Inicio > Acceso Docentes > Curso de Verano 2012 > El niño de pijama a rayas >

por 

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

PSICOLOGÍA, ETICA Y DERECHOS HUMANOS

CATEDRA: JUAN JORGE MICHEL FARIÑA

COMISIÓN: 5 (VERANO)

PROFESORAS: TAMARA GARCIA KARO
SILVIA CAPURRO

ALUMNAS: ANA KARINA CACERES
MARÍA FLORENCIA LAMANNA

Argumento de la película “El niño de pijama a rayas”
Bruno, es un niño alemán de ocho años en la Segunda Guerra Mundial durante el régimen nazi, ignorante de la tragedia que rodea a su tiempo, es hijo de un estricto comandante que acaba de ser asignado a su nuevo puesto en un campo de concentración. Bruno, quien vive en un barrio acomodado de Berlín junto con a su hermana mayor Gretel y sus padres, se ve entonces repentinamente obligado a mudarse, trasladándose a un lugar aislado llamado "Auschwitz". Bruno, molesto por la situación, se desespera por no encontrar ningún amigo con quien jugar en su nueva casa, más pequeña y con menos terreno para explorar, una de sus aficiones. Desde su ventana se puede ver una “granja”, tal lo que él cree que es, un grupo de casas tras una valla y mucha gente vestida con pijamas de rayas. Todos los que allí se encuentran son judíos confinados en el campo de concentración de Auschwitz. Bruno, en su inocencia, da por supuesto que son granjeros.
El tiempo pasa en la nueva casa. Los padres de Bruno recurren a los servicios de un tutor, el profesor Liszt, para ocuparse de la enseñanza escolar de sus hijos, pero Bruno no tarda en considerar al nuevo tutor como "el profesor más aburrido que pueda haber jamás", pues solo enseña Geografía e Historia . Este señor está encargado de enseñarles a los niños toda la historia alemana, con tal motivo le da al pequeño niño un libro que contiene dicha historia. Bruno se pregunta qué estaría pasando en el lugar en cual vive y por qué la gente va siempre vestida con un pijama rayado. Mientras tanto Gretel asimila las enseñanzas del profesor y el ideario del partido nazi, quienes repiten constantemente que los judíos no son personas, son malos, el enemigo, que los hicieron perder la guerra…
Bruno realmente no comprende que están en tiempos de guerra. Un buen día, en una de sus exploraciones por los alrededores de la casa, siempre a escondidas de su familia, encuentra a un niño de ocho años de edad, del otro lado del alambrado. El niño se llama Shmuel .Bruno y Shmuel comienzan a verse con regularidad, Bruno de vez en cuando le lleva comida (si no se la ha comido por el camino, ya que el lugar de exploración está lejos) y Shmuel habla a Bruno de cómo es su vida al otro lado del alambrado, de cómo era antes y de su familia. Bruno y Shmuel se hacen amigos. Esta amistad se mantiene incluso tras un incidente en el que Bruno niega su amistad con Shmuel ante el teniente Kotler (uno de los soldados del comandante), cuando Shmuel es llevado a casa de Bruno para limpiar un montón de copas de cristal y es acusado de robar comida cuando realmente ésta había sido ofrecida por su amigo. El soldado retira a Bruno del cuarto y advierte a Shmuel diciendo que regresaría para mostrarle que es lo que les ocurre a las “ratas mentirosas” como él. Bruno corre hacia su cuarto, con bronca patea el libro de historia alemana que su profesor le había obsequiado y rompe en llanto. Luego baja corriendo las escaleras dirigiéndose hacia Shmuel, pero éste ya no está allí, María estaba en su lugar limpiando las copas. Bruno y María se miran por un instante sin mencionar palabra, Bruno baja la cabeza y se retira.
Al otro día Bruno va tras el alambrado esperando encontrar a su amigo Shmuel, pero éste no aparece. Tampoco lo hace los días siguientes. Bruno no falta ni un solo día, hasta que allí encuentra a Shmuel, con la cabeza gacha. Bruno pensaba que había perdido la amistad de su nuevo amigo. Cuando Shmuel levanta la mirada, Bruno observa que está muy golpeado. Le pide disculpas a Shmuel por el episodio ocurrido días atrás en su casa, le dice que no sabe porque mintió y se comportó así y alude que el soldado Kotler daba miedo. Luego pregunta si continúan siendo amigos, la respuesta de Shmuel, fue afirmativa. Así entre juegos y alimentos, se vieron a escondidas, durante aproximadamente un año.
Los padres de Bruno deciden un buen día que ese no es un lugar adecuado para el crecimiento sus hijos, decisión que precipita la madre de Bruno al conocer la verdadera misión de su marido en el campo de concentración, ya que ella descubre que en el campo están asesinando a los judíos cuando huele el humo que sale de un crematorio del mismo campo. La madre y los niños partirían de Auschwitz en un par de días. Bruno da la noticia de su traslado a Shmuel, justo el día en que Shmuel se encuentra triste porque no encuentra a su padre. Bruno decide ayudarlo, ya que sería la última aventura antes de marchar de Auschwitz. Deciden que al día siguiente, el último de la estancia de Bruno en Auschwitz, éste pasaría al otro lado del alambrado, y disfrazado con pijamas rayados, que Shmuel podría conseguir fácilmente, buscarían al padre Shmuel. Al día siguiente Bruno se disfraza y cruza el alambrado: por fin Bruno y Shmuel están juntos. Comienzan a buscar al padre de Shmuel entre los galpones. En ese preciso momento los soldados forman un grupo de prisioneros entre los que se encuentran Bruno y Shmuel, quienes no entienden lo que pasa, y temerosos se agarran fuertemente de las manos. Comienza a llover. El grupo es llevado a una cámara de gas, donde Bruno y Shmuel mueren juntos.
Los padres de Bruno se percatan de la ausencia del niño y lo buscan por la casa, hasta que divisan la puerta del patio trasero abierta, dándose cuenta de que Bruno había escapado. Lo buscan por los alrededores de la casa desesperadamente hasta que llegan al alambrado del campo de concentración, donde se encontraban diariamente Shmuel y Bruno. Viendo un pozo por debajo de la cerca, y la ropa de Bruno tirada en el piso, la madre junto a su hija mayor rompen en llantos, y el padre comienza a correr desesperadamente hacia la puerta del campo de concentración para ingresar y encontrar a su hijo, pero es demasiado tarde. El padre encuentra un galpón vacío, y se dirige corriendo a la cámara de gas, que ya había sido ejecutada. Todos se dan cuenta de lo que ha sucedido, y nada más se puede hacer. Bruno ha muerto junto a cientos de judios.

Esta película nos llevó a pensar, basándonos en el personaje de Bruno, en el circuito de la responsabilidad, especialmente en la responsabilidad subjetiva.
Es así que para comenzar con nuestro análisis, citamos en un primer tiempo la escena en la que Shmuel es encomendado a limpiar copas, en la casa de Bruno. En un momento Bruno pasa por el comedor de su casa y ve a Shmuel, se le acerca y ambos se ponen contentos de haberse encontrado. Shmuel le cuenta porqué estaba allí. Sobre la mesa había unos pedazos de pastel, y Bruno identifica en Shmuel la necesidad de hambre, le ofrece a su amigo, quien acepta con gusto y los comienza a devorar al instante. En ese momento, azarosamente el soldado Kotler entra, poniéndose muy agresivo al ver que Shmuel se atrevió a hablarle a Bruno, y ver que estaba comiendo pastel. Lo interroga preguntándole si había robado los pasteles, y Shmuel contesta que no, que Bruno, su amigo, se los había ofrecido. Bruno permanece en la escena callado. Durante el transcurso de esta escena, cabe destacar que Bruno entabla una conversación con Shmul no esta relacionada con aventuras y juegos y dice algo así:
- Bruno: Tu y yo no deberíamos ser amigos. Se supone que somos enemigos. ¿Lo sabías? (Mira unos pedazos de pastel) ¿quieres?
- Shmuel: (Contesta que si con la cabeza)
- Bruno: ¿Cómo es tu padre?
- Shmuel: ¿Qué como es?
- Bruno: ¿es un buen hombre?
- Shmuel: (contesta afirmativamente con la cabeza, mientras devora los pasteles)
- Bruno: ¿Nunca has pensado que no lo era?
- Shmuel: (contesta negativamente moviendo la cabeza)
- Bruno: Y, ¿estás orgulloso de él?
- Shmuel: (Contesta que si moviendo la cabeza) ¿Tu no estás orgullos del tuyo?
- Bruno: (Se queda pensando) ¿Se vive muy mal en el campamento?
Toda esta situación, suscita un tiempo dos, donde el soldado Kotler pregunta mediante gritos aturdecedores si era verdad que el judío era su amigo y le Vanua convidado pastel, a lo que Bruno contesta desmintiendo las palabras de Shmuel, negando haber visto nunca a ese judío, no conocerlo. El soldado retira a Bruno del lugar, y amenaza a Shmuel que volverá a mostrarle lo que les pasa a las “ratas mentirosas”.
Bruno se va a su cuarto y comienza a llorar tomándose de la cabeza, con rabia y bronca patea un libro de historia alemana que le había dado su tutor. Bruno parece recordar y pensar en lo sucedido, baja corriendo las escaleras y se alegra al divisar por el marco de la puerta, unas manos delicadas limpiando las copas, se dirige corriendo, pero su desilusión fue grande al ver que María su institutriz, se encontraba en lugar de Shmuel.
Bruno la mira, María levanta su mirada con expresión de dolor y vergüenza, ninguno pronuncia palabra, y Bruno baja nuevamente la cabeza y se retira.

Los gritos del soldado Kotler hacia Bruno, la amenaza del soldad a Shmuel junto a la frase “rata mentirosa” y la mirada profunda de María llevan a Bruno a interpelarse. Se le asoma un sentimiento de culpa localizado a través del llanto y la patada que da al libro de historia alemana, que hace surgir una respuesta ética, produciéndose una retroacción hacia una respuesta diferenciada. De esta manera, Bruno emprende un exhaustivo intento de reconciliación con su amigo Shmuel que lo lleva a dirigirse al alambrado por entre medio del que se encontraba, sin tener suerte de encontrarlo, hasta que en uno de esos días ve a Shmuel sentada del otro lado de la cerca, cabeza agachas. Esto alegra mucho a Bruno, que se acerca y comienza a hablarle, diciéndole no saber porqué había tenido tal comportamiento y había mentido, y se justificaba diciendo que el soldado daba miedo. Le pregunta a Shmuel si seguían siendo amigos, a lo que Shmuel responde que si, y como sello de esto estrechan sus manitos por entre medio del alambrado. Bruno y Shmuel continúan su amistad, se veían diariamente y Bruno acudía al alambrado con juegos y comida para compartir con su amigo.

Esta decisión de Bruno de estrechar realmente su amistad con el niño judío, después de lo sucedido, es el acto ético que hace surgir en Bruno su singularidad dentro de la particular ideología nazi en que vive a diario, y surge en él un sujeto de deseo.
Hay una combinatoria de hechos que se suceden en el transcurso de estos tiempos que llevaban Bruno a interpelarse. A pesar de ignorar que era realmente lo que sucedía, sabía claramente que no debía tener contacto con judíos, pero ¿por qué? Bruno buscaba respuesta y explicación a su interrogante, pero pareciera que las respuestas encontradas no terminaban de explicarle y esa duda se vuelve el centro de su atención e interés.

Podemos inferir que Bruno no estaba de acuerdo con la ideología de su familia, que le era inculcada, y a través de sus acciones constantes cuestiona su herencia y legado familiar. Necesita encontrar su verdad, no la que le inculcan y hasta podemos decir imponen, sino su verdad. Se vuelve tan importante encontrar su verdad, que Bruno miente a sus padres y a todos los que habitan la casa, visita lugares que le son prohibidos, entabla amistad con Shmuel, un judío, y aún más, reivindica esa amistad y su oposición a la ideología Nazi hasta las últimas consecuencias. Se opone firmemente al efecto particularista Nazi.

Pero hay un tema más, inconciente en Bruno, su tensión entre amor y odio hacia su padre. No olvidemos que Bruno es un niño de ocho años, sus mociones eróticas han devenido tiernas y admira y se identifica con su padre, y es éste, otro punto que lleva a Bruno a negar su amistad con Shmuel, se podría decir que por un lado, Bruno en esa identificación sumado a la herencia familiar actúa como el padre, logra ser como el padre, haciendo alusión a la tradicional frase “cuando sea grande quiero ser como mi papá”, pero no se da cuenta de ello, y manifiesta no saber por qué actuó de esa manera, acudiendo a la negación, e intelectualiza un esbozo de justificación “ese soldado daba miedo”. El diálogo entre Bruno y Shmuel al momento del encuentro en el comedor de la casa de Bruno, nos orienta un poco sobre este punto.

Otro tema a tener en cuenta es la frase “ratas mentirosas” que pronuncia el soldado Kotler, se podría pensar que Bruno escucha y adquiere esa frase como dirigida hacia él, haciéndose cargo, y asumiéndose como una rata mentirosa. Se encarna en esa frase, pero ¿a quién le miente como una rata? Se miente a si mismo, esta yendo en contra de su verdad, se está haciendo eco de la moral particularista Nazi, y esto también lo interpela porque no es una vía regia para encontrar la verdad que busca, su verdad.
Todas estas interpelaciones llevan a Bruno a tomar responsabilidad subjetiva, y en ese afán de encontrar su verdad, encuentra la muerte al pasar dentro del campo de concentración por un pozo cavado debajo de la cerca con sus propias manos. En el acto de pasar hacia el otro lado, surge como sujeto, y encuentra la verdad, su verdad, al morir infrahumanamente, dentro de una cámara de gas como un judío más. El azar le juega una mala pasada, al combinarse azarosamente el momento del ingreso en el campo de concentración, la decisión ingresar al galpón, que era el encomendado a muerte a esa hora, ese día.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: