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UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE PSICOLOGÍA

Psicología, Ética y Derechos Humanos

Cátedra: Lic. Juan Jorge Fariña

Profesor de práctico: Lic. Pérez Ferretti Fernando

Comisión: 19

Nombres de los alumnos:
Pettersson Malena Laura (LU.:330266420)
Cottino Pablo Fabián (LU.: 337160050)

Primer cuatrimestre
Año 2010
En la siguiente monografía intentaremos realizar un análisis de la película “Insomnia”. Este film cuenta la historia de Will Dormer, un policía que investiga homicidios junto a su compañero Hap Eckhart. Hace un tiempo ambos participaron de una investigación en la que un hombre había torturado, abusado y asesinado a un niño de ocho años. Dado que, según relata Dormer en una de las últimas escenas de la película, no contaban con suficientes pruebas para que juzgasen y condenasen al culpable, él decide plantar unas pruebas falsas en la casa del supuesto culpable. El departamento de Asuntos Internos comienza a investigarlos a Hap y a Will, por lo que se van a Alaska con la excusa de investigar el homicidio de una menor.
Desde la llegada de Will a Alaska, vemos que éste empieza a tener problemas para dormir, comienza a sufrir de insomnio; este padecer lo tendrá hasta el final del largometraje.
Le asignan un grupo de colaboradores que lo ayudan en la investigación, uno de ellos encuentra la mochila de la joven asesinada, en una cabaña sobre un arrollo de la zona. Will usa este elemento como carnada.
En el momento que una figura masculina se asoma a la escena en cuestión, el megáfono de uno de los policías se prende por error, y emite un sonido tal que hace que el sospechoso hulla. Comienza así una persecución a orillas del arroyo. Bajo una niebla espesa, se escucha un disparo y cae herido uno de los colaboradores de Will, quien decide perseguir al sospechoso. Cuando ve la figura masculina entre la niebla atina a disparar el arma y falla; saca otra, apunta y dispara. Cuando se acerca ve que ha matado a Hap, su compañero.
A partir de aquí comienza una investigación paralela donde Ellie (una de las colaboradoras de Will), debe redactar el informe sobre la muerte de Hap, para lo cual investiga el hecho minuciosamente, siguiendo los consejos de Will (ya veremos más adelante de qué forma él le aconseja continuar investigando). Tras lo sucedido Will es extorsionado por Finch (el sospechoso del crimen), quien vio como mató a Hap.
Podemos decir, a esta altura, que respecto del círculo de responsabilidad, los tiempos encontrados son:
Primer Tiempo: Cuando Will coloca las pruebas al homicida del niño. Tenemos en cuenta que el primer tiempo son los actos, aquellos en los que el sujeto joya es dueño y señor de los mismos. Él piensa que este acto se reduce a sus fines.
Segundo Tiempo: Cuando Will le dispara a Hap, el cual estaba por llegar a un acuerdo con los de Asuntos Internos (quienes investigaban a Hap y a Will). En este tiempo hay interpelación, aparece la resignificación del tiempo uno. La culpa posee la función de retroacción, hace que se retorne a aquella acción por la que se debe responder.
Podemos encontrar el azar y la necesidad en este momento. El azar es situacional, son aquellos elementos que por pura casualidad están presentes en una situación. En la película que estamos trabajando, ubicamos como azaroso que el megáfono se prendiera, que ese día hubiera niebla en la orilla del arrollo y la presencia del túnel bajo la cabaña (túnel que nadie conocía).
La necesidad, en cambio, es del orden del destino. Se trata de saber hacer con lo que han hecho de uno. En el film, Will debe enfrentarse al hecho de ser él quien disparó a Hap, y que Finch sea testigo de ello.
De este segundo tiempo podemos también desprender las figuras de la culpa, ya que la culpa es una respuesta a la interpelación. Las figuras de la culpa no son más que posibilidades de respuesta.
Ellas son:
• El sentimiento de culpa : en la película se podría ver en los flash-back que remiten a las telas manchadas con sangre colocadas como pruebas del homicidio del niño (T1)
• La proyección: en sentido propiamente psicoanalítico, es una operación por medio de la cual el sujeto expulsa de sí y localiza en el otro cualidades, sentimientos, deseos que no reconoce o rechaza de sí mismo. Esto se podría pensar en la escena en que Will habla con el primer oficial herido en la persecución del sospechoso. “¿Qué hacíamos en ese lugar caminando entre la niebla? ¿lo hacíamos por nosotros?. Perseguíamos a alguien, así que lo que ocurrió cerca de esa cabaña no fue por tu culpa. Fue culpa de un hombre, de un solo hombre. Él que mató de una paliza a Kay Connell hasta matarla.”
• La intelectualidad: podríamos describirla como la manera de racionalizar una escusa que cubra el acto del tiempo uno. El sujeto de esta manera utilizará su intelecto y sus herramientas propias, intentando justificar su accionar. Esto es visible en la escena donde Will exclama la siguiente frase: “supe que era culpable, me dedicó a eso que es mi trabajo, asigno la culpa, busco las pruebas, descifro quién ha sido y luego voy a buscarle y le detengo. Esa vez no había suficientes pruebas para el jurado, eso supone una duda razonable. El jurado nunca ha visto un asesino de niños, pero yo sí.”(imagen de la tela manchada con sangre)”
• Formación de síntoma: encontramos el síntoma como una opción de goce, opción no reflexiva. Es la salida inconsciente de aquello reprimido. Will no consigue dormir, no puede relajarse y dejarse llevar, porque apenas lo intenta, las imágenes de las pruebas falsas lo atormentan y la escena de la cabaña es revivida. Frente a lo ocurrido en la orilla del arroyo, Will vomita. Parecería estar intentando quitarse de sí, aquel acontecer, como asqueado de su propio acto.
Tercer tiempo: “acto del sujeto que lo libera del martirio de la culpa”. En la película esto se ve cuando Ellie descubre que Will es el culpable y lo interpela. Respondiendo Will con la verdad, tras haber matado a Finch, (el asesino de la joven de Alaska) Ellie y Will tienen una última conversación, mientras que él agoniza por el impacto de una bala, aquí vemos el tiempo tres:
Ellie: “Nadie tiene que saberlo, usted no quería matarlo, aunque usted no lo sepa. Estoy segura.”
(Ellie intenta tirar la bala que es la única prueba del homicidio de Hap)
Will: “No te desvíes. Dejame dormir, dejame dormir…”
Se toma una posición en relación a lo universal, se inscribe un acto que produce un sujeto barrado (S), él puede ver algo más de su moral haciendo un acto que ensancha ese particular inscribiendo una singularidad en su acto. Esto es un quiebre del horizonte de lo particular. Ahora el sujeto asume su acto y se libera del sentimiento de culpa, pudiendo así dormir.
Abrimos así una serie de interrogantes necesarios para la formulación de la Hipótesis Clínica:
¿Qué le impide a Will conciliar el sueño? ¿Por qué no se sabe o se nombra algún vínculo amoroso o familiar en la vida de Will? ¿Por qué está tan seguro de la culpabilidad del sospechoso por el asesinato del niño y qué relación guarda la frase “supe que era culpable me dedico a eso que es mi trabajo, asigno la culpa, busco las pruebas, descifro quien ha sido y luego voy a buscarle y le detengo…”?

Ahora intentaremos esbozar la Hipótesis Clínica. El protagonista de la película, Will, es visto por sus colegas como un referente de la investigación policial, sus casos son estudiados en la academia. Su lugar dentro de dicha comunidad es el de un poder otorgado por su inteligencia y su conocimiento. Podemos pensar que Will se encuentra en una posición no castrada (S), completo sin errores y sin ninguna falta ni falla.
Al manipular las pruebas (T1) comienza a manipular las situaciones para mantener su posición (S) frente a los demás. Cuando el asesinato de su amigo (T2) lo interpela, y aparece la investigación paralela, su posición de S comienza a declinarse.
En el tiempo tres, el sujeto se encuentra en una posición de sujeto castrado (S), dado que asume sus actos, y pierde la posición de ideal del yo que poseía para los colegas y compañeros de la comunidad policial. Decide asumir la culpa, cuando le dice a Ellie que no tire la bala y que no se desvié, ya sin importarle dejar ese lugar de prestigio. Quedando barrado el sujeto.
Analicemos ahora la responsabilidad en Will, en comparación con el cuento “El Muro” de Sartre. Éste trata la historia de un grupo de prisioneros que pasan la noche esperando la hora de su fusilamiento. Uno de los prisioneros, Ibbieta, resiste el sueño para no perder ni dos horas de vida. A la mañana siguiente le piden que denuncie el lugar donde se encuentra un líder militante, ubicación que Ibbieta sabía. Ramón Gris, el sujeto buscado, se encontraba escondido en la casa de su primo. Denunciar o morir. Transcurrido el tiempo que sus carceleros le dan para pensar si denuncia o no, Ibbieta pronuncia la frase “Está escondido en el cementerio”, para hacerle una jugarreta a sus captores. El azar le juega una mala pasada, Ramón ese día se había peleado con su primo y frente a la persecución que estaba sufriendo decidió resguardarse en los terrenos del cementerio.
Tanto Will, como Ibbieta, encuentran la exculpación en la ignorancia. Ibbieta no sabía que Ramón estaba en el cementerio, al igual que Will no veía si el hombre que tenía en frente era Hap o el sospechoso. El azar acá hizo que el amigo de Ibbieta efectivamente estuviera en el cementerio, lugar donde existían pocas posibilidades de que se encontrara. En Insomnnia, el azar hizo que fuera Hap, y no el sospechoso, el que recibiera el disparo, que fuera él quien se encontrase delante de Will bajo una niebla espesa que no permitía distinguir un cuerpo del otro, ni observar los rasgos de cada uno.
En “El Muro”, se juega el deseo inconsciente de Ibbieta de permanecer vivo, aunque sea por dos horas más como él mismo dice, aunque se muestre fuerte y que no le importa morir. Esta conclusión se podría sacar por la coincidencia inconsciente de su frase: “no perder ni dos horas de vida”, con el tiempo que se tarda en ir y volver del cementerio desde el lugar donde lo tienen prisionero.
En relación a la responsabilidad jurídica, podemos decir que “la legalidad es necesaria para el funcionamiento de los hombres, es imprescindible que exista una ley que imparta normas sobre los actos de los mismos” , como en la película vemos que es bajo la ley que se juzga a los asesinos. “Al mismo tiempo es injusta para cada uno” , Will considera su accionar necesario para forzar las pruebas que encarcelarán a quien él supone que es culpable del homicidio del niño. Ya que las pruebas existentes no eran suficientes para encarcelarlo.
En el texto de Zimmerman Daniel, podemos ilustrar una hipótesis clínica sobre el vía crucis del detective Will Dormer. Él puede asumir su responsabilidad a partir de su accionar acudiendo al lugar donde se encuentra el asesino de la joven. En dicho sitio Will recibe un tiro que lo hiere de muerte. El texto coloca el accionar de Will como una tentativa de suicidio, una salida en la cual no sabe, al igual que Ibbieta, lo que hace. Esto lo aproxima a lo que permanece fuera de toda ley y discurso. Consigue a través del disparo recibido conciliar el sueño.

Bibliografía:
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• Salomone, G. Z.: El sujeto dividido y la responsabilidad. En La transmisión de la ética. Clínica y deontología. Vol. I: Fundamentos. Letra Viva, 2006.



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