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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología
Parcial Domiciliario

Materia: Psicología Ética y Derechos Humanos
Cátedra I: Fariña, Juan Jorge Michel
Profesora: Ormart, Elizabeth
Comisión Nº: 5
Día y horario: Martes de 18:00 a 19:30 hs.
Fecha de Entrega: 8/06/2010
Película Analizada: Match Point

Alumnas:

Arias, Sandra
DNI: 92.132.740
E-mail: sanariben@hotmail.com

Haedo Melina
DNI: 27.779.799
E-mail: melihaedo79@hotmail.com

El personaje sobre el cual se centra el análisis de la responsabilidad subjetiva en el comentario sobre la película, es el de Chris Wilton, un joven tenista irlandés que decide asentarse en Londres como profesor de tenis de un prestigioso club al que concurre la alta sociedad británica. El autor del comentario propone una hipótesis “clínica”, que es expresada de la siguiente manera: “Chris nunca asume la responsabilidad por sus acciones, taponando así toda posible emergencia de una singularidad. Para lograr este propósito se valdrá de las figuras del azar y la tragedia”. Si nos referimos al Azar, uno de los temas centrales de esta hipótesis (y de la película en sí), podríamos señalar como indicadores del mismo diferentes situaciones; una de ellas es la que lleva a Chris a formar parte de la alta sociedad, que como bien sabemos esto ocurre casualmente cuando Tom Hewett resulta ser su alumno de tenis y lo invita a un concierto de opera con toda su familia. Otra situación también azarosa sucede cuando Chris queda automáticamente desvinculado del crimen de Nola, su amante, porque la policía descubre el anillo de la Sra. Samantha, (la anciana que Chris también asesino) entre las pertenencias de un drogadicto hallado muerto y al que suponen como el autor de los 2 crímenes (Nola y Samantha). Quizá uno de los factores fundamentales que llevan al autor del comentario a establecer tal hipótesis clínica, es lo que expresa Chris apenas comienza la película, sus palabras denotan con total claridad una gran ambición y sobre todo una fuerte creencia que conforma la personalidad del protagonista: el gran valor que le da en su vida al azar y al destino; tanta es la fuerza que ambos tienen que parecerían ser capaces de controlar y dirigir el destino de su vida y el de la gente que lo rodea. Y tal como lo marca el autor, esta actitud, lo único que logra es que se borre al sujeto como tal, y que se desresponzabilice completamente de sus actos. Si nos referimos ahora al papel que desempeña la Tragedia en dicha hipótesis, ésta aparece en la mención de Sófocles que hace Chris en la escena final, cuando “dialoga” con los espectros de Nola y Samantha. Allí, Chris se sirve del poeta griego para dejar en claro una vez más, el elevado lugar que ocupa el destino para él: una especie de Dios encargado de dictar el camino a seguir y que nadie puede modificar.
Si nos referimos ahora al circuito de la responsabilidad aplicado al personaje de Chris Wilton podríamos establecer lo siguiente:

En determinado momento de su vida (y cuando lo cree necesario) Chris planea y lleva a cabo el crimen de Nola y Samantha (Tiempo 1). Estos homicidios que comete no parecen afectarlo demasiado, ya que sigue adelante con su vida normalmente, sin mirar atrás y siguiendo los pasos que le “marca su destino”. Hasta que es citado por la policía (Tiempo 2) que lo interroga acerca de los crímenes. Las preguntas de dichos investigadores indagan a Chris acerca de lo sucedido aquel día con Nola, si la conocía y que tipo de relación tenía con ella. Estas preguntas serian las que vendrían a interpelarlo, lo invitan a vacilar, a poder preguntarse a si mismo que es lo que hizo con las dos mujeres. Requieren de él que responda pero como “sujeto joya” del derecho, apelan a su razón, a su carácter de ser autónomo, y a sus “intenciones”, para tratar de establecer si es culpable o no de los asesinatos cometidos, si tuvo la intención de realizarlos y premeditarlos; nos referimos aquí a la búsqueda de una Responsabilidad Jurídica. El interrogatorio pone algo nervioso a Chris, pero nada más que eso, ya que miente y logra salir eficazmente del conflicto en el que estaba involucrado. Esta es la primer interpelación que se le impone para que él pueda cuestionarse algo de lo que sucedió, tiene la posibilidad de ver qué paso con eso que hizo, pero sin embargo Chris no responde por nada de todo esto, ni mucho menos se interroga, y utiliza la mentira para salir del paso y no quedar involucrado en el hecho. El interrogatorio seria una de las situaciones en la vida de Chris que podrían resignificar el hecho del crimen y sacudirlo de esa realidad “tranquila” y adormecida en la que está inmerso. Podemos señalar ahora una segunda interpelación, que a diferencia de la primera, deja de lado la cuestión moral y jurídica, para pasar del lado de la ética. Nos estamos refiriendo al sueño que tiene el protagonista, en donde se encuentra con los espectros de Nora y Samantha, quienes claramente lo interrogan tratando de saber el por qué de la atrocidad que cometió. Este sueño estaría interpelando a Chris en su acto cometido en el Tiempo 1, y podríamos decir que la aparición de los espectros seria una muestra de la culpa inconsciente que siente el protagonista por el acto que llevo a cabo. Los fantasmas apelan así, a su Responsabilidad Subjetiva, es decir, a que Chris pueda “responder” por lo que hizo, pero ya no responder como “sujeto joya” o como sujeto de derecho que reconoce que es culpable del asesinato; sino que se espera que pueda traspasar la barrera del yo, y hacerse cargo de esa situación. Y ese “hacerse cargo” tiene que ver con realizar algo “distinto” con eso que sucedió, algo que le permita transformase en un efecto sujeto, que va más allá de su culpabilidad por el crimen. Nuevamente pareciera que Chris desperdicia esta segunda oportunidad que le ofrece dicha interpelación. Aquí podemos decir que el protagonista cierra el circuito de la responsabilidad, y obstaculiza toda posibilidad de que surja un Tiempo 3, impide la creación de un sujeto en Acto. Es decir que se queda del lado de la culpa sustancializada, representada en este caso, por la Negación de todo lo que hizo. Para cumplir su deseo de formar parte de la alta sociedad Chris decide matar a Nola, y esto claramente es una elección. El elige matarla para poder cumplir su deseo, para llevar a cabo sus planes, pero no se hace cargo de esta elección, no se responsabiliza, no “responde” por ella. Niega su acto, refugiándose en la excusa del azar y la tragedia: todo en la vida es cuestión de suerte, el destino ya esta determinado, y no queda nada mas que cumplir con el camino que nos marca. De esta manera borra totalmente su “ser” haciendo imposible que pueda surgir una singularidad del lado de la ética. Chris, con su actitud, impide el surgimiento de un Tiempo 3.

Si tomamos en cuenta los elementos de Azar que aparecen en el film, podríamos ubicarlos en las siguientes situaciones: el ascenso social de Chris Wilton (ya que el proviene de una humilde clase social irlandesa y pasa a formar parte de la alta sociedad británica) cuando conoce por casualidad a Tom y se casa con su hermana Chloe. Se podría tener en cuenta también como Azar, el que Nola quede embarazada de Chris, aunque este hecho seria discutible, ya que creemos que si bien no esta especificado en el film, quizá no fue tan “casual”, y en general no hay mucho de azar en la llegada de un embarazo. También es azaroso el hecho de que Chris quede desvinculado de los crímenes por el hallazgo del anillo de la anciana, en manos de un drogadicto con otras causas penales. En cuanto a la presencia de la necesidad creemos que no esta muy claro en el film, lo único que hallamos como una “necesidad” del lado de Chris, es el asesinato de la señora Samantha. Chris cree que el hecho de asesinarla es absolutamente inevitable y necesario para que no lo encuentren culpable del crimen que verdaderamente quería cometer: matar a Nora. Queda Claro que esta “Necesidad” es relativa ya que tiene que ver con la manera de pensar del protagonista, que consideraba urgente y necesario deshacerse de Nola, y Samantha.
Ahora nos referiremos al lugar que ocupa la culpa dentro de esta historia. Por un lado podríamos decir que en Chris se presentaría algo de lo que se denomina “sentimiento inconsciente de culpa”, y esto es puesto de manifiesto en el sueño que el protagonista tiene con los espectros de las victimas. En el dialogo que mantiene con ellas, les expresa que no tuvo otra opción mas que matarlas, ya que era el destino que a el se le había impuesto y con el cual debía cumplir para seguir adelante con su vida. Pareciera como si nada lo conmoviera, pero en un momento determinado de la “conversación”, el protagonista manifiesta lo siguiente: “Lo que me merezco es ser detenido y castigado. Así al menos habría un pequeño indicio de justicia, una pequeña medida de esperanza de que hubiera un significado”, esto denotaría que algo de culpa hay en él, a pesar de que esto no alcanza para responsabilizarse por su acto. Si nos centramos específicamente en estos dichos, podríamos encontrar alguna semejanza con lo que dice Freud sobre los motivos que, a veces, tienen los homicidas: puede ser que lo que motive a un asesino sea la búsqueda interna de castigo, la búsqueda de un otro que desde afuera le establezca los limites y lo castigue por el daño que causo, hecho que estaría en verdad motivado por un sentimiento inconsciente de culpa. Teniendo en cuenta todo lo mencionado hasta aquí, proponemos completar la hipótesis clínica, expresada por el autor del comentario, diciendo que el protagonista no se hace responsable subjetivamente, que se excusa con el azar y la tragedia, y que todo esto sucede porque algo de la Ley Simbólica no opero correctamente en su vida. Y quizá es esta falla la que a él no le permite tomar las interpelaciones que se le presentan, para hacerse preguntas. Niega toda su culpa proyectando, de alguna manera, en el destino y en el azar la responsabilidad por lo sucedido. Según lo que dice Lacan no hay deseo sin culpa, es decir que el ser humano no se acerca a su deseo inconsciente si no es con la compañía de un claro sentimiento de culpa. Ahora bien, por un lado está el sujeto que decide no quedarse con la culpa y realizar algo distinto con eso que le toco, produciendo así un Tiempo 3; y por otro lado está el que se queda sustancializado en esa culpa, y al hacerlo puede responder a la interpelación de diferentes maneras, como por ejemplo con la Negación como sucede en este caso. Esta ultima figura de la culpa a la que nos referimos es la culpa sustancializada es la que existe allí donde la persona no pudo “responder” por su acto, y claro está que Chris nunca pudo reconocer ni hacerse cargo de su manera de actuar, que además esta determinada por la figura del destino. En conclusión y siguiendo a Lacan, podemos decir que Chris eligió la vía del goce para cerrar el circuito, taponando así todo acceso a un Tiempo 3 del lado de la ética. Podemos agregar que en este caso la desresponzabiliacion subjetiva coincide con la desresponsabilizacion jurídica, ya que a pesar de ser claramente culpable y responsable jurídicamente de los crímenes, por cuestiones del azar, es desligado de los mismos. Por lo tanto, decimos que Chris no “responde” ni jurídica ni subjetivamente por los asesinatos que cometió.
Por ultimo, si comparamos el film con el cuento “El Muro”, podríamos encontrar un elemento en común: si bien lo realizan por caminos muy diferentes, tanto Ibbieta como Chris logran cumplir su deseo. La gran diferencia radica en que el personaje de Ibbieta se siente culpable por su deseo de vivir, (nos referimos en este caso a una culpa señal que alerta al sujeto diciéndole que algo de lo que sucedió le concierne) hecho que demuestra llorando cuando se entera de la muerte de su gran amigo Gris (a pesar de que también ríe demostrando la alegría por seguir vivo). En cambio, Chris parece no conmoverse por los crímenes cometidos (aunque como aclaramos mas arriba hay indicios de una culpa “inconsciente”). Estas maneras diferentes de responder en ambos personaje, genera también que los circuitos de la responsabilidad sean distintos para cada caso: en “Match Point” no hay Tiempo 3, porque fue eliminado al surgir la culpa sustancializada, y una respuesta a la interpelación representada por la Negación de los hechos, respuesta que lo borra como sujeto produciendo su desresponsabilizacion subjetiva y adjudicando la ”culpa” de todo a las figuras del azar y del destino. Mientras que en “El Muro”, se esboza un Tiempo 3, si puede notarse un “responder” del sujeto frente a lo sucedido: Ibbieta con su juego de mentiras acerca del paradero de Gris, cumple su deseo inconsciente de seguir vivo, establece así un Tiempo 3 (exclamación, mezcla de risa y llanto al enterarse que su amigo Gris había muerto) dándose la posibilidad de actuar en sintonía con ese deseo de vivir, y en este acercarse a su deseo inconsciente es que decimos que hay un acto creador, un “hacer” algo diferente con lo que ya estaba dado. Y por medio del Tiempo 2 (temblor e interrogación cuando le dicen que Gris estaba en el cementerio) resignifica lo sucedido en el Tiempo 1 (mentira de Ibbieta diciendo que su amigo estaba escondido en el cementerio) interrogándose por que dijo que su amigo estaba escondido en el “cementerio”. Para finalizar, seria bueno aclarar que la idea no es buscar quien actuó moralmente bien o moralmente mal, sino que se trata de pensar en cada caso, si el sujeto pudo responder subjetivamente produciendo un 3er Tiempo, que le permite vivir mas armoniosamente con su deseo inconsciente y que además lo corre de la posición de victima que lo único que genera es la queja constante, sin poder preguntarse que tuvo que ver uno, allí, en eso que sucedió.

BIBLIOGRAFIA:
 Mosca, J. C. (1998). Responsabilidad, otro nombre del sujeto. En Ética: un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires.
 Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 D’Amore, O.: Responsabilidad y culpa. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.
 Freud, S.: (1925) La responsabilidad moral por el contenido de los sueños. En Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños en su conjunto. Obras completas. Tomo XIX, Amorrortu editores. 1984.
 Jinkis, J. (1987). Vergüenza y responsabilidad. Conjetural, número 13. Editorial Sitio. Buenos Aires.
 Michel Fariña, J. & Gutiérrez, C. (1996). Veinte años son nada. Causas y azares. Número 3. Buenos Aires.



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