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PSICOLOGÍA, ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS

“EL ABOGADO DEL DIABLO”

Docente: Viviana Carew

Alumna: María Eugenia Anselmi

Comisión: 17

Cátedra: 1

Universidad de Buenos Aires
8 de junio de 2010

CONSIGNA DE EVALUACIÓN

1. Tomando en cuenta el comentario sobre el film: ¿Cuál es el personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva? ¿Propone el autor alguna hipótesis al respecto? En caso afirmativo, explicítela consignando los indicadores.

2. Sugiera el circuito de responsabilidad (tiempos lógicos) que organizan la situación.

3. Establezca los elementos de azar y necesidad presentes en la situación, consignando los indicadores respectivos.

4. Si corresponde, establezca las figuras de la culpa que aparecen, estableciendo su relación con la hipótesis sobre la responsabilidad subjetiva. Consigne en caso que exista alguna relación con la responsabilidad jurídica.

5. Compare conceptualmente el caso presentado con el de Ibbieta (cuento “El muro”, de Jean Paul Sartre).

El film “El Abogado del Diablo” (Devil´s Advocate) del director Taylor Hackford es una historia que se presenta como una oportunidad para el cambio. El personaje principal del film y, sobre quien se realiza el análisis es Kevin Lomax; él debe decidir entre defender a un cliente acusado de abuso de una menor y así perder el invicto de 64 juicios ganados, o no defenderlo y no perder su invicto. Kevin opta por defender al cliente acusado de abuso, y a lo largo de la historia, se le van presentando diferentes oportunidades para cambiar, y es a partir de diferentes situaciones, donde continuamente Kevin debe probarle a diferentes personajes las consecuencias que asume con sus decisiones.
María Elena Domínguez analiza la responsabilidad subjetiva de Kevin Lomax, la hipótesis que plantea en su análisis se basa en la decisión del protagonista de no ver, de optar por el libre albedrío, en relación al dilema que se le presenta en el inicio del film “decidir entre defender a un culpable de abusar de una menor y así perder su invicto o –estrategia mediante-, a costa de no saberse engañado, ganar. Kevin opta por no ver. ¡Libre Albedrío!” . Situacionalmente lo podemos ubicar en el momento que Kevin Lomax, durante el receso del juicio, en el cual esta defendiendo a un abusador de menores, se dirige al baño y se enfrenta al dilema de decidir entre hacer lo correcto sabiendo que su cliente es culpable y por tal razón, dejar de ser su abogado, u optar por evitar ver la culpabilidad de su cliente y continuar con el juicio, demostrando su invencibilidad como abogado. En base a lo expresado anteriormente, Kevin entra en un juego de optar por no ver y teniendo que enfrentar las consecuencias más atroces que sus decisiones le traen. Paralelamente, a la hipótesis que plantea María Elena Domínguez, puede pensarse otra, la cual se basa en el dilema del invicto de Kevin, en su carácter de abogado, frente al demostrar al menos una victoria en las batallas que la vida le propone; el protagonista con la vanidad que lo caracteriza, elige seguir acumulando invictos en su vida profesional, dejando relegados los asuntos no elaborados de su vida personal; esto se ve reflejado en el momento que le asignan un caso, basado en un triple crimen y paralelamente, su mujer tiene problemas de salud, ante esta problemática Kevin relega el cuidado que su mujer le demanda y decide llevar adelante la defensa del acusado de triple crimen.
¿A qué se refiere el concepto responsabilidad? Este concepto puede ser visto, desde una primera perspectiva, la jurídica, relacionada a la dimensión de la moral; pero a su vez nos encontramos con la perspectiva de la responsabilidad subjetiva, la cual se halla relacionada a la acción realizada por el sujeto, a su vez va más allá de lo esperado por él, lo desborda y lo ob-liga a interpelarse por la situación. En base a esta conceptualización se ubica el circuito de la responsabilidad, organizado en tres tiempos lógicos, TIEMPO 1 es considerado como una situación en acción cualquiera, que luego será interpelado en el TIEMPO 2 y resignificará retroactivamente lo acontecido en el TIEMPO 1. El TIEMPO 2 se caracteriza por la disonancia del accionar del sujeto; es aquí donde el sujeto es llamado a responder, lo puede hacer desentendiéndose de la responsabilidad que su acto implica y la interpelación que él mismo se hizo, o puede optar por cambiar de posición subjetiva a consecuencia de la interpelación, entrando en el TIEMPO 3, en donde se resignifica el acto del TIEMPO 1, este es el tiempo propio de la responsabilidad subjetiva. En el film podemos ubicar el circuito de la responsabilidad:
TIEMPO 1: Se ubica en el momento de la asignación del caso de triple homicidio, esto le demandara estar más tiempo fuera de su casa, y paralelamente su mujer enferma.
TIEMPO 2: Se relaciona con decidir abandonar el caso y cuidar de su mujer, o seguir adelante con el caso, descuidando a su mujer, Kevin opta por la segunda opción, lo que da cuenta, que haber decidido seguir adelante con el caso que se le asignó, se desentiende de la enfermedad de su mujer y, a su vez cede al deseo de su padre (aunque, él todavía no lo sabe), ya que su mirada concuerda con la vanidad, con la que Kevin se maneja en la vida y deja relegada la mirada de su mujer, porque ésta no le ofrece el poder y demás placeres que Milton, si le ofrece; además regirse por la mirada de su mujer implica a consecuencia de la interpelación que el sujeto hace de su acto, éste cambie de posición subjetiva; dando lugar al TIEMPO 3. Pero por el contrario, Kevin se desentiende, por lo que es imposible ubicar un TIEMPO 3, ya que a partir, de todas las oportunidades para cambiar que se le presentan al protagonista a lo largo del film, su respuesta es siempre la misma, el no ver más allá y por lo tanto, no poder interpelarse por los actos cometidos; esto puede verse claramente en el film, cuando tras el suicidio de Mary Ann (su mujer), Kevin se entera de la verdad acerca de su padre, y en vez, de cuestionarle el hecho de nunca haberle contado la verdad; él lo increpa diciéndole ¿Qué le hiciste a mi mujer?, otra vez Kevin opta por no ver. Las motivaciones inconscientes se expresan más allá de la voluntad e intención del yo. El yo desconoce que los olvidos reiterados son el signo de un conflicto que el sujeto no se dispuso a resolver por la vía de la decisión, tales como el desconocer quien era su padre, el pasar por alto la culpabilidad de sus clientes, el no escuchar a su mujer; la interpelación, retroactivamente, lo lleva a resignificar esos olvidos; ahora sabe que los olvidos no son casuales y que tiene un sentido para él, esto lo visualizamos, cuando Kevin se encuentra con un amigo de un colega, al cual mataron y, a partir de ahí, hay un intento de leer las cosas de otro modo.
El azar se relaciona con la incertidumbre, lo accidental, lo fortuito, lo que no se puede calcular porque es ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. Por otro lado, la necesidad se relaciona con una condición físico-matemática y no se relaciona, o mejor dicho, no responde a la voluntad del sujeto.
En el film los elementos de azar, se visualizan a través, del encuentro en el ascensor entre Mary Ann, Kevin, su madre, Milton y Cristabella, ahí es donde Milton deja deslizar un indicio de la relación que lo une a Kevin, al preguntarle Milton a su madre, si era la primera vez que venia de visita a New York, pero esto no revela la verdad acerca del padre de Kevin, ya que es éste último quien responde y no su madre. La categoría de necesidad no puede ubicarse en el film.
Responsabilidad subjetiva y culpa, se encuentran ligadas, en tanto la responsabilidad es singular y la culpa recae en la dimensión de lo particular; en base a esto, como Kevin no realiza la interpelación de su acto, se desentiende de su responsabilidad subjetiva. Si bien no hay una figura de culpa tangible, lo que puede ubicarse es otro modo de responder, Kevin proyecta la responsabilidad del suicidio de Mary Ann, en la figura de Milton, a su vez, puede ubicarse el ceder ante el deseo del padre, ya que cuando Milton le ofreció dejar el caso y cuidar de su mujer, es una suerte de prueba en la cual Kevin cae, y nuevamente opta por no ver, por lo tanto no tiene sentimiento de culpa, por la decisión que tomó y la consecuencia que le trajo optar por esa opción. En cuanto a la responsabilidad jurídica, no hay indicios en el film, de que el protagonista deba ser analizado desde esta perspectiva, ya que no hay acto o acción alguna que de cuenta que Kevin debe ser calificado de imputable o inimputable desde la perspectiva jurídica, sino que es responsable en tanto sujeto del inconsciente. Según Freud, ya que se tiene que hacer responsable no solamente de su síntoma, sino también de su decir. Responsabiliza al sujeto de aquello que desconoce de sí mismo.
A partir del cuento “El Muro”, de Jean Paul Sartre, se pueden establecer elementos en común con el film “El Abogado del Diablo”, a saber:
-  Ni Ibbieta ni Kevin desarrollan una responsabilidad subjetiva propia del Tiempo 3, ya que ambos buscan formas de desentenderse de la responsabilidad de su acto. Ibbieta se ríe y llora; Kevin deja relegado el cuidado de su mujer y continua con el caso, que Milton le asignó. No desarrollan una nueva posición subjetiva, propia del acto ético.
-  En ambas historias ocurren situaciones azarosas en las que está en juego el “hablar de más”. Ambos escenarios desencadenan todo el circuito de responsabilidad a partir de ella. En Ibbieta puede verse el hecho de que Gris se haya peleado con los primos y haya elegido el cementerio como escondite justo cuando él nombra al cementerio queriendo hacerles una jugarreta a los falangistas. En Kevin el azar se visualiza en la situación del ascensor, en donde Milton deja deslizar cierta verdad, que Kevin desconoce, pero al contestar por su madre, no puede enterarse de lo que oculto por muchos su madre.
-  Otro punto en común que pude vislumbrarse es que ambos ceden ante su deseo. Deseo de vivir, por parte de Ibbieta; Ceder ante el deseo del padre, por parte de Kevin.

BIBLIOGRAFIA
• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
• Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.



NOTAS

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