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PSICOLOGIA, ETICA Y DERECHOS HUMANOS

TITULAR DE CATEDRA: J.J. FARIÑA
CUATRIMESTRE: SEGUNDO
AÑO: 2009
ALUMNO: SPANGENBERG, GERMAN
EMAIL: german.sp@hotmail.com
HORARIO PRACTICO: SABADOS 11 A 12.30

Introducción
Con motivo de la consigna resuelta para el segundo parcial hemos elegido la película “El secreto de sus ojos”. Para tales fines desarrollaremos un recorte similar al que se trabajo, previamente en clase, en torno a la decisión de Ibbieta en el cuento “El muro” de J.P. Sartre. Particularmente en este film escogimos el personaje que interpreta Guillermo Franccela y al que interpreta Ricardo Darin. El primero es un Oficial segundo del Juzgado donde trabajan algunos de los personajes principales. Este oficial segundo, Pablo Sandoval, es amigo y subordinado de Benjamin Esposito (Darin) quien es el personaje principal de la película. Atento a ello, como la situación que nos interesa analizar involucra a ambos trataremos de introducir los conceptos necesarios y especificar efectos que se producen en ambos. Específicamente en este caso se produce esto por que las vicisitudes de la historia se estrellan sobre las relaciones, y en tanto tales, se producen influencias reciprocas de esas refracciones sobre los sujetos.
Recorte necesario para nuestro análisis
La trama de la película discurre en torno a un crimen y a la búsqueda de la justicia. Este hecho tiene en los personajes diferentes resonancias.
Pablo es un empleado del juzgado, parece ser muy sagaz e inteligente, conoce los movimientos del juzgado y en el juzgado lo conocen a él. Pero Pablo también es un borracho empedernido, todo el mundo en el juzgado conoce sus movimientos. “Cuando sale por Talcahuano” se dice en el juzgado, todos saben que esta en el bar. Allí gasta su sueldo, en su pasión: el alcohol. Habitualmente debe Benjamin rescatar a su amigo del bar y llevarlo a casa donde los problemas no se acaban. Repetidas veces Benjamin enfrenta a la mujer de Pablo excusándolo y ganado otra “chance” que le permita al menos relanzar la repetición.
Primera escena en el Bar:
“Lo que yo tomo, lo pago yo” dice Pablo, tambaleándose sobre el mostrador, sin un peso, cuando Benjamin lo pasa a buscar y a pagar. En esta escena se produce una discusión entre ellos, Pablo que este algo agresivo y Benjamin que le recrimina el haber dejado el juzgado. “yo no te cubro mas, decime por que seguís haciendo estas pelotudeces”.
Segunda escena en el Bar:
Entre tanto la investigación prosigue y Benjamin se enfrenta a muchas dificultades.
Benjamin dirige duras palabras a Pablo y lo instiga a que le haga un favor: “Morales esta cada vez peor, a Irene la quiero matar, el asesinó sabe que lo estamos buscando, el juez es un estupido y el único tipo en que confío en este mundo es un borracho, un pelotudo de mierda”. Pero como es fin de mes, Pablo ya se “tomo” todo su sueldo y Benja tiene que pagar otra vez, a cambio le pide ayuda para ir a investigar a Chivilcoy.
Tercera escena: en Chivilcoy
Pablo sin querer arruina todo, se lleva las cartas que deschaban su presencia en la casa y se tomó un whisky en la calle haciendo notar su presencia. Para destacar es la frase que dice Pablo cuando entra a la casa cuando se supone que debe estar afuera de campana: “te vine a ayudar” le dice a Benjamin.
Cuarta escena en el bar:
Benjamin llega desencajado reprochándole a su amigo que otra vez esta “chupando” en el bar. Pero Pablo encontró una posible pista en aquellas cartas que él tomo por error. Sino hubiera sido así... luego encentrarían al asesino. Memorable frase de Pablo: “te das cuenta Benja? El tipo puede cambiar de todo, de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios... pero hay una cosa que no puede cambiar, de pasión”.
Luego empieza el relato de la época militar, momento en el cual el asesino queda impunemente libre. Esta parte de la película empieza con una escena en donde Benjamin golpea con un golpe preciso el portarretrato que tiene en la cómoda calculando si el portarretrato se puede o no caer con un simple golpe, y él no se cae. También se imagina que entran los mercenarios: ¿Vos sos Esposito (Benjamin)?
Momento Crucial:
Esa noche, otra vez estaba Pablo muy borracho pero esta vez van directo a la casa de Benjamin, allí intenta comunicarse con la mujer de Pablo. Situación realmente nueva, antes iban directo a la casa de Pablo. Justo ese día Benja había arreglado juntarse con la mujer que amaba y tenia muchas posibilidades de que aquel encuentro termine en la casa de Benja. “Que cagada, no te podes quedar hoy acá”, dice Benja. Pablo parece estar muy mal, se lleva por delante los muebles, confunde su casa con la de Benjamin. Ante lo cual Benjamin decide ir a buscar a la mujer de Pablo, “voy a buscar a tu mujer, a tratar de convencerla de que no te mate”. Extraña interpretación de la relación de Pablo y su mujer, nunca se deja entrever que la mujer le reproche algo o lo quiera matar. Esto ya se intuye como una proyección sobre la mujer de Pablo, ella lo querría matar por que es un borracho de mierda.
Benjamin decide ir a buscar a la mujer de Pablo para que lo lleve a su casa y le deje el departamento libre. Mientras Benja sale de la casa, Pablo dice: “ya lo vamos a encontrar a ese hijo de puta, ya lo vamos a encontrar”. Cuando retorna con la mujer de Pablo lo encuentran acribillado. Los tipos no se llevaron nada, solo dos portarretratos estaban volcados ¿o dados vuelta?
Análisis
Especialmente lo que nos interesa trabajar es como esos portarretratos interpelan a Benjamin. Él los golpea para probar si se pueden haber caído solos, ese es ya un tratamiento a la culpa. Dirá mas tarde: “pobre Pablo, me fueron a buscar a mi y la ligo él, hijos de puta”. Frase que péndula entre dos causas, él en tanto hombre buscado y los hijos de puta. Sin duda es la culpa la que posibilita la responsabilidad.
Es el azar de un roce, un golpe al pasar que volcó los retratos. Pero la necesidad, que podríamos caracterizar como del orden físico hace que el retrato no se caiga. Esa no caída inhabilita una salida culpo gena, pero tampoco la disuelve del todo la culpa, tiene que haber una explicación. Es la culpa la que ob-liga. La culpa lanza a la búsqueda de una explicación que no debe cerrarse en un sentido. Por el contrario, debe llegar a la interpretación analítica que no cierra el sentido, es esta quien producirá al sujeto dividido.
Lo difícil de entrever de nuestra situación es que la historia de este personaje es contada por el personaje principal a medida que se desarrolla la historia. Y la continuidad del acto de Sandoval se lee en los efectos subjetivos que tiene en Benjamin. Es decir que la potencia del acto de Sandoval deja una marca que lo guía a Benjamin hasta que resuelva la interpelación que ella produce.
Esa marca, es la marca del sujeto de la ética, una marca de la respuesta, ósea de la responsabilidad de su amigo frente al deseo. Deseo que tiene muchos nombres, amistad, fidelidad, justicia, etc. Deseo en el cual, “el borracho de mierda” no cede.

Gómez, el asesino, conocía a ambos: “Si el hubiera estado ahí, me hubiera esperado”. Pero Gómez no fue, él envío unos mercenarios, esto es del orden del azar. Que Benjamin era buscado y que en cualquier momento era “boleta” es algo podríamos situar en el orden de la necesidad. Las cartas estaban echadas, las peripecias de la historia le dio la posibilidad a Gómez de vengarse y así lo hizo. Que ese día Benja y Pablo terminaron en la casa y justo ese día los mafiosos lo encontraron es del orden del azar. Podría haber sido de cualquier otra manera.
Estos dos aspectos, el del azar y el de la necesidad configuran un campo de la determinación. Campo sin el cual no se posibilita el sujeto en situación. Sujeto que se produce como respuesta no calculada pero contenida como una potencia del mismo campo.
Pero no da lo mismo cualquier respuesta. Sino que Pablo se enfrenta a una situación similar a la de Ibbieta. Sos o no sos Esposito? ¿Campo de la opción, si o no? Campo moral: “no, no soy Esposito”, “si, soy Esposito”. En todo caso el sujeto no puede calcular su respuesta. Si dice no, ¿se salvara? No lo sabemos. Rápidamente Pablo intuye la jugada. Miente, otra vez se juega por su amigo, por su deseo de justicia. Este acto no garantiza la eficacia de la mentira, no va de suyo que encuentren al asesino. En todo caso produce una diferencia. El no era solamente un borracho que cometía error tras error, complicando, evidenciando cada uno de los pasos de la investigación. Sino todo lo contrario, no podría haber justicia en este caso sin la presencia de Pablo en esta historia. El acto de bajar los cuadros, ese es el engaño, no el de decir si soy o no soy Esposito. Este acto es completamente acorde a la ratio, por que no se observa en él contradicción ninguna, no se ancla en el terreno moral. En este sentido podemos decir que Pablos los atrapo.
Los efectos de este acto se observan recién cuando Benjamin reconstruye la historia y da cuenta de esto. Recién allí, esa vergüenza que no le permitía ir a dejarle unas flores, se disuelve y Benja va a visitar su tumba. Va al encuentro de un amigo, de un sujeto ético, de ¿un héroe? Un sujeto que no es culpable sino que es un sujeto que se conduce de acuerdo a su deseo. Pablo es un sujeto que pudo responder, el borracho de mierda pudo hacer algo con la repetición, no se dejo arrastrar como un objeto del deseo del otro.
Entonces:
Discurren varias escenas en las cuales Pablo mete la pata, las cartas robadas y el whisky que se toma en la calle, las borracheras, cuando entra como un loco al interrogatorio haciendo un escándalo, etc. Solo que estas escenas son leídas desde el campo moral desde el cual Benjamin “mide” a su amigo. Por lo tanto estas escenas tienen un efecto en Benja, en tanto sobreviviente. Él basculaba entre la culpa por haber expuesto (esposito) a su amigo “un pobre borracho”. Este sentimiento de lastima que anula la potencia ética del acto de Pablo: Elige bajar los portarretratos y decir que si, tiempo lógico uno. Pero cual es la potencia de ese acto: ¿negar su identidad? O sea, bajar la prueba que dice que el no es Esposito o igualar su deseo. Siempre y cuando entendamos que el deseo de Benjamin era como el de Pablo el deseo de Justicia, cosa que no esta del todo dicha. El tiempo uno para Pablo es el momento en que acepta quedarse en la casa de Benjamin a espera que él de la cara frente a se esposa.
El momento dos, es el momento que interpela al sujeto pero a través del recuerdo de Benja ya que el acto uno deja a Pablo sin vida, pero no a su deseo que lo trasciende.
Entonces la hipótesis clínica ubica que todos esos actos aparentemente erróneos, desviados, etc. estaban ceñidos al deseo en el que Pablo no cede. Hipótesis que se verifica correcta solo a través del efecto que en Benja tiene reconstruir este hecho y que lo habilita a llevarle flores. Cuando Benja ubica en su justa medida la significación del acto por el cual es interpelado y por lo tanto es también interpelado su amigo y su relación con su amigo. Al final de la película todavía recuerda Benjamin la ultima frase de Pablo: “lo vamos a atrapar a ese hijo de puta, lo vamos a atrapar” frase, deseo que no debe ser interpretada como una proyección de la culpa ya que Gómez era realmente el asesino de la chica. Además estaba impunemente en libertad y seguía cometiendo delitos. Por lo tanto el deseo en juego es el deseo de justicia, deseo de carácter social, digamos compartidos por varios personajes pero en ninguno este deseo es tan ético como en Pablo, quien no es causado por la venganza ni por la culpa.
En Benjamin el tiempo lógico 1 es aquel donde lo lleva a Pablo a su casa “para que a mujer no lo mate” y se va a buscarla a la casa. El momento dos es cuando vuelve y se encuentra con las consecuencias de ese acto. Pero los cuadros dados vueltas son el objeto que excede, ellos interpelan y conectan con el sujeto de responsable que era su amigo. Es este insight que se produce cuando le cuenta la historia a Morales es el que disuelve la culpa y la vergüenza. Luego Benja se vera habilitado a reconocer la diferencia que su amigo produjo y le llevara flores al cementerio. Este es el tiempo 3, tiempo de una nueva posición subjetiva, no seria del todo pertinente adjudicar a este hecho que Benjamin haya podido habilitar la relación con la mujer que amaba ya que otras cosas se presentan en la película. Pero al menos si podemos observar los efectos en el hecho de ir a ver a su amigo al cementerio. Benjamin puede ver en su amigo algo más que un borracho de mierda, un sujeto del que se pudo esperar una respuesta. El tiempo tres nos da la pista que nos permite ubicar la hipótesis clínica, por que es el quien la verifica. La hipótesis clínica es que Benjamin Esposito (del latín expuesto) al dejar solo a su amigo, quien hasta ese momento era una carga, lo expuso a enfrentar una situación que al obligarlo a responder lo dignifico. Es decir que es esa acción por la cual Benjamin se disponía a cuidar a su amigo de ir a dar la cara en lugar de él frente al Otro, en tanto Pablo era un pobre diablo que era llevado por él, por el alcohol, por la rutina del juzgado, etc. Exposición sin la cual no puede presentarse una respuesta subjetiva, no puede advenir el sujeto responsable. Recordemos, ya para finalizar, que cuando los pillan en Chivilcoy y el juez los increpa, Pablo le ruega a Benja negar siempre aquella situación en la que el tomo el Whisky en la calle, incluso nunca se ve a Pablo enfrentar a su esposa. Entonces la situación que realmente lo interpelo, el supo salir del sacrificio para el otro.



NOTAS

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