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Psicología, Ética y Derechos Humanos-Curso de verano 2010
Segunda Evaluación
Se transcribe a continuación la resolución de las consignas de la Segunda Evaluación.
1) El comentario de la película está centrado principalmente en la policía de los Angeles de los años 20. El desprestigiado departamento de policía, monta un emotivo y espectacular reencuentro entre madre e hijo, al cual convoca a gran cantidad de periodistas. En un intento de mejorar su imagen, la fuerza policial devaluada, encuentra en el caso Collins la salvación, haciendo creer que encontraron al niño perdido, dándole a la mujer un hijo que no era el propio, argumentando que su desequilibrio mental no le permitía reconocerlo. La mujer en esta gran confusión deja que la conduzcan hasta su casa junto con el niño, sobre esto volveremos más adelante. La policía ha sustituido al niño, lo reemplaza por otro. Frente a estos hechos el autor del comentario propone un paralelo con las políticas durante las dictaduras, políticas que fuerzan el duelo, obligan a los familiares a abandonar la búsqueda de familiares. La sustitución de un niño, dice, es asi otra versión de la apropiación. Ambos, policías en el film, y apropiadores de la dictadura coinciden en abolir los eslabones filiatorios, promoviendo un deseo anónimo.
Considero que el análisis allí está centrado sobre la figura de la policía, pero en relación a la Responsabilidad en términos jurídicos. La responsabilidad jurídica se restringe al terreno de la conciencia, se plantea bajo la noción de sujeto autónomo, sujeto de la voluntad e intención consientes. La responsabilidad allí atañe a al cuerpo policial. Responsabilidad en cuanto a la sustitución de este niño. Sustitución realizada voluntaria e intencionalmente. Por lo tanto la interpelación en el film atañe al sujeto de derecho. Sujeto capaz de responder por sus actos, y decisiones, es el sujeto capaz de ser imputado. Se escenifica en el film el juicio, en el cual se acusa al capitán de la policía.
En cuanto a la responsabilidad subjetiva. En el comentario del film, como se menciono más arriba, el auto, señala un particular magnetismo que ejercen en la protagonista las figuras masculinas de autoridad. Christine Collins (Angelina Jolie), es la madre de Walter. El padre huyo eludiendo a las responsabilidades de padre y marido. El autor propone que para esta mujer, sola, “los uniformes operan un curioso magnetismo psicopático”. Son estos hombres uniformados, los que entregan al niño, y la obligan de a alguna forma ocuparse de él, argumentando que esa es su función de madre. No es responsable de la desaparición del hijo, pero sí de aceptar al extraño. ¿Por qué lo hace? Responsabilidad subjetiva. Que es lo que lleva a esta mujer a aceptar este niño que sabe que no es suyo. Allí es donde se juega lo inconsciente, una noción de sujeto no autónomo, que no es dueño de su voluntad e intención. Si bien tiene su contraparte inconsciente, la aceptación del niño, hay otra parte que está teniendo lugar allí, esa responsabilidad que atañe el sujeto en relación a aquello que desconoce de sí mismo. ¿Cuál fue el propósito inconsciente, ajeno a la voluntad del yo, que propicio la acción en Mrs. Collins al aceptar a este niño?

2) El análisis se efectúa sobre la Sra. Collins, madre del niño desaparecido, el cual es sustituido por otro.
Se pueden detectar los tres tiempos lógicos comprendidos bajo el término de responsabilidad.
Comenzando por el primer tiempo de la responsabilidad, en el cual se realiza una acción determinada, que se supone se agota en los fines para la que fue realizada.
Avisan a Cristine que su hijo había sido encontrado. El niño llega en tren, ella corre a buscarlo, cuando se da cuenta que ese no era su hijo. Intentando explicar al policía que la acompañaba que este no era su hijo, el intenta una serie de artimañas para hacerle creer que ese si era su hijo. Comienza por apelar a su estado emocional, alegando que está confundida, y luego termina diciéndole: “Sra. Collins, no tiene a donde ir”. A lo que ella responde que quizás no esté razonando claramente. Y termina por aceptar a ese niño extraño.
En este caso considero que el tiempo 1 estaría situado allí, en la aceptación por parte de la Señora Collins, del niño extraño, sabiendo que no es su hijo.
El segundo tiempo de la responsabilidad confronta con algún indicador que le señale un exceso en lo acontecido. Algo interpela al sujeto. Indicios de que algo de lo que estuvo haciendo el sujeto, resulta disonante. En este tiempo, el de la interpelación, es en donde el universo particular sostenido por certidumbres yoicas se resquebraja, provocando la aparición de una pregunta en relación a la posición del sujeto que daría lugar al acto. Es la emergencia de una singularidad.
Este tiempo me fue difícil de ubicar pero creo que una escena representativa que podría dar con la pista de este segundo tiempo es la siguiente:
Luego de una conversación telefónica con la policía, el niño que estaba comiendo, se levanta de la mesa, y yéndose a dormir le dice: “Buenas noches, mama” A lo que ella responde, revoleando el plato, gritando y llorando, que no le diga así, que él no es su hijo, que ella no es su madre.
Se ve seguida de esta escena la figura de la culpa. Se acerca a pedirle perdón al extraño que ahora duerme en la cama de su hijo. Por haberle gritado. “Hice mal en gritarte. Solo eres un niño no creo que sepas lo que estás haciendo…no importa lo que el mundo piense, no importa lo que la policía piense, los dos sabemos la verdad… sabemos que no eres Walter”.
El primer tiempo es ya un tiempo resignificado por la interpelación a través de la culpa, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder. La interpelación es lo que genera culpa.
Sin embargo creo que hay otras escenas que resultan significativas en el cambio de posición del sujeto. Una de ellas es el dialogo con el arzobispo. En el cual aclara que ella no tiene una misión, que lo único que quiere es ver a su hijo. Sin embargo a partir de este encuentro, hay un cambio de actitud. Hace una primera declaración pública acerca del error de la policía, junta datos que corroboren esto, enfrenta a la policía, enfrenta al asesino de su hijo. Su imagen se va haciendo cada vez mas publica. Pudiendo suponer en este cambio de actitud un tiempo 3. “Ahora tengo algo que no tenia… esperanza” dice al final de la película.
Podria llegar a pensarse este movimiento final como acto. El sentido del acto ético es la puesta en juego de lo U-S de la especie, realizado sobre una superficie particular En la Sra. Collins lo importante es el valor que tiene su hijo para ella, tanto soporte del juego U-S. Un acto singular supone un antes y un después en la historia de un sujeto. El advenimiento de la existencia allí donde sólo había lugar para una mera subsistencia.
Podría establecerse un paralelo aquí entre el personaje de la Sra. Collins y el personaje de Antigona, en relación al acto ético. Allí donde Antígona se enfrenta con la opción de obedecer a Creonte, dejando el cadáver de Polinisis a la intemperie, o enterrar a su hermano y ser castigada. Enterrar a su hermano es ir más allá de las normas, asumiendo la responsabilidad de un acto que la conduce a la muerte, sin detenerse ante el temor o la compasión. La Sra. Collins tiene que plantearse, acatar lo que le dice la policía, y detener la búsqueda de su hijo o continuar con ella. Decide seguir buscando a su hijo. Enfrentarse a la policía. Luchar por la búsqueda de su hijo significa tener que enfrentarse no solo a la figura de la policía en sí, sino a todo un orden establecido, en el cual la mujer ocupa un lugar insignificante, al poder que estos encarnaban en la sociedad. Juega un papel muy importante aquí el arzobispo en su lugar de hombre. Hombre y compañía de la cual ella carecía (padre de Walter)

La hipótesis clínica podría estar planteada desde esta pregunta: ¿Qué la lleva a la Sra. Collins a aceptar ese niño extraño? Sabiendo además que en ese caso, los policías dejarían de buscar a su hijo.
En el contexto que presenta la película hay una cuestión fundamental ¿Cuál es el lugar que ocupa la mujer? Eso mismo se debe preguntar cada una de estas mujeres inmersas en esta sociedad machista. Cuál es su lugar dentro de la sociedad, cual es su función en ella.
Esta mujer podría considerarse que es reconocida como tal, por los hombres, a partir de que acepta un hijo. La maternidad siempre ha estado ligada al rol femenino que conlleva a actividades relacionadas con la reproducción y la crianza de los hijos. Desde muy pequeña la niña es preparada y educada para esta función y se le enseña que por medio de ella llegará a realizarse como mujer, reprimiendo parcial o totalmente su libido activa. De ahí que su identificación con dicha función determine en gran medida su concepto de sí misma y su valor en la sociedad. Sus responsabilidades y obligaciones son las de madre, como le señala el jefe de policía. Ella conserva al niño ya que es mediante él, la única forma en que es reconocida como mujer. Cuando lo desconoce como su hijo, el policía la incrimina de huir de sus responsabilidades y obligaciones, es tratada de mala madre o de loca. Es a través de la lucha por su hijo, que ella ocupa un lugar en esa sociedad machista. Es a través de los juicios, y con ayuda del arzobispo, que es escuchada. Cuando se daba por terminado el caso, dando por muerto al niño, ella lo seguía buscándolo, no se resignaba a perderlo.

3) Elementos de necesidad: la relación de parentesco entre la Sra. Collins y el pequeño Walter.
Elementos de azar: los elementos de azar no están ligados a la hipótesis sobre la responsabilidad sujetiva de la Sra. Collins. Pero si podrían encontrarse elementos de azar en el film, el encuentro entre la camioneta del secuestrador y Walter.

5) Un elemento en común entre el personaje de Ibbieta en “El muro” y la Sra. Collins en el film es que ambas personas, según lo dicen, ya no tienen nada que perder. Ante la certidumbre de morir, se desprende de todo lo que le importaba en la vida. Entre ellas la amistad por Gris. ¿Que hace que mienta por él, entregando su vida a cambio? La obstinación y la burla hacia los falangistas, como motivo consciente.
La Sra. Collins después de que haya desaparecido su hijo, y de haber sido encerrada en el loquero, siente que la policía ya no le puede hacer más nada. Que no hay mas nada dice.
Ante la sensación de estar frente a la nada, la certidumbre de perder lo más preciado, en el caso de Ibbieta, la vida, en el caso de la Sra, Collins, su hijo. Ambos prosiguen obstinadamente, con sus propósitos. Ocultando tras de éste algo oculto, que desconocen. En el caso de Ibbieta su deseo de vivir. En el caso de la Sra. Collins, ser alguien.



NOTAS

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