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Trabajo Práctico de Psicología Ética y Derechos Humanos. Cátedra I
“EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS”
“La niñez se mide a través de sonidos, olores y observaciones; antes de que aparezca la sombra oscura de la razón” John Bechmann.

Profesor: Juan Jorge Michel Fariña
Ayudante: Estefanía Panizza
Integrantes: Benitez, Diana Gabriela L.U.:328683120
Yobstraibizer, Gisele L.U.:337179780
Comisión: 9

2do cuatrimestre 2010

“El niño con el pijama de rayas”
El sujeto elegido es Bruno ya que ante una situación que le genera un conflicto decide mentir. Bruno debe decidir entre: hacer lo cree que “está bien” -en términos morales - y correr el riesgo de ser castigado, o bien, hacer algo que sabe que no “está bien” porque siente temor, porque le conviene o a razón de un sentimiento egoísta de preservarse sin importar las consecuencias de su decisión. Luego, en un segundo momento, Bruno se ve interpelado por elementos disonantes que lo retrotraen a su decisión anterior indicándole que algo anduvo mal.
Así, se ubica el TIEMPO 1 del circuito de la responsabilidad en la escena donde se encuentran dos niños: Bruno y Shmuel, en la casa de uno de estos -ya se conocían, se habían visto varias veces y hasta habían entablado una amistad: uno era hijo de judíos (Shmuel) y el otro era hijo de un comandante nazi (Bruno)- en dicha escena Shmuel se encuentra secando copas en el comedor de la casa de Bruno. Cuando este lo ve, le pregunta que hace allí, Shmuel le dice que “pidieron alguien con dedos pequeños que hiciera esto”, luego Bruno le pregunta si sabe que deberían ser enemigos, a lo cual Shmuel no le responde. Acto seguido Bruno le pregunta si quiere un pan (le ofrece algo de comer), el otro niño asiente con la cabeza y acepta la comida. Ahí Bruno le hace una serie de preguntas a Shmuel, le pregunta si su padre es gentil o bueno, a lo cual Shmuel le contesta que sí. Bruno le pregunta si ha pensado que no lo fuera, y Shmuel contesta que no, “¿Te enorgullece?” le pregunta Bruno y Shmuel le contesta: “Sí. ¿Tú también del tuyo?”. Bruno baja la cabeza y le contesta con otra pregunta: “¿En serio la finca es horrible?” (finca era el modo en que él llamaba, a causa de su ignorancia, al campo de concentración que se encontraba separado de su casa por un gran bosque y donde Shmuel vivía). En ese preciso momento entra en escena el teniente Cotler, el cual se encuentra con ambos niños conversando amistosamente, entonces le dice a Shmuel “¿cómo te atreves a hablar con la gente de la casa?” y al darse cuenta que tiene comida entre sus manos lo acusa de haber robado la comida, Shmuel niega haberla robado y dice que se la dio Bruno, su amigo. Entonces el teniente le pregunta a Bruno si conoce al niño. Bruno piensa dos segundos y contesta rápidamente con la voz temblorosa: “no, cuando entré él se estaba comiendo el pan, jamás lo había visto...en verdad”. Luego de estas palabras el teniente le dice a Shmuel que termine con lo que está haciendo y que cuando regrese discutirán que les sucede a las “ratas ladronas” y lo conduce a Bruno a otra habitación.
Siguiendo a Fariña podemos decir que, en esta escena, el sujeto lleva adelante una conducta con determinados fines, suponiendo que su accionar se agota en los objetivos para los cuales fue concebida.
Sin embargo, la acción de mentir implica no solo no ser castigado sino que, a su vez, otro será castigado en su lugar. El sujeto se encuentra en una situación conflictiva, donde lo que decida decir o no decir, tiene consecuencias en la realidad. Frente a la emergencia de la situación que lo interpela, el sujeto se ve obligado a decidir. En este sentido, surge la acción de mentir como solución rápida y eficaz frente a la emergencia. Hasta ahí todo parece estar en orden. ¿Qué pasa cuando el sujeto comienza a preguntarse por el otro? ¿Es tan eficaz la desición tomada? Esto no es tan fácil, ya que es imposible que uno no se vea implicado en una decisión propia que perjudica a otro, en particular, en una relación de amistad donde hay un pacto implícito de lealtad. Entonces, una mentira de esta índole es, si se quiere, una traición. El sujeto es responsable moralmente de su acto, ya que si bien es un niño, sabía que algo podía sucederle a Shmuel si el ocultaba la verdad al teniente.
No estamos frente a una situación de necesidad , Bruno es responsable, ya que él podía elegir. Entonces, aquí no es adecuado hablar de necesidad porque, citando a Fariña, Juan J. Michel : “cuando en una situación rige por completo el orden de la necesidad, la pregunta por la responsabilidad del sujeto carece de toda pertinencia”. Tampoco nos encontramos frente a una situación de azar (coincidencia, accidente, etc.) porque la respuesta que Bruno le dió al teniente Cotler no fue causa del azar, Bruno pensó en sí mismo, y contestó de acuerdo a su conveniencia. Su respuesta fue intencional por eso no es correcto hablar de azar en este caso en particular.
Según Juan Carlos Mosca , la responsabilidad del sujeto se encuentra “en la grieta entre necesidad y azar”, allí donde el azar y la necesidad no intervienen en la situación, la responsabilidad es algo que escapa a estos dos órdenes. Cuando hablamos de responsabilidad adherimos a lo que sostienen Fariña y Gutierrez respecto a este tema. Responsable es aquel de quien se espera una respuesta, el sujeto debe responder por sus acciones, “hacerse cargo”, ya que estos actos son conscientes y voluntarios.
Ubicamos el TIEMPO 2, que pone en marcha el circuito de la responsabilidad, con la aparición de las figuras de la culpa. Estas comienzan a hacerse presentes cuando Bruno, luego de haberle mentido al teniente, entra a su habitación, patea un libro que está en el piso, se sienta en su cama, se cubre la cara con sus manos, patea contra el piso y se agarra el cabello, sus ojos se le llenan de lágrimas. Podemos ver en esta escena signos de arrepentimiento por la acción realizada en el tiempo 1, es decir indicadores internos que interpelan al sujeto.
En relación al párrafo anterior y como sostiene Fariña , podemos pesquisar como en este segundo tiempo el sujeto “recibe de la realidad indicadores que lo ponen sobre aviso respecto de que algo anduvo mal, de que las cosas fueron más allá –o más acá- de lo esperado, es en este momento cuando el sujeto se ve interpelado por determinados elementos disonantes. Algo de esta diferencia le pertenece”. Estos elementos disonantes lo llevan a resignificar el tiempo 1.
Se hacen presentes también indicadores externos cuando, por ejemplo, luego de la escena anterior Bruno se pone de pie y va en busca de su amigo Shmuel esperando encontrarlo. Baja corriendo las escaleras y ve que alguien está limpiando las copas, se acerca con expresión de felicidad en su rostro suponiendo que es Shmuel, pero al instante ve que no es así, que quien está limpiando las copas es María, la empleada doméstica, lo cual le genera una sensación de tristeza que se refleja en sus ojos llorosos.
Acto seguido va a buscar a su amigo a la “finca” y lo ve desde lejos trabajando con la carretilla, al ver que Shmuel se encuentra bien Bruno se queda tranquilo y vuelve a su casa donde se queda pensativo hamacándose en el columpio. Así, los pensamientos que atormentan a Bruno (como figuras de la culpa) sobre que algo malo podría pasarle a Shmuel, a consecuencia de su accionar, parecen desaparecer.
Por otro lado, otra figura de la culpa que aparece es la negación, esta se presenta en la escena en que Bruno abraza a su padre con fuerza luego de haber visto un video (trepándose de una ventana y a escondidas de su padre) que trataba sobre la variedad de supuestas actividades recreativas que existían en el “campo de trabajo” (modo en que en el video se llamaba al campo de concentración), el video también mostraba lo felices que se encontraban las personas que vivían en el campo, en este momento la angustia de Bruno y con ella la culpa parecen disiparse pero solo por un momento. El video no solo le genera a Bruno la ilusión de que Shmuel al vivir en ese lugar se encuentra cuidado y bien, sino también de que su padre es un buen hombre, ya que es él quien está al mando del “campo de trabajo”.
La culpa se presenta nuevamente cuando repetidas veces Bruno al ir corriendo feliz al campo a encontrarse con Shmuel para jugar este no se hace presente, hasta que un día Shmuel está allí, pero con su ojo derecho golpeado y ensangrentado. Es en ese momento cuando Bruno le manifiesta que no entiende ya que en el video que vió sobre el campo todo se veía lindo y feliz. Bruno además le dice que no sabe porque mintió ante el teniente Cotler, y afirma que quizás lo hizo porque su hermana Gretel y los demás no dejaban de decirle cosas. Además le cuenta que Cotler asusta a cualquiera, intentando justificarse por la acción llevada a cabo. Bruno le dice que fue a buscarlo varias veces y que como no lo encontraba pensó que ya no eran amigos. Luego le dice que siente mucho lo que hizo, le pregunta a Shmuel si aún son amigos, a lo cual este asiente con la cabeza y le da la mano a través del alambrado que rodea al campo de concentración.
La culpa aparece también en la escena en que Bruno, un día antes de mudarse, va a visitar a su amigo y este le cuenta que se siente mal porque no encuentra a su padre, al cual le dieron una nueva tarea junto a otros hombres y que desde ese día no ha vuelto. Ante esto Bruno le dice que quiere compensarlo por el día en que mintió frente al teniente y que lo hará ayudándolo a buscar a su padre. De este modo, al día siguiente Shmuel le consigue la ropa adecuada a Bruno para que ingrese al campo de concentración y haciendo un hoyo por debajo del alambrado este logra ingresar para saldar su deuda con Shmuel.
La angustia se presenta nuevamente cuando al entrar al campo Bruno ve que nada es como creía y como el video lo mostraba. Sin embargo, aún así, le dice a Shmuel que quiere ir a la cafetería (la que se nombraba en el video) a lo cual Shmuel le responde con cara de extrañamiento: “¿la cafetería?”, es en este momento cuando Bruno toma la iniciativa de retirarse diciéndole a Shmuel que tiene que volver a su casa y este le recuerda que está allí para ayudarlo a encontrar a su padre, ante lo cual Bruno continua la búsqueda para compensarlo por lo que le hizo.
En el tiempo 2, al igual que en el tiempo 1, tampoco interviene nada del orden de la necesidad o del azar.
Si bien las manifestaciones de la culpa que aparecen en este recorte, ubican a Bruno como responsable moralmente frente al hecho de haber mentido por conveniencia o egoísmo, dichas manifestaciones también dan cuenta de otro tipo de responsabilidad de la cual el sujeto nada sabe, es un saber no sabido: la responsabilidad subjetiva . La culpa se hace presente cuando está ausente la responsabilidad, la culpa es un sustituto de ella . No hay responsabilidad subjetiva sin culpa . La culpa vela y devela. Vela porque se encuentra desplazada de su objeto originario a otro, funcionando así como un tapón. Y a su vez, devela algo, nos permite ver la responsabilidad subjetiva del sujeto implicado. La culpa funciona paralelamente, como tapón y como develador.
De este modo, el hecho de que Bruno se sienta culpable por haber mentido al teniente y por esto haber perjudicado a Shmuel funciona como tapón ante la culpa inconsciente por pensar a su padre como una mala persona. Esto se verifica cuando en la escena en que termina de ver el video abraza a su padre porque el video le muestra lo que él esperaba ver: que quienes viven en el campo son felices y que su padre al estar al mando de esto hace las cosas correctamente, por lo tanto sería una buena persona. Esto le sirve a Bruno como sustento para afirmar que su padre trabaja para “mejorar la nación”. Al ver este video la angustia, culpa, remordimiento, reproche se alivian momentáneamente hasta que surge otra situación en la que esta afirmación corre el riesgo de ser refutada, lo cual genera que surja en él nuevamente la angustia. La escena en la cual Bruno ve a Shmuel con el ojo lastimado y la escena en la que él pregunta por la cafetería hacen que reaparezca la angustia, ya que refutarían la afirmación de que su padre es una buena persona.
Planteamos como hipótesis clínica que la decisión que toma Bruno de mentirle al teniente, señalando que Shmuel es un ladrón mentiroso, lo confronta al primero con la posibilidad de comprobar si su padre es o no una buena persona. Esto es así, ya que si el teniente le hace algo malo a Shmuel o este “desaparece”, esto indicaría que su padre es una mala persona, ya que el teniente sigue las órdenes del comandante. De esta forma, inconscientemente, Bruno pone a prueba a su propio padre.
Del mismo modo, cuando Bruno decide compensar a su amigo buscando a su padre desaparecido, podríamos pensar que en realidad quiere, de forma inconsciente, hacer esto para asegurarse de que su propio padre, el comandante, le ha dicho la verdad: que ese lugar es realmente un campo de trabajo y no un lugar donde las personas “desaparecen”. Si lo encuentra confirmará que ese es realmente un campo de trabajo y si no lo hace entonces su padre quedaría como un mentiroso. Es decir que, va en busca de una respuesta, intenta una vez más convencerse de que su padre es una buena persona de la cual él se enorgullece porque está haciendo “lo mejor para la nación”. Bruno cree ayudar a Shmuel a buscar a su padre desaparecido cuando en realidad a quien está buscando es a su propio padre y a su verdad.
Podríamos interpretar la escena en que Bruno le pregunta a Shmuel por la cafetería como otro modo inconsciente de averiguar si lo que mostraba el video era real o no y, por ende, si su padre le mentía o no.
Otro indicador de que Bruno se siente culpable por pensar que su padre no es bueno aparece en la escena en la que él le pregunta a Shmuel si su papá (el de Shmuel) es bueno y si está orgulloso de este. Entendemos que si Shmuel le contestara que no a estas preguntas Bruno no se sentiría tan culpable por su desconfianza hacia la bondad de su padre.
Bruno es responsable de querer sostener inconscientemente que su padre es una buena persona a través de las diversas acciones mencionadas anteriormente.
La hipótesis clínica se encuentra en el plano de lo universal –singular. Es aquí, en la responsabilidad subjetiva, donde se hace presente la singularidad de un sujeto en acto . El carácter singular se evidencia en las circunstancias irrepetibles de la experiencia . Es decir que, la responsabilidad subjetiva de nuestro personaje es distinta de la que puede llegar a tener cualquier otra persona bajo las mismas circunstancias, porque esta va a estar determinada por cómo se hayan inscripto ciertos significantes en el sujeto.
En el eje de lo particular se ubican los dos primeros tiempos lógicos del circuito de la responsabilidad. Este eje, por constar de un sistema de códigos compartidos, nos lleva indefectiblemente a hablar de cuestiones morales, jurídicas, sociales y políticas. En relación a la moral, en el sujeto se pone en juego lo que está bien y lo que está mal socioculturalmente. Es así como en Bruno surge el sentimiento de angustia, auto-reproche y arrepentimiento como resultado de haber violado ciertos códigos compartidos, en su caso los códigos de la amistad: la lealtad, fidelidad, sinceridad, incondicionalidad, etc. Esto sucede en la escena en la que le miente al teniente exponiendo a su amigo, Shmuel, más allá de su pacto implícito de amistad. En relación a lo político, si bien Bruno aún no tiene bien en claro cuáles son las ideologías políticas en juego en ese momento y lugar, sabe, por lo que le dicen sus familiares, que él y Shmuel no pueden ser amigos sino que deberían ser enemigos (según la sociedad). Esto se expresa en la escena en que Bruno le pregunta a Shmuel si sabe que deberían ser enemigos, a lo cual Shmuel no responde.
Como sostiene Fariña , el eje particular es el soporte, la condición de posibilidad para la existencia del eje universal-singular, y a su vez, lo particular no puede entenderse separado de lo universal-singular.

Comentarios sobre el film
Algo que resulta interesante para destacar del film es la frase con la que comienza la película: “La niñez se mide través de sonidos, olores y observaciones; antes de que aparezca la sombra oscura de la razón”. Lo que esta frase intenta expresar es lo que vemos en cada escena de la película: dos niños de ocho años de familias con ideologías y religiones distintas que pudieron entablar una amistad más allá de todo eso. La película muestra la mirada inocente de dos niños ante los hechos atroces de la realidad, a los cuales ellos no comprenden hasta el final del film donde la oscuridad de la razón los atraviesa.

Bibliografía
 Ariel, A. (1994). Moral y Ética. Una poética del estilo. En El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Buenos Aires.
 D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Fariña, Juan Jorge Michel. “The Truman Show” (versión resumida de la clase dictada en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, el lunes 8 de noviembre de 1999)
 Fariña, J. (1998). Lo universal-singular como horizonte de la ética. (Cap. III). En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
 Fariña, Juan Jorge Michel. “Responsabilidad: entre necesidad y azar" (Página de la cátedra)
 Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 Salomone, G. Z.: El sujeto autónomo y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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