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por 

Gilda Dora Luna

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“ÉTICA Y DERECHOS HUMANOS”
CÁTEDRA FARIÑA
- Uno solo es responsible en la medida de su saber-hacer- Jacques lacan, 1975

 Comisión Nro. 13

Prof. de prácticos:
 Carlos A. Fraiman
 Julieta Loza

RESPONSABILIDAD SUBJETIVA. HIPOTESIS CLINICA
El análisis efectuado del film “Inteligencia Artificial” recae sobre el personaje de David, que, si bien, niño meca se aviene a la moral de la familia que lo adopta; es tomado por los significantes del Otro materno, y se aliena al deseo en el cual es alojado. Por temor a la pérdida de amor, vivenciada ante la aparición de su hermano, quiere ser igual a él atrapado en la especularidad imaginaria. Y compitiendo de algún modo para lograr el amor del Otro, busca ser igual a Martin. Cuando la situación llega a sus límites, los padres deciden abandonarlo; y por ello considera que es castigado cuando su madre lo deja en el bosque. Razón por la cual emprende una búsqueda incesante para hallar aquella hada azul que según los relatos de los cuentos narrados por su madre, lo convertiría cuan Pinocho, en niño de verdad, llegando así a ese ideal que aspira a alcanzar. Congelado en el tiempo esperando el significante que lo complete, pasó 2000 años hasta saber fehacientemente que no puede ser transformado, que el tiempo transcurrido fue demasiado y que su madre ya ha muerto. Vacilación del fantasma que sostenía su realidad. Entonces David toma una decisión por fuera de los otros, por fuera de la moral transmitida por la voz de su madre. Realiza un acto, que es una decision sin socios ni del presente ni del pasado; que es una decision más allá del síntoma como momento del pasado que le otorga una pertenencia, una identidad. David sin poder ser de verdad, sin llegar a ese ideal que se impusiera para ser objeto de amor de su madre, renuncia a ese mandato que lo determinaba y sin ella viva ya, decide rescatarla de la muerte por un día. Día que intentará hacerlo transcendental, infinito, “..si 2 mil años fueron como un día”, ahora “vivirá un día como 2 mil años”. Va más allá de sus padres, de ser creado a ser creador; creador de su destino. Salva a su madre, se crea una vida nueva, breve, distinta, feliz, que intentará eternizar.

TIEMPOS LÓGICOS
Situándonos luego del momento en que David, es encontrado y rescatado en el habitáculo submarino junto a su muñeco Teddy, por los robots modernos, y una vez que se encuentra frente al hada azul, tiene lugar una escena que podría ubicarse claramente como “interpeladora” del sujeto (David), ubicándola como un 2º tiempo lógico, un punto de inconsistencia que conmueve el dominio yoico del protagonista y que acaso invita a responder. Los robots a través del hada creada para hacer feliz a David, una vez que han leído su mente, le cuentan que han pasado 2 mil años, que no es posible convertirlo en niño de verdad y que Mónica, su madre ha muerto. De este modo se resignifica ese 1º tiempo en que había salido en busca del hada azul a Manhattan y permanecía frente a la misma rogándole y esperando que lo convirtiera en niño de verdad. En este 2º momento cobran una significación súbita. Fueron 2 mil años, toda la vida buscando el hada azul. . Es a partir de allí, vale decir, de la interpelación introducida por aquel significante 2, que se constituye el primer tiempo lógico como tal, donde ambos significantes se articulan en una cadena significante que produce un efecto de significación en lo imagimario. En este tiempo 2, en cambio, es donde sucede el cortocircuito de este universo de discurso en el que está inmerso el sujeto. Algo se quiebra, y en ese quiebre aparece el deseo inconciente por lo cual tambalea su fantasma. La pregunta por su propio deseo. “La pregunta por la responsabilidad no supone un cuestionamiento a la persona, sino la interpelación al sujeto”
Tiempo de la interpelación entonces, donde su universo particular sostenido se resquebraja, David es encontrado por robots y han pasado 2.000 años de la humanidad, despierta en un mundo donde ya no hay humanos, él mismo es el único que tuvo contacto con ellos, es lo más humano que queda en el mundo. Paradoja, que lo enfrenta ante la ausencia de su madre, su muerte. Y ahora ¿qué? Así se evidencia un exceso de ese tiempo primero. Se verifica este quiebre del universo particular que sostenía y guiaba las acciones de David. Ahora se resignifica ese tiempo 1. Pero dicha resignificación es que la posibilita una respuesta que será la evidencia de un cambio de posición frente a esas circunstancias. El campo de la responsabilidad subjetiva enfrenta al sujeto ante aquello que perteneciéndole le es ajeno. “Toda la vida buscando al hada azul” para que lo convierta en un niño de verdad y vivir con su madre” abre para él en ese 2º tiempo una dimensión que desconocía mientras la hacía. Pasó toda su vida, resignificación del tiempo. Pero enfrentado ahora a la propia destitución yoica, ya que ese deseo sostenía su existencia misma. La emergencia de la singularidad, mostrará la incompletud del universo previo.
Es decir, que la responsabilidad atañe al sujeto en relación a lo que el desconoce de sí mismo, produciéndose un abrochamiento de las tres categorías. Entonces, aquel conocimiento que se adquirió en relación a la propia conducta, conlleva a que no se vuelva al estado anterior. Es fundamental mencionar que la interpelación exige respuesta. El sujeto no puede obviarla. Es lo que constituye una deuda para él. El tiempo 3 consiste en que el sujeto pueda hacer algo con aquello descubierto, llevándolo a actuar de un modo diferente, dando una respuesta particular.
En David, y en relación a éste tercer tiempo de la responsabilidad, hay una verificación de la responsabilidad subjetiva“, una toma de posición en relación a lo universal inscribiendo un acto que produzca un $, es el tiempo del acto. Luego de la charla con el robot y su deseo de que la madre vuelva, éste le explica que tan sólo puede permanecer un solo día. Él no puede ser niño de verdad, el hada se la ha dicho y su madre muerta sólo podría volver por un día. Acepta ese encuentro con la madre. El sentimiento de culpa por no ser de verdad se diluye en ese efecto de serlo al tomar una decisión conforme al deseo que lo habita Y David, decide que ese día será como los 2000 años en el fondo del mar, convertirá el tiempo en una eternidad. Rescata a su madre por un día. Él mismo dormirá, “allí donde nacen los sueños” que será el modo de ser niño. Acepta la castración como respuesta responsable.

AZAR Y NECESIDAD
Si “DESTINO” es el nombre moderno de aquello que los griegos representaban en la diosa “NECESIDAD”, como los acontecimientos sobre los que el hombre no tenía dominio alguno, ¿habrá sido ese mismo destino que inexorablemente puso a David 2000 años debajo del mar frente al hada rogándole sin advertir siquiera que el tiempo pasaba, absorto?
Fue sin duda la suerte, el destino, que hiciera que el profesor Hobby llevara su creación, David, un meca creado para amar, a la familia de Mónica y Henry, que estaban atravesando una penosa situación, por la enfermedad de su hijo, que ya estaba prácticamente al borde de la muerte. Y la vida de David con su madre era feliz, hasta que Martín despertara azarosamente, cuando la ciencia no lo daba como probable. Estos hechos se presentan como accidentales, no responden a ninguna lógica. ¿Se puede decir que David tuvo buena suerte o mala suerte? O simplemente fue un hecho necesario que la relación entre David y su hermano ahora, cayera en la rivalidad especular propia de la relación imaginaria entre hermanos, como lo sostiene Lacán. En el plano imaginario no hay lugar para dos, es una relación de hostilidad competencia, que disputan un lugar. Pero en esta mezcla de destino y azar, no podemos identificar la responsabilidad del sujeto. Pero como sostiene Juan Mosca basta que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión” … . Y es el azar que hizo que fuera encontrado en ese habitáculo submarino donde podría haber permanecido necesariamente por siempre. Frente a la muerte de su madre como un hecho inexorable y necesario, David se entristece y llora, su responsabilidad se borra. No pudo conseguir la condición necesaria que el hada lo convirtiera para ser de verdad y obtener el amor de su madre y vivir con ella. ¿Burla su destino entonces? No llegando a ser de verdad, lo es, decide serlo. Nace su responsabilidad subjetiva, decide rescatar a su madre, conforme a su deseo, vivir con ella en un tiempo que será vivido por él como una eternidad; durmiendo por 1º vez porque ha realizado su deseo.

COMO IBBIETA
La conjetura o hipótesis clínica de I.A. señala en David una resposabilidad. Al igual que Ibbieta, él es responsible ante su deseo; salvó su vida junto a su madre, a costa de perderla, ya que sólo podia regresarla por un día; y la de él también la pierde, se duerme para llegar a” ese lugar donde nacen los sueños” pero cede ante su deseo. Ibbieta salvó su vida, ése es su deseo y de eso es responsable. Recuperó su tiempo bajo la amenaza de perderlo, recuperó su mortalidad. Negando su responsabilidad bajo la coartada del azar y del destino, la vuelve a perder. La única cosa ante la cual puede sentirse culpable un sujeto es de haber cedido su deseo. Si Ibbieta es responsable de un acto, este acto inscribe el deseo Como precio del deseo carga con lo real de la culpa: la responsabilidad. David, intentará recuperar su tiempo también, si los 2000 años fueron como un día para él, suplicando al hada que lo convirtiera en niño de verdad, ahora vivirá como una eternidad ese único día junto a su madre, sin Martín, sin Henry, y como ella sera mortal, ante el cumplimiento de su deseo. Así como Ibbieta, que no quiere dormir frente a la realidad de saber que morirá, quiere vivir, no desea perder ni dos horas de vida; David que perdió toda su vida buscando el hada azul para que lo convirta en niño, ahora que ya sabe que no puede hacerlo, recuperará ese tiempo.

Referencias bibliográficas
• Alejandro Ariel.(2001) La responsabilidad de ser padre. Análisis del film Magnolia. En Michel Fariña, J. y Gutiérrez, C. Etica y Cine. Buenos Aires: Eudeba
• Alejandro Ariel.(2002) La responsabilidad ante el aborto. Textos y artículos. En www.psi.uba.ar
• Michael fariña, J. y Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.
• Michael Fariña, J. Comentario sobre el film Inteligencia Artificial..
• Mosca, J.C. (1988). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
• Salomone, G.Z: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra viva, 2006.
• D´Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra viva, 2006.



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