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Los juegos del hambre

por Loza, María Julieta

Esta película, dirigida por Gary Ross y protagonizada por la reciente ganadora del Oscar a mejor actriz, Jennifer Lawrence, nos propone una reflexión biopolítica, reflexión que no es nueva y aún así tremendamente actual. Sabemos que desde siempre el miedo ha funcionado como la mejor forma de dominación de las masas, que existe. Nos proponemos, a partir de este film, tan solo interrogar, plantear algunas hipótesis de las diferentes estrategias actuales que operan produciendo miedo y así sometimiento.

Hunger Games: Los juegos del hambre, es una película basada en el libro del mismo nombre, escrito por Suzanne Collins y adaptado por la misma autora para el cine. A pesar de ser una película de ciencia ficción, ambientada en un futuro lejano, la trama parece ser bastante actual: cómo una nación poderosa impone su voluntad y vive en un ambiente de lujos y extravagancia gracias al sometimiento de las demás naciones, llamadas aquí “distritos”. En los distritos se vive pobremente, se trabaja incansablemente para pasar hambre y esperar que alguno de los seres queridos sea o no sea elegido para participar de una actividad: “los juegos del hambre”, que lo llevará al éxito o a la muerte segura.

Los juegos del hambre se proponen, entonces, desde ya más de siete décadas, para recordarle a las personas las consecuencias de rebelarse contra quien ejerce el poder, en este caso el “Capitolio”. Consecuencias que se manifiestan sobre los cuerpos, los cuerpos de los más jóvenes, cuyos nombres son, año tras año, hasta que se convierten en adultos, sorteados para participar de estos juegos, que parecieran acercarse a cualquiera de los “realities” que podemos ver en televisión hoy en día.

De cada uno de los doce distritos, se eligen por sorteo dos jóvenes, llamados “tributos”, un varón y una mujer, que participarán de estos juegos compitiendo todos entre sí, competencia que trata de una sangrienta y muy activa supervivencia, a base de, principalmente, eliminar al otro de cualquier manera posible. No pareciera inocente la elección de la palabra tributo para designar a los participantes. Un tributo es aquello que se entrega: sea dinero, especias, determinado trabajo, la entrega se realiza por veneración, agradecimiento o por obligación, para el sostenimiento de algo compartido por todos los que tributan. En este caso lo que se entrega son cuerpos, los de los más jóvenes. Esto tampoco es nuevo, sabemos hoy de muchas culturas que ofrecían el sacrificio de jóvenes en pos de una buena cosecha, evitar catástrofes naturales, ganar alguna batalla o, simplemente, no desatar la furia de los dioses.

Hay una idea entre la gente de los distritos que la entrega de estos cuerpo es lo que permite continuar sobreviviendo. Es claro que estos cuerpos ofrecidos, sacrificados, y el uso que se hace de ellos, permite alimentar el circuito del miedo y la sumisión. Aquellos que hemos leído Vigilar y castigar de Michel Foucault no podemos, en este punto, no recordar palabras del autor al respecto. “Pero podemos, indudablemente, sentar la tesis general de que en nuestras sociedades, hay que situar los sistemas punitivos en cierta “economía política” del cuerpo: incluso si no se apelan a castigos violentos o sangrientos, incluso cuando utilizan los métodos “suaves” que encierran o corrigen, siempre es del cuerpo del que se trata –del cuerpo y de sus fuerzas, de su utilidad y de su docilidad, de su distribución y de su sumisión” [1]. Hay algo en la entrega de estos cuerpos que permite a la comunidad no tomar responsabilidad para poder tener una respuesta creativa que salve a sus hijos. Paralelamente, los que detentan el poder hacen uso de esta “economía política” del cuerpo: unos pocos jóvenes que, a la vez que distraen y entretienen, permiten la operación de estrategias que activan la cadena de miedos, haciendo de los cuerpos, y aquí ya nos solo del de los tributos, sino de los de todos, cuerpos productivos a la vez que sometidos, consiguiendo la dominación de la masa [2]. Dominación que, por supuesto, va más allá de los cuerpos, porque lo que se domina es al ser en su conjunto: cuerpo, mente, alma.

Es llamativo también que para sobrevivir necesitan ayuda de patrocinadores, gente poderosa del Capitolio, distrito reinante, siempre y cuando actúen de una manera esperada para ganar popularidad entre los que siguen los juegos, siempre que respondan, entonces, a la demanda del poder, y en este caso, hagan más entretenidos estos juegos. El ganador, único sobreviviente, se convierte en una figura de éxito, que pasa a vivir con todos los lujos, lejos de lo que era su realidad antes de su participación en los juegos del hambre.

Como ya dijéramos, el objetivo del presente trabajo entonces será, a partir de lo que nos despierta este film, preguntarnos y reflexionar sobre las posibles estrategias de miedo, que posibilitan un control social masivo. Somos conscientes que este tema ha sido ampliamente trabajado. Trabajo que nos sirve de inspiración y nos ayuda a centrar nuestra tarea, particularmente, en el develamiento de las estrategias que ponen en circulación cadenas de miedo, plantear hipótesis de cuáles son sus mecanismos, y cuáles son también las vías por las cuales es posible llevar a cabo el control de las masas. Filósofos como Michel Foucault y Gilles Deleuze ya advertían esto; y podemos encontrar también interesantes novelas sobre el tema como: 1984 de George Orwell que inspira al primero de los realities de televisión conocidos: Big Brother (Gran hermano), y al director Terry Gilliam a una versión libre y bastante conocida: Brazil.

Foucault nos hablaba de un poder disciplinario que controla, y advertía que su eficacia está dada por su invisibilidad y por el atravesamiento horizontal a través del cual se mueve. “El poder en la vigilancia jerarquizada de las disciplinas no se tiene como se tiene una cosa, no se transfiere como una propiedad; funciona como una maquinaria. Y si es cierto que su organización piramidal; le da un “jefe”, es el aparato entero el que produce “poder” y distribuye los individuos en ese campo permanente y continuo. Lo cual permite al poder disciplinario ser a la vez absolutamente indiscreto , ya que está por doquier y siempre alerta, no deja en principio ninguna zona de sombra y controla sin cesar a aquellos mismos que están encargados de controlarlo; y absolutamente “discreto”, ya que funciona permanentemente y en una buena parte en silencio. La disciplina hace marchar un poder relacional que se sostiene a sí mismo por sus propios mecanismos y que sustituye la resonancia de las manifestaciones por el juego ininterrumpido de miradas calculadas” [3]. Es por eso que nos resulta interesante interrogarlo y, de ser posible, que algún develamiento, por mínimo que sea, posibilite una acción singular, que permita la colaboración a un movimiento social que libere los cuerpos, a diferencia de lo que ocurría con las personas de los distritos.

Una primer estrategia, de éstas silenciosas, se nos propone a partir de observar la aceptación de los juegos del hambre, por parte de la población de cada uno de los distritos, desde hace ya tanto tiempo. Los juegos forman parte de su vida, no hay cuestionamientos, y si bien sí hay rebeldes, algo no termina de poder articularse para levantarse y buscar poner fin a este sometimiento. Los juegos del hambre son algo natural, que viene con la vida misma de cada uno de las personas, nacen sabiendo que tienen todos la posibilidad de participar en ellos entre sus doce y dieciocho años. La estrategia es: la naturalización de esta actividad. Cuando algo se ha naturalizado, es invisible, no provoca ni permite reflexión, y así, mucho menos cambio.

El individualismo es otra clara estrategia que podemos observar. La búsqueda de objetivos individuales, que se plantea como lo mejor para cada uno, cuando un objetivo compartido, un objetivo que responda a la masa, podría liberarlos a todos. El sistema busca internalizar en cada persona que el otro no es cercano, que no importa y hasta puede ser peligroso, de hecho durante los juegos: si uno no destruye al otro, indiscutiblemente será destruido. Esto parece estar tan internalizado que ni siquiera deja lugar a la pregunta, a qué pasaría si se pudiese identificar un objetivo común. “Divide y reinarás”, la división, que a un nivel menos visible nos plantea hoy en día grupos dogmáticos, religiones, niveles sociales, naciones, razas, en la que más que la colaboración importa la competencia y el compararse. Los juegos del hambre eran una competencia cruenta, en donde el sobrevivir hacía traspasar todos los límites de lo humano, donde pareciera que ayudarse entre sí era solamente parte de la estrategia individual para acceder a la victoria. La desigualdad que provoca la división pareciera empujar al ser humano a más división, la promesa de que cada uno tenía aunque sea una mínima posibilidad de acceder a todos los lujos a través de sobrevivir matando a otros pareciera pesar más que morir para ayudar a liberar a sus hermanos.

Otra estrategia es la ignorancia, cualquier cosa que impida que una persona pueda reflexionar por sí misma, tener sus propios juicios, será una estrategia efectiva para generar miedo más fácilmente. Sabemos que hay entretenimientos, que son justamente lo que hacen que el nivel de ignorancia siga como tal. Los juego del hambre eran paradójicamente un entretenimiento también para la gente de los distritos que podían seguirlos por televisión. Los tributos eran vestidos con diseños que hacían al show, para la apertura de los juegos, y una vez iniciados, cuanto más entretenidos se presentaran los participantes, esto es más sangrienta y creativamente pudieran ir sobreviviendo y asesinando a sus contrincantes, más patrocinadores conseguían y con esto más ayuda, por ejemplo, de comida, medicamentos, o cualquier otra cosa que necesitaran para la supervivencia.

Queda interrogarnos. ¿Acaso sabemos más, o nos formamos más, ahora que el acceso a la información es múltiple y masiva? ¿O esto no es más que otro sutil entretenimiento para nuestras mentes? ¿Cuánto de la información que recibimos, sea por la televisión, la radio, las gráficas o Internet, es certera? ¿El acceso excesivo a más y múltiple información nos asegura mayor capacidad de pensamiento profundo? ¿O por el contrario nuestro pensamiento se ve afectado solo por lo que unos pocos quieren que llegue como información?

Más allá de los entretenimientos también podemos preguntarnos por la enseñanza que recibían, cómo era la educación en los distritos y si bien no hay referencia directa en el film hacia esto, la forma en la que vivían nos hace pensar que no había educación a nivel del estado. Por otro lado, aún cuando pudieran contar con libros, ¿qué tiempo podían tener para la lectura si debían trabajar incansablemente para sobrevivir? Por supuesto, podemos señalar otras formar de aprendizaje que no sea esta, pero, nuevamente no tenemos señal de esto en el film, más que sabiendo que había gente que se rebelaba y desobedecía, pero aparentemente no llegaban a organizarse para intentar algo que los liberase.

Una última estrategia para señalar es: el consumo. Pareciera que los habitantes de los distritos no podían acceder a lujos, tecnología o comodidades que facilitaran su vida y dieran placer. Pero esto no impide que pensemos que consumían. Consumían el show, ese entretenimiento.

También podemos pensar el consumo sobre los alimentos, los remedios, estrategias que, podemos decir, van directo al cuerpo físico. La mala alimentación sumada al cansancio del incesante trabajo envejece los músculos, baja las defensas, produce todo tipo de cuestiones que debilitan los cuerpos, y cuerpos débiles también son más fácilmente dominables.

Hemos identificado naturalización, individualismo, ignorancia, consumo como principales estrategias del miedo para poder dominar a la masa, ahora nos queda, tal vez, para un próximo trabajo, reflexionar sobre el cómo esto puede llevarse a cabo, cuáles son las herramientas, las vías que se utilizan para que estas estrategias pueda ser realmente efectivas.

Referencias

Foucault, M., Vigilar y Castigar, nacimiento de la prisión, Siglo XXI editores, México, 2001



NOTAS

[1Foucault, M., Vigilar y Castigar, nacimiento de la prisión, Siglo XXI editores, México, 2001, pág. 32.

[2Nuevamente Foucault es claro al respecto: “El cuerpo sólo se convierte en fuerza útil cuando es a la vez cuerpo productivo y cuerpo sometido. Pero este sometimiento no se obtiene por los únicos instrumentos ya sena de la violencia, ya sea de la ideología; puede muy bien ser directo, físico, emplear la fuerza contra la fuerza, obrar sobre elementos materiales, y a pesar de todo esto no ser violento; puede ser calculado, organizado, técnicamente reflexivo, puede ser sutil, sin hacer uso ni de las armas ni del terror, y sin embargo permanecer dentro del orden físico. Es decir que puede existir un “saber” del cuerpo que no es exactamente la ciencia de su funcionamiento, y un dominio de sus fuerzas que es más que la capacidad de vencerlas: este saber y este dominio constituyen lo que podría llamarse la tecnología política del cuerpo.” Op. cit. supra, pág. 33.

[3Foucault, M., op. cit. supra, pág. 182.





COMENTARIOS

Mensaje de Natalia Perrotti  » 26 de octubre de 2013 » perrotti_ku@yahoo.com.ar 

La lectura de tu trabajo me recordó una cita del tomo 1 de "Historia de la sexualidad" de M. Foucault. Te la comparto: "También es necesario haberse construido una representación harto invertida del poder para llegar a creer que nos hablan de libertad todas esas voces que en nuestra civilización, desde hace tanto tiempo repiten la formidable conminación de decir lo que uno es, lo que ha hecho, lo que recuerda y lo que ha olvidado, lo que esconde y lo que se esconde, lo que uno no piensa y lo que piensa no pensar" (p.61)



Mensaje de   » 8 de octubre de 2013 » veronicaszteinberg@hotmail.com 

Esta película me provocó la misma sensación, que a pesar de cierta exageración de la trama en comparación con los sucesos de la vida cotidiana, hay algo demasiado parecido que nos hace pensar que son uno reflejo del otro.
Esto me hace acordar al modo en que la obra teatral de "Edipo Rey" inspiró a Freud para explicar el efecto del Edipo en la constitución del aparato psíquico.
Esta fue la sensación que me generó ver esta película. Hay algo tan parecido a la vida real, que no pude sino comparar la película con ella.



Mensaje de Valeria Suque Stecklein  » 5 de octubre de 2013 » val9_2004@hotmail.com 

Muy interesante el artículo, interesante también la articulación con lo que plantea Foucault respecto a la economía política de los cuerpos. En donde el saber y el dominio son indispensables para el sometimiento, el adoctrinamiento y control de la sociedad.

Uno de los discursos más impresionantes lo podemos situar cuando el presidente conversa con el director del juego, y le pregunta: ¿por qué crees que tenemos un ganador?, ¿Si solo quisiéramos intimidar a los distritos por qué no juntar a aleatoriamente a 24 y ejecutarlos de una vez? La respuesta es esperanza, que, cuando es poca es efectiva. Pero cuando es mucha es peligrosa. Le indica que contenga esa poca esperanza. Esperanza que permita pensar que las probabilidades pueden estar a su favor. Por el final del film, pesquisamos que deberá pagar un alto precio por dejarla correr.

Aunque se da esta respuesta, me animo a ir más allá de ella, pensando que todo este juego y esta pantomima se sostiene porque hay alguien que mira. Si nadie lo hiciera sólo bastaría con fusilar a los 24 elegidos. No se trata solamente, como bien lo dice el presidente, de intimidar. Se trata de mostrar. Se muestra aquello del orden de la manipulación para hacerles saber quién tiene y detenta el control. Esto da cuenta de la libertad que tienen unos pocos para ejercer la manipulación de los cuerpos. El resto, aunque sean mayoría, carecen de libertad (salvo para mirar), siendo considerados como meros restos de una sociedad sumisa, como tributos sin tener en cuenta que allí hay un sujeto, con un nombre, una historia, una subjetividad.

Siguiendo la cita de Foucault “El cuerpo sólo se convierte en fuerza útil cuando es a la vez cuerpo productivo y cuerpo sometido”, podemos pensar aquí que los cuerpos son una fuerza útil ya que proveen de los recursos para abastecer a aquellos que viven en El Capitolio, y además son cuerpos sometidos. Sometidos sin duda a la voluntad del otro.

Excelente análisis!
Saludos, Valeria.



Mensaje de Irene Barros  » 23 de septiembre de 2013 » irenebarros1@gmail.com 

Julieta:
Me pareció muy interesante tu trabajo. La película si bien tiene lugares comunes (incluso el personaje y algo en la trama me hizo pensar en "Winter bones" y no sólo por ser la misma actriz, lo que está en la línea de lo que vos señalás en tu trabajo: los tributos jóvenes son milenarios y siguen vigentes, ya no de películas futuristas, basta mirar alrededor) es un material que ofrece oportunidad para analizar y reflexionar en espacios colectivos. Y además...para que negarlo, atrapa. Pasé una tarde de domingo clavada al sillón y me dejó pensando un rato largo.

Pensaba en lo que dijo S. Bleichmar sobre "sujeto ético": reconocer en el otro a un semejante. En cambio en la película, vemos la construcción del enemigo, objeto de aniquilación. Poca esperanza de que en esa selvática hiperrealidad(Baudrillard) florezca la solidaridad, pero sí es posible una historia de amor taquillera, especial para captar patrocinadores. Aunque eso no estaba previsto por los amos del capitolio,rápidamente tratan de volverlo a su favor luego de la vacilación inicial que se capta en el conductor del programa, un bizarro Stanley Tucci.

No es esta una sociedad democrática aunque se sorteen los nombres de los tributos, ni el espectáculo llegue a los distritos más pobres, esto contraargumenta que la hiperconectividad y los medios masivos democratizan el acceso a la información. Estoy de acuerdo contigo, Julieta, hay que preguntarse mucho más sobre todo esto. Y, a propósito, pregunté a un historiador qué pensaba sobre porqué las películas futuristas plantean sociedades totalitarias e incluso imperios estelares, con una imagen desoladora de los tiempos venideros y me contestó que tal vez se trate de la visión norteamericana del futuro, ya que se están yendo al carajo (disculpen). Yo no lo sé, me pregunto porque son visiones apocalípticas, aunque evidentemente no nuevas ya que son bíblicas.

No tengo acá forma de ver la escena pero trataré de recordar, el presidente le advierte al conductor del reality show algo que parece clave en la historia y que perfila ya la segunda película: un poco de esperanza es necesaria, pero demasiada es peligrosa(no es textual).En esta propuesta no solo la confianza mata al hombre, sino la esperanza, chispa que puede encender la rebelión. Que seguramente vendrá desde la "chica en llamas". Son los mecanismos de sujeción puestos en juego, literalmente.

P.S.: hay una referencia en la película sobre la educación, cuando Peeta, el otro tributo del distrito 12 que acompaña a Katnis a los 74 juegos del hambre le dice que una vez el maestro preguntó si alguien sabía determinada canción (seguramente la que le canta a la hermana al principio y luego a Rue cuando muere en sus brazos)ella levantó la mano enseguida, y ahí es cuando él la registra como otro tal vez, un otro para re-conocer.
Hasta pronto, Irene.



Mensaje de   » 26 de agosto de 2013 »  

Julieta: me parece interesante trabajar con los adolescentes a partir del film la diferencia entre acceso a la información y análisis de la información. Paradojicamente, el bombardeo de información es una estrategia de desinformación de la masa. La actual sociedad de consumo, manipula una masa que da opiniones de todos los temas pero no puede detenerse en nada. No vi la película, así que tu comentario es un incentivo para hacerlo. Gracias!



Mensaje de Gabriela S de la Cruz  » 22 de agosto de 2013 » elciudadanokane@live.com.ar 

María me parece muy interesante el análisis que hiciste de la película. Es un tema que no pierde vigencia. Reflexionar sobre los modos de operar del poder y pensarlo en un film así, que inicialmente va dirigido a un público adolescente, me resultó un medio más que interesante para hacerlo.



Mensaje de jesus fraire  » 10 de agosto de 2013 » jesuspsiclinico@hotmail.com 

Me parece que el mencionar el acceso que tenían a la información es acertada ya que actualmente muchas veces se escucha el " esta comprobado científicamente" el punto aquí es quien lo investigo, quien lo comprobó(si es que fue comprobado) y con que propósito se dan a conocer esas investigaciones, también el abordar la cuestión de los tributos donde alguien decidió que determinado grupo de personas le debían de obedecer (por una "superioridad" llámese color de piel,posición socioeconómica, etc. en donde alguien decide que el otro vale menos por ser de cierto modo diferente), y se trata a ese grupo de personas como objetos, que lo tenían que obedecer e incluso hasta cierto punto agradecer de que siguieran vivos( hay una escena en la que se menciona que el capitolio podría acabar con los demás distritos) también el llamarles tributos y poner ese tipo de eventos al consumo de los demás, deshumanizando a quienes concursan, poniendo a dichas personas en otro tipo posiciones donde se pueden "consumir" hablando acerca del poseer como de, desgaste y desecho. Evidentemente este tipo de relación le conviene a alguien y lo quiere mantener de cierta manera( en este caso que la otra parte le rinda tributos, en que se parecen a quien los rinde, infundiendo así un miedo, quien rinde tributo, pudiera pasar a ser tributo en vez de ofrecer tributo);todo esto destinado a una perpetuación de esa relación donde alguien gana, haciendo que la otra parte pierda, y a la vez que esa parte pierde hace que la otra parte continúe ganando.



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Película:Los juegos del hambre

Titulo Original:The Hunger Games

Director: Gary Ross

Año: 2012

Pais: Estados Unidos

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