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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Materia: Psicología, ética y derechos humanos
Cátedra I

Segundo parcial

Titulo de la pelicula : El secreto de sus ojos

Titular de Cátedra: Fariña, Michel

Ayudante de trabajos prácticos: Pacheco Mariana

Comisión: 6

Alumna: Lázaro Valeria

LU: 30081653-0

E-mail: valeira_laz@hotmail.com

Fecha de entrega: 25/02/2010

Descripción de la película

Benjamín Expósito acaba de jubilarse después de trabajar toda una vida como empleado en un Juzgado Penal. Para ocupar su tiempo libre decide escribir una novela, basada en una historia real de la que ha sido testigo y protagonista.
La novela que escribe es, en apariencia, la historia de un asesinato ocurrido en Buenos Aires en 1974, y de la investigación para hallar al culpable. Se trata de la causa sobre Liliana Colotto quien fue violada y brutalmente asesinada, y que por faltas en el poder judicial el asesino fue injustamente liberado.
Al intentar establecer contacto con el marido de la victima para tener mayor información acerca de la historia no puede comprender la pasividad de este ante tal injusticia. No puede creer que haya resistido tal dolor y que siga su vida como si nada.
Tales sospechas hacen que luego de la despedida con Morales, marido de Liliana, regrese y presencie la escena que protagoniza Morales teniendo al asesino de su esposa cautivo. Cumpliendo con la pena de cadena perpetua dictada por la ley pero no cumplida

Análisis

El personaje del análisis de la película es Morales, interpretado por el actor Pablo Rago, quien luego de la violación y asesinato de su esposa, se encuentra con la inexplicable liberación, por parte de la justicia, del agresor. Frente a esta situación decide establecer él mismo la justicia en donde se ausentó la ley. Intentaré dar cuenta del circuito de la responsabilidad subjetiva que involucra a Morales desarrollado en dos tiempos lógicos.
En un primer tiempo, ante el déficit legal que libera a Gómez, siendo violador y asesino convicto y confeso, Morales decide subsanar esta falta legal recluyendo a Gómez él mismo, teniendo como objetivo claro el ajusticiar al agresor de su mujer con lo que el llama justicia, no matándolo, ni torturándolo, sino sometiéndolo a la prisión perpetua, condena correspondiente a su delito según la ley penal.
Si hago la aclaración de la decisión de Morales respecto de la pena que le toca, es por que resulta importante señalar el significado subjetivo que tiene para Morales la pena que le otorga a Gómez. Hay una escena de la película donde en un dialogo entre Expósito y Morales éste expresa su opinión personal sobre lo que considera un castigo justo, tal dialogo versa así:
Morales: -Digamé una cosa, cuando lo encontremos al tipo este, que condena le toca?
Expósito: -Y, al homicidio calificado por violación le corresponde perpetua… que va a ser? Acá pena de muerte no hay
Morales: -Yo no estoy de acuerdo con la pena de muerte
Expósito:-No, yo tampoco. Pensé que para usted era como una retribución
Morales:-¿Retribución?¿Que lo van a violar y lo van a matar a golpes como hizo con ella? No, le darían una inyección y se quedaría dormido lo mas pancho, es muy injusto… ¿sabe lo que daría yo por una inyección así? (…) No, que viva muchos años, así se va a dar cuenta que todos esos años van a estar llenos de nada.

En un segundo tiempo, Benjamín Expósito presencia el momento en que Morales le acerca alimentos a Gómez en la cárcel improvisada en su casa donde lo tenía cautivo. La mirada pasmada de Expósito trabaja como una interpelación ante Morales, quien se ve en la obligación de dar una respuesta ante esa situación, dice: “Usted dijo perpetua”.
Esta interpelación produce una resignificación retroactiva del accionar de Morales respecto de la condena, que constituye el primer tiempo del circuito, ya que por su expresión podría inferirse un sentimiento de culpa por parte de él debido la situación acontecida. El sentimiento de culpa es una de las posibles respuestas señaladas en el texto de D’Amore a la interpelación.
Mosca , por su parte, señala que la responsabilidad interpela al sujeto quien debe responder por su acto; Morales responde con culpa. En el mismo texto se hace referencia al señalamiento de Lacan que dice que de lo único que el sujeto puede ser culpable es de ceder su deseo. Renuncia al deseo para gozar del sometimiento, para amoldarse a los mandatos superyoicos y, como Freud señala, paradójicamente más culpable se siente.
Expósito funcionaría entonces como el superyo de Morales en ese momento, increpándolo por su accionar, generándole culpa. Pero si pensamos en lo dicho por Lacan respecto de la culpabilidad por ceder en el deseo, surge la cuestión sobre cual es el deseo de Morales, ese deseo inconsciente que sostenía su acto justiciero.
Fariña señala en el texto acerca de la película que al aplicar, Morales, la prisión a Gómez termina condenándose a si mismo a la misma pena, y hace reflexionar sobre las razones subjetivas de su responsabilidad acerca de la violación y asesinato de Liliana.
Notando la terrible depresión de Morales expuesta por él mismo en el dialogo con Expósito, mencionado anteriormente, donde insinúa los deseos que el tendría de recibir una inyección que lo lleve a un desenlace rápido y “sin darse cuenta de nada”, y teniendo en cuenta que en ningún momento de los 25 años se inclinó por el suicidio, pero si se sometió el mismo a la pena correspondiente al responsable de la vejación a su esposa. Si tenemos en cuenta el significado que le da Morales a la cadena perpetua como condena suficiente y necesaria para el culpable de tal delito y no así la pena de muerte, entonces surge la pregunta sobre la responsabilidad de Morales en el caso.
Salomone explica que la responsabilidad subjetiva es configurada a partir de la noción de sujeto del inconsciente, este no sería dueño de su voluntad e intención. Sería, siguiendo a Freud, una responsabilidad que afecta al sujeto en relación a lo que no conoce de si mismo. Morales no se sabe concientemente responsable del hecho, pero sin embargo cumple el mismo la cadena perpetua.
Quizás, teniendo en cuenta esto, es posible que su deseo inconsciente sea el mismo que lo llevó a encarcelar a Gómez, pero inconscientemente recayendo sobre el, el deseo de justicia. Fariña deja ver, en una de las escenas que destaca en el texto, la culpa sentida por el comisario a cargo del caso, cuando se increpa a si mismo por no haberse dado cuenta él de las miradas de Gómez sobre Liliana en las fotografías; ¿porque no recaería, con mas fuerza aun, ese recelo sobre Morales después de tantas veces de haberlas repasado con la mirada y no haberse dado cuenta de algo que era tan evidente que Expósito notó desde el primer momento? Tal vez ese cuestionamiento sí se presento en Morales pero de manera inconsciente, sintiéndose responsable por la muerte y violación de su esposa y deseando también inconscientemente la justicia merecida por ser responsable de tal hecho.
Entonces Morales vivió, pero dejando su vida vacía dedicada casi exclusivamente a ese castigo. Así, condenándose a la misma pena que el agresor de su esposa, dejando su vida “llena de nada”, tal vez Morales establece una justicia, un castigo, que recae sobre él en concordancia con su deseo inconsciente, ese deseo del que se es responsable.
Es importante señalar que la responsabilidad subjetiva se instala en la grieta que se establece entre dos categorías, las del azar y la necesidad, donde el deseo inconsciente tiene lugar a expresarse. El desarrollo de la película es establecido en el periodo que va desde el año 1974 y 1975, periodo regido por un gobierno constitucional donde se establece como pena a la violación seguida de muerte la cadena perpetua que correspondería con la categoría de la necesidad que tiene que ver con lo que viene dado, con una determinación . Por otro lado, el hecho de la rivalidad de Expósito con Romano, su colega de la secretaria n°18, que resultó en la ilegítima liberación de Gómez como revancha de Romano por una denuncia de Expósito que recaía sobre el. Esta cuestión corresponde a la dimensión del azar, ya que es algo que no puede calcularlo de antemano el sujeto, está relacionado con la incertidumbre.
En el texto de Fariña y Gutiérrez, “Veinte años son nada”, el tema de la responsabilidad no supone un cuestionamiento a la persona, sino una interpelación al sujeto. Sostienen que cuando se ausenta la responsabilidad aparece sustituyéndola el sentimiento de culpa.
Así, en nuestro film vemos la responsabilidad subjetiva, inconsciente, de Morales respecto de su deseo de justicia. En el momento que es interpelado se pone en marcha el circuito de la responsabilidad, aparece ese sentimiento de culpa que no se había presentado anteriormente expresado por el gesto de tomarse la cabeza y dejarse caer sobre la reja. Esto hace notar que retroactivamente la interpelación resignifica la pena a la que somete a Gómez.
Como menciona D’Amore el recorrido del circuito es invariable respecto de la lógica que instrumenta la retroacción. Tanto en el caso de Morales como en el de Ibbieta, del cuento “El muro”, un tiempo dos, establecido por una interpelación, resignifica retroactivamente un primer tiempo y pone en marcha el circuito de la responsabilidad subjetiva.
En el primer caso, ese tiempo de interpelación es el descubrimiento de Expósito respecto de la acción de Morales. En cuanto al cuento de Sastre, la interpelación se produce en el momento en que el panadero le comenta a Ibbieta sobre el asesinato de Gris en el cementerio por parte de los falangistas. En ambos casos estas situaciones funcionan dando una nueva significación al tiempo uno que en caso de Morales es el encarcelamiento a Gómez y en el caso de Ibbieta es la jugarreta a los falangistas diciendo que Gris se encuentra en el cementerio cuando lo que él sabía era que estaba en casa de su primo.

Bibliografía

Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.

Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Ariel, A.: La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra.

Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984



NOTAS

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