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Introducción:
Con el fin de realizar el presente trabajo, se ha elegido la película Magnolia de Paul Thomas Anderson sobre el cual se realizará el análisis.
La película muestra diferentes historias en las cuales los personajes poseen algunos puntos de conexión entre si. En el inicio se presentan tres casos donde la coincidencia (el azar) y la responsabilidad se ponen en juego, postulando las frases “esto no fue una mera coincidencia”, “estas cosas extrañas ocurren todo el tiempo”.
Luego de esta presentación empiezan a relatarse diferentes historias de las cuales tres son centrales en el film. Estas se refieren a la relación entre tres padres y tres hijos. La primera historia, trata sobre un padre, Jimmy, exitoso conductor de televisión, quien se acaba de enterar que tiene cáncer, cuya hija, Claudia, es adicta a la cocaína y con la cual posee una mala relación. La segunda historia, es en relación a un padre muy rico y poderoso, Earl, quien se encuentra en el lecho de su muerte, enfermo también de cáncer, y con cuyo hijo, Jack, también muy exitoso, perdió todo contacto y como último deseo le pide a su enfermero buscarlo. La tercera historia, es la de un padre joven cuyo hijo es un niño prodigio, Samuel, quien participa en los programas de televisión de preguntas y respuestas y en quien este padre pone todas sus expectativas para ganar dinero.
Alejandro Ariel en el texto “Magnolia. ¿Que es un padre?” , a partir de un análisis que realiza sobre el film, propone dos temáticas centrales que la película trata: “que se puede perdonar a un padre y que no” y “uno ha terminado con el pasado pero a veces el pasado no ha terminado con uno”.
El autor centra su análisis sobre las tres historias centrales del film, e intenta plantear cómo a partir de la pregunta ¿Qué es un padre? que interpela al sujeto, pone en marcha un circuito que hace a la responsabilidad subjetiva, donde el deseo funciona como motor, como fortaleza del hombre, y la decisión, en tanto acto, aparece “por fuera de los designios que la constituyeron” .
Esta interpelación, que se genera en cada uno de los personajes a partir de la pregunta planteada, dará como resultado que cada uno elija un destino diferente en tanto decisión y en tanto respuesta a esa interpelación como acto ético, como emergencia de singularidad.
En relación a la hipótesis, planteada por el autor, se intentará demostrar cómo el circuito de la responsabilidad subjetiva comienza a ponerse en marcha en dos de los tres padres, Jimmy y Earl, a partir del encuentro con la muerte.

Desarrollo:
En Earl y Jimmy, dos padres enfermos de cáncer, el tiempo 1, como aquél donde es llevada a cabo la acción, está configurado a partir de: el abandono, ejercido por Earl, sobre su familia, quien luego de esto su esposa enferma de cáncer y debe ser cuidada por su hijo de 14 años, Jack; y el abuso sexual, que comete Jimmy sobre su hija Claudia, a quien encontramos viviendo sola y llevando a cabo una vida de excesos donde este padre no tiene posibilidad de injerencia alguna, por el contrario, es un personaje odiado por ella.
El tiempo 2, en cambio, se configura a partir de la interpelación subjetiva, como dice Fariña en su texto “Responsabilidad: entre necesidad y azar”: “Adviene luego lo que llamamos un Tiempo 2, es decir, una interpelación que el sujeto recibe a partir de indicadores que lo ponen sobre aviso de que algo anduvo mal” . ¿Qué es lo que anduvo mal en estos padres? ¿Cuáles son los indicadores que hacen que estos padres puedan comenzar a preguntarse sobre sus vidas y las acciones cometidas? En relación a esto, la pregunta por ¿qué es un padre? planteada por Ariel, intenta dar cuenta de la retroacción que existe entre los tiempos 1 y 2, donde el segundo resignifica al primero. A esto D’amore explica: “La interpelación subjetiva es la puesta en marcha del circuito. Luego la culpa ob-liga a una respuesta ad hoc a la interpelación; es decir, dado el tiempo 2, que es el tiempo de la interpelación en el circuito, se funda en su resignificación el tiempo 1, facilita una respuesta que aunque no es considerada todavía tiempo 3 – aquel de la responsabilidad subjetiva – responde a la interpelación.”
El hecho de ir a buscar a sus hijos da cuenta de la culpa, en tanto deuda o falta por una acción cometida ante otro, que aparece interpelando a estos dos padres resignificando, por retroacción, aquellos hechos cometidos poniendo en marcha este circuito lógico de la responsabilidad subjetiva. En la búsqueda de esos hijos, hay algo que le hace ruido al sujeto, donde se puede comenzar a palpar algo de la responsabilidad subjetiva y de un posible cambio de posición del mismo.
Podríamos decir al modo de Jinkins, en “Vergüenza y responsabilidad”, quien habla del clivaje entre culpa y responsabilidad. Dirá que no hay clivaje sino que el sujeto deberá pasar por la culpa para poder pasar a la responsabilidad subjetiva que es el tiempo del acto.
La interpelación implica, por lo tanto, una respuesta, es decir, el deber de dar una respuesta. La decisión de cada uno de los personajes, como acto, es una forma de respuesta a la pregunta ¿qué es un padre?, configurando de esta manera el tercer tiempo, (aunque éste se configuraría a partir de un cambio de posición del sujeto) que cierra el circuito donde la culpa, como sentimiento inconciente se diluye, volviéndose a resignificar el tiempo 1 como acto ético, como una singularidad en situación que emerge y el sujeto como sujeto de deseo inconsciente, encuentra un cambio de posición subjetiva, una posición diferente en la cual se ubica.
Estos padres, a partir de la puesta en marcha del circuito, parecerían hacerse responsable de esas acciones cometidas, las que derivan en actos a partir de la retroacción. Es decir, sería esta la hipótesis clínica en términos de aquello de lo que debería responsabilizarse el sujeto y su verdad sostenida en el deseo, que es un deseo inconciente, deseo como motor del acto, que no encuentra una nominación como tal.
Si tomáramos, sólo a modo de ejemplo, para establecer la temática sobre la responsabilidad subjetiva el personaje del padre de Samuel, la interpelación aparece hecha desde este hijo prodigio y no desde el sujeto mismo, por lo que no hay una puesta en marcha de este circuito de la responsabilidad, porque el sujeto no se interpela a si mismo, sino que es un tercero, quien viene a cuestionar su accionar.
Volviendo a Jimmy y Earl, podemos hacer referencia al texto de Mosca “Responsabilidad: otro nombre de sujeto”, quien menciona que: “Eso inesperado e impensado que le ha sucedido lo toca de cerca, “realmente” lo toca. No es puro “bla-bla”. Roza lo real, pero todavía falta una segunda vuelta, que recorte la posición del Sujeto. De ese roce, que hace marca, la segunda vuelta plantea qué hacer con esa marca, siendo imposible volver ya al mismo punto, ni simplemente repetirlo”.
El sujeto ya no puede volver al mismo lugar, su posición ha cambiado, ya no hay vuelta atrás. ¿Qué es lo que hizo que Jimmy y Earl puedan rever la situación con sus hijos? El cáncer, como lo inesperado e inexplicable, la muerte tangible, los posiciona de una manera diferente, los ha colocado como sujetos en otro lugar, los ha interpelado de alguna manera acerca de sus roles paternos y lo que hicieron en sus vidas para que sus hijos no puedan perdonarlos.
Estos hechos de la vida, que han recaído sobre el sujeto, a partir de la interpelación, se han convertido en actos, y la búsqueda del perdón de sus hijos, es la posibilidad de un cambio de posición del sujeto, donde algo del orden del deseo se inscribe. Puede salir bien o mal, como dice Ariel, lo verdadero es “qué lugar tiene uno en ellas”. Estos padres pueden ser perdonados por sus hijos o no, la cuestión está en cómo ellos logran ubicarse de una manera diferente, donde la responsabilidad subjetiva es del orden de la singularidad, del acto.
La muerte forma parte del orden de la necesidad, todos morimos, forma parte de una ley que recae en todos los seres mortales. Pero, morir de cáncer, ¿de qué orden formaría parte? ¿es una forma de morir? ¿es parte del azar de la vida?
En la grieta entre necesidad y azar aparece la pregunta por la responsabilidad del sujeto. Dice Fariña: “Pero basta que se produzca una grieta, una vacancia entre ellos, para que la pregunta por la responsabilidad adquiera toda su dimensión”
Si la muerte no hubiera enfrentado a los personajes de la película, las acciones cometidas sobre sus hijos, el abandono, en el caso de Earl, y el abuso sexual, por parte de Jimmy, como una acción provocada por una borrachera mas, éstos hechos jamás se ubicarían en el orden del acto, y el sujeto de la responsabilidad se diluiría como tal.
La muerte también enfrenta al personaje de Sartre en el cuento “El muro”. Ibbieta es enfrentado a la muerte, su vida ya no vale nada, pero algo del deseo se pone en juego poniendo en marcha el circuito de la responsabilidad colocándolo en otra posición.
Ibbieta es responsable de lo que hace y de lo que dice, así como Earl y Jimmy. Desde la subjetividad, todos somos responsables. Ninguna patología puede obturar la responsabilidad. Desde el psicoanálisis siempre hay un punto de responsabilidad, siempre se es responsable. Poner en marcha el circuito de la responsabilidad, es lograr un cambio de posición subjetiva en el sujeto.
Las nociones de responsabilidad jurídica y responsabilidad subjetiva configuran dos modos para el sujeto de enfrentarse al campo de la responsabilidad. En la primera nos encontramos frente a un sujeto autónomo, sujeto de la conciencia, donde hay una intencionalidad, una voluntad sobre el hecho cometido, mientras que en la segunda, éste es no autónomo, es decir, aquel que se configura a partir de la noción de inconsciente, donde ya no será, dueño de su voluntad e intención. En este sentido, podríamos plantear el abuso de Jimmy hacia su hija Claudia, como un caso que tiene relación con la responsabilidad jurídica, si bien en la película, esta cuestión no es tratada.

Conclusión:
A modo de conclusión, diremos que en estos padres, Jimmy y Earl, el circuito de la responsabilidad subjetiva está puesto en marcha. El advenimiento de una nueva posición del sujeto será el resultado de este proceso generado a partir de la muerte, como indicador que los alerta para empezar a interrogarse acerca de su vida como padres y de las acciones cometidas, donde el azar y la responsabilidad, se ponen de manifiesto y donde la elección es una forma de respuesta a esta interpelación.
La búsqueda del perdón de sus hijos es una muestra de la posición que el sujeto empieza a vislumbrar como posibilidad de cambio subjetivo.

Bibliografía:
• Michel Fariña, J.J. (1992); Etca Profesional. Dossier bibliográfico en salud mental y derechos humanos. Acápite 3.3: el status de la responsabilidad sobre los actos
• Jinkis, J. (1987); Vergüenza y responsabilidad; Conjetural; número 13. Editorial Sitio; Bs. As.
• Michel Fariña, J.J.& Gutierrez, C.; (1996) ; Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Bs As.
• Mosca, J.C.(1998); Responsabilidad: otro nombre del sujeto; En ética: un horizonte en quiebra. Eudeba. Bs. As.
• Aleman, J. (2003): Nota sobre Lacan y Sartre: El decisionismo. En Derivas del discurso capitalista: Notas sobre psicoanalisis y política. Miguel Gomez Ediciones, Málaga
• Salomone, G.z.; El sujeto dividido y la responsabilidad. En la trasmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol I: Fundamentos. Letra Vivia, 2006
• D’amore, O.; Responsabilidad y culpa; En la trasmisión de la ética. Clinica y deontología. Vol I: Fundamentos. Letra Viva.2006
• Ariel, A.; La responsabilidad ante el aborto. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra
• Freus, S. (1925); La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En algunas notas adicionales a la interpretación de los suelos en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX. Amorrortu Editores. 1984
• Michel Fariña, J.J., Responsabilidad: entre necesidad y azar. Ficha de cátedra. Mimeo. Publicado en la página web de la cátedra www.psi.uba.ar
• Ariel, A.; Magnolia ¿Qué es un padre?; en Ética y Cine; JVE Ediciones, 2000

PSICOLOGÍA, ETICA Y DERECHOS HUMANOS
CATEDRA I: MICHEL FARIÑA, JUAN JORGE
1ER. CUATRIMESTRE 2010

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA “MAGNOLIA” DE PAUL T. ANDERSON
COMENTARIO DE ALEJANDRO ARIEL

COMISIÓN Nº6
AYUDANTE: LEVY DANIEL, GABRIELA
ALUMNAS:
• MARIA GABRIELA TUBIO, L.U. 28.282.478/01
• NATALIA CASANO, L.U. 22.808.261/0



NOTAS

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