Inicio > Acceso Docentes > cuatrimestre 2009 > El secreto de sus ojos >

por 

Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología

Materia: Psicología, Ética y Derechos Humanos

Cátedra: Juan Jorge Michel Fariña

Profesora de Prácticos: Adriana Alfano

Comisión: 07

Alumna: Mariana Laura Pereiró

Horario de Cursada: Miércoles 18.00 a 19.30 hs.

- 2º Parcial-

Segundo Cuatrimestre del año 2009

FILM: El secreto de sus ojos

Dirección: Juan José Campanella
Reparto: Ricardo Darín, Soledad Villamil, Guillermo Francella, Pablo Rago, Javier Godino, José Luis Gioia, Mario Alarcón, Mariano Argento, Ricardo Cerone, David Di Nápoli

Año: 2009
País: Argentina
Productora: Coproducción Argentina-España; 100 Bares / Tornasol Films / Haddock Films / Telefe

Género: Thriller

Buenos Aires, 1974.

Benjamín Espósito trabaja como empleado en un juzgado penal junto con su compañero, Sandoval. Al mismo, se le encomienda la investigación sobre la violación y asesinato de una hermosa joven.
En aquella época, la Argentina se encuentra atravesando un hostil escenario político y social. Violencia, odios, enfrentamientos, venganzas y muertes hacen que resolver el crimen y encontrar al culpable sea una difícil tarea, en la cual Espósito y Sandoval dejarán de ser simples testigos y se convertirán en protagonistas involuntarios.

Una noche fría, Espósito concurre al bar en el que encuentra todos los días a su amigo Sandoval, emborrachándose y discutiendo con los otros clientes, algo que lo apasiona.
Benjamín decide ir junto con su amigo hasta su casa, esperar que se mejore y luego llevarlo hasta la suya junto a su mujer:

Benjamín: A que hora vuelve tu mujer del trabajo?
Sandoval: A las ocho.
Benjamín: Que raro, no contesta.
Sandoval: No te va a contestar nunca…
Benjamín: Por qué?
Sandoval: Porque no anda el teléfono.
Benjamín: Como que no anda el teléfono!!
Sandoval: Te lo dije mil veces, Benjamín, vos no me escuchas.
Benjamín: Que desastre… no te podés quedar acá. Voy a tu casa a tratar de convencer a tu mujer de que no te mate y vuelvo. Esperame, yo vuelvo en seguida.
Sandoval: Apagá la luz, ya lo vamos a encontrar, ya lo vamos a encontrar…

En esta primera escena, observamos cómo el personaje de Ricardo Darín le pide a Sandoval que se quede solo en su casa un rato hasta regresar con la esposa de éste y así poder volver hacia la suya, sin pensar lo que iba a ocurrir luego.
Espósito consigue convencer a la esposa de Sandoval de que lo perdone y van juntos a buscarlo. Al llegar, el horror se apodera de la escena.

Encuentran el cadáver de su amigo yaciendo sobre la cama cubierta de sangre. La fija y angustiante mirada de Espósito sobre el cuerpo delatan lo terrible de la situación en la que se encontraba: habían matado a Sandoval creyendo que era él el dueño de casa, lo había dejado solo allí sabiendo que podía pasar lo que sucedió (“no te podés quedar acá”), se sentía completamente culpable de lo que había sucedido y de saber que, hasta el momento, ya nada podría hacer. Un grito estremecedor negando la situación, tapándose los ojos con sus manos que, en un movimiento casi imperceptible las coloca juntas y las lleva hacia la sien, en un claro gesto de arrepentimiento, pidiendo disculpas por haber sido responsable de la situación sin saberlo, al menos en forma conciente.
Recién en ese momento, comprendió la verdadera dimensión de lo que había hecho, haberle dicho a su amigo que se quedara en su casa había sido un grave error…. o un verdadero acierto para conservar su vida.

Análisis:

Una vez planteada la situación de análisis, la cual propone la emergencia de una singularidad en situación, comenzaremos a interpretarla desde el tema que nos interesa: la responsabilidad subjetiva (según Salomone, es aquella que se configura a partir de la noción de sujeto del Inconciente, sujeto no autónomo, que por definición no es dueño de su voluntad e intención), centrándonos en el personaje de Ricardo Darín y en el acto que de él devino, el cual implicó una decisión que tuvo irremediables consecuencias para él, y también para los otros.

El análisis será desarrollado teniendo en cuenta un circuito no cronológico con dos tiempos lógicos y una hipótesis clínica que establezca de qué debe responder el sujeto de nuestro estudio. La interpelación subjetiva será la que ponga en marcha nuestro recorrido:

En el tiempo 1, el personaje lleva adelante una conducta con determinados fines entendiendo que tal iniciativa se agota en los objetivos para los cuales fue concebida. Benjamín Espósito, luego de llevar a su amigo a su propia casa para que descanse y así él pueda avisarle a su esposa para que lo fuera a buscar, no logra comunicarse con ella ya que el teléfono no funciona y le pide a su amigo que se quede en su propia casa mientras él va a buscarla:

“Benjamín: Que desastre… no te podés quedar acá. Voy a tu casa a tratar de convencer a tu mujer de que no te mate y vuelvo. Esperame, yo vuelvo en seguida.”

Llegamos luego al tiempo 2, la realidad le brinda al personaje indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal. Las cosas fueron más allá de lo esperado. Es el momento de la aparición de la interpelación subjetiva, que pone en marcha el circuito. El universo particular del personaje de Ricardo Darín se quiebra poco a poco, posibilitando la aparición de una pregunta sobre su posición inicial, es ahora el sujeto del inconciente llamado a responder por lo que hizo.
El tiempo 2 resignifica el primer tiempo, colocando al sujeto en otra posición frente a la situación.
Aquí queda ubicado el momento en que Espósito entra a la casa junto con la esposa de su amigo, observan la puerta violentada y a Sandoval yaciendo sobre la cama cubierta de sangre. El horror y el espanto se apoderan de él, lo invade una inmensa sensación de culpa y arrepentimiento por haber dejado a su amigo en su casa, conociendo la situación del país y la suya particular. Esta culpa experimentada será la que ligue el tiempo 2 con el 1, culpa no en el sentido tradicional en que entendemos sentimiento de culpa, sino como una operación simbólica, la interpelación subjetiva.

El psicoanálisis retorna sobre la acción moral, particular, favoreciendo la interpelación para la responsabilidad subjetiva. El sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto y es una respuesta de dimensión ética.

La culpa hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder, cuya respuesta será particular. El arrepentimiento y la vergüenza que experimenta Benjamín, nos colocan en la pista de un sujeto interpelado por aquello que, aunque vivido como ajeno, le pertenece y lo perturba.
Es aquí donde se abre la pregunta por la responsabilidad del sujeto ¿qué habrá tenido que ver el personaje de Ricardo Darín con todo eso?

El suceso fue una combinación de necesidad y azar, sin embargo, la distancia que separa el tiempo 1 y el tiempo 2 no se debe exclusivamente a estos dos componentes, algo que analizaremos en la hipótesis clínica.
El azar es lo que tiene que ver con lo accidental, la casualidad, lo imprevisto, lo que no se puede suponer porque es ajeno a la propia voluntad del sujeto.
En el film, el azar le jugó una mala pasada a Sandoval cuando su amigo quiso llamar a su esposa para que ésta lo fuera a buscar y “casualmente” el teléfono no funcionaba. Hacía seis meses venía reclamado el servicio.
También encontramos el azar cuando llegan a la casa de Espósito tres hombres dispuestos a asesinarlo y él “justo” había salido a la casa de su amigo, se había ido apenas unos minutos antes de que llegaran para matarlo.
Aquello iba a ocurrir inexorablemente tarde o temprano y esto el personaje de Ricardo Darín lo sabía. Lo que su conciencia desconocía era que justo en el momento en que se fuera de la casa, esto sucedería.
Por otro lado, la necesidad es aquello sobre lo que el personaje no tiene incidencia alguna, lo inflexible. En nuestra situación, podemos ubicar en el orden de la necesidad la convulsionada situación político-social del país combinada con el hecho de estar involucrado en la investigación de este asesinato en particular.

Volviendo al punto sobre qué tuvo que ver el personaje de Ricardo Darín con la muerte de su amigo, ya planteamos la situación: llama a la mujer de Sandoval para que lo fuera a buscar, el teléfono no funciona, decide ir hacia donde está la esposa de éste para que “No lo mate” cuando se entere de su estado de ebriedad y “justo” en el momento en que se fue, llegan tres hombres dispuestos a matarlo. Paradójicamente, con la manifiesta intención (metafórica) de que la mujer no lo mate, termina muerto.
Entonces ¿Es responsable Espósito de la muerte de su amigo? ¿Por qué?.

Hipótesis Clínica:

Benjamín Espósito es responsable de haber dejado a su amigo solo en su casa teniendo noción del clima hostil que estaba atravesando la Argentina y sabiendo que era una posibilidad real que fueran a buscarlo a su casa para matarlo. El acto de Espósito gira en torno al concepto denominado acto ético, el cual va más allá de lo particular, no es un acto destinado al Otro, sino que se encuentra guiado por su propio deseo inconciente.
No es casual la frase en la que se apoya para justificar su accionar: “para que no te mate”. Los términos matar/morir/muerte adquieren valor significante sólo a posteriori de un significante 2 que le da el carácter de tal. Es en la distancia, entre los tiempos 1 y 2 donde se produce ese efecto.
Es “la protección y el cuidado” sobre la vida de Sandoval que manifiesta Espósito al decirle: “voy a buscarla para que no te mate” la contracara, la formación reactiva de su deseo inconciente y de lo que termina sucediendo: desprotección sobre su vida al dejarlo solo y “permitir” que lo maten.
El haber cedido en su deseo de no morir y de preservar su vida, se manifiesta en culpa y arrepentimiento, las cuales resignifican el tiempo 1.
Es la culpa que experimenta por la muerte de su amigo y el pánico de que pueda sucederle a él lo mismo, lo que lo lleva a escapar de la ciudad e irse por muchos años a un pueblo del norte del país. Alejarse de la realidad y de los fantasmas de la culpa y del arrepentimiento son, junto con el proyecto de escribir una novela contando todo lo sucedido, un intento de restitución de lo acontecido.
Para finalizar, quiero destacar que el interés del recorte del film no está en lo judiciable sino en la subjetivación de una acción, si es así, ya no será una acción cualquiera, sino que recae, poniéndose en acto, sobre el sujeto, de cuya posición siempre somos responsables (Jaques Lacan).

BIBLIOGRAFÍA:

D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.

Michel Fariña, J. Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra. Desgrabación de cláse teórica. Publicado en la página web de la cátedra.

Mosca, J. C. (1998): Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.

Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: