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Inception

por Guerra, Nazareno

Universidad de Buenos Aires

Resumen

El presente trabajo aborda el film “Inception” (C. Nolan, 2010) a partir de una interlocución con el texto “La Interpretación de los Sueños” (S. Freud, 1900). El objetivo del escrito es indagar sobre las técnicas narrativas utilizadas a lo largo de la película, en función de pensar las mismas desde el prisma de los conceptos oníricos trabajados por Freud. Para hacerlo, se hace foco dentro de la trama, sobre el vínculo establecido entre los personajes de Cobb (Leonardo DiCaprio) y Ariadne (Elliot Page).

Palabras Clave: Inception | Nolan | Freud | Psicoanalisis

Inception

Abstract

The present text works with the film "Inception" (C. Nolan, 2010) from the perspective of the book "The Interpretation of Dreams" (S. Freud, 1900). The objective of the writing is to inquire about the narrative techniques used throughout the film, in order to think about them from the prism of the dream concepts worked on by Freud. To do this, the focus is based on the relationship established between Cobb (Leonardo DiCaprio) and Ariadne (Elliot Page).

Keywords : Inception | Nolan | Freud | Psychoanalysis

I

En el texto “Inception: el cuerpo soñado por el cine” (Michel Fariña, 2012), se menciona que el film en cuestión “es una película difícil, compleja, casi como el capítulo 7 de La Interpretación de los sueños, de Sigmund Freud, obra a la que sin duda rinde homenaje (...) Una película que trata en suma, sobre el gran descubrimiento freudiano, el inconsciente” (p. 12). En ese pasaje el autor invita a pensar el film desde el prisma de Die Traumdeutung. Con dicha cita como disparador, la finalidad de este escrito será entonces abordar distintos aspectos de la trama del film, que permitan trabajar en dicho sentido.

El personaje principal del film “Inception” (C. Nolan, 2011) se llama Cobb, es un investigador del mundo de los sueños que se dedica (mediante un dispositivo específico diseñado por la milicia) a ingresar en la mente de los sujetos, en la búsqueda de sus secretos más preciados.

En los primeros minutos del film, luego de terminar un trabajo, su “arquitecto de los sueños”, el encargado de diseñar los contextos oníricos en los que se sumergen, llamado Nash, es asesinado debido a su impericia durante un trabajo. En ese mismo momento, Cobb recibe el encargo de realizar una misión que difiere de su modus operandi habitual: debe ingresar en la mente de un empresario, como hace habitualmente, pero en lugar de entrar allí para extraer una información, debe hacerlo para implantar una idea.

Si bien Cobb se niega en principio, debido a lo complejo del encargo, termina accediendo ante la demanda, cuando se le ofrece algo demasiado valioso para dejarlo pasar: la posibilidad de regresar a los Estados Unidos, donde está su familia (a la cual no ve desde hace años, debido a un problema legal).

Es importante, en este punto, remarcar lo que la trama allí nos indica: el disparador del film, aquello que gatilla el devenir de los acontecimientos, es una muerte y un encargo .

Esta propuesta laboral cambia el rumbo de la historia, y podría ser pensada desde la perspectiva del “incidente incitador” que se propone en el libro “El Guión” (Mckee, 2002): “un acontecimiento desequilibra la vida del personaje, lo que le provoca un deseo consciente y/u otro inconsciente por aquello que siente que restaurará el equilibrio, y le lanza a la búsqueda de su objeto del deseo contra las fuerzas antagonistas. Tal vez lo consiga o tal vez no. Eso es, en resumen, una historia”. (p. 241)

De esta manera podría pensarse el devenir del film, donde por un lado consciente Cobb intentará cumplir con una serie de extravagantes y peligrosos objetivos de acción y espionaje, en la búsqueda de ese mítico retorno con su familia. No obstante, lo que sigue dentro del presente escrito se basa en el análisis de aquellas dimensiones inconscientes que se ponen en juego en la trama, y que se desarrollan a través del vínculo entre Ariadne y Cobb.

II

En búsqueda de un reemplazo para su diseñador muerto, Cobb se pone en contacto con Ariadne, una joven estudiante de arquitectura que se destaca entre sus pares. Tras pasar algunas pruebas, Cobb percibe rápidamente que ella es la persona indicada, y le propone realizar un entrenamiento en el dispositivo de los sueños compartidos (una técnica de sueño inducido que permite a los durmientes compartir lo que sueñan). De esta forma se sumergen en un sueño, y ambos comienzan a dialogar en un bar de ensoñación, sobre las distintas particularidades del trabajo que llevan adelante.

A partir de la conversación entre ambos personajes, se percibe cómo están distribuidos los roles dentro de ese dispositivo: mientras Cobb está allí para aportar el material inconsciente del sueño, Ariadne está encargada en cambio de diseñar el sueño, es decir, de hacerlo verosímil y creíble para el sujeto.

Esta dinámica de roles recuerda al concepto de Freud sobre el “trabajo del sueño”: mientras Cobb aporta la noción freudiana de deseo inconsciente que busca emerger, el rol de Ariadne entonces, es el de velar para que el contenido manifiesto del sueño sea estable, es decir, para que permita seguir durmiendo. En palabras de Freud (1910): “y ahora, mediante una suerte de trabajo sintético, pueden obtener también una intelección del proceso que ha producido la desfiguración de los pensamientos oníricos inconscientes en el contenido manifiesto del sueño. Llamamos «trabajo del sueño» a este proceso.” (p. 31)

Ariadne, con un ímpetu que nos anticipa su accionar a lo largo del film, en lugar de velar por un diseño estable y anestésico, comienza a distorsionar las coordenadas de realidad física que regulan el sueño. De esta manera deforma edificios, pliega las calles y altera la noción de la gravedad, entre otras cosas.

Cobb le advierte entonces que su “inconsciente” percibe estos cambios, los cuales generan un malestar psíquico, que se manifiesta a través de la agresión que recibe por parte de los transeúntes. Cobb le avisa también que si sigue realizando alteraciones, ella va a generar un conflicto, por el que terminará siendo atacada: “El sueño, la desfiguración onírica, es entonces la expresión de un compromiso” (Freud, 1933, p. 206)

Dentro de esta comprometida situación, donde ella quiere alterar las coordenadas de lo que se percibe, y Cobb busca mantener todo tal cual está, ambos llegan a un puente. Esta escena en particular permite abordar desde la imagen, algunas puntualizaciones sobre el hallazgo freudiano de Die Traumdeutung.

Sobre el puente, entre dos vigas de acero, Ariadne coloca dos espejos invertidos, logrando de esta forma, y con ayuda de la perspectiva, generar un camino nuevo, un nuevo puente, donde antes no existía. Este posicionamiento, que anticipa el devenir de todo el film, brinda al mismo tiempo una espacialidad hipotética del campo del psicoanálisis.

Al detenerse sobre esta imagen, parece tener lugar una suerte de homenaje a la teoría psicoanalítica, utilizando una estética que recuerda a los trabajos de Jacques Lacan sobre el estadío del espejo (Lacan, 1966).

Si se toma este fotograma de “Inception” y el mismo es pensado a partir de las coordenadas de “La Interpretación de los Sueños” (Freud, 1900) puede elaborarse un acercamiento posible a la complejidad de esta imagen.

En palabras de Gilles Deleuze, pensar una imagen congelada se trata de detener el mundo del film para elaborar lo que sucede allí: “¿Qué quiere decir “detener el mundo”? Ustedes lo presienten, es extraer el fotograma de la imagen-movimiento” (Deleuze, 1981, p. 243). Una propuesta posible para pensar este encuadre dentro del film sería, en consecuencia, abordar qué representa cada uno de los elementos en juego allí.

En principio hay cuatro fuerzas en pugna: Cobb, Ariadne, y dos espejos enfrentados. Como ya se ha mencionado, Cobb es allí quien está aportando un material inconsciente para la realización de ese sueño compartido. Luego está Ariadne quien, solo por el momento, es contratada para asegurar que ese entorno onírico sea lo suficientemente estable como para que el sueño siga su curso. Entre ambos personajes se ubica entonces la analogía con el concepto freudiano del trabajo del sueño.

Ahora bien, a lo peculiar del compromiso entre ambos sujetos, se añade la incorporación de los espejos sobre los cuales se reflejan. Esos espejos representan al tercer y cuarto elemento en juego. Aquí se crea un sentido suplementario (la imagen del puente infinito) que permite avanzar asimismo en el análisis del film.

Si se pensara que uno de esos espejos enfrentados representa a la vida onírica, mientras que el espejo opuesto representa a la vigilia, a la vida diurna; se podría hipotetizar desde esta imagen una ilustración posible sobre cómo funciona el dispositivo psicoanalítico que propone Freud.

Si se piensa, como sugiere Freud en el Capítulo VII de “La Interpretación de los Sueños” que “la interpretación del sueño es la vía regia hacia el conocimiento de lo inconsciente dentro de la vida anímica” (Freud, 1900, p. 597) el psicoanálisis entonces no se trata simplemente de la contemplación pasiva del material que aporta la vida onírica; sino que necesariamente lo onírico debe ser analizado desde la perspectiva de la vigilia. Es decir, analizar el sentido que aporta el contenido de un sueño, en función de lo que se vive de forma despierta.

El psicoanálisis entonces no se apoya en la preponderancia de una instancia sobre otra, sino que justamente se propone como un campo en conflicto, en compromiso, entre la vigilia y la vida onírica. Si se piensa esto desde la imagen, tanto Cobb como Ariadne se encuentran emplazados en el cruce entre ambos espejos, es decir, en un hipotético espacio de intersección entre la vida despierta y los sueños.

Es en este punto donde aparece un quinto elemento en juego dentro del encuadre: el camino que se crea hacia el infinito. Este factor no se trata de algo que está físicamente en escena, sino que el mismo surge a partir de la disposición de los elementos en juego.

Ese nuevo camino que conduce hacia un destino tan novedoso como incierto para los personajes, parece ser también un homenaje al hallazgo freudiano de “La Interpretación de los Sueños”. El sendero que se abre hacia el infinito representa un vector, una potencialidad que da cuenta de la dimensión indecible e inacabable del campo de lo inconsciente.

Esta perspectiva que ofrece el film, deja en claro que aquello en juego no se limita a un simple binarismo entre la vigilia o el sueño, sino que justamente se trata de aquello que emerge a partir de la dialéctica entre ambas instancias.

En una misma imagen se condensa entonces la potencialidad del dispositivo psicoanalítico, dando cuenta no solo de su alcance incierto (cuya ilustración en pantalla está en ese punto de fuga que parece perderse en el infinito) sino también de una dimensión signada particularmente por el conflicto.

En suma, tanto esta secuencia del film como la propuesta de Freud representan un cambio de perspectiva, donde el emplazamiento del punto de vista forma una parte crucial del dispositivo.

III

En el film puede observarse cómo ambos personajes avanzan por este nuevo camino que Ariadne ha abierto a partir de enfrentar los espejos. Luego de continuar unos metros, habiendo ya alterado la realidad de ese sueño lo suficiente, Ariadne termina siendo acorralada por una turba de personas amenazantes, y es apuñalada -dentro del sueño- por una mujer.

Esta secuencia anticipa la evolución del vínculo entre ambos personajes a lo largo del film: Ariadne ha fallado en su intento por sostener la verosimilitud y la estabilidad de ese sueño, pero al mismo tiempo, ella indica en acto que no se limitará a velar porque Cobb siga durmiendo, sino que más bien ella ha llegado para despertarlo . En palabras de Freud: “De igual modo, el valiente guardián nocturno cuya misión es velar por el reposo de la pequeña ciudad no tiene más remedio, en ciertas circunstancias, que armar alboroto y despertar a los ciudadanos que duermen.” (Freud, 1938, pág. 169)

Luego del entrenamiento de Ariadne, la trama del film avanza mientras los personajes del mismo se sumergen paulatinamente en una peripecia superficial de espionaje y persecuciones. Por debajo de esa capa narrativa de acción y tiroteos, se pone en juego la subtrama subjetiva de Cobb, donde Ariadne interviene progresivamente, en la búsqueda de confrontarlo con aquello que él quiere evitar.

En un momento de meseta dentro de los acontecimientos, que los encuentra encerrados en un galpón, a la espera de ser nuevamente asediados por fuerzas que se oponen a ellos, tiene lugar una charla entre Cobb y Ariadne. Él le confiesa que su esposa, la enigmática mujer que apuñaló a Ariadne anteriormente, se suicidó frente a él, y que tanto los hechos que tuvieron lugar ese día, como la figura de su esposa, retornan de forma recurrente en su vigilia y (sobre todo) en sus sueños.

Ariadne le advierte en esa charla que deberá enfrentarla para poder atravesar lo que le está sucediendo. De esta manera queda de manifiesto el rol de Ariadne en esta historia. Ella debe confrontar a Cobb, para que él pueda aceptar la creciente incomodidad que le genera la presencia de su esposa en sus sueños. “No se debe olvidar que el sueño es en todos los casos el resultado de un conflicto, una suerte de formación de compromiso. Lo que para el ello inconsciente es una satisfacción puede ser para el yo, y por eso mismo, ocasión de angustia.” (Freud, 1900, p. 168)

En este punto queda expuesta la trama subjetiva que estaba hasta entonces implícita dentro del film: toda la peripecia de “Inception” tendrá como objetivo la posibilidad de elaborar esa pérdida por parte de Cobb. El conflicto subjetivo que tiene lugar allí, se ubica en la resistencia de Cobb con respecto a elaborar el duelo de su esposa muerta.

Resulta interesante replantear desde este prisma, al desencadenante del film que aparece en el primer apartado del presente escrito. Allí se estableció que el suceso incitador de “Inception” consiste en “una muerte y un encargo”.

Se podría pensar, a partir de lo trabajado, que el disparador del film ha cambiado de sentido. Lo que se ubicaba como la muerte de su arquitecto, no era más que un representante secundario, una desfiguración onírica si se quiere, que estaba allí para velar el verdadero vector inconsciente en juego: la muerte de su esposa.

Por otra parte, el encargo que se le encomienda a Cobb, que consistía en realizar este arduo trabajo de llevar adelante un “Inception”, aparece al final de cuentas como una mera tapadera, como una excusa que está allí para ocultar lo verdaderamente pendiente: responsabilizarse por su deseo inconsciente y hacer el duelo ante la pérdida de su esposa.

Llegado este punto, se ha realizado un recorrido por el film, que permite comprender cómo la trama de la película está pensada desde lo más manifiesto y superficial, hacia lo más inconsciente y velado; en un diálogo constante entre el mundo de la vigilia y de lo onírico (que nos remite una y otra vez a “La Interpretación de los Sueños”).

Referencias

Deleuze, G., (1981), Cine I. Bergson y las imágenes, Ed. Cactus, Bs. As.

Fariña, J. J. M., & Solbakk, J. H. (Eds.). (2012). (Bio) ética y cine: tragedia griega y acontecimiento del cuerpo. Letra Viva.

Freud, S. (1900). La Interpretación de los Sueños. Buenos Aires: Amorrortu. Tomo IV.

Freud, S. (1910). Cinco conferencias sobre psicoanálisis. Buenos Aires: Amorrortu. Tomo XI.

Freud, S. (1933) Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis. Buenos Aires: Amorrortu. Tomo XXII.

Freud, S. (1938) Esquema de Psicoanálisis. Buenos Aires: Amorrortu. Tomo XXIII.

Lacan, J. (1966). Escritos I (Vol. 1). Siglo XXI.

McKee, R. (2011). El guión. Story. Alba editorial.


NOTAS






COMENTARIOS

Mensaje de Nuria Castro  » 23 de agosto de 2021 » nuri.cr22@gmail.com 

Resulta muy interesante destacar el paralelismo que establece el autor Nazareno Guerra, entre los personajes del film “Inception” y la obra de Sigmun Freud “La interpretación de los sueños”. En primer lugar, tal como se plantea en el artículo, los personajes principales de la película remiten al “trabajo del sueño” planteado por Freud, donde por un lado Cobb aporta el contenido inconsciente del sueño, mientras Ariadne se encarga de hacerlo verosímil y de esta manera mantener al sujeto dormido, soñando. Una mirada detallada y atenta del film nos permite percibir y analizar los contenidos teóricos de Freud subyacentes en la trama. De esta manera, podemos notar que Cobb representa al deseo inconsciente, que en la teoría freudiana, es el motor del sueño y a su vez, busca emerger, es decir, hacerse consciente; resulta pues que para alcanzar este objetivo - y debido a que dicho deseo inconsciente es displacentero para la consciencia- una elaboración secundaria del sueño se encarga de desfigurarlo, de darle una fachada coherente al sueño, es aquí donde aparece el personaje de Ariadne, quien dentro del film encarna esta labor, procurando que el contenido manifiesto del sueño sea estable.

Sin embargo, como nos muestra el autor, por momentos Ariadne, quien es una joven sumamente inteligente y futura arquitecta, transforma los escenarios de los sueños a su antojo, provocando por ejemplo, alteraciones en la gravedad, deformando edificios, calles, etc. Podríamos equiparar esta situación a una falla en la desfiguración de deseo inconsciente, lo que provoca por lo tanto una suerte de “alerta” para el soñante, tal como Cobb destaca en el film y efectivamente notamos cuando los peatones de las calles oníricas comienzan a acorralar y atacar a Ariadne, un accionar similar al de la consciencia si algo del deseo inconsciente se hiciera presente en ella.

A medida que se avanza en el film, vamos vislumbrando el verdadero rol de Ariadne en esta trama subjetiva, ella en realidad busca confrontar a Cobb acerca del suicidio de su esposa, la angustia y el padecimiento que eso genera en él y su constante represión respecto a esta situación que sin dudas ha significado un gran trauma para el protagonista. El gran conflicto subjetivo de Cobb, a saber, su resistencia frente a elaborar el duelo de su esposa, es como vemos la trama subyacente de la película “Inception” y alrededor de ella se erige la historia y el contenido más superficial del film respecto al excéntrico trabajo del protagonista y su entrometido encargo.



Mensaje de Brian Zylberberg  » 22 de agosto de 2021 » zylberbrain@hotmail.com 

Retomo el articulo desarrollado por Nazareno Guerra, al respecto de la pelicula Inception. La misma parece resaltar el entramado que está velado, y que se manifiesta desfigurado en el mundo onírico. De esta forma, Coddy hace un gran rodeo, en conjunto con Ariadne, hasta llegar a su objetivo final, elaborar el duelo de su esposa muerta. El articulo enlaza constantemente la importancia de la obra de Freud, "La interpretacion de los sueños" con el film para denotar lo fundamental del material onirico y cómo este se ve materializado a traves de diferentes representantes.
En el articulo se detalla que todo el camino que debe atravesar Coddy esta servido para enfrentar aquello que lo angustia, lo cual se detalló más arriba, incluso el conflicto etico que se le presenta al comienzo en donde debe ingresar a los sueños de un sujeto pero no solo para extraer informacion, sino tambien para implantar una idea (de aquí el nombre de la pelicula), conflicto que se disipa al momento de que se le plantea una recompensa, realizar el cometido a cambio de volver a ver a su familia. Incluso esta situación está al servicio del protagonista, quien parece que debía afrontar esta situación para poder desinvestir aquel objeto que ya fue perdido.
Finalmente, se toma al film como una pieza importante para poder retomar la importancia de la obra freudiana al respecto de los sueños y el material que ellos aportan. Como se resaltan en el artículo, resulta fundamental tomar en consideracion el punto de vista desde donde se observa el conflicto y los materiales aportados por el sueño, pues de él va a depender como se afronte el dispositivo



Mensaje de Ofer Gottesman  » 21 de agosto de 2021 » fokintossa@gmail.com 

Es interesante ver que cada vez que Cobb, en su misión de llegar más profundo en el inconsciente del empresario para hacerlo "inception" y sembrarle una idea, está entrando más profundo en su propio inconsciente, y por ende, se profundiza el conflicto que él posee con su esposa, o mejor dicho, con la representación de ella que él guarda en su inconsciente. Cada vez que Cobb se sumerge con su equipo a un nivel más profundo del sueño, su esposa perjudica la operación, cada vez más, y es ahí donde él va a tener que confrontarla para lograr el éxito en su misión; es ahí donde va a tener que confrontar la culpa que él tiene por haberle hecho a su esposa un "inception", lo que llevó a su suicidio. Se puede ver que en el momento de mayor tensión en el tercer nivel del sueño es donde logra confrontarla y es donde cumple su transformación - en el momento que la mata a pesar de sus resistencias a hacerlo, a pesar de sus resistencias a soltar de eso patológico que no le permite seguir con su vida, pensando antes de matarla que quizás ella es real. Matarla en este nivel de sueño es lo que le permite confrontarla, despedirla en el cuarto nivel, el limbo, diciéndole mientras esta en sus brazos que ya tenían sus momentos y ahora es tiempo de soltarla, como soltar a una representación del inconsciente que genera una cierta satisfacción, pero no le permite llevar adelante una vida satisfactoria.



Película:El origen

Titulo Original:Inception

Director: Christopher Nolan

Año: 2010

Pais: Estados Unidos