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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGIA

PARCIAL

Psicología, Ética y Derechos Humanos / Cátedra I
Prof. Tit. Reg: Lic. Juan Jorge Michel Fariña
A.T.P.: Lic. Gervasio Noailles

Alumna: PETRUZZI, María Valeria
L.U.: 31.452.727.0 – Comisión 4
Email: vale_pikachu@hotmail.com
Segundo Cuatrimestre / Año 2009

INTO THE WILD (2007) HACIA RUTAS SALVAJES

Dirección: Sean Penn. País: USA. Año: 2007
Duración: 140 min. Género: Biopic, drama, aventuras.
Interpretación: Emile Hirsch (Christopher McCandless), Marcia Gay Harden (Billie McCandless), William Hurt (Walt McCandless), Jena Malone (Carine McCandless), Catherine Keener (Jan Burren), Hal Holbrook (Ron Franz), Kristen Stewart (Tracy), Vince Vaughn (Wayne Westerberg), Brian Dierker (Rainey).
Guión: Sean Penn; basado en el libro "Hacia rutas salvajes" de Jon Krakauer.
Producción: Sean Penn, Art Linson y Bill Pohlad.
Música: Eddie Vedder, Michael Brook y Kaki King.
Fotografía: Eric Gautier. Montaje: Jay Cassidy.

SINOPSIS
Un joven abandona su acomodada vida urbana de clase media para perseguir a la libertad, libertad de vínculos y de obligaciones. Deja atrás su casa, su familia, todas sus posesiones. Christopher McCandless se embarca en un viaje recorriendo Estados Unidos. Su intención es llegar hasta Alaska, y vivir en lo salvaje de la naturaleza durante un tiempo, para encontrar su existencia real, alejado de la civilización. En el camino conoce a toda serie de personas que lo modificaran profundamente, pero que no lograran disuadirlo de su objetivo en Alaska. Cuando finalmente llega Norte de Estados Unidos, se encuentra insuficientemente preparado para las dificultades que vendrán. Sobrepasado el invierno, se prepara para regresar a su hogar sólo para encontrar que la corriente de río congelado que cruzó se ha convertido en un torrente intransitable y que está atrapado. Sin los medios para sostenerse a sí mismo de manera adecuada, se ve en la necesidad de comer bayas y fauna. Por error consume unas bayas venenosas, que le harán morir de hambre.
ANALISIS
El análisis se basara en el personaje principal, Christopher McCandless, que emprenderá un viaje que resignificará su relación con el mundo. Se intentara dar cuenta de esto a través del Circuito de la Responsabilidad.
Tiempo 1: Podemos pensar el primer momento del Circuito de la Responsabilidad cuando el protagonista emprende el viaje y cambia su nombre al de Alexander Supertramp, escapando de su identidad previa, en una actitud de rebelión y enojo hacia sus padres. Dice querer escapar de la hipocresía del mundo moderno, del materialismo extremo. Se rebela contra el particularismo del lugar que ocupa Christopher McCandless, un joven exitoso, atleta, graduado con honores, con un buen pasar económico, hijo de Walt y Billie McCandless; pasa a ser ahora Alexander Supertramp, "dueño de su propio destino".
Una vez llega a Alaska, escribe un mensaje en tercera persona: es Alexander Supertrmap hablando de McCandless, que ha conseguido llegar a destino y se prepara para lo que caracteriza como la mayor aventura de su vida: huir de la sociedad para encontrarse con la naturaleza y encontrar su verdadero ser:
"Dos años camina sobre la tierra. Sin teléfono, sin piscina, sin mascotas, sin cigarrillos. Libertad definitiva. Un extremista. Un viajero escéptico cuyo hogar es el camino. Escapó de Atlanta. No debes volver, porque el "oeste es el mejor" . Y ahora, después de dos años viene la última y más grande aventura. La batalla culminante para matar la existencia falsa y concluir victoriosamente la peregrinación espiritual . Diez días y noches de trenes de carga y de mochilero lo llevan al Gran Norte Blanco. Ya no será envenenado por la civilización, el huye, y camina solo en la tierra para perderse en la naturaleza.

Alexander Supertramp
Mayo 1992

Podemos inferir que la tormentosa relación con sus padres llevo al protagonista a querer huir. En su adolescencia, visita a familiares lejanos que le comunican que su padre continuo su relación con su primer esposa con la que tuvo otro hijo en secreto. Chris dice a su hermana que "toda su infancia parecía ahora una ficción". La hipocresía de sus padres, que negaron todo, hizo que Chris cambiara su forma de verlos y de ver a su propia vida. Toda su vida era una mentira y el mismo era el hijo de una mentira. La hipocresía adjudicada a sus padres, la proyecta a la sociedad. Su motivo para escapar a Alaska era "salir de esta sociedad enferma". En un fragmento de la película, hablando de la sociedad dice: "¿Sabes que es lo que no entiendo? No entiendo porque, porque las personas son tan malas las unas con las otras, tan seguido. Eso simplemente no tiene sentido para mí. Juzgar. Controlar. Todo eso..." Al ser interpelado sobre a quién se refería al decir "personas", Chris responde "Padres e hipócritas. Políticos y pendejos". Dice "El gobierno es lo mismo que mis padres. Ellos no respetan a nadie. Regulaciones. Regulaciones. Regulaciones. Nosotros no podemos hacer esto. Pero ellos pueden hacer aquello. La hipocresía de toda la... cultura. Me vuelve loco. Mi padre estaba teniendo hijos con dos mujeres al mismo tiempo ¿y después piensa que puede llegar a guiarme a mí? ¿Juzgarme? Mi madre, claro, le sigue la corriente con todo eso. Guarda el secreto, que obviamente, hace que toda mi vida sea una ficción. Todo lo que yo creía que era, no lo es."
El paralelo entre el mundo social, y el mundo familiar es claro. La socialización primaria parece prevalecer aquí, extrapolándose a todo el mundo social. Chris proyecta su odio hacia sus padres a toda la sociedad entera, que dice, envenena y mata al verdadero yo. Concluye que la mejor forma de reencontrarse con su verdadero yo, es alienándose de la sociedad.
Para iniciar su nueva vida de desintoxicación social, crea un alterego, Supertramp. Podemos pensar a este alterego como una construcción del sujeto, el nombre que lo acercara peligrosamente a cumplimentar su ideal del yo. Supertramp no está atravesado por la Castración. "Soy Superman. Supertramp" dice. Como una especie de superhéroe inmortal, que lo conducirá en última instancia a matar al ser social.
Tiempo 2: Ubicamos como un segundo momento en el Circuito de la Responsabilidad cuando el sujeto empieza a descubrir el McCandless dentro del Supertramp. Es interpelado por el redescubrimiento de la importancia de los vínculos interpersonales, bajo la luz de su muerte certera. La frase "la felicidad es solo real cuando es compartida" interpela ahora a la premisa de estar completamente solo en lo salvaje .
La película nos muestra a Chris leyendo un fragmento del libro de Tolstoy “Family Happiness Hapiness” que habla de la definición de felicidad para el autor: "He vivido mucho y ahora creo que he encontrado lo que se necesita para la felicidad. Una vida tranquila, apartada en el campo, con la posibilidad de ser útil a la gente... Y luego, encima de todo eso, una compañera, y niños, tal vez - ¿qué más puede desear el corazón de un hombre?" Luego de leer esta frase, juntar sus cosas, mira por última vez el paisaje y se aleja del refugio. Planea volver a la sociedad, pero se encuentra con que el río congelado por el que antes había atravesado ahora es una peligrosa corriente de agua. Al intentar cruzar, su vida corre peligro y milagrosamente se salva. Regresa al refugio sintiéndose solo, asustado y atrapado .
Sin reservas de comida y sin fauna a la que cazar, comienza a consumir bayas, guiándose por un libro que había adquirido acerca de la alimentación en la vida salvaje. Pero consume por error unas bayas venenosas, comienza a sentirse enfermo. Revisa el libro, para encontrar que a raíz de esto, va a morir de inanición. Aquí el personaje tiene un acceso de ira y desesperación, comienza a gritar y llorar. Inferimos un momento de culpa, culpa por haber puesto en peligro su existencia, culpa por que se encuentra frente a un acto irreversible, y eso le imposibilita completamente poder volver a reunirse con esas personas que añora. Acerca de la culpa, D’Amore dice que: “La culpa (…) depende de una operación eminentemente simbólica: la interpelación subjetiva.” Esta interpelación pone en marcha el circuito de la responsabilidad, haciendo que el tiempo 1 se haga presente con todo su verdadero peso. Chris abandono a todos y a todo, e incluso a su propio nombre. Ahora frente a la irreversibilidad de la muerte, se encuentra cuestionándose esto. Continua D’Amore: “La culpa hace a la retroacción, hace que se retorne sobre la acción por la que se debe responder” .
Durante los días siguientes, en el pésimo estado de salud en que se encuentra comienza a refugiarse en sus libros. En muchos momentos es interpelado por sus eventuales compañeros de viaje, pero en ningún momento la interpelación genera algún tambaleo en su primera decisión. Es únicamente a través de las palabras de los libros, que el protagonista comienza a repensar el Tiempo 1, el Tiempo en el que abandona su identidad.
Abre su copia del libro Doctor Zhivago, en principio para distraer su mente, pero las palabras le llegan a un lugar más profundo: “...Y que una felicidad no compartida no es felicidad." Toma entonces su lapicera y escribe en el libro: "LA FELICIDAD SOLO ES REAL CUANDO ES COMPARTIDA" . Sigue pasando las hojas y encuentra otra frase, que el había anotado: "LLAMAR A TODAS LAS COSAS POR SU VERDADERO NOMBRE". Es interpelado por estas frases, que cuestionan su viaje hacia la soledad y la negación de su propia identidad.
Estas palabras toman sentido, significación subjetiva. Gabriela Salomone dice acerca de la fuerza de las palabras que: “Las palabras valen en su literalidad, rompiendo con el sentido compartido. Solo en relación a los dichos del sujeto algo de este sentido singular puede advenir (…) El yo, que sostiene la ilusión de ser dueño de lo que dice y hace, se enfrenta a ese momento de sorpresa, de desorientación, al que lo confronta la caída de sentido..”
Acerca de la potencia del nombre propio, Gutiérrez dice: “Un sujeto puede ser despojado de muchas cosas, y aquello de lo que sea despojado afectara, en mayor o menor medida, su condición de sujeto. Pero si de algo no puede ser despojado alguien, jamás, es de su nombre. Puede quitársele muchísimas cosas materiales –y esto no es poco-; pero si de algo no puede ser despojado nunca es de aquello para lo que fue llamado. El nombre tiene un lugar de fundación. Y cuando este lugar es abolido, es abolida la subjetividad misma. Queda así abolido aquello que fue fundado.” Las palabras “llamar a todas las cosas por su verdadero nombre” atacan en su literalidad a la decisión de negar su nombre, que hemos ubicado en el Circuito de la Responsabilidad como el Tiempo 1.
Tiempo 3: Ubicamos el tercer momento del circuito , el tiempo del reposicionamiento subjetivo, en la última escena de la película, cuando Chris arranca una página vacía del libro y escribe estas palabras, rápidamente: "¡VIVI UNA VIDA FELIZ Y LE AGRADEZCO AL SENOR. ADIOS Y QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!" mientras repite en voz alta "Llamar a las cosas por su verdadero nombre" como si hubiera finalmente comprendido el sentido propio de estas palabras. Firma la frase justamente con su verdadero nombre: CHRISTOPHER JOHNSON MCCANDLESS.
Entonces se mete en la bolsa de dormir que le había dado su madre y se acuesta, se cierra la bolsa hasta la altura del cuello y con la cabeza al lado de la ventana del autobús y mira el cielo. Esta especie de rito funerario, inscripto en la lógica de lo particular y en lo social. Gutiérrez, citando a Lacan, marca lo siguiente: “Cuando el significante muerde a un sujeto, cuando el orden simbólico introduce un sujeto a la cultura, no lo abandona ni aun después de muerto. Porque después de muerto es necesario preservar algo del registro de ese ser, que es su nombre en una lapida” . Aquí la lapida esta simbolizada por la carta sellada con su nombre. Es en su lecho de muerte, un ser social, atravesado por la cultura, leemos este encerrarse en la bolsa de dormir como un auto-sepultamiento que lo vuelve a inscribir en la lógica de lo social, escribe algo para ser leído, lo firma con su nombre, preservando algo “del registro de ese ser”.
En sus últimos minutos de vida, tiene una visión de sí mismo, reencontrándose con sus padres, con los que se abraza con fuerza y emoción... y mientras vemos su cara extasiada escuchamos: "Que pasaría si me vieran corriendo a sus brazos... ¿verían lo que yo veo ahora?". La luz del sol ilumina su cara, que muestra una sonrisa profunda y la película termina. En esta escena final, es que el sujeto asume su identidad, su legado, los títulos del padre, el apellido, su religión. Añora la posibilidad de reencontrarse con sus padres, alcanza el perdón y siente la luz divina iluminando su último aliento.
Aquí ya no hay culpa, sino aceptación de quien se es. Volviendo a D’Amore, encontramos que “el sentimiento de culpa se diluye en el efecto sujeto y es una respuesta de dimensión ética (…) llamamos éticas a las singularidades que hacen desfallecer al particular previo.” Se hace responsable de Christopher McCandless, un nombre dado por sus padres, no elegido, un lugar que lo esperaba al nacer y fue rechazado durante mucho tiempo, hasta ahora. El acto ético coincide con el efecto sujeto, “la responsabilidad subjetiva es otro nombre del sujeto, del sujeto en acto” La responsabilidad subjetiva, afirma Mosca, interpela al sujeto que está obligado a dar una respuesta. “La responsabilidad la referimos a la singularidad de un Sujeto en acto.” El efecto sujeto, entonces coincide con la singularidad en acto.

HIPOTESIS CLINICA
Postulamos como hipótesis clínica que las frases que anota en sus últimos momentos de vida ("La felicidad solo es real cuando es compartida" y "¡Viví una vida feliz y le agradezco al Señor. Adiós y que Dios los bendiga a todos!") están dirigidas a sus padres. El sujeto responde en términos de responsabilidad subjetiva a su acto de rechazo y escape ante el deseo del Otro, debe responder al "llamar a las cosas por su nombre", su nombre es Christopher McCandless. Su respuesta es la carta que suponemos, escribe para que sea leída por sus grandes Otros, sus padres.
Podría pensarse que una mezcla de necesidad y azar lo dejan atrapado en la soledad y agonizante: el río congelado estaba ahora tormentoso e imposible de cruzar, esto podría pensarse como del orden de la necesidad, lo mismo que el error de haber consumido unas bayas venenosas podría deberse a las categorías del azar. Sin embargo el sabia desde el vamos que no iba a ser fácil y este justamente era el desafío. No quería relojes, ni cigarrillos, y obviamente no quería mapas, ni provisiones a largo plazo. Pero no vemos aquí un rasgo suicida, sino tal vez un acercamiento peligroso entre el yo y el ideal del yo: un ser que pueda escapar de la hipocresía de la sociedad y que pueda sobrevivir a las condiciones más inhóspitas de la naturaleza, un ser más allá de lo social y más allá de la naturaleza, un superhombre.
Es en sus últimas horas de vida que puede comprender al Chris McCandless dentro de Alexander Supertramp. Supertramp es un ser solitario, un aventurero que no le teme a nada. La noche que descubre que está atrapado escribe en su diario que está solo y asustado. Frente a la muerte certera descubre que sus lazos con sus padres y con todas las personas están intactos, no importa donde huya. En la última escena de la película, se ha reencontrado consigo mismo y ha enfrentado su deseo, su angustia, su rencor, y finalmente ha aceptado el amor del vínculo con sus padres. Se ha reconciliado con la sociedad. Ha dejado de ser Supertramp y ahora es quien es, es el ser que es, atravesado por la falta, un ser que sufre, un ser que desea, un ser que añora el abrazo cálido de sus padres.

BIBLIOGRAFIA

 MICHEL FARIñA, J. Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra. www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/informacion_adicional/obligatorias/071_etica.htm

 MICHEL FARIñA, J. (1998). Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
Lewkowicz, I.: “Particular, Universal, Singular”.
Michel Fariña, J.: “Del acto ético”.
Mosca, J. C.: “Responsabilidad, otro nombre del sujeto”.
Gutierrez, C.: “Antígona y el Rito Funerario”.

 SALOMONE, G., y DOMINGUEZ, M.E. (2008) “La transmisión de la ética. Clínica y deontología”, Letra Viva, Buenos Aires.
Salomone, G.: “El sujeto autónomo y la responsabilidad”.
Salomone, G.: “El sujeto dividido y la responsabilidad”.
Domínguez, M.E.: “Los carriles de la responsabilidad: el circuito de un análisis”.
D’Amore, O.: “Responsabilidad y culpa”.

 Libreto de “Into the Wild”. http://www.vantageguilds.com/itw/FinalScript_ITW.pdf



NOTAS

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