por 

Psicología, Ética y Derechos Humanos

SEGUNDA EVALUACION
Realizada sobre el film “El sustituto”

Universidad de Buenos Aires
Titular de cátedra: Juan Jorge Michel Fariña
Profesor T.P.: Fernando Pèrez Ferretti
Ayudante T. P.: Daniela Botheatoz
Com Nº: 2
Alumna: Maria Evangelina Zanatta
DNI: 31.009.506
1) El personaje sobre el cual se centra el análisis de responsabilidad subjetiva es Christine Collins, una madre soltera que vive con su hijo. Un día debe trabajar remplazando a una compañera que se ausenta y deja a su hijo solo en su casa, creyendo que èl podrá cuidar de si mismo y nada malo ocurrirá. El niño desaparece y ella realiza la denuncia del acontecimiento a la policía. Meses después le informan que han encontrado a su hijo. Desde el primer momento en que la policía le presenta al niño, diciéndole que es su hijo, ella reconoce que no lo es. En un primer momento ante los argumentos que le impone el policía J. J. Jones (“el niño ha sufrido largos meses, ha perdido peso, ha cambiado, usted esta alterada”) acepta llevarse al niño a su casa. Pero luego esta posición cambia, cada vez se muestra mas convencida de que ese niño no es su hijo y se realiza una serie de reclamos frente a las autoridades, exigiendo la búsqueda y restitución de su hijo. A partir del desarrollo de estas cuestiones en el relato del film realizado por Fariña, si bien no esta desarrollada explícitamente, se podría inferir que la hipótesis clínica abarca un tiempo 1 donde ese niño que le entregan a Christine no es el suyo pero ella acepta llevárselo a su casa, un tanto confundida por la situación debido a las manifestaciones de la autoridad policial y un tiempo 2 donde ella comienza a reclamar la restitución de su hijo manifestando un cambio de posición subjetiva, que hace que se vuelva sobre este tiempo uno para develar la farsa que se sostuvo en el mismo. Esto la lleva a enfrentar situaciones de una manera diferente a como lo hacia antes. Su deseo por saber que paso realmente con su hijo, su deseo por la restitución del mismo, la lleva por este camino donde finalmente tendrá que manifestarse en contra de los argumentos sostenidos por la policía corrupta y quedar por fuera de los mismos buscando otra verdad distinta a la que se venia sosteniendo. La responsabilidad subjetiva se pondría en juego en este posicionamiento de la sujeto, en el que finalmente decide actuar de acuerdo a su deseo, lo que la lleva a juzgar a la policía en su desempeño ineficiente, no someterse a los mandatos que le impone esta organización y exigir que corrijan su error, sin parecer importarle ya las consecuencias que estas acciones tendrán sobre su persona, sostenida en el deseo de restitución de su hijo.
Podríamos relacionar esta idea con un comentario de Fariña sobre la película donde dirá que la incertidumbre respecto de una pérdida, lejos de perpetuar patológicamente el duelo, puede ser también ocasión de un acontecimiento singular y social.

2) Circuito de la responsabilidad
En un tiempo 1 Christine había planificado un día de paseo junto con Walter, su hijo. La llaman por la mañana y le piden si puede suplantar en su trabajo a una compañera ausente. Deja al niño solo, pensando que podrá cuidarse por si mismo. Termina su jornada laboral retrasada, cuando vuelve a su casa Walter no esta, llama a la policía le dicen que el 99% de los chicos vuelven a la mañana siguiente y que tiene que esperar 24 horas. Ella, dice que su hijo no es un parrandero, que vuelve siempre antes de que anochezca, se muestra angustiada pero decide esperar a que pase la noche. Al día siguiente, Walter no aparece. Después de varios meses trascurridos la policía le dice que encontró a su hijo, cuando ella se reencuentra con el niño manifiesta al jefe de la policía que ese no es su hijo, ante las explicaciones del oficial frente a la confusión del encuentro (usted esta muy nerviosa, el chico ha estado ausente durante meses, ha sufrido cambios) ella se muestra dócil, casi convencida de lo que le dice este sujeto, ella misma dice: “tal vez no este razonando claramente”. El personaje dentro de sus dudas termina accediendo a la verdad que le impone el policía, sujeto que representaría a una institución que según los ideales de Christine estaría para brindarle ayuda. Tanto en este hecho como al comienzo donde le dicen que debe esperar hasta la mañana siguiente, que su hijo va a aparecer, se puede apreciar como el personaje accede a los imperativos del otro sin demostrar una firme oposición.
Ella se cree la farsa, se la podría pensar como sometida-cómplice, se muestra parte del sostén de esta idea imperante en la mayoría de la sociedad, donde Los Ángeles, cuidad en la que vive, se presenta como un lugar seguro y la policía tiene un buen desempeño, tan eficaz que “encuentra” a su hijo desaparecido. A nivel de las categorías lógico-formales vistas a lo largo de la cursada de la materia, esto podría pensarse como el particular que se sostiene aquí, incluso se podría hablar de un particularismo donde el sistema policiaco pretende imponer su regla particular como ley del todo, no admitiendo lo singular, no permitiendo tener lugar a las manifestaciones que se enfrentan a sus ideales. Este particularismo que se sostiene es el mundo de Christine, hasta este momento ella no se muestra muy afectada por esto.
En un segundo tiempo podríamos ubicar la escena donde observa que el niño mide 10 centímetros menos que Walter y esta circunciso, ya no hay manera de sostener la farsa. Se muestra absolutamente conmovida ante estas evidencias, no se queda paralizada como en la primera escena donde le presentan al niño, sino que reacciona con cierta violencia. Tiene una discusión con el policía J.J. Jones, le reclama que han sustituido a su hijo, que todavía esta desaparecido y no lo están buscando. El policía le dice que su hijo fue identificado por expertos en identificación de menores, que no pueden estar equivocados, a lo que ella responde: “¿y yo no se?”, En este punto, donde ella dice: “¿Qué saben ellos que no se yo?” hay algo que la interpela y que hace que ella comience a cambiar su modo de respuesta frente al otro, (porque si ella accede al pedido de la policía, si debe reconocer a ese chico como su hijo, estaría renunciando a su deseo, al deseo de recuperar a su verdadero hijo, pero por otro lado para poder actuar de acuerdo a su deseo deberá abrir una brecha en ese universo que la sostenía, deberá denunciar que la restitución de su hijo es una farsa, que en realidad se trata de una sustitución, teniendo en cuenta todas las medidas que se pueden llevar a cabo para perjudicarla si ella emprende esto). En estos comentarios se podría ver como este universo particular (el mundo en el que ella vivía hasta que desaparece su hijo y como ella se manejaba en ese mundo) soportado en las certidumbres yoicas se resquebraja posibilitando la emergencia de una pregunta sobre la posición que la sujeto tenia anteriormente, aparece algo que demuestra la incompletud del universo previo junto con la caída de los ideales que allí lo sostenían. Ella comienza a cuestionar lo que las autoridades le dicen, porque empieza a cuestionar lo que ella cree sobre las mismas, al punto en que finalmente se muestra absolutamente convencida de su propia opinión, de su saber como madre. Frente a las situaciones que se presentan en este segundo tiempo ella tiene que elegir, y gradualmente al pasar por distintas situaciones, se aprecia como ella elije defender su palabra, su saber y escapar del discurso del policía. Hay toda una serie de escenas que nos muestran como va llegando a esta posición, pero no siendo consciente del lugar hasta donde va a llegar. Lo vemos en el momento en que ella es internada y quieren obligarla a que firme un certificado reconociendo que esta equivocada, que la policía ha tenido un buen desempeño y que el niño devuelto es verdaderamente su hijo. Ella se niega dice: “no voy a firmar, no estoy equivocada, mi hijo no ha aparecido” y termina insultando al psiquiatra sin importarle los castigos que pueda provocar esta respuesta, ya se encuentra desprendida del discurso autoritario del otro.
Acá es donde se pone en juego la responsabilidad de esta sujeto, porque hay una respuesta que implica un cambio de posición de la sujeto frente a las circunstancias que se le presentan. El primer tiempo se resignificaria a partir del tiempo dos, de esta manera frente a esta farsa que se sostiene ella ya no es cómplice, ahora cree en su propia palabra, cree en su deseo por saber que paso con su hijo, deseo de que este ser sea restituido. Esto lleva a la posibilidad de un tiempo 3. Empezando por la escena en la que dice: “Este no es mi hijo” atraviesa una serie de situaciones con sus concomitantes acciones que desenmascaran todo una serie de corrupciones que se llevan a cabo en la cuidad donde ella vive (el hecho singular tiene una consecuencia a nivel social). Se podría pensar en un tiempo 3 cuando ella agradece a su abogado por el pésame de su hijo, pero le explica que todavía no se ha identificado el cuerpo del niño, ella cree que esta vivo y esta dispuesta a seguir con su búsqueda, al final aparece otro niño con vida y ella dice que le da algo que antes no tenia, esperanzas.
Estas ultimas ideas manifestadas podrían dar cuenta del acto de la sujeto, aquí es donde aparece su singularidad, en donde ella puede actuar de acuerdo a su deseo (deseo de recuperara a su hijo, de ver a su hijo con vida, deseo de restitución) se ve esta característica del acto de lo no calculado (se precipita a una acción sin calcular sus riesgos), lo logra a solas, es una decisión tomada por fuera del temor y la temeridad

3) Los indicadores del azar se podrían pensar en relación a la escena de desaparición de su hijo, ella debe trabajar, deja a su hijo solo, su hijo es abducido. También el azar esta en juego en el hecho de que haya un niño (el sustituto) con características muy parecidas a las de su hijo.
El actuar corrupto del policía J.J.Jones se encuentra del lado de la necesidad, el se maneja de acuerdo al sistema corrupto que se estableció en la policía de ese lugar y esa época, el azar hace que el caso de el hijo de Christine quede a cargo de este departamento, lo que no es azaroso es la respuesta que tendrá ella frente a esta situación, que hace con el azar, en ella se podría ver que hace de lo traumático una oportunidad

4) Si bien se ha desarrollado en el circuito de la responsabilidad una salida donde Christine responde frente a la culpa adviniendo un tiempo 3 del acto, antes de esto se puede realizar un breve desarrollo de las respuestas que lo antecedieron.
En el primer enfrentamiento a la policía Christine se muestra enfadada, después de esta escena pide perdón por su enojo, le dice al oficial que sabe lo duro que trabajan y que no quiere causarles molestias pero han cometido un error y necesita que comiencen a buscar de nuevo a su hijo antes de que sea tarde.
Acá hay algo de la culpa, la culpa obliga a responder frente a la interpelación que atraviesa Christine pero en este momento la respuesta cierra el circuito de responsabilidad, ya que el yo responde para estabilizar la tensión que produce la interpelación, es una respuesta desde lo particular, desde la moral.
La responsabilidad subjetiva es la culpabilidad misma de lo que se hace y de lo que se dice; una singularidad que emite un sujeto, del deseo inconsciente. Como se ha desarrollado anteriormente, mas adelante habrá respuesta en el sentido de responsabilidad subjetiva

5) En cierto punto los dos protagonistas se encuentran en una situación donde sus ideales flaquean, Ibbieta cerca del momento de su muerte pierden sus ideales anarquistas, su interés por su mujer, su amigo, su propia vida. Christine en el momento de enfrentar el castigo de electroshock impuesto por el psiquiatra dice: “ya no hay nada que perder”. Los dos parecen encontrarse abatidos por esta situación, parecen haber renunciado a todo lo que podía llegar a sostener su deseo. Pero es importante tener en cuenta que en este momento los dos hablan, Ibbieta le hace una jugarreta al militar falangista, Christine insulta al psiquiatra. Los dos se burlan del otro, podría pensarse en esta sustracción a dormir en los signos del Otro, condición necesaria para que advenga el acto. En este hablar se pone en juego algo del deseo, de manera no planificada. Ibbieta logra vivir, Christine logra manifestar su oposición al otro lo que le permite sostener sus propios ideales. Aca hay algo de la responsabilidad porque frente a las situaciones que se les presenta a cada uno, elijen hablar y en este hablar se ponen en juego algo de su propia singularidad, algo de su deseo esto los hace responsables de su puesta en acto.



NOTAS

Película:

Titulo Original:

Director:

Año:

Pais:

Otros comentarios del mismo autor: