hacia la oportunidad de su vida, el juicio a Alex Cullen. Y otra vez la opción: la preparación del caso lleva tiempo, mucho tiempo, tiempo en el que su mujer Mary Ann va experimentando la soledad, el abandono. Este es un precio que ella se niega a pagar, y se lo hace saber, pero Kevin a esta altura no está dispuesto a escucharla, y es que ya ha escuchado a Milton, que le ha dicho que es el mejor, y a él esto le basta. Kevin y Mary Ann, hacen el amor, pero él ya no está con ella, y ella se da cuenta, le pregunta: ¿dónde estas?
Su madre los visita, y le advierte a Kevin del peligro que corre su mujer, le sugiere que vuelva a su cuidad y a su vida anterior, y él elige quedarse. Su madre a modo de despedida le dice: “ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición”, esto a él no le importa, hace tiempo que dejó de importarle.
El sigue trabajando en lo que sabe hacer, busca elementos que exoneren a Cullen del triple asesinato del que se lo acusa. Otra escena: entra por equivocación en una oficina donde el gerente general de la empresa, Eddie Bazoon, está dirigiendo la destrucción de archivos comprometedores, Eddie le dice: “vos no viste nada”, otra vez Kevin elige no ver, él es abogado y trabaja para la empresa, las cosas son así...
Su mujer esta cada vez mas enferma, Milton sugiere a Kevin que abandone el caso Cullen, para que pueda atender a Mary Ann: a fuerza de elecciones, continúa con el caso, y sabiendo de la culpabilidad de su cliente, consigue que se lo declare inocente. Otra victoria, otra escena, la del funeral de Eddie en la que el se da cuenta de la relación incestuosa que Cullen mantiene con su hijastra, se horroriza, pero todavía no está dispuesto a escuchar interpelaciones, hasta que vislumbra algo de las consecuencias de sus actos, el profesor que el defendió se ha convertido en un asesino, esto es lo primero que parece hacer mella en su integridad, pero todavía no es suficiente presión, el aún puede adaptarse a las circunstancias.
Un hecho inesperado: su mujer se suicida sin que en ese momento el pueda hacer nada para impedirlo. Abre los ojos, aparece la culpa, pero todavía por fuera de él, culpa a Milton de todas sus desventuras, como toda respuesta, Milton lo pone en conocimiento de su permanente libertad de elección, el solo preparó el terreno, Kevin siempre tuvo la posibilidad de elegir, y de hecho esta vez también va a elegir: va a tomar lo que le corresponde por las reglas del juego, Libre Albedrío, se suicida.
El tiempo vuelve atrás, al juicio de Gettys y Kevin decide hacer lo correcto.
He aquí un breve resumen y la posible hipótesis sobre la responsabilidad de Kevin: “Libre albedrío”, el siempre ha tenido la posibilidad de elegir, como el mismo manifiesta al final del filme, “Hacer lo correcto”. Su responsabilidad es tanto subjetiva como jurídica, por que el es un buen abogado, por lo cual, en tanto sujeto autónomo, tenía que saber de los riesgos que implica declarar inocente a un abusador de menores, pero, el “elige”, no ver, elige no tomar conciencia de las posibles consecuencias nefastas que pueden tener sus actos. La ley lo ampara, el como abogado sabe que abandonar la defensa de un cliente en medio de un juicio le puede costar su licencia, Kevin elige el mal menor (la ley lo justifica), Este hecho implica también el concepto de responsabilidad subjetiva, ya que también hay algo dentro de él que lo justifica: “La vanidad, la misma vanidad de siempre”.

2- El concepto de circuito de la responsabilidad especificado por Maria Elena Domínguez, hace referencia a: “un tiempo 1 donde se realiza una acción determinada en concordancia con el universo de discurso y que el sujeto se haya inmerso y que, se supone que se agota en los fines para los que fue realizado(...)”, un tiempo 2 que la confronta “con algún indicador que señale un exceso en lo acontecido otrora (...)” “tiempo donde el universo particular soportado en las incertidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que el sujeto tenía al comienzo del mismo. Momento propicio para la emergencia de una singularidad que, en consonancia con lo universal, demuestre la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían, acudiremos aquí al apres coup freudiano para poder retroactivamente hallar en el lazo asociativo entre 1 y 2, una hipótesis clínica, que sitúe la naturaleza de esa ligadura. Es decir, si algo ha emergido en el segundo tiempo des-ligado del universo particular, este buscara re-ligarlo hallando una explicación a su presencia. Finalmente será necesario un tiempo 3 que verifique la responsabilidad subjetiva, una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un sujeto barrado”
Trataremos de ubicar ahora los tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad en la película que nos fue asignada:
Tiempo 1: Kevin Lomax, abogado joven y prestigioso, lleva un record de 64 juicios ganados. Defiende a un profesor acusado de abuso sexual contra una menor, Lomax sabe que Gettys es culpable, sin embargo logra su absolución. A partir de allí, un nuevo trabajo y una nueva cuidad, New York, le permiten a él y a su esposa ingresar a un mundo de lujos y placeres que no conocían. Con un jefe, Milton Chadwick Waters que lo ha elegido especialmente y que lo adula, poniendo de relieve sus capacidades. Un primer juicio ganado, que le abre las puertas de la gloria: el juicio Cullen, ganando éste, demostrará de lo que es capaz. En esta demostración, Kevin va a poner todas sus energías, aun a costa de la salud de su mujer, que poco a poco se va deteriorando, por la soledad y el progresivo abandono de Kevin. Milton, le sugiere que se aparte del caso para poder ocuparse de su mujer, y él se niega alegando que si deja el caso y ella mejora, la odiará por eso. Cullen es declarado inocente, Kevin sabe que éste es culpable. Luego del juicio, su mujer se agrava y él la interna sin escuchar lo que ella tiene para decirle. En el funeral del gerente general de la empresa, Kevin descubre la relación incestuosa que existe entre Cullen y su hijastra, alucinación mediante (el ve en Cullen, el rostro de Gettys y por un movimiento de su mano que le hace presente aquel otro movimiento que recreaba, en medio del estrado la escena del abuso). Saliendo de la Iglesia, lo intercepta Mitch Weaver, que lo pone sobre aviso del carácter delictivo de la firma de Milton, él no quiere escuchar, hasta que Weaver, lo interpela anoticiándolo del crimen que ha cometido Gettys (en el baúl del auto de Gettys, se encontró el cadáver de una niña). A partir de aquí, empezamos a ver algo de la falta en Kevin, que lo introduce en el tiempo 2, este reconocer la consecuencia de uno de sus actos, abre para él, la posibilidad de ver mediante la culpa, que hay una falla en él que necesita ser trabajada. Puede ser que su vista no sea omnipotente, y que bajo presión tome las decisiones equivocadas. Ya hay un sujeto barrado. Corre en busca de su mujer, Mary Ann, quien ante la mirada impotente de Kevin, se suicida. Casi en el mismo instante, él se entera azorado, que Milton es su padre. Su primera reacción, es culparlo de todos sus infortunios:
- “Siempre ha estado ahí observando, ¡jugando con nosotros!”
Cuando llega al departamento de Milton:
- ¿Qué le hiciste a Mary Ann?
Milton le contesta:
- “¡Libre albedrío!, yo solo dispongo el escenario, tu manejas tus propios hilos”...
Y el diálogo continúa:
Kevin: - Mary Ann sabía quien eras, por eso la destruiste.
Milton: - Me hechas la culpa por la muerte de Mary Ann? Podrías haberla salvado si hubieras querido, ella tan solo pedía amor, pero vos estabas ocupado, empezaste a mirar a otra en cuanto llegaste, a mirar otra mercancía...
Kevin: - No es verdad, no sabes lo que teníamos, no sabes nada de nosotros. (...)
Milton: - Kevin!!!! No vas a encontrar nada mejor, no te hagas el héroe, dejá de engañarte a vos mismo, yo te dije que cuidaras a tu esposa, ¿qué te dije? Todo el mundo lo entenderá, ¿no te dije eso?, ¿y vos que dijiste? Sabes que me aterroriza dejar el caso, que ella mejore y odiarla por eso.
Kevin: - Fue una trampa.
Milton: - ¿Y quien te engaño para que absolvieras al Sr Gettys? ¿Quien tomo esa decisión? (...)
Kevin: - Vos lo hiciste, me metiste en esto, hiciste que mintiera.
Milton: -Yo no me dedico a eso Kevin, en el metro, ¿Que fue lo que te dije? ¿Cuales fueron mis palabras? ¿Cuales? Ha llegado la hora de que pierdas ¡pero no estabas de acuerdo!
Kevin: - PERDER???? YO NO PIERDO!!!! YO GANO, SOY ABOGADO ESE ES MI TRABAJO, ESO ES LO QUE HAGO!!!.
Milton: - Abandono el caso, la vanidad es sin duda, mi pecado favorito, es el mas básico, NARCISISMO!!!!!, la droga mas natural. Escucha!!!, no es que no te importase Mary Ann Kevin, es que estabas mas interesado en otra persona, TU MISMO!!!....
Hasta ahora, las figuras de la culpa que aparecieron fueron proyectadas hacia Milton, a partir de aquí, Kevin introyectará por única vez la culpa con una frase contundente:
Kevin: - Es cierto, yo la deje a un lado.
Milton como un mal analista, tratará de exculpar a Kevin, pero desde nuestra perspectiva, no lo esta haciendo para aliviar el dolor de Kevin, sino para conseguir sus propósitos:
Milton: - No puedes seguir torturándote Kevin, es inconcebible, has llegado a la cumbre y no te lo puse fácil.
A pesar de este intento de exculpación, en la película se nota que Kevin ya no es el mismo, ha reconocido su vanidad, su dependencia de la mirada admirada del otro. Kevin, ya lo dijo Milton, es un narcisista.
Si bien el narcisismo puede aludir a una serie de rasgos propios de la personalidad normal, sin embargo puede también manifestarse como una forma patológica extrema en algunos desórdenes de la personalidad, como el trastorno narcisista de la personalidad, en que el paciente sobreestima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación.
Estos desórdenes pueden presentarse en un grado tal, que se vea severamente comprometida la habilidad de la persona para vivir una vida feliz o productiva al manifestarse dichos rasgos en la forma de egoísmo agudo y desconsideración hacia las necesidades y sentimientos ajenos.
En su uso coloquial designa un enamoramiento de sí mismo o vanidad basado en la imagen propia o ego. La palabra procede del antiguo mito griego sobre el joven Narciso de especial hermosura, quien se enamoró insaciablemente de su propia imagen reflejada en el agua.
Desde el punto de vista psicológico, se puede distinguir un significado psicogenético o psicoevolutivo: el narcisismo como un escalón necesario y ubicuo del desarrollo de la personalidad. Andrew P. Morrison, profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de Harvard, defiende que en los adultos, una razonable cantidad de narcisismo sano permite balancear la percepción individual de las propias necesidades en relación con los otros.
Existe además el narcisismo patológico, diagnóstico de uso habitual en psiquiatría y de connotaciones negativas. Éste designa un rasgo de la personalidad, caracterizado por una baja autoestima acompañada de una exagerada sobrevaloración de la importancia propia y de un gran deseo de admiración por los demás. En la DSM-IV (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana, cuarta edición) existe un sub-apartado dentro de los trastornos de personalidad denominado Trastorno narcisista de la personalidad, (NPD), entendiéndose tal como una disfunción grave de personalidad.
Fuera del ámbito psicológico, los términos "narcisismo" y "narcisista" son frecuentemente utilizados peyorativamente denotando vanidad, presunción, egocentrismo o simple egocentría.
El relato más conocido sobre el mito de Narciso es el que Ovidio relató en su tercer libro de LasMetamorfosis en el año 43 A.C. La tragedia comienza a gestarse ya desde la concepción del niño Narciso, puesto que él es fruto de la violencia sexual. El dios-río Cefiso, después de raptar y violar ala náyade Liriope, engendró en ella a un joven de espléndida belleza, a quien dieron por nombre Narciso. Preguntado sobre si el recién nacido tendría una larga vida, Tiresias, el sabio capaz de predecir el futuro, contestó cripticamente «Sí, siempre y cuando nunca se conozca a sí mismo.»
A lo largo de su vida, Narciso, va a provocar en hombres y mujeres, mortales y dioses, grandes pasiones, a las cuales no responde por su incapacidad para amar y para reconocer al otro. Según el relato de Ovidio, entre las jóvenes heridas por su amor estaba la ninfa Eco, quien había disgustado a Era y por ello ésta le había condenado a repetir las últimas palabras de todo cuanto se le dijera. Eco fue, por tanto, incapaz de hablarle a Narciso de su amor por él, pero un día, cuando él estaba caminando por el bosque, acabó apartándose de sus compañeros. Cuando Narciso preguntó:” ¿Hay alguien aquí?”, Eco contenta respondió: “Aquí, aquí”. Incapaz de verla oculta entre los árboles, él le gritó:” ¡Ven!”. Después de responder: “Ven, ven”, Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor. Tentado por Afrodita, al contemplar su imagen en el espejo de la superficie del agua, sintió una fascinación por su propia imagen de la que no pudo sustraerse. No podía tocar ni abrazar al ser que veía reflejado en el agua, pero tampoco podía apartar su vista de él. En otra versión del mito, uno de los menospreciados por Narciso se queja a los dioses y Némesis, la diosa de la venganza, se encarga de castigar su orgullo.
De cualquier modo, Narciso, subyugado por la bella imagen de sí mismo que le devolvía el río, se retrajo de toda posible relación amorosa con otros seres, e incluso de atender sus propias necesidades básicas, y su cuerpo se fue consumiendo para terminar convertido en la flor narciso, una flor tan hermosa como maloliente. Mientras tanto, Eco, consumida de melancolía, se retiró a una cueva donde su cuerpo también se consumió, quedando de ella solo una voz sin forma que repite, en la lejanía, la última frase o sílaba que se pronuncie.
Freud distingue dos tipos de narcisismo: el narcisismo primario de los primeros meses de la existencia y donde el niño dirige todas sus energías a la satisfacción de sus necesidades. Esta etapa está signada por la incapacidad del niño para reconocer al objeto, entendiendo por tal al mundo, las cosas y las personas que lo rodean, es decir, el recién nacido es incapaz de reconocer un mundo distinto a sí mismo. Todo su erotismo y/o energía libidinal es autodirigida y el mundo exterior no existe.
En una fase ulterior, en el llamado narcisismo secundario, el niño reconoce los objetos, hay cosas que entran y salen de su cuerpo, objetos que le pueden proporcionar dolor o placer, por lo tanto existen para satisfacer las propias necesidades es decir, que la investidura libidinal va al objeto y de allí retorna al sujeto. El objeto existe en función de las necesidades del sujeto.
Fisiopatología clínica
Resulta desconcertador para muchos el hecho de que el narcisista suele exhibir una aparente autoestima formidable, y socialmente aparece como una persona muy segura, sabedora de lo que quiere y completamente resuelta. En realidad con ello el narcisista está camuflando su vacío interno, su carencia real de autoestima. En la infancia temprana de estos individuos se encuentra a menudo una actitud indiferente o minusvaloradora por parte de sus progenitores, lo cual les deja una inseguridad que tratan de compensar por medio de una autoevaluación exagerada, irreal e inflada, (Baumeister, 1996). Algunos clínicos explican la personalidad narcisista sobre la base de una carencia emocional temprana producida por una madre emocionalmente fría o indiferente, o con una agresividad encubierta hacia su hijo, (Piñuel, 2007). La consecuencia es que los narcisistas necesitan mirarse continuamente en el espejo de los demás para saber quiénes son, y al descubrir una pésima imagen de ellos mismos se ven en la necesidad de ocultarla y esconderla. Desarrollan entonces en compensación una imagen artificialmente sobrevalorada hasta lo patológico. Las personas inteligentes, sanas, que se percatan de la artimaña, o que simplemente son más valiosas o agraciadas que ellas se convierten entonces para el narcisista en una amenaza para esa imagen artificial con la que el narcisista sustenta su autoestima, por lo que su comportamiento con ellos es manipulativo, y cuando la manipulación no surte efecto, perseguidor.
Los sujetos narcisistas poseen una autoestima muy vulnerable, siendo por esto muy sensibles al "ultraje" de la crítica o la frustración; en relación con esto, las críticas pueden llegar a obsesionarles y hacer que se sientan hundidos y vacíos. Otro síntoma es el deterioro de sus relaciones sociales como consecuencia de su pretenciosidad y necesidad constante de admiración. Otro síntoma es la incapacidad para arriesgar nada por la posibilidad de frustración que ello conlleva.
En el ámbito social los narcisitas naufragan. Las demás personas sólo cuentan para ellos como posible fuente de gratificación, devolviéndoles la imagen de sí mismos cuya carencia les atormenta y que anhelan insaciablemente. Por ello suelen elegir profesiones que les proporcionen notoriedad social, reconocimiento o incluso fama. Desde el punto de vista Psicoanalítico de la psico-patología, la estructuración de una personalidad narcisística, implica una detención o fijación del desarrollo de la persona a etapas infantiles de profunda gratificación, o en una regresión del individuo a estos períodos, por su incapacidad para tolerar y enfrentar los retos y fracasos que la maduración y la vida le imponen (. Andre Green).
Rasgos de la personalidad narcisista
La personalidad narcisista se caracteriza por un patrón grandioso de vida, este se expresa en fantasías o modos de conducta que incapacitan al individuo para ver al otro. Su visión de las cosas es el patrón al cual el mundo debe someterse. Para los narcisistas el mundo se guía y debe obedecer a sus propios puntos de vista, los cuales considera irrebatibles, infalibles, auto-generados. Las cosas más obvias y corrientes, si se le ocurren a él o ella, deben ser vistas con admiración y se emborracha en la expresión de las mismas. Hay en el Narcisista una inagotable sed de admiración y adulación. Esta necesidad lo incapacita para poder reflexionar tranquilamente y valorar serenamente la realidad. Vive más preocupado por su actuación, en cuanto al efecto teatral y reconocimiento externo de sus acciones, que en la eficacia real y utilidad de las mismas. En resumen, las personas narcisistas, aún cuando pueden poseer una aguda inteligencia, esta se halla obnubilada por esa visión grandiosa de sí mismas y por su hambre de reconocimiento. Llama la atención, entonces, cómo muchas personas pudiendo ser exitosas, productivas y creativas, someten su vida a aduladoras mediocridades. Cuando los narcisistas ejercen posiciones de poder, se rodean de personas, que por su propia condición, son inferiores a él o ella, y de otras, que le harán la corte solo en función de un interés mezquino. Ellas, drogadas por su discurso auto-dirigido, no son capaces de reflexionar y escuchar lo que el mundo externo les grita.
En la otra cara de la moneda, la personalidad narcisista es, en sí misma, una forma de supervivencia. Hemos visto en el mito cómo Narciso es el producto de una acción terrible. La personalidad narcisista nace de una violencia, de un terrible trauma, de una herida inferida al individuo en sus primeras etapas del desarrollo o antes, cuando la herida es la madre y ella trasmite al hijo su resentimiento, su dolor, su rabia y su temor. Se refugia, el traumatizado, en su propia imagen de grandiosidad, ello le permite elevar su maltrecha auto-estima y sentirse un poco mejor consigo mismo. Su hambre insaciable de reconocimiento se asila en la admiración y la adulación de quienes lo circundan.El narcisista es una persona que puede ser muy exitosa, en cuanto al brillo externo se refiere. Él no se plantea dudas en cuanto a la realidad de sus ideas, sean estas brillantes o no. Así vemos cómo personas con una inteligencia mediocre y una cultura pobre, escalan posiciones sorprendentes, para ellas el recapacitar no existe. Aún las más insulsas ideas son expresadas con un espíritu mesiánico, se enamoran de las ideas de otros y las hacen propias sin la más mínima consideración moral ni ética.
El recurso de la mitología nos brinda la imagen para la comprensión de la conducta y el mito de Narciso es concluyente en la terrible frase del oráculo: "El niño tendrá larga vida si nunca se observa a sí mismo." Así en la no reflexión es donde puede sobrevivir este personaje. Sin embargo, Narciso, en castigo a su ser desalmado, es transformado en una planta que da unas flores muy bellas, de olor nauseabundo, y estéril de fruto y nos dice el mito que en este tipo de personas hay, a pesar de su apariencia, algo que huele muy mal.
Criterios diagnósticos del trastorno narcisista de la personalidad (TNP)
La DSM IV divide los trastornos de la personalidad en tres grupos basándose en la similaridad de los síntomas. Esta agrupación categoriza al trastorno narcisista de la personalidad dentro del grupo B, (trastornos o desórdenes dramáticos, emocionales, o erráticos), de trastornos de la personalidad. Estos trastornos de personalidad tienen en común un sentimiento excesivo de la propia importancia. Así se incluyen también en este grupo el trastorno límite de la personalidad, el trastorno histriónico de la personalidad y el trastorno antisocial de la personalidad.
Sin embargo, la ICD-10 (Clasificación Internacional de Trastornos Mentales y de Comportamiento, publicada por la OMS en Ginebra, en 1992) considera al Trastorno Narcisista de la personalidad (TNP) como "un trastorno de personalidad que no encaja en ningún subapartado específico", y relega a la categoría conocida como "Otros trastornos específicos de personalidad", que incluye también a los trastornos de personalidad excéntrico, "inquieto", inmaduro, pasivo-agresivo, y psiconeurótico.
El TNP se caracteriza por un patrón generalizado de grandiosidad (en la fantasía o en el comportamiento), necesidad de admiración y carencia de empatía, con un comienzo en la adultez temprana y presente en una variedad de contextos, indicado por cinco (o más) de los siguientes:
1. Tiene un sentido grandioso de su propia importancia
2. Le absorben fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza, o amor ideal
3. Se considera especial y único, y sólo puede ser comprendido, y sólo debería asociarse con otras personas especiales o de alto estatus personal o institucional.
4. Requiere excesiva admiración (Es un síntoma que denota una baja autoestima y una gran preocupación por hacer bien el trabajo y por cómo son vistos por los demás).
5. Tiene un gran sentido de sus propios derechos. Piensa que se le debe todo. Tiene un sentido de "categoría" con irrazonables expectativas de un trato especialmente favorable o de una aceptación automática de sus deseos.
6. En sus relaciones interpersonales es explotador. Se aprovecha de los demás para conseguir sus propios fines (esperan que se les dé todo lo que deseen, sin importar lo que ello suponga para los demás, y pueden asumir que los demás están totalmente interesados en su bienestar).
7. Carece de empatía y es reacio a reconocer o identificar las necesidades y sentimientos de los demás.
8. Es frecuentemente envidioso de los demás o cree que los demás le tienen envidia (pueden llegar a devaluar a personas que hayan recibido una felicitación al pensar que ellos son más merecedores de la misma).
9. Muestra actitudes y comportamientos arrogantes y altivos o prepotentes.
Wyatt y Hare, en 1997 establecen:
"Clínicamente hablando, cualquier persona socialmente disfuncional que se siente autorizada a usar su poder para controlar a otras personas por las que se siente amenazada, o que vive una fantasía pretenciosa, en lugar de en la realidad, y que se ve a sí misma consistentemente como superior a sus compañeros y anhela ser reconocido como tal, reúne los requisitos del denominado trastorno narcisista de la personalidad"
Kevin ha crecido sin un padre, probablemente sin la imagen paterna que lo introdujera dentro de la ley simbólica, y la versión del padre que se le presenta ahora es la de un monstruo egoísta y vanidoso, ese es el espejo en el que ahora se mira, trata de matarlo, de romper el espejo, pero no puede, no es omnipotente.
Esta resignificación de sus actos introducirá a Kevin en el tiempo 3, en el que tendrá que trabajar sobre esto descubierto. Tendrá que decidir entre aceptar la oferta de placer que le hace su padre, oferta tentadora por que además de los placeres sin límite, se le ofrece, como un plus, una familia y un hijo a su medida, Kevin trabaja,( es casi imposible renunciar a los significantes amos que comandan su goce) y parece que va a ceder, pero... Aquí, María E. Domínguez introduce un cuarto tiempo, en el que se producirá algo nuevo a partir de la ganancia de saber. El “Saber- hacer- ahí- con”. Kevin ahora sabe, sabe que no puede matar al padre, pero también sabe que puede hacer morir, renunciar a algo de lo suyo, a algo de su propio goce, para así, paradójicamente, poder tomar lo que le corresponde: “LIBRE ALBEDRÍO”, en un acto que se interpreta como simbólico, se suicida, saliendo así de la maldición de la repetición. La película vuelve atrás, al principio, donde Kevin otra vez, portando su vanidad tendrá la opción de “hacer lo correcto”, pero esta vez sabiendo algo que antes no sabía.
Es verdad que él ha nacido “por azar” en medio de una realidad que implicaba una madre soltera, que probablemente ha estado toda la vida tratando de expiar su pecado, un padre ausente que no ha hecho más que observarlo de lejos, el es abogado defensor, a eso se dedica, ese es el universo en el que se mueve, necesariamente tiene que defender a los acusados, necesariamente tiene que preparar los casos. Por azar le ha tocado ese empleo en la firma de Milton. Pero no es esto lo que ha comandado su vida, por que el ha tenido la oportunidad de elegir, solo que ha elegido mal, regido solo por su deseo, en un cretinismo absoluto.
Trataremos ahora de establecer un paralelismo con el personaje Ibbieta, del cuento de Jean Paul Sartre, El Muro.
Ibbieta está preso, Kevin está encerrado en su profesión de abogado, Kevin hace que se declare inocente a un culpable de un crimen aberrante, Ibbieta habla, pensando que les está tomando el pelo a los guardias, ninguno de los dos se plantea que algo puede salir mal. En el tiempo dos, Ibbieta ve que no lo fusilan, además el panadero lo anoticia de que han matado a Gris, A Kevin, Mitch Weaver lo anoticia de que el hombre al que él defendió ha matado una niña, además, tiene que presenciar, impotente, el suicidio de su esposa. Allí ambos descubren su vulnerabilidad, se produce un quiebre en su universo, sus acciones fueron más allá de lo esperado. Ibbieta es responsable de haberse creído omnipotente, de no haber tomado en cuenta la posibilidad de que pasara algo que escapara a su conocimiento, Kevin es responsable de su vanidad, de querer ser el primero, de no soportar perder. En el tiempo tres Ibbieta ríe hasta las lágrimas, en el tiempo suplementario que agrega Domínguez, o sea, el tiempo cuatro de la responsabilidad subjetiva, Kevin se suicida y retoma el curso de sus acciones, pero esta vez “hace lo correcto”.

Bibiografía:

D´AMORE, O.: “Responsabilidad subjetiva y culpa”. En La transmisión de la ética: clínica y deontología. Vol. 1 Fundamentos, Letra Viva, Buenos Aires, 2010.
DOMÍNGUEZ, M. E.: “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”. En La transmisión de la ética: clínica y deontología. Vol. 1 Fundamentos, Letra Viva, Buenos Aires, 2010.
SALOMONE, GABRIELA: “El sujeto dividido y la responsabilidad”. En La transmisión de la ética: clínica y deontología. Vol. 1 Fundamentos, Letra viva, Buenos Aires, 2010.
SALOMONE, GABRIELA: “El sujeto autónomo y la responsabilidad”. En La transmisión de la ética: clínica y deontología. Vol. 1 Fundamentos, Letra viva, Buenos Aires, 2010.

JUAN JORGE MICHEL FARIÑA: Psicología ética y derechos humanos,”Responsabilidad: Entre necesidad y azar”- Ficha de cátedra-

FREUD, S.: “Introducción del narcisismo”, Amorrortu editores, tomo XIV, Buenos Aires, 1979.

WIKIPEDIA, LA ENCICLOPEDIA LIBRE: “Narcisismo”.

MOSCA, JUAN CARLOS: “Responabilidad, otro nombre del sujeto”, En Etica,: Un horizonte en quiebra, Eudeba, Buenos Aires, 2010.

SARTRE, J.P.:”El muro”,Losada, Buenos Aires,2007.



NOTAS

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