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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
Psicología, Ética y Derechos Humanos
Cátedra I

SEGUNDO PARCIAL DOMICILIARIO

Prof. Tit. Reg: Lic. Juan Jorge Michel Fariña
A.T.P.: Lic. Gervasio Noailles
Lic. Irene Camba Badii

 Alumna: RAMÍREZ, Silvia Verónica.
 L.U.: 324243720
 Comisión 4
 Email: vronikramirez@yahoo.com.ar

Segundo Cuatrimestre
Año 2009.
Para realizar el presente parcial, se tomará la novela de Anne Rice “Entrevista con el vampiro”, escrita en 1976. Esta obra ha sido llevada al cine en la película que lleva el mismo nombre, en los años noventa; sin embargo la adaptación para la producción cinematográfica omite la escena de la muerte del hermano menor de Louis, la cual es una de las situaciones que se utilizaran para intentar dar cuenta de la responsabilidad subjetiva del personaje principal.

Descripción de la obra literaria
La historia comienza cuando el protagonista, un vampiro llamado Louis, pide a un periodista que conoció en un bar que le haga una entrevista y le permita contar la historia de su vida. Le cuenta que no ha sido vampiro toda su vida y que él con 25 años en el año de 1791, era un joven normal pero que todo empezó a raíz de una tragedia: la muerte de su hermano menor. Luego de la muerte de su padre, Louis, paso a convertirse en la cabeza de la familia, quedando a cargo de su hermano, su hermana y su madre.
La tragedia se inicia cuando un día, el hermano de Louis, le pide hablar con él. El muchacho era una persona que sólo se interesaba en orar y estudiar la vida de los santos. Louis respetaba esta devoción; le mandó a construir un oratorio, y se juró que haría lo imposible para que su hermano entrara en el sacerdocio. Una tarde, el hermano le cuenta que la Virgen María se le presentó en una visión y le dijo que “debía vender todas sus propiedades en Luisiana, todo lo que poseía y utilizar ese dinero para hacer en Francia la obra de Dios.” Como él no tenia dinero propio, Louis debía vender las propiedades y entregarle el dinero. Ante este pedido, Louis se ríe de él, y el joven se pone furioso, le cuestiona que “¿Quién era él para ignorar una orden de la mismísima Virgen? ¿Quién?”, algo que el vampiro sigue cuestionándose. Y cuanto más quiso convencerlo, más se reía Louis, quien le dijo que ese pedido era producto de su inmadurez y que haría derribar el oratorio, para luego enviarlo a una escuela en Nueva Orleáns para que así se saque esas ideas de la cabeza. El protagonista cuenta que recuerda la sensación que tuvo en ese momento, que sentía un disgusto latente y una gran desilusión, una amarga desilusión. “No le creía una sola palabra”. Y Sostiene “Yo adoraba a mi hermano [...] y a veces creía que era un santo viviente. Y si alguien me hubiera contado de un santo que tenía visiones, le hubiera creído [...] pero no lo creí; no en mi hermano [...] ¿Por qué? Porque era mi hermano. Podía ser santo, podía ser extraño, pero San Francisco de Asís, no. Mi hermano, no. Mi hermano no podía serlo. Eso es egoísmo ¿Te das cuenta?”.
El hermano de Louis, salió de la habitación furioso y dolorido. Traspasó la puerta, se quedó un momento en lo alto de las escalinatas y entonces, se cayó. Se rompió el cuello al chocar contra el piso, pero su rostro aún estaba sereno. Si bien, Louis no lo vió caer, escuchó el ruido de la caída; a continuación dice “No pude perdonármelo. Me sentí responsable de su muerte, y todos los demás también parecieron pensarlo”. “Me sentía tan miserable, que no tuve paciencia con nadie; solo tomé la vaga decisión de que nadie se enterara de sus visiones [...] No se lo dije a nadie. Sólo fue una discusión, dije [...] y todos me miraron como si lo hubiese matado. Y yo sentí que lo había matado”. Durante el velatorio de su hermano, se sentó junto a su ataúd pensando “lo he matado”, contemplando su cara, estudiándola, porque casi no podía soportar el dolor y sintió la tentación, una y otra vez, de abrirle los ojos. “El pensamiento fundamental era: me había reído de él, no le había creído; no había sido bueno con él. Había caído por mi culpa”.
Luego de este suceso, Louis se va a vivir a Nueva Orleáns junto con su madre y hermana. Borracho o sobrio no podía escapar del recuerdo de su hermano. Evitaba pasar por la puerta del cementerio y hasta soñó que estaban nuevamente arriba de esa escalinata, y él “lo tomaba del brazo, le hablaba con bondad, le pedía que volviese a su cuarto, le decía suavemente que creía en él, que debía rezar para que tuviera fe” . Vivía como un hombre que quería morir pero que no tenía el valor de matarse y deseaba que lo asesinasen. Entonces lo atacó un vampiro. Ese vampiro, llamado Lestat, lo desangró hasta casi matarlo. Después de ese ataque Louis esperaba morirse. En su lecho de muerte lo visita el cura, Louis a causa de la fiebre le cuenta sobres las visiones de su hermano, pidiéndole que guarde el secreto. Luego, el sacerdote le dice que no él no es responsable de la muerte de su hermano, porque el joven estaba poseído por el demonio. Ante esto Louis se enfurece, pierde el control de si mismo y golpea al cura hasta casi matarlo. La actitud de desprecio del cura, generó un cuestionamiento en Louis, quien sostiene que a partir de ese momento “concibió su nuevo ego”. Esa misma noche, Lestat, lo visita en su habitación y cuando lo ve de cerca se percata de que no era un ser humano normal, que era una criatura que jamás había visto y quedó reducido a la nada. En ese momento, el Ego que no podía aceptar un ser humano extraordinario a su lado “quedó destrozado”. Se olvidó por completo de él mismo. Lestat comenzó a contarle que lo podía llegar a trasformar en un vampiro y desde ese momento, Louis sostiene que no decidió precisamente ser un vampiro pero que tampoco fue algo inevitable sino que cuando Lestat terminó de hablar no era posible que él tomara otra decisión; se dejándose llevar por el encantamiento que éste ejercicio sobre él y su deseo de autodestrucción. Antes de convertirse en vampiro, Louis observa por última vez el amanecer.

ANÁLISIS DEL FRAGMENTO DE LA OBRA:
Como se mencionó, el análisis del presente trabajo se basará en el personaje de Louis, quien a raíz de una situación que se inicia en una discusión con su hermano menor, la cual se ubica en la misma linealidad temporal que la muerte de su hermano, comenzará una serie de cambios que lo llevarán a una transformación de su condición de sujeto. Se intentará demostrar si hay responsabilidad subjetiva por parte del personaje, para lo cual se desplegará el circuito de responsabilidad, compuesto por tres tiempos lógicos, y se ensayará una hipótesis clínica que de cuenta de la irrupción de su deseo inconsciente.
En el primer tiempo del circuito de la responsabilidad, el sujeto realiza una acción que cree que se agota en los fines para la cual fue concebida. En el caso del fragmento de la novela a analizar, en este primer momento se ubicaría “la discusión de Louis y su hermano menor”, situación que debía agotarse en ese momento; Para Louis era un asunto concluido, ya había decidido que mandaría demoler el oratorio y enviaría a su hermano a una escuela de Nueva Orleáns. Sin embargo no fue así, ya que en un segundo tiempo, en el cual hay un indicador que señala un exceso del primero, que hace que se interpele la posición que el sujeto tenía, permitiendo a este segundo momento resignificar al primero.
Siguiendo este planteo se puede ubicar a la muerte del hermano menor de Louis como un Tiempo dos en el circuito de responsabilidad, ya que esta produce una resignificación de la situación primera; Louis se siente interpelado por la muerte del muchacho, se siente culpable, se cree “responsable” de ésta. Louis, se siente “responsable” pero desde la posición de Sujeto-Joya del derecho. Desde esa perspectiva se toma la palabra “responsabilidad” en el sentido etimológico del término, “responsable es aquel del que se espera una respuesta” , ese sería el caso del sujeto-joya. Sin embargo, para este análisis se tomará el término “responsabilidad “en el sentido de que la toma Fariña en su texto “Veinte años son nada”, es decir que la responsabilidad supone una interpelación al Sujeto, y no un mero cuestionamiento a la persona. Esta interpelación se da allí donde el sujeto no es conciente, por lo tanto se vincula al deseo inconsciente, deseo con que el Sujeto se encontrará en un Tercer momento del circuito de responsabilidad.
En este mismo texto, Fariña sostiene que cuando la Responsabilidad del sujeto se halla ausente, el sentimiento de culpa se presenta como sustituto. “Los pensamientos atormentadores, el remordimiento, el arrepentimiento, incluso los distintos modos de altruismo”, son algunas de las figuras de la culpa . En el caso de Louis se observan claramente estos movimientos, con los que el Yo busca retornar a lo particular. Él piensa constantemente en la muerte de su hermano, le genera remordimiento, arrepentimiento, únicamente puede pensar en el cuerpo de su hermano pudriéndose bajo tierra y esto lo atormenta, hacía todo lo posible para evitar pasar por la puerta del cementerio. Cuenta incluso un sueño que da cuenta de la Wunscherfüllung, es decir de la representación del anhelo como realizado. “El yo está debilitado y no puede ejercer una reflexión crítica eficaz; acepta las cosas más extrañas o más absurdas como totalmente posibles.[...] Al desdichado que sufre física y moralmente, «el sueño le procura lo que le niega la realidad (was die Wircklichkeit versagte): bienestar y felicidad.” . Tal como afirma Freud “El pobre Yo se siente culpable, de toda clase de mociones malas de las que nada sabe” . Pero quizás una de las figuras de la culpa más notorias en el personaje sea la del “deseo de autodestrucción” (anhelo en términos de Freud, un deseo a nivel de lo imaginario según Lacan), el cual lo lleva a aceptar la propuesta de Lestat.
Según Oscar D´ Amore, “[...]no hay responsabilidad subjetiva sin culpa, en donde esta última resulta de la factura particular y la primera una singularidad [...] La responsabilidad subjetiva es otro nombre del sujeto” . Louis siente culpa ante aquello que no puede responder subjetivamente y da una respuesta desde lo particular, ésta es la culpa.
El deseo inconsciente de Louis, que luego abre el circuito hacia un posible tiempo tres, se hace latente en un momento posterior, cuando el cura lo visita en su lecho de muerte (luego del ataque de Lestat). Louis, debido a la fiebre, por primera vez le cuenta a alguien sobre las visiones de su hermano, pidiéndole que jure que no se lo diría a nadie. El cura le contesta que él no debe sentirse culpable por la muerte del muchacho, ya que puede estar seguro de que su hermano estaba “poseído por el demonio” y que fue el demonio quien lo había empujado por las escaleras. Al escuchar esto, Louis se queda perplejo, y no puede contestar pero cuando le dijo que él no había hablado con su hermano sino con Satán, Louis se enfurece y pierde el control de si mismo, golpeando al cura hasta casi matarlo. Louis se percata que la actitud de desprecio del sacerdote hacia su hermano reflejaba la suya propia. A partir de esta situación, se ve nuevamente interpelado, se abre aún más el circuito de responsabilidad. Interpelación que conlleva a establecer un posible tercer momento del circuito de responsabilidad. En el tercer tiempo, es en donde aparece el cambio de posición subjetiva, es el momento en el que el sujeto se encuentra con su deseo (En el caso de Louis, es ser un Ser extraordinario, deseo que se desarrolla en la hipótesis clínica). Siguiendo este criterio, podríamos ubicar como un tiempo tres la conversión de Louis en Vampiro, en el cuál el se pregunta ¿Quién soy?, la respuesta es no soy nadie extraordinario, soy un asesino, de ahí un vampiro. Un “Ser extra-ordinario”. Sin embargo la angustia, que lo confronta con el hecho de que la elección se hace sin garantías, se hace presente en él cuando presencia su último amanecer, como su última mirada atrás antes de ir y transformarse. Su decisión en “sentido fuerte”, la que funda un universo nuevo, la que reinventa al sujeto que elige, ya no tuvo vuelta atrás.
Esta decisión, además de generarle angustia, conlleva un sentimiento de culpa, ya que según Lacan, “sólo se puede sentir culpa por haber cedido en el deseo”. Ya no siente culpa por la muerte de su hermano, sino ante su nueva situación, su nueva condición que le exige asesinar para sobrevivir.
A partir de lo dicho por el personaje de Louis, se podría establecer como hipótesis clínica que el deseo inconsciente que pone en marcha el circuito y por el cual se ve interpelado en un primer momento, es el de desear ser un Sujeto completo, un Ser Extra-ordinario, lo que no le permite tolerar la presencia de un ser humano extraordinario a su lado, como sería el caso de su hermano menor, hacia quien siente un desprecio a nivel inconsciente (que se ve reflejado en la actitud de desprecio del cura) y es a partir de éste que se hace presente el sentimiento de culpa como respuesta ante la interpelación primera.
Según la teoría de Lacan, el deseo de transformarse en un “Ser extraordinario”, implica un Sujeto al que el Otro pueda garantizar un Ser, obviando la falta en la Estructura . De esta manera Otro no es un Sujeto Barrado y puede ser garante del Ser del Sujeto, obturando la barradura propia de éste, la castración. Louis busca una manera dejar de ser un Sujeto Barrado (lo que supone la falta en Ser). Y cree encontrarla al convertirse en un vampiro. Luego de su conversión, ubica en el lugar del Otro a Lestat, quien no puede garantizarle nada, además de que no le interesa hacerlo; por lo tanto Louis vuelve a enfrentarse con la castración del Otro y propia, lo cual le genera Angustia. Ya que no concibe desde que lugar lo desea, que lugar ocupa como objeto de deseo del Otro.
Al momento de ubicar las categorías de azar, necesidad y responsabilidad en este fragmento, debemos tener en cuenta que el Azar es lo que tiene que ver con la incertidumbre, lo casual, lo accidental, lo fortuito, lo que no se puede calcular porque es ajeno a la decisión, al deseo y a la voluntad del sujeto. Ante esto, no puede hacerse responsable al sujeto. En relación a la muerte del hermano menor de Louis, y siguiendo esta definición de Azar, no podemos afirmar que el hecho de que cayera de la escalinata luego de la discusión sea producto del puro azar, ni tampoco algo que sea propio de la Necesidad; entendida como aquellos hechos que ocurren fuera de la intervención del sujeto, en donde no hay voluntad o capacidad del sujeto que pueda modificarla, el destino, aquello que va a ocurrir si o si, diría Fariña. Si bien Louis no estaba con su hermano en el momento en que este cae de las escalinatas, la situación se produce en la misma linealidad temporal que la discusión entre ambos, y no sabemos que habría sucedido si la misma no se hubiera producido, y es ésta la que lleva a que el protagonista se sienta “responsable” por lo tanto se puede pensar una grieta entre las dimensiones del Azar y la Necesidad. La responsabilidad subjetiva se ubica entre la necesidad y el azar, es aquella que interpela al sujeto a responder por su acto, a hacerse cargo de éste. Tiene que ver con la singularidad de un sujeto. En cuanto a su transformación en vampiro, Louis, Juega con la dimensión del azar, cuando se expone a que lo maten (“ Vivía como un hombre que quería morir pero que no tenía el valor de matarse. Caminaba a solas por las calles y los callejones de los negros, me negué dos veces a batirme a duelo, más por pereza que por cobardía” ), dejando su muerte librada a la suerte. Si pensamos la aparición de Lestat, y su ataque a Louis, se podría llegar a asociar a la dimensión de la Necesidad, en tanto que es posible pensar que fue obra del destino que justamente una noche después de salir de un bar éste lo ataque desangrándolo hasta casi matarlo, pero no fue así. Lestat buscó a Louis, porque estaba interesado en poseer Pointe du Lac, su plantación para poder satisfacer sus necesidades humanas.
Cuando el personaje afirma que, al momento de responder ante la proposición de Lestat de convertirlo en Vampiro no tomo una decisión (“ Decidir... no me parece la palabra correcta. Sin embargo, no puedo decir que fuera inevitable [...] cuando terminó de hablar, ya no era posible que yo tomara una decisión diferente [...]” ), sin embargo, se podría establecer que el sujeto en tanto barrado toma posición frente a su acto.
En términos de responsabilidad sujetiva, Louis es responsable de haber maltratado a su hermano, es responsable del deseo de querer ser un Ser Extra-ordinario, que lo lleva a no poder aceptar la presencia de un ser humano extraordinario a su lado (su hermano), que se devela en el desprecio inconsciente que sentía por él a causa de esa condición suya, deseo que se vuelve a “presentar” al momento de conocer a Lestat. Y es en base a esto, es que podríamos decir que Louis es responsable subjetivamente de su conversión en vampiro.
En cuanto al eje universal-singular, que fariña vincula con la Ética que quiebra el horizonte de la moral, de lo particular, podemos sostener que ese universo completo, que constituía la vida de Louis se ve trastocado con la emergencia de un exceso. Su hermano menor, al que él veía como un santo, produce un desequilibrio de ese universo previo, al contarle sobre sus visiones y la misión que se le fue encomendada ( “él es convertiría en un gran dirigente religioso”). Siguiendo lo que plantea Ignacio Lewkowicz , esta singularidad que emerge en el universo previo, hace que éste deje de ser consistente, que ya no sea un universo sino que sea restringido, es decir, particular. Ante esta inconsistencia, la reacción primera de Louis, es la de negar esta singularidad ( “Yo estaba amargamente desilusionado. No le creía una sola palabra”). Su hermano no podía ser alguien extraordinario, “No podía ser San Francisco de Asís. Mi hermano, no”, y el personaje ve esta reacción como un acto de egoísmo. Por lo tanto queda en el ámbito de lo particular.
En su texto , Marcelo Viñar sostiene: “[...]miedos ancestrales como el terror al dolor infinito. No tanto el miedo a morir, sino a algo aún peor, el miedo a la agonía interminable (conforman) Un universal que nos habita desde el nacer hasta morir [...]”. El protagonista, llevado por el sentimiento de culpabilidad que le ha causado la muerte de su hermano menor, anhela morir antes de continuar padeciendo. Y “decide” transformarse en vampiro, no sólo a causa del encantamiento de Lestat, sino también por su deseo de autodestrucción. Sin embargo, ya desde el inicio de su vida sobrenatural se siente invadido por sentimientos humanos, como el amor que lo ata a una de sus víctimas, una pasión no exenta de dependencia sexual y psicológica, de esta manera la culpa lo vuelve a abrumar cada vez que debe matar a sus víctimas para “sobrevivir” y termina alimentándose de ratas y animales pequeños. La conversión en vampiro es lo que introduce un acto Singular en este Universo previo, y deviene en una ampliación de éste.
Como sostiene Alejandro Ariel lo moral se relaciona con los “deberes del sujeto frente a la ley” , con la conducta social de un sujeto entre otros. La moral es temática, tiene un tema en particular, además de ser temporal (está ubicada en relación a una época determinada). También es subsistencial, lo que permite algún ordenamiento de la existencia del sujeto en lo social, y la ubica en relación con la categoría de lo particular. En el libro es posible situar la moral en la reacción de la familia y la de Louis ante la muerte de su hermano, con miedo al que dirán, decidió no hablar de las visiones de su hermano a nadie, o por lo menos eso es lo que él cree a nivel de la conciencia. La respuesta del cura, que relaciona las visiones del muchacho con una época determinada, (era algo común en esa región y lo relaciona con el vudú y los esclavos), ubicando esta experiencia dentro de lo particular y obviando así lo singular.
Lo ético, en cambio, puede definirse como la posición del sujeto en soledad. Se relaciona con las categorías de universal – singular, ya que escapa a lo particular. La ética es atemporal (no tiene que ver con una época determinada). Ariel la caracteriza como atemática porque no tiene un tema en particular y es existencial, tiene que ver con el orden de la existencia más allá de la temporalidad en la que viva el sujeto. Pero es importante destacar que una persona no es o no ética, sino que lo ético son sus actos. En cuanto a la ética como horizonte en quiebra, es posible establecer el momento en que Louis presenta “un efecto sujeto”, como un momento ético.

BIBLIOGRAFIA:
 SALOMONE, G., y DOMINGUEZ, M.E. (2008) “La transmisión de la ética. Clínica y deontología”, Letra Viva, Buenos Aires.
 Rice, Anne (1976) “Entrevista con el vampiro” en Crónicas Vampíricas I, Editorial ZETA, Bs. As.
 Fariña,J; Gutierrez, C (1996)“Veinte años son nada”. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
 Diccionario de psicoanálisis, “la realización de anhelo”
 Freud, S. (1925)“La responsabilidad moral por el contenidos de los sueños”...
 D´Amore, O. : “Responsabilidad y Culpa”. En la transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol.I: Fundamentos, Letra Viva, 2006.
 Lewkowicz, I (2004), “Paradoja, infinito y negación de la negación”, clase compilada por Sebastián Gil Miranda.
 Viñar, Marcelo N. “Especificidad de la tortura como trauma ...”, Revista de Psicoanálisis, LXII, 1, 2005
 Ariel, A. (1994). Moral y Ética. Una poética del estilo. En El estilo y el acto. Ediciones Manantial, Buenos Aires.
 Fariña, J (1998), “Etica: un horizonte en quiebra”, Eudeba, Buenos Aires.



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